DESTINO MAS ALLA DEL CAOS - Capítulo 16
- Inicio
- DESTINO MAS ALLA DEL CAOS
- Capítulo 16 - 16 Capítulo 16 Los que eliminan calamidades
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
16: Capítulo 16: Los que eliminan calamidades 16: Capítulo 16: Los que eliminan calamidades El aire cambió.
No como antes.
No era caótico.
Era… controlado.
Pesado.
Como si alguien hubiera impuesto orden sobre el caos.
El grupo avanzó por el pasillo destruido.
Sus pasos eran firmes.
Seguros.
Como si ese tipo de escena fuera algo cotidiano para ellos.
El hombre al frente se detuvo.
Observando.
Midiendo.
Evaluando.
Sus ojos pasaron por Lyra.
Luego por Hildal.
Y finalmente por el entorno destruido.
“Confirmado.” Dijo con calma.
“Actividad de nivel alto.” Leonis susurró: “…No me gusta cómo suena eso.” Mira se tensó.
“¿Quiénes son ustedes?” El hombre no respondió de inmediato.
Uno de los que estaba detrás dio un paso adelante.
“Somos parte de una organización encargada de eliminar amenazas no humanas.” Kael murmuró: “…Ah, genial.
Vinieron a matar a alguien.” El silencio cayó.
Pesado.
El líder volvió a hablar.
“Y lo que ocurrió aquí…” Miró a Lyra.
“…encaja perfectamente con el perfil.” Hildal dio un paso al frente.
Instintivo.
Protector.
“Detente.” Los ojos del hombre se posaron en él.
Sin emoción.
“Apártate.” Hildal negó.
“No.” La tensión subió.
De inmediato.
Taren observaba.
Sin intervenir.
Pero entendiendo todo.
“Esto va a escalar.” Mira miró a Hildal.
“…No hagas algo impulsivo.” Pero él no se movió.
Lyra seguía inconsciente.
Sostenida por él.
“Escucha.” Dijo Hildal.
Tratando de mantener la calma.
“Ella no es una amenaza.” Uno de los miembros del grupo soltó una risa baja.
“Eso lo dicen siempre.” El líder levantó ligeramente la mano.
Silencio.
Se acercó un paso más.
“Las calamidades no necesitan querer destruir.” Su voz era firme.
Fría.
“Simplemente… lo hacen.” Hildal apretó los dientes.
“Te equivocas.” “¿Ah, sí?” El hombre lo miró fijamente.
“Entonces explícame esto.” Señaló el entorno.
Las paredes rotas.
El suelo agrietado.
El aire aún cargado.
“¿Esto te parece humano?” Silencio.
Hildal no respondió.
Porque no podía.
Pero aún así— “No la conoces.” El hombre entrecerró los ojos.
“Y tú sí.” Pausa.
“Eso es lo preocupante.” El ambiente se tensó aún más.
Taren habló por primera vez.
“Si la atacan ahora…” Todos lo miraron.
“…la reacción podría ser peor.” El líder no apartó la mirada de Hildal.
“Lo sabemos.” “Entonces no tiene sentido—” “Por eso lo haremos rápido.” Silencio.
El corazón de Hildal latió fuerte.
“¿Qué?” Uno de ellos avanzó.
Levantando la mano.
La energía a su alrededor se concentró.
Visible.
Densa.
Mira retrocedió.
“Esto no está bien—” Leonis murmuró: “…Se va a poner feo.” Hildal dio un paso atrás.
Ajustando a Lyra entre sus brazos.
“No te acerques.” El líder habló.
“Última advertencia.” Pero Hildal no se movió.
Y entonces— Lyra reaccionó.
Un leve movimiento.
Un suspiro.
Sus ojos se abrieron.
Pero no completamente.
Lo suficiente.
Para sentir.
La amenaza.
El peligro.
Y sobre todo… la intención.
El aire volvió a cambiar.
Taren lo sintió primero.
“…No.” La presión aumentó.
Hildal bajó la mirada.
“Lyra…” Pero ya era tarde.
La oscuridad volvió.
Más rápida.
Más inestable.
Como si esta vez… no hubiera intención de contenerla.
El suelo crujió.
Las paredes temblaron.
Los hechiceros reaccionaron de inmediato.
“¡Ahora!” Uno de ellos lanzó un ataque.
Una descarga directa.
Precisa.
Pero no llegó.
La oscuridad la desvió.
La consumió.
El líder frunció el ceño.
“Como esperaba.” Lyra se levantó lentamente.
Pero algo era distinto.
Sus ojos no estaban enfocados.
No estaba consciente del todo.
Solo reaccionando.
Protegiendo.
“…No…” Su voz salió fragmentada.
Hildal dio un paso hacia ella.
Pero esta vez— La oscuridad lo empujó.
Retrocedió.
Sorprendido.
Taren abrió los ojos.
“…La resonancia no está estable.” Mira lo miró.
“¿Eso es malo?” “Sí.” El líder levantó la mano.
“Todos, retrocedan.” Sus ojos se volvieron más serios.
“Esto ya no es contención.” Pausa.
“Es eliminación.” El ambiente se congeló.
Hildal levantó la mirada.
“Ni lo intentes.” El líder lo observó.
Y por primera vez… hubo algo distinto en su expresión.
Interés.
“Defenderás una calamidad… incluso ahora.” Silencio.
Hildal no dudó.
“Sí.” Pausa.
“Entonces tú también eres un problema.” El aire vibró.
La energía del grupo aumentó.
Y por primera vez… Hildal sintió algo dentro de él reaccionar.
No como miedo.
No como adrenalina.
Sino como… respuesta.
Algo antiguo.
Dormido.
Que reconocía ese momento.
Y despertaba.
Lentamente.
Muy lentamente.
Sus ojos se oscurecieron apenas.
Un instante.
Nadie más lo notó.
Excepto uno.
El líder.
Sus ojos se entrecerraron.
“…Interesante.” Y entonces— Sonrió levemente.
“Esto acaba de volverse mucho más complicado.”
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com