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Brujo del mundo de magos - Capítulo 517

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517: Capítulo 517 – La Muerte De la Proyección Del Clon 517: Capítulo 517 – La Muerte De la Proyección Del Clon Editor: Nyoi-Bo Studio —¿Por qué está aumentando tanto la temperatura?

El anciano rápidamente sacó un cuaderno negro de su pecho.

No solo se estaba calentando el cuaderno, sino que había corrientes negras girando a su alrededor.

¡Fsss!

Con ese aumento repentino de la temperatura del libro, el anciano se estrujó la cara de dolor mientras inconscientemente lo lanzaba.

El contacto momentáneo le produjo una quemadura en una gran parte de la mano.

Se empezaron a formar ampollas blancas en la superficie.

¡Incluso con el físico de un Mago y la protección de su hechizo innato había resultado herido de esta forma!

¡Wuu wuu…!

—Todopoderoso Beelzebub, eres el rey del infierno, el predilecto de los pecados originales, tienes el control sobre la gula.

Los deseos de todas las comidas están en tus manos…

El fantasma se volvió más intenso mientras los cánticos y las canciones llenas de halagos llenaban toda el área de la tumba.

Leylin había visto situaciones así en el pasado, por lo que inmediatamente se puso alerta.

El anciano y su nieto, por su parte, se juntaron en un rincón y parecían arrepentidos.

Un rayo negro de luz salió rápidamente del cuaderno y, como si fueran los restos de una ilusión, penetró la runa de piedra en el ataúd.

Luego de que el flujo de luz se disipó, como si hubiera completado su misión, el cuaderno se quemó hasta convertirse en cenizas ante sus ojos.

La runa de piedra emitió una luz colorida y algunos rastros de esa luz comenzaron a conectarse con el cadáver del Lucero del Alba.

Como un relámpago, el rayo de luz analizó la tumba, ¡mientras que el cadáver del Lucero del Alba abrió los ojos y descendió una vez más a aquel mundo!

—Yo…

Yo…

¿Yo soy Ezekiel?

¿O Gordius?

¡No!

¡Yo soy Beelzebub!

¡El Rey Soberano de la Gula, Beelzebub!

Los ojos del Mago parecieron perdidos al principio, pero muy pronto brillaron con fuerza.

Su dominio del Lucero del Alba aparentemente había descendido y tanto el abuelo como el nieto cayeron al suelo.

—¡Lucero del Alba!

¡Es nuestro ancestro Lucero del Alba!

Para ese momento, el cuerpo ya estaba sentado casi derecho.

El anciano estaba eufórico y, justo cuando iba a hablar, un rayo de luz despiadada brilló desde el rostro del cuerpo.

El rayo de luz rojo carmesí atravesó al Mago anciano y este desapareció inmediatamente, sin dejar rastros.

Mmm, ¡un complemento bastante bueno!

¡Y parece ser un descendiente directo del cadáver también!

Pensó Leylin.

El brillo rojo en los ojos del Mago Lucero del Alba se intensificó mientras se frotaba el estómago y rápidamente miró al joven adolescente.

—Ah…

La escena del instante anterior había dejado al joven al borde del colapso.

Abrió la boca e intentó decir algo, pero sólo pudo murmurar algunas incoherencias mientras su cuerpo se congelaba y endurecía.

La mirada del Mago Lucero del Alba no permaneció mucho tiempo en el adolescente, sino que, en cambio, se posó detrás de él.

—Eh…

Luego de un leve suspiro, la silueta de Leylin salió de la grieta.

—¿Un Mago Lucero del Alba?

¡Eres el niño de antes!

Las palabras del cuerpo en el ataúd estaban llenas de asombro y un odio profundamente arraigado.

—Así es, clon proyectado de Beelzebub.

Soy yo —Leylin admitió su identidad de forma magnánima.

Con su huella de la gula en él, Leylin no podía negar los hechos y, de todas formas, él debería haber sido capaz de discernir todo lo que había pasado para ese momento.

En los tiempos antiguos, el clon de Beelzebub murió y sus restos se habían transformado para convertirse en una enorme runa de gula y, de ahí en más, intentó invadir las distintas coordenadas del Mundo de los Magos.

Los Magos que obtenían la runa de la gula eran contaminados por el pecado de la gula y, por lo tanto, sus apetitos se despertaban.

También obtenían la habilidad para ascender más allá de sus reinos y, con el poder de la gula en sus cuerpos, ¡se convertían en potenciales cuerpos huéspedes del mismo Beelzebub!

El Mago enterrado allí había tenido suerte de obtener unos restos y, luego de su propio ascenso a Lucero del Alba, parecía haber notado que algo andaba mal y por esa razón se había encerrado a sí mismo y aislado del rastreo de Beelzebub.

Desafortunadamente, el cuaderno que llevaba consigo normalmente había sido contaminado por un largo tiempo e incluso le habían confiado fragmentos espirituales.

Luego de mucho tiempo, su nieto, hechizado por el cuaderno, había llegado para abrir el ataúd y liberar al clon.

—Qué inesperado, ¡has ascendido a Lucero del Alba!

El Mago poseído por Beelzebub se veía extremadamente imponente.

Cada movimiento suyo estaba lleno de un aura grandiosa y, detrás de él, apareció la imagen de un demonio enorme que se parecía un poco al rey del infierno.

—¿Cómo planeas compensarme por mis pérdidas anteriores?

Resultó raro que ese clon no continuara con el tema y, en cambio, insinuara la idea de resolverlo.

Leylin se veía aún más perplejo cuando se acercó al clon.

Lo miró directamente a los ojos y le dijo: —¿Piensas que soy un tonto?

Una vez que esas palabras fueron pronunciadas, el clon inmediatamente cambió de color.

Leylin continuó: —Ahora no eres siquiera un clon, ¡sólo eres un fragmento de un espíritu con cierto poder de proyección!

Además, la masa infinitesimal de este cuerpo de Mago Lucero del Alba ha seguido a su espíritu y ha regresado al plano astral.

Este cuerpo de Lucero del Alba de alta calidad ha sido contaminado por el poder de la gula, con tu dependencia actual hacia él, ¿qué tanta fuerza puedes mostrar?

¡Fsss!

La oscuridad los envolvía y la tierra parecía haberlos aislado del mundo exterior.

Un resplandor plateado llenó el cielo y las estrellas se dispersaron a lo largo de él.

¡El dominio verdadero de un Lucero del Alba había descendido!

Cuando el dominio del clon entró en contacto con el de Leylin, inmediatamente se hizo pedazos.

Al ver el resultado, la expresión del clon fue espantosa, mientras que Leylin soltó un suspiro de alivio.

Su predicción anterior sin dudas había sido acertada.

Por supuesto, podría haber detenido al anciano, pero no habría podido lidiar con el Mago en el interior.

Leylin prefería permitir que los dos peligros ocurrieran a la vez y así lidiar con ambos al mismo tiempo.

Después de todo, el Rey Soberano había despertado cierto odio en él algún tiempo atrás y lógicamente no podía dejar en pausa el tema y permitir que su oponente efectuara sus planes.

Aunque sólo era la proyección de un clon, no era buena idea ignorarlo.

¡Podía haber salido para reponerse bien y algún día incluso podría convertirse en una amenaza incontrolable!

Leylin definitivamente no quería que eso ocurriera, pero dejarlo ir tampoco era una opción.

Lo mejor sería entonces destruirlo por completo cuando estaba más débil.

—Tú…

El clon de Beelzebub era un desastre; tenía mechones de pelo en punta que mostraban su furia extrema.

—¡Adiós!

Sin que le importara el enojo de su oponente, Leylin sacudió la mano.

Una energía aterradora se condensó en la palma y formó una llama roja que luego se convirtió en una enorme serpiente ardiente que se enroscó a su alrededor.

Ante la temperatura terriblemente alta, el ataúd de piedra original se convirtió al instante en cenizas.

Leylin miraba las llamas con indiferencia.

