Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Como entrenar a tu dragon susurros de otro mundo - Capítulo 3

  1. Inicio
  2. Como entrenar a tu dragon susurros de otro mundo
  3. Capítulo 3 - 3 3- Historia que no debía conocer
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

3: 3- Historia que no debía conocer.

3: 3- Historia que no debía conocer.

El fuego crepitó en la chimenea.

Afuera, el viento del norte comenzaba a aullar entre las grietas de las casas de Berk.

Pero dentro de la pequeña vivienda de Hipo, el silencio era más denso que cualquier tormenta.

-¿Conoces…

toda mi historia?

-repitió Hipo, y su voz había perdido toda la capacidad de analizar ese tipo de información-.

¿Cómo es eso posible?

Leo dudó.

Hipo lo sintió.

No era como cuando uno busca una palabra.

Era como cuando alguien mira un acantilado y decide si saltar.

“Antes de que te asustes…

quiero que sepas que yo tampoco entiendo del todo cómo es posible terminar justo en este mundo.” comento Leo al finar optando por saltar a ese incierto acantilado.

—No me asusto con facilidad —mintió Hipo, y sus dedos se aferraron al borde de la mesa.

y su mente brillaba con evidente panico.

“Vale.

Bien.

Voy a intentar explicártelo.

Pero tienes que prometerme que vas a escuchar hasta el final antes de decidir si soy un espíritu maligno o un demonio.” Hipo asintió, aunque Leo mas que ver lo noto por el movimiento arriba y abajo de lo que veía hipo.

“Donde yo vengo…

tenemos historias.

Muchas historias.

Libros, películas, canciones.

Formas de contar cosas que no pasaron, pero que nos hacen sentir, pensar, aprender.” Empezó Leo describiendo y curiosamente dando imágenes a Hipo de fragmentos de lo que quiso decir.

-¿Como las sagas de los guerreros?

-preguntó Hipo notando esas imágenes en su cabeza algo nervioso-.

Las que cantan los bardos?.

“Parecido.

Pero más…

detalladas.

Más reales, a veces.

La cuestión es que…

una de esas historias…

eres tú.

aunque entre la mayoria es de hace bastantes años pero curiosamente soy seguidor..”  El viento golpeó la ventana.

Hipo parpadeó una vez.

Dos veces.

Tres.

-¿Soy…

una historia?- Sin creer que una voz de en su cabeza le ddijera algo tan impactante.

“En mi mundo, sí.

Se llama Cómo entrenar a tu dragón.

Cuenta la vida de un joven vikingo flacucho que no encaja en su tribu, que es el hijo del jefe, que prefiere inventar cosas antes que blandir un hacha…

y que un día cambia todo lo que su gente cree sobre los dragones.” comenzó a decir Leo recordando esa historia sin saber como pero evitando mandar imágenes para aun no asustar de muerte a Hipo por ver su futuro.

Hipo se quedó mirando el fuego.

Su reflejo bailaba en la hoja de su daga, apoyada sobre la mesa.

absorto en analizar como el, un flacucho se asocia con descripciones tan desconocidas.

—¿Y..

Y cómo termina?

—preguntó, y su voz titubeando sin saber si querer saber.

o solo no decepcionarse de lo que escuche de si mismo.

“No voy a decirte eso.

al menos no eso.”  Concluyo Leo, es *es mejor no decir tanto* penso para si mismo aunque no sabe como funciona pensar ahora.

-¿Por qué?- Dijo Hipo como si le quitaran el delicioso plato de comida antes de probarlo.

“Porque si te lo digo…

dejarías de vivirla.

Las historias no son para saber el final, Hipo.

Son para llegar a él.

en especial porque nose que afecte el saber algo tan lejano, mejor solo decir lo importate poco a poco” Hipo apretó la mandíbula.

frustrado con una negativa comprensible pero aun así molesta.

-Eso no es una respuesta.

“Es la única que tengo.” Otro silencio.

Más largo.

Más pesado.

—Entonces…

¿todo lo que hago?

¿Mis inventos?

¿Mis fracasos?

¿La forma en que mi padre me mira?

—su voz se quebró apenas—.

¿Todo eso ya está escrito?

“No.” La respuesta fue inmediata.

Firme.

“Esa es la parte que no entiendes.

En mi mundo, tu historia es una película.

Algo que alguien imaginó.

Pero tú…

tú estás aquí.

Respiras.

Dudas.

Tienes miedo.

Eso no es una historia, Hipo.

Eso es real.” Comento emocionado de presenciar algo tan fascinante.

-Entonces…

¿cómo puedes saber lo que va a pasar?

“Porque en mi mundo, alguien lo imaginó antes de que pasara aquí.

O quizá…

quizá aquí pasó primero, y alguien lo vio desde lejos.

No lo sé.

Lo único que sé es que desde que mi conciencia o alma llegó a tu mente…

ya nada sera igual si digo demaciado.” Hipo levantó la vista.

-¿Qué quieres decir?

“Que yo no debería estar aquí.

Que tu historia no incluía a un físico del año 2034 metido en tu cabeza.

Eso significa que…

a partir de ahora…

todo puede cambiar.

pero espero sea mas para bien que mal” Por primera vez en toda la noche, Hipo sonrió.

No era una sonrisa torcida ni forzada.

Era una sonrisa real.

-Entonces…

¿puedo fallar?

“Claro que puedes.” —¿Puedo ganar?

“La mayoria e veces.” —¿Puedo ser algo más que “el hijo de” o “el flaco que no mata dragones”?

“Hipo…

puedes ser lo que tú decidas.

Siempre pudiste.

Solo que ahora…

tienes a alguien que te recuerda que no estás loco por intentarlo.

aunque con lo que se es mejor seguir ciertas cosas pero te ayudare a darles un mejr destino” Hipo respiró hondo.

Largo.

Como si fuera la primera vez que el aire realmente entraba en sus pulmones.

—Leo…

“Dime.” —Gracias.

Por no mentirme.

Aunque…

aunque hubiera sido más fácil.

“Las mentiras son más fáciles.

Pero no funcionan conmigo.

Soy científico.

Necesito datos.” Hipo rió.

Una risa corta, casi un resuello.

—¿Datos?

“Sí.

Como por ejemplo…

¿cómo funciona exactamente esa catapulta-ballesta que estás diseñando?

Porque vi los planos en tu memoria y tiene un error de cálculo en la bisagra delantera.” Hipo abrió los ojos como platos.

-¿Viste mis planos?

“Es difícil no ver lo que flota en tu cabeza cuando estoy…

bueno, dentro de ella.” -¿¡Y no me lo dijiste antes!?- Comento Hipo conmo si alguien no le dijera que lo ve desnudo, en panico leve “Tuvimos un pequeño inconveniente existencial de por medio.

¿Qué esperabas?”  Hipo se levantó de un salto, corrió hacia el rincón donde guardaba sus pergaminos y los desenrolló sobre la mesa con torpeza.

—¡Muéstrame!

¿Dónde está el error?

“Mira la unión entre el brazo de torsión y la guía del proyectil.

El ángulo está mal.

Debería ser quince grados menos, o la cuerda se va a enganchar cada tres disparos.” Hipo observó el plano.

Luego lo volvió a observar.

Su dedo recorrió las líneas de carbón, las marcas que había hecho mil veces…

—Tienes razón —susurró con asombro—.

Cómo no lo vi…

“Porque a veces, cuando miras algo demasiado tiempo, dejas de verlo.

Necesitas ojos nuevos.

O una conciencia intrusiva del futuro.” —¿Del futuro?

“Ya hablaremos de eso otro día.

Ahora…

¿tienes un trozo de carbón y otro pergamino?

Vamos a rediseñar esa catapulta.” Hipo sonrió.

Y por primera vez en mucho tiempo, la fragua de Berk no sería un lugar de soledad.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo