DESTINO MAS ALLA DEL CAOS - Capítulo 26
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- Capítulo 26 - 26 Capítulo 26 Lo que late dentro de nosotros
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26: Capítulo 26: Lo que late dentro de nosotros 26: Capítulo 26: Lo que late dentro de nosotros La noche cayó lentamente sobre la ciudad.
Las luces comenzaron a encenderse.
Todo parecía normal.
Pero en ese lugar… nadie estaba tranquilo.
El grupo se había movido a una zona más alejada.
Un espacio abierto.
Vacío.
Rodeado por estructuras abandonadas.
“Será mejor aquí.” Dijo Taren.
Leonis cruzó los brazos.
“Si destruyen algo… que no sea importante.” Kael se sentó en una piedra.
“Perfecto, entrenamiento mortal nocturno… justo lo que necesitaba.” Mira permanecía en silencio.
Observando.
Pero su atención… no estaba en todos.
Estaba en él.
Hildal.
De pie en el centro.
Respirando.
Intentando entender algo que no podía ver.
Lyra estaba frente a él.
Tranquila.
Como siempre.
“Empieza.” Hildal frunció el ceño.
“¿Con qué exactamente?” Lyra dio un paso más cerca.
“Con sentir.” Silencio.
“Ya sabes que está ahí.” Pausa.
“Ahora tienes que tocarlo… sin forzarlo.” Hildal cerró los ojos.
Respiró.
Intentó calmar su mente.
Pero era difícil.
Demasiadas cosas.
El pasado.
El clan.
El enemigo.
Lyra.
Todo mezclado.
“…No puedo concentrarme.” Lyra lo miró unos segundos.
Y luego— tomó su mano.
El contacto fue suave.
Pero inmediato.
El latido volvió.
Más fuerte.
Más claro.
Hildal abrió los ojos sorprendido.
“…Otra vez eso.” Lyra no soltó su mano.
“Eso es el vínculo.” Silencio.
Taren observó con atención.
Leonis también.
Mira… apretó ligeramente los dedos.
“¿El vínculo?” Repitió Hildal.
Lyra asintió.
“Lo que conecta nuestras almas.” Pausa.
“No es algo que se crea ahora.” “Ya existía.” Su voz bajó.
“Desde antes.” El aire se volvió más profundo.
Hildal sintió esa energía moverse.
Como si respondiera a ella.
“…Entonces por eso…” Lyra lo miró.
“Sí.” Pausa.
“Por eso puedes soportar mi poder.” “Por eso puedes tocarlo.” “Por eso…” Su voz bajó aún más.
“puedes convertirme en algo completo.” Silencio.
Las palabras… tenían peso.
Hildal lo sintió.
Pero no apartó la mirada.
“¿Y yo?” Lyra no dudó.
“Tú también cambias.” Pausa.
“Pero eso…” Su expresión se volvió más seria.
“aún no es momento de explicarlo.” Foreshadowing.
Kael murmuró: “Eso no suena nada bien.” Leonis ignoró el comentario.
“Concéntrate.” Hildal volvió a cerrar los ojos.
Pero esta vez… no estaba solo.
Sentía a Lyra.
No físicamente.
Sino… dentro.
Como un eco.
Como una presencia.
“…Lo siento.” Murmuró.
El latido respondió.
Más fuerte.
El aire comenzó a vibrar.
Ligeramente.
Luego— más.
El suelo crujió.
Taren lo notó.
“Está funcionando.” Mira dio un paso adelante sin darse cuenta.
Hildal apretó los dientes.
“…Está creciendo.” La energía lo rodeó.
Oscura.
Pero no caótica.
Profunda.
Estable.
Diferente a Lyra.
“…Esto no se siente como el tuyo.” Dijo.
Lyra lo observó.
Con atención.
“Porque no lo es.” Pausa.
“El mío destruye.” El aire se volvió más frío.
“El tuyo…” Silencio.
“contiene.” Esa palabra… lo cambió todo.
El poder no explotó.
No se descontroló.
Se mantuvo.
Firme.
Como si obedeciera.
Como si… reconociera su lugar.
Hildal abrió los ojos.
Oscuros.
Pero conscientes.
“…Puedo controlarlo.” Leonis sonrió levemente.
“Eso sí es nuevo.” Kael se levantó.
“Ok… eso ya me preocupa más.” Mira lo observaba.
Y esta vez… no había duda.
Había algo más fuerte.
Admiración.
Pero también… distancia.
Lyra soltó su mano lentamente.
El poder disminuyó.
Pero no desapareció.
Se quedó.
Dentro de él.
“Bien.” Dijo ella.
“Eso es el inicio.” Hildal respiró profundamente.
“…Se siente raro.” Lyra sonrió levemente.
“Te acostumbrarás.” Silencio.
Pero entonces— El aire cambió.
De golpe.
Taren lo sintió primero.
“…No estamos solos.” Leonis se tensó.
Kael miró alrededor.
“Por favor dime que es paranoia.” Mira negó lentamente.
“No lo es.” El ambiente se volvió pesado.
Denso.
Como si algo… estuviera observando.
Desde lejos.
Lyra levantó la mirada.
Y sus ojos… cambiaron.
Serios.
Peligrosos.
“…Llegó antes de lo esperado.” Silencio.
Hildal sintió el latido otra vez.
Pero esta vez… no era calma.
Era advertencia.
Y en lo alto de una estructura… una figura apareció.
De pie.
Mirándolos.
Valtherion.
Su presencia… era diferente.
Más pesada.
Más real.
Más peligrosa.
“Interesante.” Su voz descendió lentamente.
“Ya empezaste a despertar.” Hildal lo miró.
Sin retroceder.
Pero esta vez… no estaba confundido.
Estaba listo.
Valtherion sonrió.
“Perfecto.” Pausa.
“Entonces ahora sí…” El aire se rompió.
Su energía descendió como una presión brutal.
“vamos a comenzar de verdad.”
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