DESTINO MAS ALLA DEL CAOS - Capítulo 27
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27: Capítulo 27: Cuando el cielo se rompe 27: Capítulo 27: Cuando el cielo se rompe Cuando el cielo se rompe El aire… se quebró.
No fue una metáfora.
Fue real.
La presión cayó como una montaña invisible sobre todos.
El suelo crujió.
Las paredes cercanas vibraron.
Y el silencio… murió.
Valtherion descendió lentamente desde lo alto.
Sin prisa.
Sin miedo.
Como si nada en ese lugar pudiera tocarlo.
“Así que este es tu estado actual…” Sus ojos se clavaron en Hildal.
“Decepcionante.” El impacto de sus palabras fue frío.
Pero Hildal no retrocedió.
No esta vez.
“Entonces acércate… y compruébalo.” Valtherion sonrió.
“Eso haré.” Y desapareció.
—BOOM— El impacto fue inmediato.
El suelo explotó donde Hildal estaba.
Pero él ya no estaba ahí.
Se movió.
Instinto.
Rápido.
Demasiado rápido.
“¡Se movió!” Gritó Kael.
Hildal apareció a unos metros.
Respirando fuerte.
“…Lo vi.” Valtherion reapareció frente a él.
“Bien.” Y lanzó un golpe.
Hildal levantó el brazo— —CRACK— El impacto lo lanzó varios metros.
Rodó por el suelo.
Se detuvo con dificultad.
“…Eso dolió.” Leonis se movió.
“¡No pelees solo!” Apareció frente a Valtherion.
Su energía estalló.
Un aura intensa lo rodeó.
“Intenta conmigo.” Atacó.
Golpes rápidos.
Precisos.
Fuertes.
—BOOM—BOOM—BOOM— Pero— Valtherion no se movió.
Bloqueó todo.
Con una sola mano.
Aburrido.
“Débil.” Contraatacó.
Un solo golpe.
—CRASH— Leonis salió disparado contra una pared.
El impacto levantó polvo.
“¡Leonis!” Gritó Mira.
Taren apareció al instante.
“Ahora.” Señaló.
Mira entendió.
Sus manos brillaron.
Una energía más fina.
Más precisa.
“¡Restricción!” Líneas de energía rodearon a Valtherion.
Intentando inmovilizarlo.
Por un segundo— funcionó.
“¡Hildal!” Hildal levantó la mirada.
Ese era el momento.
Apretó los puños.
Sintió el latido.
El poder.
El vínculo.
Lyra.
“…Vamos.” El aire vibró a su alrededor.
Oscuro.
Estable.
Corrió.
Directo hacia él.
Valtherion levantó la mirada.
Interesado.
“Eso es mejor.” Las ataduras se rompieron.
Como si nada.
Pero Hildal ya estaba ahí.
Golpe directo.
—BOOM— El impacto sacudió el aire.
El suelo se agrietó.
El viento explotó alrededor.
Silencio.
Por un segundo.
Luego— Valtherion sonrió.
“Sí.” Agarró el brazo de Hildal.
“Esto es lo que quería ver.” Y lo lanzó hacia el suelo.
—CRASH— El impacto fue brutal.
Hildal escupió aire.
Pero no perdió la conciencia.
No esta vez.
“…Aún no.” Se levantó.
Lentamente.
Valtherion lo observaba.
Con interés real ahora.
“No eres como los demás.” Pausa.
“Ahora lo confirmo.” Lyra dio un paso adelante.
Su presencia cambió.
El aire se volvió frío.
Pesado.
Oscuro.
“Entonces deja de contenerte.” Valtherion la miró.
“¿Quieres que lo mate?” Silencio.
Hildal levantó la mirada.
“Inténtalo.” Lyra lo miró de reojo.
Y esta vez… no lo detuvo.
El vínculo respondió.
Más fuerte.
Más profundo.
Como si ambos… estuvieran sincronizándose.
Taren lo notó.
“…Esto no es normal.” Mira también.
Y sintió algo.
Algo que no le gustó.
Pero no apartó la mirada.
Hildal avanzó otra vez.
Pero ahora… era diferente.
Su energía ya no era débil.
Era firme.
Controlada.
Y más profunda.
Valtherion sonrió.
“Ahora sí.” Desapareció otra vez.
Pero Hildal— lo vio.
Se movió.
Bloqueó.
—BOOM— El choque de ambos sacudió todo el lugar.
Golpe contra golpe.
Velocidad contra velocidad.
Fuerza contra control.
—CRASH—BOOM—CRACK— El aire explotaba a cada impacto.
El suelo se destruía.
Las estructuras caían.
Y esta vez… Hildal no era superado.
Estaba peleando de igual a igual.
Leonis sonrió desde el suelo.
“…Ahora sí.” Kael abrió los ojos.
“Ok… eso ya no es normal.” Mira… no dijo nada.
Pero lo entendió.
Él ya no era el mismo.
Y eso… daba miedo.
Valtherion retrocedió unos pasos.
Por primera vez.
“Interesante.” Respiró.
Pero no estaba cansado.
Ni cerca.
“Pero aún…” Levantó la mano.
La energía a su alrededor cambió.
Más oscura.
Más pesada.
Más peligrosa.
“no es suficiente.” El cielo… literalmente se oscureció.
La presión aumentó.
Todos lo sintieron.
Taren apretó los dientes.
“…Esto recién empieza.” Hildal se mantuvo firme.
Pero su corazón… latía más fuerte.
Porque lo entendía.
Esto… no era una pelea normal.
Era el inicio de algo mucho peor.
Y en lo más profundo de su ser… algo respondió.
Algo antiguo.
Algo que aún no despertaba completamente.
Pero que pronto… lo haría.
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