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Born Of An End - Capítulo 5

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  3. Capítulo 5 - 5 Capitulo 5 Conflictos en el exterior
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5: Capitulo 5: Conflictos en el exterior 5: Capitulo 5: Conflictos en el exterior Estábamos sentados Emma y yo alrededor de una fogata con cinco personas que les veía la cara a menudo.

Un guardia de aspecto sereno, nos dió a cada uno una galleta desabrida de trigo con medio vaso de agua que no saciaba nuestra sed.

Después de qué él guardia terminó de entregar nuestras raciones se marcho.

– Nunca le ponen aunque sea una pizca de sal a esta cosa dura – dijo Emma mientras agitaba la galleta.

La mire y solté una sonrisa.

– Pero come cada bocado con un trago de agua y así sabrá un poco diferente – Está bien – me respondió con un puchero, sabiendo que aún así el sabor no cambiaba.

– ey…

– ¡ey…!

– ¡ey Neil…!

– giré mi cabeza para ver a la persona que me susurraba.

Un Señor corpulento, con cabello corto castaño, con muchas canas en él.

Por la gran edad que tenía con él.

Me habló.

– ¿Comiste chico?

Lo observé y era el Señor Sandor, el fue mi mentor desde que llegué aquí.

Enseñándome todo lo básico y cómo sobrevivir a este sitio.

– Si Señor Sandor, estoy justo comiendo las galletas de trigo con Emma, saluda Emma – Emma dejó de comer la galleta desabrida y giró su cuerpo.

– Hola Señor Sandor ¿Como se encuentra?

– expreso Emma con una sonrisa.

Sandor miró hacia abajo y le respondió con el mismo entusiasmo, aunque su barba blanca tapaba su emoción.

– Bien niña, aquí hablando con tu protector – respondió, mientras me ponía una mano sobre mi hombro.

Yo lo mire extrañado.

– ¿Protector?

Me regreso la mirada el Señor Sandor.

– Siii es un pequeño apodo que te dieron Neil, ya que siempre estás cuidando de Emma como una “Protegida” tuya, ya sabes, siempre nos ponemos apodos En el ‘Sector A’ poner apodos graciosos o normales era significado de identidad o de ‘estuvimos aquí’.

Para recordarnos mutuamente, saber quienes somos o hasta donde llegamos.

Cómo el apodo del Señor Sandor ‘El Escudo’ ya que cuando había un problema en el ‘Sector A’, él siempre ponía el pecho para protegernos.

Me levanté de mi asiento de piedra para hablar cara a cara con el Señor Sandor.

Emma al ver que me levanté ella hizo lo mismo.

– Lo se, pero no esperaba que ese sea mi apoyo.

Me gusta.

¿Y qué quería decirme Señor Sandor exactamente Señor Sandor?

Aparte de si ya comí – Nada muy importante Neil, era si estás atento con los alborotos que están pasando afuera de este sitio -No Señor Sandor, casi nunca se de lo que pasa afuera, ya le perdí el sentido, pero dígame ¿Qué es lo que sucede?

– le hice un gesto al Señor Sandor para irnos a otra fogata, dónde no hubiera mucha gente.

El Señor Sandor se percató de mi señal y asintió con la cabeza.

– Continúe Señor Sandor, ya lo alcanzó – De acuerdo Neil Me gire para ver a Emma y me puse de rodillas para estar casi a su altura.

– ¿Emma no quieres jugar con tu muñeca de paja la que te regale?

Emma se acercó a mí y me respondió: – Pero yo quería hablar un poco más con el Señor Sandor y si ya me podía enseñar La miré arqueando una ceja.

– ¿Enseñar?

¿Enseñar que Emma?

Emma me susurro mientras ponía su dedo índice apuntando hacia arriba sobre sus labios.

– shhhhhh ya sabes “las técnicas secretas del minar” las que tú claramente ya sabes y ahora quiero saber yo, para ayudarte a ti Neil Miré a Emma mientras contenía una pequeña risa por escuchar ‘tecnicas secretas del minar’.

– ¿Sabes que no hace falta que hagas eso verdad Emma?

Emma me respondió con un pequeño puchero de tristeza en sus labios.

– Lo se pero quiero ayudarte un poco, ya que tú siempre estás ayudándome a mí Neil…

– La mire sorprendido por su respuesta, una pequeña sonrisa sincera se me formó en la comisura de mis labios – No tienes que hacerlo Emma, con solo que tú estés bien es suficiente para mí…- Emma bajó la cabeza pensando: “Entonces no lo podré ayudar” Yo al instante cortando sus pensamientos continúe.

– Perooo, si estás tan interesada en ayudarme, si quieres un día de estos el Señor Sandor y yo te ayudamos con gusto a aprender – me contuve la risa – ‘Las técnicas secretas del minar’ – le dije susurrando e imitandola.

Emma alzó la cabeza enseguida y me fijé como se le iluminaron los ojos.

Gritando, pero no lo suficiente para que se oiga en todas las fogatas del ‘Sector A’ respondió: – ¡MUCHAS MUCHAS MUCHAS MUCHAS GRACIAS NEIL!

¡Aquí su estudiante en el Minar Emma!

¡A su servicio mi Capitán!

– dijo mientras ponía una mano en su frente, cómo una soldadito.

La escuché y solté una risa.

– ¿Dónde aprendiste esas palabras Emma?

Emma bajando la mano de su frente me respondió.

– De los soldados que a veces patrullan las tiendas de campaña Solté otra pequeña risa mientras acariciaba su cabello rubio.

– Bueno, anda a jugar un rato, yo tengo algo de que hablar con el Señor Sandor Emma asintió alegré varias veces su cabeza, acto seguido me dió un abrazo y se marcho poco a poco.

Al verla irse me paré derecho y me di la vuelta, dirigiéndome a la fogata en donde me esperaba el Señor Sandor.

Llegue a la fogata del Señor Sandor, me hizo un gesto amigable con su mano para que me sentará al lado de él, yo aceptando su invitación me senté a su lado.

Tras sentarme en la roca de pizarra me fijé en la fogata justo enfrente de mi.

Era lo suficientemente grande como para calentar el cuerpo de las personas alrededor.

Podía ver cómo las chipas de la leña hacían pequeñas explosiones y volaban erráticas sin un camino determinado por toda la cueva, era casi como si te hipnotizara, ver bailar las chispas de fuego volando sin parar una con otra.

 El Señor Sandor me habló, quitándome la concentración en la fogata llameante.

– ¿Ey Neil no quieres una Salamandra de Roca?

Escuché que en esta época están deliciosas – comentó, ofreciéndome un chuzo de este animal muerto, sazonado con sal y listo para asar.

– No gracias Señor Sandor, ahora sí cuénteme ¿Qué es lo que sucede?

El Señor Sandor al recordarle el tema que íbamos a hablar, sus gestos faciales cambiaron y se le notaba serio.

Agarro un par de chuzos de la Salamandra de Roca sazonada, incrustandolo en la tierra cerca de la fogata para que se asarán.

El Señor Sandor se acomodó lo más posible en la roca y miro como su comida se asaba poco a poco.

– Escucha Neil, me contaron que afuera está ocurriendo una revuelta, en dónde la gente de Macia están luchando para recuperar la libertad de sus seres queridos, ya que el nuevo Rey está encarcelando a la gente, por cualquier acto que el note no apropiado.

“¿Nuevo Rey?

¿Mataron al Rey Devos?

O simplemente entrego la corona a otra persona” Yo al escucharlo me tense.

– ¡¿Entonces significa que puede aver una guerra civil?!

– El Señor Sandor no despego la mirada de su merienda.

– Si Neil, están en conflicto, a menos que el nuevo Rey los libere.

Me pare rápidamente de mi asiento de pizarra y comencé a caminar nervioso alrededor de la fogata.

– Entonces las personas que busco, están en peligro ¿Verdad?

– pregunté, poniendo el dedo índice en mi labio inferior.

– Muy posiblemente Neil, incluso con lo que escuche que está pasando afuera, puede que con los recursos de dónde provienes, es muy posible que estén encarcelados – ¿E-Encarcelados…?

¡No puede ser!

¡Ellos no pueden pasar por lo mismo que yo, no puede ser que mi sacrificio fue en vano!

¡Maldita sea!

– Tal vez Neil, y no solo eso, me contaron que también iban a liberar a las personas de aquí abajo, pero como sabrás hay guardias por todos lados y eso solo llevará a más guerra, una dónde habrá muchos muertos por doquier – el Señor Sandor señaló alrededor de la cueva.

Me acerque rápidamente al Señor Sandor y gire su cuerpo para que me mirara a los ojos.

Sus ojos grises se toparon con los míos.

– ¡Entonces eso nos llevará a nosotros a un conflicto Señor Sandor!

¡Estamos en peligro!

¡¿Que debemos hacer?!

¿Le contamos a los guardias…?

Pero si lo hacemos lo ejecutarán a usted por tener fuentes con el exterior – rápidamente le solté de los hombres y mire mis manos temblando, nervioso por lo que pueda suceder.

Sin contenerse por sus emociones el Señor Sandor grito.

– ¿CREES QUE NO LO SÉ, NEIL?

YO TAMBIÉN ESTOY PREOCUPADO, PREOCUPADO DE LO QUE PUEDA SUCEDER – al darse cuenta de que estaba gritando, el Señor Sandor se mordió el labio y bajo la voz – Tengo miedo Neil, pero no por mi, si no por la gente que protejo aquí abajo, cada uno de ustedes son para mí como hermanos o hermanas, ya perdí mucho en esta vida Neil, no soportaría perder a más hijos…

– el Señor Sandor se tapo la cara con las manos.

Nunca lo había visto al Señor Sandor de esa manera, él normalmente es alguien positivo, feliz, protector, que hacía lo posible para resolver todo, pero al verlo de esa manera me di cuenta que él también tiene sentimientos como esos.

Me acerque lentamente al él mientras aún estaba con las manos en la cara, mire de reojo las Salamandras de Roca asadas, las agarre y me senté a su lado.

– Entonces hay que protegerlos juntos Señor Sandor, a las personas que queremos y cuidamos – le dije lo más serio que pude, para hacerle notar que él no estaba solo en esto mientras le ofrecía las Salamandras.

El Señor Sandor me miró de reojo, quitando sus manos de su cara y agarró las Salamandras que le ofrecí.

– Eres bueno Neil, gracias por tu apoyo Al escucharlo me pare de la roca de pizarra y le di mi mano para que él también se parará.

– Cuente conmigo Señor Sandor, si necesita mi ayuda ya sabe cuál es mi tienda de campaña – dije con una sonrisa.

El Señor Sandor tomó mi mano y me dió unas palmadas en la espalda con tranquilidad me dijo: – Si Neil, gracias por todo lo de antes, realmente lo aprecio – No se preocupe – respondí aceptando por primera vez esas palmadas que me daba en la espalda seguido.

Al terminar nuestra conversación me despedí del Señor Sandor y me dirigí a mi tienda de campaña.

Comencé a caminar por el mismo sendero de tierra y rocas de siempre, al no estar acompañada de Emma todo la cueva se escuchaba realmente en silencio, excepto por algunas gotas que caían del techo o ratas de caverna que chillaban a los lejos en donde yo me encontraba.

Al llegar a mi tienda de campaña entré sin avisar y me dirigí directamente a la cama de paja que me esperaba con ansias.

Me acosté boca arriba con mis manos en el abdomen, mirando el techo de tela y pensamientos comenzaron a flotar.

“Ojalá que Edgar y Alice tengan la vida que merecen.

¿Será que Alice es una gran instructora en las pociones?” Me imaginé a mi hermana felizmente cumpliendo su sueño.

“¿Y Edgar logró ser un gran Señor con renombre en la cuidadela Scar?” Imaginé a mi hermano con un traje costoso y me reí levemente.

Luego pensé en todas las cosas que me pasaron y las que me perdí por estar atrapado por años en esta cueva.

Solté una pequeña lágrima que se secó antes de caer en la tela de la cama, por la falta de agua que tenía en mi cuerpo.

Enseguida me quedé dormido por el cansancio y pensando en ellos, mis hermanos…

********* De la nada una fuerte explosión me sacó de mi sueño y me aturdió unos minutos acostado, al salir del aturdimiento me levanté enseguida de la cama de paja.

Me fijé a mi alrededor dentro la tienda de campaña y se podía ver una gran luz naranja y las sombras de mis compañeros corriendo de un lado a otro y gritando.

– ¡AYUDAAAAAAAAA!- – ¡Q-Q-QUE ALGUIEN NOS SALVE!

– – ¡PORFAVOOOOR ALTOOO!

– – ¡PORFAVOR NO LA MATEN!

– Un color rojo comenzó a manchar mi tienda de campaña.

Era sangré.

Me asusté y me fui al rincón de mi tienda de tela.

– ¡N-NO NO NO NO NO PORFAVOR NO DE NUEVO!

Coloqué mis manos sobre mi cara, tapándomela completamente.

Solo escuchaba gritos, sufrimientos y todos eran de mis compañeros.

Cerré los ojos con fuerza viendo solo oscuridad, justo en medio de toda esa oscuridad se encontraba alguien llorando.

Era una pequeña niña.

Era Emma.

“¡MALDITA SEA NEIL, NO LO PUEDES DEJAR SOLA!

¡NO LA PUEDES PERDER A ELLA TAMBIÉN!” Abrí los ojos y me pare enseguida, me dirigí a la puerta de tela de mi tienda de campaña, trate de mover la cortina pero mi mano temblaba.

Cerré los ojos y di un gran respiro para tranquilizarme.

“No dudes, protegela” Con eso en mente, finalmente salí de mi tienda de campaña y una gran luz naranja me cego por unos instantes…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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