Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Destino terra: El camino de Yui - Capítulo 41

  1. Inicio
  2. Destino terra: El camino de Yui
  3. Capítulo 41 - Capítulo 41: Arche Saller Vs Marcus Mallem
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 41: Arche Saller Vs Marcus Mallem

Arche rodeado de un fuego intenso corre hacia Marcus.

Un rastro de llamas quedó marcado en la arena mientras avanzaba a una gran velocidad

El público estalló.

Pero Marcus no retrocedió.

Al contrario.

Se impulsó hacia adelante.

— ¡¿Qué?!

Las dos figuras chocaron en el centro del campo.

Acero contra acero.

Las llamas de Arche chocaron contra la energía eléctrica de la espada de Marcus.

Chispas rojas y amarillas salieron disparadas en todas direcciones.

Arche sonrió.

—Sigues siendo lento.

Sus dos espadas se movieron al mismo tiempo.

—Pero atacar de frente…

Giró el cuerpo.

— ¡Es demasiado fácil de contrarrestar!

Las dos espadas bajaron con fuerza hacia el suelo.

Una onda de fuego explotó desde el impacto.

La arena se abrió en una línea ardiente que avanzó directo hacia Marcus.

Pero Marcus ya no estaba allí, creaba varias fintas por el campo.

A unos pasos del impacto…

Giró el cuerpo.

Su espada se movió en un arco rápido.

— ¡Ahora!

La hoja eléctrica vibró.

Pequeñas esferas de electricidad se formaron en el aire.

Marcus agitó la espada.

Las esferas salieron disparadas.

— ¡¿Qué demonios…?!

Una de ellas golpeó directamente el hombro de Arche.

Su armadura dorada chisporroteó.

Las demás esferas avanzaron hacia él…

Pero el aura de fuego alrededor de Arche explotó hacia afuera.

Las llamas se expandieron como un escudo salvaje.

Las esferas restantes se desintegraron al contacto.

Arche bajó lentamente la cabeza.

El humo salía de su hombro.

—…Me golpeaste.

Sus ojos ardían de furia.

Levantó ambas espadas.

—Está bien.

Las llamas comenzaron a crecer.

—Entonces terminemos con esto ahora mismo.

El aura roja se intensificó.

Las espadas comenzaron a rodearse de fuego.

Pero no era fuego común.

Las llamas comenzaron a retorcerse.

Como si tuvieran vida propia.

El fuego tomó forma.

Una serpiente ardiente nació de las espadas.

El público se levantó de sus asientos.

—¡¡OOOHHH!!

Arche lanzó el ataque.

La serpiente de fuego atravesó la arena como una tormenta viva.

Marcus reaccionó de inmediato.

— ¡Hechizo de soporte!

Levantó la mano libre.

Un círculo mágico apareció frente a él.

— ¡Escudo de agua!

Una barrera de energía azul se desplegó.

La serpiente de fuego chocó contra el escudo.

El impacto hizo temblar el campo.

El escudo crujió.

Las llamas lo devoraban.

Marcus apretó los dientes.

— ¡Fue un buen impacto…!

Marcus contraatacó.

La espada volvió a moverse.

Más esferas eléctricas aparecieron.

— ¡Toma esto!

Las lanzó hacia Arche.

Pero esta vez…

Muchas fallaron.

Las esferas pasaban rozando.

Algunas golpeaban el suelo.

Otras explotaban antes de tiempo.

Arche soltó una carcajada burlona.

— ¡¿Qué pasa?!

Golpeó una de las esferas con su espada.

— ¡¿Ahora también tienes mala puntería?!

En ese momento…

Desde el palco izquierdo se escucharon gritos.

—¡¡ARCHE!!

—¡¡ESTÁS RODEADO!!

Arche con una cara de confusión mira a su alrededor.

— ¿Qué…?

Marcus bajó lentamente la espada.

—No estuve corriendo de aquí para allá por nada.

Las esferas que habían fallado… No, cada una de ellas tenía un propósito.

Estaban flotando alrededor del campo.

—Preparé un campo magnético.

La electricidad comenzó a vibrar en el aire.

—Con dos propósitos.

Las esferas empezaron a moverse lentamente.

—El primero…

Las chispas alrededor de Marcus se intensificaron.

—Aumentar mi afinidad con el elemento rayo.

El aire comenzó a cargarse.

—Y el segundo…

Las esferas se posicionaron alrededor de Arche.

—Convertirlas en imanes eléctricos.

El público comenzó a comprender.

—Espera…

—Eso significa…

Marcus levantó la espada.

—Que ya no puedes escapar.

En el palco derecho…

Sofía dio un salto.

— ¡Eso es genial!

Arnold abrió los ojos.

—Ninguna defensa sale ilesa de algo así…

Marcus movió la espada.

Las esferas comenzaron a detonar una por una.

Explosiones eléctricas rodearon a Arche.

Pero una vez más…

El fuego respondió.

El aura ardiente explotó hacia afuera.

Las llamas absorbieron gran parte del daño.

Arche apareció entre el humo.

Su armadura estaba quemada.

Pero seguía de pie.

Sus ojos ardían.

—Ahora…

Levantó las espadas.

—Es mi turno, basura.

Desapareció.

Atacó de frente.

Marcus levantó su espada para bloquear.

Las espadas chocaron.

Arche comenzó a atacar sin parar.

Golpe tras golpe.

Marcus retrocedía.

Pero algo no estaba bien.

Arche comenzó a dudar.

— ¿Qué demonios…?

Marcus esquivó otro ataque.

—El campo magnético.

Se movía con fluidez.

—Cada descarga ralentiza tus movimientos.

Arche atacó otra vez.

Pero el golpe fue ligeramente más lento.

Marcus sonrió levemente.

—Pero a mí…

La electricidad recorrió su cuerpo.

—Me acelera.

En ese instante…

Marcus interceptó ambas espadas.

Las atrapó con su propia hoja.

Y lanzó un golpe directo.

El puño impactó en la cara de Arche.

El líder de Nova salió despedido.

Rodó por la arena.

El público gritó.

—¡¡OOOOOO!!

En el palco derecho…

Misa levantó el puño.

— ¡Lo tiene todo controlado!

Valerian observaba con atención.

—Marcus está llevando la pelea al desgaste.

Miró el campo eléctrico.

—Gracias al campo magnético… él aguanta más.

Áugust asintió.

—Es verdad.

Pero su expresión se volvió seria.

—La pregunta es…

Miró a Marcus.

— ¿Cuánto durará el campo?

Suspiró.

—Esa era la técnica que quería practicar.

—Y no tuvo tiempo.

Arnold miró hacia Yui.

Ella no celebraba.

No sonreía.

Solo observaba.

Con el rostro completamente serio.

Arnold entendió.

—Ya veo…

Pensó.

—Si Yui está así…

Significa que algo no va como esperaba.

En la arena…

Arche se levantó lentamente.

Sangre en el labio.

Su expresión era pura rabia.

—Ya me cansé.

Un aura rojo intenso comenzó a expandirse.

Pero esta vez era diferente.

Más densa.

Más pesada.

Y entonces…

Desapareció.

El aura no estaba alrededor de su cuerpo.

Ahora…

Estaba dentro de sus espadas.

El rojo ardía en las hojas.

Arche levantó ambas.

Y golpeó el suelo.

La arena explotó.

Como si un volcán hubiera despertado.

El suelo se partió.

Explosiones de fuego surgieron en cadena.

La tierra se levantaba en columnas ardientes.

Marcus saltó hacia atrás.

— ¡¿Qué demonios?!

Cuando el humo se disipó…

El campo estaba destruido.

Un cráter enorme ocupaba el centro de la arena.

El terreno donde estaba el campo magnético…

Había desaparecido.

Arche sonrió.

— ¿De verdad creíste que no entendía tu estrategia?

Las espadas ardían.

—Desgaste.

Señaló el suelo destruido.

—Mediocre.

Su sonrisa se volvió cruel.

—Tengo una habilidad que nunca mostré.

El fuego rojo vibró.

—Se llama Erosión.

El público guardó silencio.

—Todo el desgaste que acumulo en batalla…

Levantó las espadas.

—Lo transmito a mis armas.

Las hojas brillaron.

—Lo de recién…

Sonrió.

—Solo fue un poco de su poder.

Y atacó.

Las espadas chocaron contra la de Marcus.

Marcus sintió algo distinto.

El impacto fue mucho más pesado.

— ¡Rayos…!

Arche no se detuvo.

Ráfagas de ataques desenfrenados.

Un vendaval de fuego.

Marcus levantó escudos eléctricos finos.

— ¡Soporte!

Chispas azules aparecieron.

— ¡Refuerzo!

La espada vibraba.

Pero los golpes seguían cayendo.

Cada choque era más brutal.

Marcus ya estaba respirando con dificultad.

Los escudos se quebraban.

Los hechizos se agotaban.

El fuego de Arche ganaba territorio.

Los golpes eran cada vez más salvajes.

Marcus estaba llegando al límite.

El ritmo de la batalla cambió de forma brutal.

Hasta hacía unos instantes Marcus controlaba el campo, calculando cada movimiento, obligando a Arche a pelear dentro de un terreno que él mismo había preparado.

Pero ahora…

Ese terreno ya no existía.

El cráter que Arche había creado había borrado por completo el campo magnético.

La ventaja estratégica desapareció.

Y Arche lo sabía.

El líder de Nova avanzó con una presión completamente distinta. Sus espadas teñidas por ese rojo intenso parecían más pesadas, más violentas, como si cada golpe llevara acumulada la furia de toda la pelea.

Marcus levantó su espada para interceptar el primer ataque.

El impacto lo obligó a retroceder varios pasos.

Sus botas se hundieron en la arena destruida.

— ¿Qué pasa, Marcus? —Dijo Arche con una sonrisa torcida—. ¿Ese era todo tu plan?

Otro golpe cayó inmediatamente.

Marcus levantó un pequeño escudo eléctrico para amortiguar el impacto, pero la fuerza lo atravesó parcialmente y lo empujó aún más atrás.

Sus movimientos comenzaban a perder precisión.

Arche no le daba espacio.

Ni un segundo.

Atacaba desde todos los ángulos posibles. Las espadas giraban, descendían, cambiaban de dirección con una agresividad que ya no tenía nada de elegante. Aquello ya no era el estilo refinado que había mostrado antes.

Era pura furia.

Marcus apenas podía seguir el ritmo.

Cada vez que lograba bloquear un golpe, otro llegaba inmediatamente después.

Intentó contraatacar en una abertura.

Pero Arche ya estaba encima.

El siguiente impacto sacudió su defensa y le obligó a retroceder otra vez.

En las gradas el público comenzaba a gritar.

— ¡Nova!

— ¡Nova!

— ¡Nova!

El combate que hacía unos minutos parecía equilibrado ahora se inclinaba con violencia.

Marcus intentó levantar otro hechizo de soporte para reforzar su defensa.

La energía eléctrica recorrió brevemente su espada.

Pero Arche simplemente atravesó esa defensa con un ataque más pesado que los anteriores.

Marcus apretó los dientes.

Su brazo comenzó a temblar por la presión.

— ¿Eso es todo lo que tienes? —continuó Arche mientras avanzaba—. Pensé que al menos ibas a entretenerme un poco más, esa elfa estúpida te mandó al matadero.

El siguiente ataque lo obligó a agacharse para no recibirlo directamente.

La espada de fuego pasó a centímetros de su rostro.

Marcus rodó hacia un costado intentando ganar espacio.

Pero Arche no lo dejó escapar.

Lo alcanzó en apenas dos pasos.

Otro ataque descendió inmediatamente.

Marcus levantó su espada a tiempo, pero el impacto lo obligó a arrodillarse brevemente.

La arena bajo sus rodillas se partió.

Su respiración comenzó a volverse pesada.

En el palco derecho, Misa apretó la baranda.

—Esto no me gusta…

Valerian estaba preocupada.

—Arche cambió completamente el ritmo.

Sofía observaba con rabia.

—Marcus ya no puede imponer su estrategia.

Áugust suspiró.

—Ahora es Arche quien dicta el combate

En la arena la diferencia comenzaba a hacerse evidente.

Marcus seguía defendiendo cada ataque, pero cada vez lo hacía con más dificultad.

Sus movimientos eran más lentos.

Sus bloqueos más pesados.

Sus pasos más cortos.

Arche, en cambio, parecía crecer con cada intercambio.

—Mira nada más —dijo con burla—. Por eso te expulsamos, el resultado de tus pocos esfuerzos esta aquí.

Atacó nuevamente.

Marcus logró interceptar el golpe, pero el esfuerzo fue evidente.

Su postura estaba perdiendo estabilidad.

—Vamos —continuó Arche con una sonrisa cruel—. Levántate.

Otro ataque.

Marcus logró desviar la espada apenas lo suficiente para que no impactara directamente.

Pero el movimiento le hizo perder el equilibrio.

Retrocedió varios pasos más.

Su respiración ahora era claramente audible.

Arche lo miró con desprecio.

— ¿Y este era el plan maestro de Escudo y Espada?

Avanzó nuevamente.

— ¿Hacerme correr un rato antes de que te aplaste?

Marcus levantó su espada otra vez.

Pero esta vez su brazo tardó una fracción de segundo más de lo normal.

Ese pequeño retraso fue suficiente.

El siguiente ataque de Arche superó su defensa parcial y golpeó su costado, lanzándolo varios metros por la arena.

Marcus rodó por el suelo antes de detenerse.

El público estalló.

Arche caminó lentamente hacia él.

—Te lo dije desde el principio.

Clavó una de sus espadas en el suelo mientras la otra apuntaba hacia Marcus.

—Hoy vas a dejar de ser un aventurero.

Marcus permanecía en el suelo, respirando con dificultad.

Sus dedos aún sujetaban la empuñadura de su espada.

Su cuerpo estaba cubierto de polvo y pequeñas quemaduras.

Durante unos segundos…

No se movió.

Y en el palco derecho, Arnold vuelve a mirar a Yui algo preocupado pero…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo