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Brujo del mundo de magos - Capítulo 518

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518: Capítulo 518 – La Ciudad De Creevey 518: Capítulo 518 – La Ciudad De Creevey Editor: Nyoi-Bo Studio Vientos furiosos aullaban mientras la enorme aeronave atravesaba la corriente de aire y avanzaba constantemente a una velocidad supersónica.

En una cabina muy cómoda, Leylin observaba satisfecho la gran cantidad de libros que tenía.

En aquel viaje a la ciudad, no sólo había logrado registrar información acerca de la Ola Espiritual, sino que también había terminado con la conspiración de Beelzebub y se había deshecho de esa amenaza.

¡Incluso había obtenido una huella de gula!

Podía decirse que había conseguido enormes recompensas.

Incluso había obtenido las notas de la investigación y datos experimentales del discípulo Blu, que solían pertenecer a su ancestro, un Mago Lucero del Alba.

A cambio, algunas pociones de fuerza espiritual habían sido suficientes para que el otro derramara lágrimas de gratitud.

La investigación y el conocimiento de aquel Mago Lucero del Alba habían inspirado enormemente a Leylin.

Mientras se marchaba, no olvidó ordenarle al Chip de I.A.

que registrara toda esa información y enriqueciera su base de datos.

Luego de resolver los temas relacionados con la Ola Espiritual y Beelzebub, Leylin se embarcó en la aeronave privada que le había obsequiado la Familia Fallor, la Serpiente Colosal.

Ya era el momento de la cita que había organizado anteriormente, por lo que decidió abandonar su medio de transporte más relajado.

Al ser una aeronave personalizada para un Mago Lucero del Alba, la Serpiente Colosal tenía una lista exhaustiva de funciones.

No se sentiría la más mínima vibración, aunque quedaran en medio de una tormenta.

Al mismo tiempo, todas las aerovías y puntos de suministros a lo largo del continente central estaban abiertos para la Serpiente Colosal y le brindaban servicios gratuitos de mantenimiento.

Esto hizo que Leylin se sintiera más asombrado por la Familia Fallor.

Por supuesto, quizá esa había sido la verdadera intención de la Familia Fallor y el Monarca de los Cielos.

A pesar de ser una industria bajo el control de un Mago del Amanecer, igualmente dominaba el negocio de transporte aéreo en todo el continente central y tenía que gastar su dinero en algo más.

Comparado con el comercio en varios aspectos, aquella cantidad, utilizada para ganarse el favor de un Mago Lucero del Alba, no era nada.

La Serpiente Colosal viajaba a gran velocidad.

A velocidad máxima, a Leylin sólo le llevó 15 días llegar a su destino, ¡las Tierras Altas de Creevey!

Había numerosas organizaciones de linaje unidas para proteger el lugar, equivalente a un punto de reunión abierto especialmente para todos los Hechiceros.

Albergaba muchas especies híbridas, Hechiceros y aquellos cuyos linajes habían sido contaminados.

Se rumoreaba que, mientras uno tuviera el linaje de un Hechicero, o tuviera alguna asociación con los linajes, se lo trataría bien allí.

Por lo tanto, en el continente central, donde los Magos oprimían a muchas razas y los humanos prosperaban, las Tierras Altas de Creevey eran como un paraíso para aquellos de otras razas y linaje mixtos que ambos lados habían expulsado.

En la Ciudad de Creevey, la ciudad más grande en el corazón de las Tierras Altas de Creeevey, se podía efectuar un intercambio privado entre Hechiceros Lucero del Alba.

Paul y Phillip también habían hecho todo lo posible para invitar a Leylin allí para interactuar más con los otros Hechiceros de rangos altos.

Esto, por supuesto, era lógicamente lo que él quería, por lo que aceptó inmediatamente.

Como Leylin no quería llamar mucho la atención, no se dirigió al amarradero junto a la Ciudad de Creevey, sino que aterrizó en el campo.

Colocó a un lado la Serpiente Colosal y se dirigió a pie a la ciudad.

El camino estaba muy ajetreado: carruajes, vehículos fundidos en oro, alfombras voladoras encantadas y otros medios de transporte.

Numerosos Magos de todas las clases sociales formaron un gran caudal de gente que iba y venía de la puerta principal.

Una característica que tenían en común la mayoría de esos Magos era la inmensa saturación del aura de su linaje.

No importaba que fueran Hechiceros o personas de otras razas o incluso aquellos con linaje contaminado, ninguno era discriminado como ocurriría en el resto del mundo.

Luego de atravesar las puertas de la ciudad, Leylin escaneó intencionalmente al guardia que estaba a un lado.

Era de una raza humanoide y estaba parado a dos metros de altura.

Tenía una nariz larga y orejas de perro, pero el resto del cuerpo, aparte de su cabeza, era similar al de cualquier ser humano, sólo que con más pelo.

—¡¿Un Militante Canino?!

Leylin pensó inmediatamente en los parientes cercanos de los Kobolds.

Mientras que se rumoreaba que los Kobolds tenían el mismo linaje que los antiguos dragones gigantes, los Militantes Caninos eran verdaderamente una especie de humanos bestiales.

Sin embargo, la gente del continente central los clasificaba en general como parientes cercanos o incluso los consideraban pertenecientes a la misma raza que los Kobolds.

Leylin, que había purificado anteriormente el antiguo linaje del dragón rojo, comprendía con claridad que, en realidad, ¡los Kobolds realmente tenían el mismo linaje de la raza dragón!

De todos modos, no percibía en lo absoluto el aura del linaje de dragón en aquellos Militantes Caninos, ni siquiera un poco.

Si escribo un artículo con esto como tesis, quizá mi nombre se conozca en todo el continente central, aunque eso no me traerá ningún beneficio…

La mente de Leylin se fue por las ramas, pero descartó de inmediato esa idea que sólo le traería problemas infinitos.

De todas formas, la fuerza promedio de estos Militantes Caninos es en realidad similar a la de los Kobolds.

Además, tienen apariencias parecidas, ¡con razón la gente del continente central los confunde!

Al percibir que aquellos Militantes Caninos tenían en promedio la fuerza de un Mago de rango 1, Leylin no pudo evitar sentir mucho respeto por la fuerza de los Hechiceros que controlaban aquella ciudad.

Individualmente, tenían niveles de fuerza extraordinarios y, además, poseían habilidades de rastreo y búsqueda excepcionales.

Sólo esos guardias Militantes Caninos eran suficientes para intimidar a los criminales que estaban esperando la oportunidad para sembrar el caos.

[¡Bienvenidos a la Ciudad de Creevey!

Esta es una ciudad de Hechiceros, por favor cumpla con las reglas del linaje y respete a las otras razas.

Por favor, elija el distrito al que le gustaría proceder de entre los siguientes: Terrenos de Lava, Gran Bosque, Corazón del Océano, Tumba de la Oscuridad, Núcleo Central…] Al entrar a la ciudad, un aviso sonó en el oído de Leylin.

Aparecieron frente a él cinco formaciones de teletransportación enormes que continuamente absorbían gran cantidad de personas que brillaban como rayos de luz.

La Ciudad de Creevey estaba dividida en cinco grandes distritos de acuerdo con los cuatro elementos de la creación: tierra, fuego, agua y aire.

Estaban separados según la concentración de partículas elementales.

Entre ellos, Terrenos de Lava era un distrito ardiente constituido por una gran cantidad de tierra y magma.

La concentración de sus partículas elementales de tierra y fuego estaban casi al máximo.

El Gran Bosque eran en realidad un inmenso árbol antiguo.

Se habían construido todo tipo de edificios de Magos en sus hojas, donde vivían muchos Magos.

Las partículas elementales vegetales y del viento eran las más altas allí.

El Corazón del Océano era un complejo de edificios gigantesco que flotaba en el agua, rodeado por vastos mares y playas de arena que emitían fuertes vibras tropicales.

Con respecto a la Tumba de la Oscuridad, era el lugar de mayor concentración de partículas elementales oscuras y también donde más se oprimía el aura de una persona.

Como había muchos Hechiceros que elegían la oscuridad, su ubicación aún ocupaba un punto firme en la ciudad.

Si uno miraba desde los ojos de un ave, iba a poder ver que la ciudad tenía un distrito central dorado en el centro y el resto de la ciudad se dividía equitativamente en cuatro partes iguales.

El océano celeste, el feroz magma rojo, el abundante verde del árbol gigante y la oscuridad marchitando todo: cada uno de estos cuatro distritos presentaba colores intensos, pero estaban claramente separados.

Eran deslumbrantes y estaban distribuidos de forma uniforme; ninguno de los colores se mezclaba con otro.

El distrito central en el corazón de la ciudad era, naturalmente, el lugar de interacción de los cuatro distritos y también el punto donde se encontraban las instalaciones públicas.

Allí, los paisajes geográficos enormes y complejos se mezclaban a la fuerza por el poder de los Magos, formando así una maravilla inusual en la naturaleza.

[Con el objetivo de equilibrar una ola de partículas elementales tan grande y mantener la estabilidad del ambiente…] Un brillo azul parpadeaba sin cesar en los ojos de Leylin.

—Como mínimo, se requiere establecer una gigantesca formación de hechizo debajo de toda la ciudad.

Los cristales mágicos utilizados únicamente para hacerla funcionar y mantenerla alcanzarían números astronómicos…

Leylin obtuvo un conocimiento más profundo de la fuerza de aquellos Hechiceros de alto rango.

Mientras miraba a la gente elegir el distrito al que serían teletransportados, Leylin inclinó la cabeza, pensativo.

Decidió no ir al Núcleo Central ni a la Tumba de la Oscuridad y, en cambio, caminó hacia una formación de hechizo de teletransportación turquesa y fue teletransportado al Gran Bosque junto con otros Magos.

Brillaron rayos de luz que indicaban el proceso de teletransportación.

Leylin ya no se sentía incómodo al experimentar cambios espaciales en viajes tan cortos.

Después de todo, su cuerpo en ese momento era capaz de resistir la teletransportación a través de distintos planos mediante la Puerta Astral; esto era insignificante para él.

Mientras que los otros Magos aún se sentían mareados por los efectos residuales de la teletransportación, Leylin ya había salido con las manos detrás de la espalda y comenzó a evaluar el Gran Bosque.

El lugar al que había sido teletransportado era evidentemente una intersección.

Cuando Leylin salió de la formación de hechizo de teletransportación, lo primero que vio fueron las hojas inmensas y las numerosas estructuras de los Magos.

Caminó hasta el borde del camino antes de darse cuenta que aquella senda tan ancha por la que iba sólo era una rama del árbol gigante.

Los rayos del sol brillaban entre las hojas y producían sombras manchadas en el suelo.

Como la copa del árbol era inmensa, los rayos de luz eran muy tenues.

Uno podía ver el resplandor de muchos hechizos de Luz Eterna y llamas eternas frente a los edificios de los Magos.

—Fiu…

El Gran Bosque bien podía ser el punto más alto de toda la Ciudad de Creevey.

Desde aquel árbol gigante uno tenía una vista panorámica de los otros distritos.

Leylin contempló el magma feroz, el mar celeste e incluso la enorme tumba sombría.

Únicamente el distrito del Núcleo Central estaba cubierto por una capa de neblina y no se lo podía ver por claridad.

Ciertamente, esa zona es un lugar estratégico importante, ¡se deben establecer controles!

Pensó Leylin mientras caminaba por una rama.

La mayoría de las estructuras de los Magos en el Gran Bosque estaba construida sobre hojas y estaban distribuidas de forma equitativa hasta la cima.

Si un Mago deseaba cubrir por completo el distrito, tendría que escalar el árbol eternamente.

Durante el camino, algunas aves amarillas y verdes pasaban junto a Leylin de tanto en tanto y ocasionalmente descansaban en ramas muy altas y piaban, un sonido muy placentero.

Bajo el efecto de las gigantescas torres de purificación, hasta las criaturas normales podían soportar la contaminación radioactiva que los Magos emitían sin querer, siempre y cuando no fuera demasiada.

Por lo tanto, los humanos comunes y otros animales podían existir en muchas ciudades de Magos a lo largo del continente central.

—¡Un ambiente así parece ser justo lo que prefieren los Elfos!

Leylin no pudo evitar observar a los transeúntes a ambos lados.

En la Ciudad de Creevey, la mayoría de la población estaba constituida por Hechiceros y otras razas.

No obstante, en el distrito del Gran Bosque, la raza más común era la de los Elfos, que tenían orejas puntiagudas y figuras altas y delgadas.

Uno tenía que admitir que la apariencia de los Elfos tenía muchas características especiales exclusivas de los Hechiceros.

De no ser por la diferencia en su aura y las orejas que los delataban, muchos Magos probablemente confundirían a Elfos con Hechiceros.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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