Apareció un resplandor negro que de a poco comenzó a brillar mientras absorbía todas las llamas feroces.

Luego de que el fuego se extinguió, se pudo ver a Beelzebub abriendo su boca y tragándose las llamas.

Lo que fue más extraño aún fue que, luego de tragarlas, su aura pareció haberse vuelto más fuerte.

—¡Capacidad devoradora!

¡Tu entendimiento del poder de la gula ha alcanzado el nivel de las leyes!

—Leylin aplaudió sin resistirse.

Según el nivel del cuerpo de su oponente, alcanzar ese nivel no era nada del otro mundo—.

¡Igualmente, es una pena!

Tu base es muy débil.

¿Cuánta más energía puedes absorber?

Las palabras de Leylin enfurecieron tanto a Beelzebub que su rostro se retorció de ira.

Cualquier absorción de poder tenía un límite, y, como su rival no tenía masa infinitesimal que perteneciera al Lucero del Alba, ¡obviamente tenía un límite superior!

Leylin se enfocó en ese punto y lo atacó sin piedad.

Resultaba ventajoso que su rival fuera débil en ese momento.

Probablemente Leylin no tendría esas oportunidades en el futuro.

¡Bum!

Una llama torrencial, como una gran ola, se tragó a Beelzebub.

Él quedó inseguro, no se atrevía a tragar nada más.

Aparecieron innumerables tentáculos negros en su cuerpo que lo envolvieron.

Al entrar en contacto con la llama rojo escarlata, los tentáculos negros comenzaron a disolverse de inmediato.

Al contrarrestarse el uno al otro, ambos ataques se debilitaron poco a poco.

—¡Devorador de Marfil!

Unos dientes negros feroces que parecían haberse derretido en el vacío rodearon a Leylin.

Sin embargo, fueron bloqueados por un escudo rojo que tenía grabadas Serpientes Gigantes de Kemoyin.

—¿Cuántos ataques más puedes soportar ciertamente?

Los gigantescos dientes negros rozaron la superficie del escudo, dejaron marcas profundas y produjeron grandes chispas.

En ese momento, Leylin parecía tener un plan en mente.

—Tú…

—envuelto en los tentáculos negros, Beelzebub sólo pudo soltar una sola palabra antes de que lo envolvieran las feroces llamas rojas…

—Esto…

¿Qué está pasando?

El adolescente que yacía en el suelo miró hacia arriba y vio las consecuencias de una gran batalla.

Por fin, el Mago con cabello negro apareció y permaneció entre las estrellas del cielo.

Parecía un Dios descendiendo a la tierra mientras movía la feroz llama roja para tragar a la extraña criatura del ataúd.

Bastante tiempo después, las estrellas brillantes comenzaron a atenuarse y el Mago de cabello negro se acercó al jovencito.

Se veía cansado, pero estaba muy contento.

—¿Tu nombre es Blu?

Leylin aseguró la otra huella de la gula y sonrió.

Obviamente no quería mantener la consciencia del rival.

Al lidiar con alguien de rango 7 o superior, uno podía ahogarse en las etapas de sus planes astutos.

Inconscientemente, la contaminación de radiación se había vuelto un problema, similar al ejemplo del Mago anciano y su ancestro.

Sin embargo, valía mucho la pena investigar aquellas huellas de gula.

¡Y las leyes mismas eran muy importantes!

¡El poder de las leyes!

Era como una puerta separando el rango 6 y el rango 7.

Sólo después de adquirir el poder de las leyes necesario uno podía ascender al reino del Amanecer y más allá.

Así, Leylin no mostró cortesía alguna y guardó la huella de gula para estudiarla exhaustivamente luego.

Aunque, en ese momento, su rango era considerablemente bajo, definitivamente entraría en contacto con ella en el futuro cercano.

—Sí, Maestro.

¡Soy Blu!

El joven Blu hizo una reverencia respetuosa al Mago Lucero del Alba.

¡Era el tipo de respeto que todo el continente central le daría a alguien así!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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