Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Dos Sombras y Un Sol -Fanfic SasuNaru - Capítulo 22

  1. Inicio
  2. Dos Sombras y Un Sol -Fanfic SasuNaru
  3. Capítulo 22 - 22 Capítulo 21
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

22: Capítulo 21 22: Capítulo 21 Naruto continuaba siendo inexperto al momento de besar a alguien, y a pesar de que había besado también Gaara y sentido como era tocar otra lengua con la suya, jamás pensó que llegaría a experimentarlo también con Sasuke, y especialmente no de manera accidental.

Permaneció con sus labios pegados a los del Uchiha e hizo exactamente lo de Gaara, entreabrirle la boca al pelinegro y aventurarse a meterse su lengua en busca de la suya, sintiendo el sabor fresco de la menta, ¿en qué momento Sasuke había comido alguna menta?

¿acaso estaba preparado para eso?

Sintió la tensión del cuerpo de Sasuke y se sorprendió al ver que no se apartó.

Había inseguridad en todo su ser, pero parecía estar de acuerdo con lo que Naruto estaba haciendo: besarlo.

Y no solo besarlo entre un roce de labios, sino más profundo e íntimo a mitad de aquel bosque misterioso y extraño, cerca de la aldea que le tenía demasiada fe a la luna.

El joven Uzumaki se retiró levemente para recuperar el aliento, pero Sasuke deslizó la mano vendada en la parte posterior de la cabeza del rubio para atraerlo nuevamente a su boca, tomándolo con sorpresa.

De pronto, el crujido de una rama los alertó y aunque Naruto intentó alejarse, Sasuke lo mantuvo en el mismo sitio y el rubio enseguida sintió el chakra del pelinegro incrementarse hasta formar perfectamente al Susanoo.

—¿Sasuke?

—murmuró Naruto sobre sus labios.

Pero el pelinegro hizo algo que causó que el rubio perdiera más la cordura: deslizó la otra mano disponible y lo tomó de la cintura de manera muy controversial, haciendo que Naruto sintiera absolutamente toda la anatomía del Uchiha contra su cuerpo.

Y sin previo aviso, el Susanoo desvainó la espada y se incrustó en algo detrás de ellos.

El grito de dolor de dos personas, que fueron extrañamente familiar para Naruto, provocó que lograra separarse de Sasuke y ver lo que había ocurrido.

Aunque se alejó lo suficiente, Sasuke lo tomó posesivamente de la mano para que no se marchara.

—Sasuke, espera… —balbuceó Naruto, cohibido por lo que estaba ocurriendo.

—Es Yamato y Sai—.

Le informó Sasuke con desdén.

Naruto entornó los ojos.

—¿De qué estás hablando?

—Ellos pretendían arruinar nuestro momento y los ataqué con el Susanoo—.

Respondió como si no fuera la gran la cosa haber atacado a sus amigos con su poderoso ataque del Susanoo a base de chakra.

—¿Qué?

Pero ellos estaban en una misión desde hace meses con los niños que iban a ser entrenados por Danzo para ser cazadores ANBU… Sasuke se encogió de hombros, aun sin soltarlo.

—Déjame ir a revisarlos—.

Insistió Naruto al sentir la mano de Sasuke apretarle la suya.

—Por primera vez en mucho tiempo hemos avanzado entre nosotros, ¿por qué te importan tanto esos dos?

—gruñó Sasuke.

—¿Y por qué jamás me diste señales de que sentías algo por mí?

—espetó Naruto, molesto—.

Sabes perfectamente que yo no logro captar nada fácilmente porque me distraigo y no soy muy listo.

Y ellos desde que los conocí, y al darse cuenta de mi forma de ser, siempre estuvieron dispuestos a apoyarme y a enseñarme cuando yo desconocía ciertas cosas sin maltratarme, Sasuke.

—¿Entonces piensas que te trato mal?

—increpó el pelinegro.

Él era de pocas palabras, pero últimamente estaba dejando que sus emociones salieran a través de sus labios.

—Demasiado.

Y quizá es por eso que nunca pensé que sentías algo por mí—.

Siseó Naruto y soltó la mano de Sasuke.

El Susanoo comenzó a desintegrarse rápidamente en cuanto se apartó bruscamente del pelinegro—.

Voy a ir a ver a mis amigos y más vale que ellos se encuentren bien, Sasuke, porque no toleraré que sigas haciéndole daño a la gente que me importa solo por un capricho tuyo.

Naruto activó el modo sabio y saltó sobre las ramas, en búsqueda del Capitán Yamato y Sai que fueron atacados deliberadamente por el Susanoo de Sasuke mientras se estaban besando.

¡Qué vergüenza!

¿Acaso ellos presenciaron ese momento o fue por eso que Sasuke evitó que eso ocurriera?

De todas maneras, no le gustaba que él se tomara muy en serio lo de “protegerlo” usando su poder en personas inocentes.

Tardó dos minutos en encontrarlos.

No solamente eran el Capitán Yamato y Sai, sino un escuadrón de los mejores shinobi que los había acompañado a la misión.

Naruto agradeció al cielo que entre ellos no se encontrara ninguno de esos niños que iban a pertenecer a la raíz, porque seguramente habrían muerto.

Se arrodilló en medio del Capitán y de Sai, y usando el poder del sabio de los seis caminos, los hizo despertar y curar sus heridas causadas por el Susanoo.

—¿Naruto?

—titubeó el Capitán Yamato, parpadeando.

—¿Eres tú, Naruto?

—balbuceó Sai, sentándose rápidamente y se agarró la cabeza.

—¡Capitán Yamato!

¡Sai!

¿Qué están haciendo aquí?

—le preguntó, preocupado.

—Vamos de regreso a Konoha—contestó el Capitán, sacudiendo la cabeza y miró a su alrededor—.

¿Qué ha pasado?

—Tranquilo, Capitán, todo está bien.

Sasuke por error lanzó un ataque y los golpeó, pero fue un accidente—.

Explicó Naruto y comprendió de que ya estaba harto de tener que poner las manos al fuego por Sasuke, a sabiendas de que sí sabía lo que hacía y le valía hacerle daño a quien sea.

—¿Sasuke?

—preguntó Sai, perplejo—.

Ahora entiendo de donde provenía ese chakra tan monstruoso, pero ¿por qué nos atacó?

Nosotros simplemente íbamos a Konoha porque el término de la misión llegó a su fin y necesitamos darle los detalles al Hokage.

—Nosotros también vinimos a una misión—.

Interrumpió Sasuke Uchiha detrás de Naruto.

El rubio se tensó y sonrió mecánicamente al Capitán y a Sai al escuchar la voz del pelinegro.

—Sasuke, verifica que el resto del equipo esté bien—.

Le pidió Naruto con suavidad.

Sasuke asintió sin decir nada y obedeció.

—¿Qué clase de misión les dio Kakashi?

—preguntó el Capitán Yamato con desconfianza, mirando a Sasuke—.

¿No se supone que Sasuke seguía resguardado en Konoha hasta decidir su destino?

—Se determinó que, tras jurar no volver a cometer crímenes de guerra, podía ser nuevamente un ciudadano de la aldea y esta es la primera misión que nos dio Kakashi-sensei, acelerando el arreglo de su brazo también—le informó Naruto en voz baja, mientras ayudaba al Capitán a sentarse sobre un tronco.

—Sigo sin confiar en él—.

Objetó Sai, sentándose junto a ellos para tomar agua.

Naruto buscó la cantimplora del Capitán y se la dio para que también bebiera agua, desactivando el modo sabio.

—Gaara también estuvo aquí porque estaba implicado indirectamente en la misión, pero tuvo problemas con… Sasuke y mejor se fue—resopló Naruto, rascándose el cuello con incomodidad y distraídamente sus ojos se desviaron a donde estaba Sasuke y se ruborizó al darse cuenta que el pelinegro ya estaba mirándolo mientras ayudaba a levantarse a un shinobi a unos pasos de distancia.

—No lo culpo.

¿Quién podría estar más de cinco minutos al lado de Sasuke?

—bromeó Sai.

—Solo Naruto puede hacerlo—terció el Capitán Yamato, sonriendo con cansancio.

—Entonces… ¿no vieron nada más cuando fueron atacados?

—preguntó Naruto, nervioso.

—¿Algo cómo qué?

—quiso saber Sai, mirándolo con aquellos ojos inexpresivos que tanto fastidiaban a Naruto porque realmente en el fondo, lo estaba estudiando.

—Olvídalo—.

Le cortó Naruto y miró hacia el cielo—.

¿Saben?

Les diría que se quedaran con nosotros, pero estamos investigando la nueva aldea que descubrió Gaara después de la cuarta guerra ninja y ellos dependen de la energía de la luna y no quiero que les afecte como a mí.

—¿Qué quieres decir?

—inquirió el Capitán Yamato con preocupación.

—No podemos contar nada porque es una misión secreta y solamente el Hokage debe saber los detalles—respondió Sasuke antes que Naruto con voz dura—.

Por lo tanto, deben marcharse antes de que oscurezca o serán afectados por la luz lunar si permanecen cerca de esta aldea.

Naruto hizo una mueca.

Sasuke estaba escuchando absolutamente todo a pesar de que se estaban esforzando en hablar muy bajo.

—Sasuke tiene razón, Capitán Yamato.

Deben irse pronto—acotó Naruto con desdén.

—Los kimonos que traen puestos, ¿son de esa aldea?

—preguntó Sai.

—Sí.

¿Verdad que son bonitos?

—solo hasta ese segundo, Naruto sonrió genuinamente.

—Se ven muy cómodos—afirmó Sai.

Naruto dejó de sonreír cuando percibió un chakra acercándose y miró a Sasuke, quien a su vez ya lo estaba mirando, sintiendo lo mismo que él.

Se acerca Tsukiya y no creo que deje ir tan fácilmente a Yamato y a los demás.

Naruto apretó los puños, puesto que Sasuke tenía razón.

¿Cuántas posibilidades había de que ella los invitara a quedarse para que la luna les robara el chakra?

—¡Alguien de esa aldea se acerca, deben irse ahora!

—exclamó Naruto.

—Pero… —¡Ahora, Capitán Yamato!

¡Váyanse todos, no se detengan hasta llegar a Konoha!

—gritó Naruto con desesperación y juntó sus manos en posición—.

¡Jutsu multiclones de sombra!

Treinta clones aparecieron y sin dejar que los demás se prepararan, los tomaron entre sus brazos y comenzaron a correr lejos de ahí.

—Mis clones los van a llevar lo suficientemente lejos para que luego puedan seguir por su cuenta, Capitán—le dijo, ayudándolo a subir a la espalda de su clon de sombra.

—Cuídate mucho, Naruto, por favor—.

El Capitán Yamato le dio un fuerte apretón en el hombro antes de alejarse de ellos.

Sai, por su parte, no aceptó la ayuda y se despidió de Naruto al tiempo que creaba una bestia de pintura voladora para seguir a los demás por encima de los árboles.

—¡Nos vemos en la aldea!

—le gritó Sai.

El susurro del viento alertó más al rubio cuando la presencia del chakra se hizo más penetrante y Sasuke se movió detrás de él, listo para atacar, activando su Sharingan y muy alerta con el Rinnegan.

—Síganme si quieren saber la verdad de La Aldea de la Sombra de la Luna o de lo contrario, prepárense a morir a manos de Tsukiya.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo