Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Crónicas de Nadir: La Arquera de los Espíritus y el Maná sin Fin - Capítulo 22

  1. Inicio
  2. Crónicas de Nadir: La Arquera de los Espíritus y el Maná sin Fin
  3. Capítulo 22 - 22 22-
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

22: 22-.

Limpiando el nido 22: 22-.

Limpiando el nido A medida que avanzábamos en la formación que Clarissa había dictado, el sonido de nuestras botas sobre la piedra mojada parecía amplificarse.

Joseph mantenía un flujo constante de magia de viento a nuestro alrededor, era una brisa sutil que aparte de mantener nuestro aroma oculto amortiguaba el sonido de nuestras pisadas.

Mi Ojo de Halcón trabajaba a pleno rendimiento.

En la penumbra, mi visión se ajustaba automáticamente, resaltando los contornos de las rocas y las irregularidades del suelo, como la luz de Clarissa era tenue y solo iluminaba una parte por donde estabamos, no podia bajar mi vigilancia y tenia que estar más atenta por si habia goblins acechando.

Leo desde la vanguardia mantenia su mano derecha en el pomo de su espada, cuando estabamos por llegar a una esquina nos susurró.

– Silencio  Doblamos la esquina de la caverna y nos topamos con el primer puesto de guardia.

Cuatro goblins de nivel 3 estaban sentados alrededor de un montón de huesos roídos.

Al vernos, sus ojos amarillentos se abrieron de par en par y sus bocas se tensaron para soltar el grito de alarma.

Clarissa en un susurro cargado de autoridad ordenó.

– ¡Ahora!

No utilicé el Disparo Perforante.

En este espacio cerrado, el zumbido de esa habilidad habría rebotado en las paredes como un trueno, alertando a todo el nido.

En su lugar, recurrí a la utilidad pura y tiros basicos, (Flecha de Atadura), pensé.

La punta de la flecha brilló con un verde esmeralda tenue antes de salir disparada, no apunte al corazón, sino al suelo justo en el centro del grupo de goblins.

Al impactar, el maná estalló en lianas gruesas que surgieron de las grietas de la piedra.

Las criaturas, atrapadas por los tobillos y los torsos, tropezaron entre sí, ahogando sus gritos en gruñidos de frustración.

Ben y Leo se lanzaron como sombras gemelas.

Ben degolló al primero con un movimiento fluido de su espada corta, mientras Leo, aprovechando que el segundo estaba inmovilizado, le atravesó el cráneo con precisión.

Yo disparé dos tiros básicos más, apuntando a los ojos de los restantes.

El sonido de las flechas era un “clac” seco.

En menos de diez segundos, la amenaza había sido neutralizada sin que se emitiera un solo grito de alarma.

Joseph se acercó a los cadáveres.

Con un gesto de su mano los cuerpos desaparecieron.

Me miró de reojo y comentó con su habitual tono seco.

– Eficiente, esas lianas nos ahorraron la persecución.

Continuamos avanzando.

La cueva comenzó a descender en una pendiente pronunciada.

En el camino, eliminamos otros dos grupos de, seis goblins más por ambos grupos.

La rutina se volvió casi rítmica: mis ataduras los anclaban, los guerreros los remataban y Joseph limpiaba el rastro.

Sin embargo, la facilidad del inicio comenzó a desvanecerse cuando el túnel se ensanchó en una galería natural decorada con estalactitas goteantes.

El aire cambió, ya no olía solo a suciedad, también había un aroma a metal oxidado y sangre vieja, el olor en la cueva se volvia cada vez más repugnante.

Frente a nosotros, bloqueando el paso hacia una cámara más profunda, aparecieron tres figuras que nos hicieron detenernos en seco.

No eran los debiluchos goblins que habíamos visto hasta ahora.

Estos medían casi un metro veinte, sus hombros eran anchos y vestían trozos de armadura de cuero endurecido salpicados de manchas oscuras.

En sus manos portaban hachas de piedra y escudos de madera reforzada con hueso.

[Goblin Guerrero – Nivel 4] Al ver al grupo de goblins frente a nosotros Clarissa gritó elevando la intensidad de su esfera de luz.

– ¡Formación cerrada!

Los goblins guerreros no esperaron.

El primero rugió y cargó contra Ben.

La potencia del impacto fue tal que Ben retrocedió un paso al bloquear el golpe con su espada, sus pies chirriando contra la piedra.

El segundo guerrero intentó flanquear por la derecha, pero Leo lo interceptó, chocando acero contra piedra.

El tercer guerrero vio una oportunidad.

Saltó sobre una roca lateral, intentando caer directamente sobre Joseph y Clarissa, al verlo exclamé.

– ¡Atrás!

Disparé una Flecha de Atadura mientras el goblin estaba en pleno vuelo.

Las lianas se materializaron en el aire, envolviendo el torso del goblin y tirando de él hacia abajo con una fuerza gravitatoria súbita.

El goblin impactó contra el suelo con un golpe sordo, quedando a merced de Joseph, quien lanzó una ráfaga de viento cortante que terminó el trabajo.

Sin embargo, el combate se volvió un baile de desgaste.

Los goblins guerreros de nivel 4 eran capaces de bloquear flechas con sus escudos.

Tuve que concentrarme al máximo para predecir cuándo bajarían la guardia.

Cada vez que Ben o Leo se veían abrumados por la fuerza bruta de las hachas, mi flecha llegaba justo a tiempo para inmovilizar un brazo o tropezar una pierna.

La resistencia empezaba a pasarme factura.

Cada Flecha de Atadura consumía dos puntos de mi reserva.

Sentía el sudor frío perlpear mi frente, pero la adrenalina me mantenía firme.

Al terminar la pelea Ben murmuró mientras limpiaba su espada con un trapo  – Algo no cuadra, estos últimos eran más grandes.

Clarissa observaba los cuerpos de los goblins mientras Joseph los guardaba y dijo.

– Creo que acabamos de encontrarnos con sus fuerzas de ataque principal, los primeros probablemente eran exploradores o recolectores, lo más seguro es que a partir de ahora nos enfentemos a estos, asi que prepárense y esten atentos, no podemos descuidarnos.

A medida que avanzábamos por los niveles inferiores, los enfrentamientos se volvieron constantes.

El nido era más grande de lo que Clarissa había previsto.

Para cuando llegamos a lo que parecía ser la antecámara del líder, el recuento de bajas superaba lo que Clarissa penso antes de que entraramos a la cueva, habíamos eliminado a 15 goblins normales y 13 guerreros.

Joseph estaba visiblemente cansado.

Guardar tantos cuerpos en su espacio de almacenamiento requería una concentración mental constante.

Leo y Ben también mostraban signos de fatiga; sus movimientos, aunque precisos, ya no tenían la explosividad del principio.

Clarissa, por su parte, mantenía una expresión de preocupación creciente.

Su magia de luz comenzaba a parpadear sutilmente, indicando que sus propias reservas no eran infinitas.

– Selene Me llamó Leo mientras tomábamos un respiro de treinta segundos antes de la puerta final—.

Esas flechas…

no son normales, ¿verdad?

He visto cómo perforan los escudos de madera como si fueran papel.

Miré la flecha que descanzaba en mi arco.

Las Flechas de Keon habían sido la clave.

Sin su durabilidad, las habilidades habrían destrozado mi equipo hace mucho.

– Son un regalo de alguien muy capaz Le respondí evasivamente, ofreciéndole una pequeña sonrisa antes de agregar tratando de desviar el tema.

– Liam y tu abuela estarían orgullosos de cómo estás peleando, Leo.

Él asintió, su expresión severa suavizándose por un instante ante la mención de su abuela y hermano y dijo.

– Solo asegúrate de que regresemos para que puedan estarlo.

Joseph se acercó, terminando de guardar al último goblin.

– Hemos limpiado el pasillo principal.

Clarissa miro hacía el frente, a la gran abertura natural que goteaba una luz rojiza y parpadeante mientras decía.

– Hemos matado a la vanguardia, pero aun no hemos terminado.

Prepárense, Selene, vas a necesitar tus tiros más potentes a partir de aquí.

Ya no importa el sigilo, importa la supervivencia.

Revisé mi carcaj.

Me quedaban suficientes flechas de Keon para una batalla final intensa.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo