DxD: Sistema para Salvar el Multiverso - Capítulo 274
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Capítulo 274: Tratado de paz
Capitulo 275: Tratado de paz
Una vez que los dos guardianes fueron destruidos, las hostilidades entre ambos grupos disminuyeron notoriamente.
Nadie está seguro de la identidad del atacante misterioso que los eliminó y realmente no quiere meterse en problemas con una potencia así.
“Y bien… Qué harás ahora?”
Hertrauda observó a su ejército temblando de miedo pero no pudo culparlos.
Ella misma sintió su alma temblando por aquel ataque.
Ahora simplemente quiere saber que va a pasar.
“Detendré el conflicto, ambos lados han hecho mal durante años y su pelea debe terminar”
Arthur entonces se cubrió con una armadura hecha por completo de sombras, incluso un yelmo liso que cubre del todo su rostro.
Un fuego violeta arde cómo una tela fluyendo desde su casco y alas de cristal doradas brillan intensamente en su espalda.
La princesa se sintió asombrada por su nueva apariencia.
“Por qué cubres tu rostro? Ser el salvador aquí te daría mucha fama”
Ella genuinamente no entiende por qué alguien dejaría de lado el reconocimiento de una hazaña tan increíble.
“Ya soy un ser absoluto, tales cosas como la fama son sólo secundarias… Además pierdo más de lo que gano revelando mi identidad aquí”
Arthur no le ofreció muchas explicaciones pero Hertrauda asintió cómo si hubiera entendido algo.
Mientras desciende del cielo sobre uno de los balcones del palacio, proyectó su voz a todos los rincones de la isla, incluso a los barcos que se mantienen en espera sobre los cielos.
“A partir de ahora, nadie puede pelear o tomar ninguna acción bélica, mis soldados serán testigos de que cumplan mis ordenes… Yo seré mediador entre sus gobernantes”
Tras ello, los cientos de soldados de sombra se dispersaron y mantuvieron en espera vigilando a todos.
“Tú, dile a tus gobernantes que salgan a negociar”
Al poner un pie en el balcón, le dió una orden al guardia más cercano, usando su estatus para obligarlo a obedecer.
Los otros guardias permanecieron firmes observándolo, pero ninguno se atrevió a hacer un movimiento real en su contra.
Mientras tanto, Hertrauda fijó su atención en Arthur ya que los poderes que ha demostrado le parecen fascinantes.
Sólo unos minutos después, un grupo de 15 guardias junto con varios asesinos escondidos llegaron acompañando a la reina y otros ministros.
“Soy la reina de este país, exijo conocer la identidad del atacante misterioso que ha detenido las hostilidades”
Mylene se paró de frente a Arthur con su aura real, fría como una reina de hielo.
Me gusta verla en modo de trabajo.
Por ahora decidió no decirle que es él y actuó como un desconocido.
“Ostento el título de un asesino de dioses, un monarca y un absoluto, soy un ser infinitamente cerca de lo que ustedes llamarían dios pero rechazo ese título”
Arthur entonces abrió su estatus, el miedo a los dragones y su haki de forma no ofensiva.
Todos los presentes sintieron al instante que están en presencia de un ser superior.
El rostro de Mylene tembló ligeramente por el miedo a enfrentar un ser así.
Dentro de ella deseó que Arthur estuviera allí con ella para poder sentirse segura.
“Me disculpo por la descortesía, mi nombre es Mylene Rapha Holfault…”
Aún así logró mantener la compostura lo suficiente como para presentarse con elegancia.
“Preséntate, princesa”
Arthur se giró con Hertrauda para indicarle que haga lo mismo.
“Soy Hertrauda Sera Fanoss, segunda princesa regente del principado de Fanoss”
Una atmósfera de tensión llenó el ambiente cuando ambas regentes se observaron directamente a los ojos.
Sus ojos chocaron con una intensidad tal que los otros espectadores sintieron flaquear sus piernas.
Habiendo terminado las presentaciones, Arthur creó una hermosa mesa de marfil usando su magia.
“Tomemos asiento para hablar de las reparaciones y el final de este conflicto”
Siendo completamente ajeno al conflicto entre ambas mujeres, él se sentó con una tranquilidad casi antinatural.
A pesar de la pesada opresión que exuda el cuerpo de Arthur, parece a ojos de los demás, el más accesible de los tres.
“Antes de iniciar, me gustaría saber por qué un ser como usted, se molesta en intervenir en conflictos humanos”
Mylene le dirigió una mirada inquisitiva a Arthur quién se encogió de hombros.
“Actué porque así me conviene… Además, no me gustan los conflictos y en específico, la resolución de esta guerra no era de mi agrado”
Sus palabras hicieron que ambas regentes abrieran los ojos con sorpresa.
“Tú… Hablas como si conocieras el futuro”
Hertrauda habló, llamando la atención de todos los presentes y cuestionando algo que otros también pensaron.
“Así es, conocía de antemano el futuro pero no puedo revelar nada”
Arthur respondió con una mentira descarada pero es que tampoco quiere explicar los sucesos de la obra original.
“Dices que no puedes revelar nada?”
“No me parece una respuesta apropiada”
Las dos mujeres intentaron ahondar en busca de más información pero Arthur las detuvo.
“Basta, no estamos aquí para discutir las posibilidades, ahora arreglen sus problemas y pacten un cese a las hostilidades”
La opresión sobre todos se volvió ligeramente agresiva, entonces supieron que no había más espacio para preguntas.
“Entonces me permitiré empezar, exijo que se pague por los daños a la infraestructura civil y militar así como por las pérdidas humanas”
La reina Mylene fué la primera en hablar exigiendo lo principal.
“No debes preocuparte, mis soldados se aseguraron de que no hubiera muertes entre los civiles”
Arthur chasqueó los dedos y entonces Igris se manifestó arrodillado.
“Mi señor… El saldo de inocentes muertos es de cero”
La presencia del caballero fué suficiente para que los más débiles mentalmente cayeran al suelo de rodillas.
“Lo escucharon”
Arthur se giró hacia las regentes.
“Si evitaste muertes entre los civiles, por qué no lo hiciste también entre los combatientes?”
Hertrauda le cuestionó de inmediato con una voz molesta.
“Los soldados viven, pelean y mueren porque ese es su trabajo, sus muertes son enteramente culpa de los reyes que los comandan, mí deber es únicamente con los inocentes”
Arthur no quiere intervenir en todas las guerras del mundo, por su paz mental sólo puede empujar el peso de esa carga a otros, lo que sí puede hacer es proteger a quienes se ven arrastrados de manera involuntaria a sus conflictos.
Por éso decidió que soldados y mercenarios están fuera de su jurisdicción aunque si tuviera a un herido enfrente tampoco dudaría en auxiliarlo.
…
Las conversaciones fluyeron relativamente bien, Mylene intentó presionar para desarmar al principado usando como argumento el ataque sorpresa pero Arthur la detuvo de manera tajante diciendo que él mismo se encargaría de supervisarlos.
Seguido a eso, Hertrauda intentó exigir tierras del reino argumentando los múltiples ataques que han sufrido a lo largo de los años pero fué detenida rápidamente.
Ambas mujeres se negaron a ceder en lo más mínimo pero tras varias horas de conversaciones, se llegó a un acuerdo.
Con ambas partes aceptando pero siendo renuentes, finalmente un documento fué redactado.
“No haré un contrato mágico entre las partes pero… Si este acuerdo se rompe entonces destruiré a los responsables”
Arthur dió una última advertencia antes de dar por terminado su trabajo.
Mylene le dió la mano de manera simbólica a Hertrauda.
Entonces con un movimiento de la mano de Arthur, las tropas del principado comenzaron a ser teletransportadas de regreso a su país.
Y con la ayuda de Nero, reconstruyó todas las estructuras destruídas durante el corto combate.
“Iré a hablar con ustedes en un momento, creo que le debes una disculpa a tu hermana”
Fueron las palabras con las que Arthur despidió a Hertrauda antes enviarla de regreso también.
Finalmente, Arthur se quedó en el reino para poder hablar con la reina.
“Espero poder tener una conversación en privado con usted”
La repentina petición, hizo que tanto caballeros como asesinos se pusieran en guardia.
“Regresen ahora…”
Mylene le hizo un gesto a sus escoltas para que se fueran.
La unidad de asesinos intentó permanecer en el lugar pero tras una intensa mirada de Arthur, todos se retiraron.
“Y bien? Qué podría querer alguien de su nivel de una simple humana?”
Mylene permaneció en una postura desconfiada, lo que hizo que Arthur dejara salir una pequeña risa.
“Sólo quería hablar contigo un momento…”
Ya que están solos, Arthur disipó su disfraz dejando totalmente desconcertada a Mylene.
“Arthur…?”
La expresión de la reina pasó de una absoluta indiferencia a una bastante linda ya que está confundida.
Tuvo que explicar muchas cosas pero gracias a la mente aguda de la reina fué que rápidamente lo entendió todo.
“Ayudaste al principado para que siga siendo una nación independiente y deje de atacar al reino… Supongo que también deseas aprovechar algunas de sus infraestructuras”
La analítica mente de la reina pensó inmediatamente en ganancias y beneficios pero Arthur la detuvo.
“Sí y no, realmente no mentía, intervine porque esta guerra cobraría vidas sin sentido, sólo quería ayudar”
Es cierto que ahora puede ganar muchas cosas del principado pero jamás fueron su prioridad.
“Regresaré más tarde, aún tengo que aclarar algunas cosas con las princesas”
Una vez que explicó adecuadamente las cosas a la reina, él también se teletransportó al palacio del principado.
Lo primero que vió al llegar fué a Hertrauda arrodillada en el piso frente a una iracunda Hertrude.
“Tienes idea de lo preocupada que estaba?! Tomaste ambas flautas mágicas y te fuiste con las tropas para sacrificar tu vida…”
La mayor de las princesas arremetió con ira en contra de su hermana menor.
Una vez que confirmó que su hermana estaba sana y salva, su tristeza y frustración fué reemplazada inmediatamente por una ira que sólo alguien con hermanos estúpidos podría entender.
Hertrude como la mayor y la más responsable se aseguró de hacerle entender a su hermanita que algo así jamás podrá repetirse en el futuro.
El propio Arthur decidió que lo mejor sería esperar en un lateral mientras ellas terminan sus asuntos familiares.
Pero inesperadamente, Hertrude lo vió y terminó arrastrado también a la reprimenda a pesar de que él no tuvo la culpa de nada.
Arthur relató a la princesa Hertrude todo lo que ocurrió durante el combate, desde la derrota de las tropas hasta la erradicación de los guardianes.
Una vez aclarado todo, fué el turno de Hertrauda para explicar sus acciones precipitadas.
La historia fué bastante reveladora, al parecer un noble del principado acudió a palacio por la noche indicando que todos los preparativos para un ataque estaban listos.
Hertrauda que aún dudaba de aliarse con Arthur fué convencida por los separatistas de continuar con sus planes anteriores bajo la premisa de que incluso si fallaban, Hertrude sobreviviría y su acuerdo con Arthur evitaría la destrucción del principado.
Dichos nobles no figuraban para nada entre los personajes de la novela que Arthur pudiera reconocer por lo que de inmediato le ordenó a Nero reunir información sobre ellos.
“Supongo que te debo las gracias… Cumpliste tu promesa de regresar con mi hermana sana y salva…”
Hertrude suspiró y se acercó a Arthur para darle un beso en la mejilla.
“A partir de ahora seré leal a tí tal como lo prometí”
La escena fué repentinamente interrumpida por la segunda princesa quién reunió valor para hacer lo mismo que su hermana.
Besando a Arthur en la mejilla contraria.
“También ganaste la apuesta conmigo así que mi cuerpo y mi vida te pertenecen”
Hertrauda dejó escapar una pequeña risa que podría ser malinterpretada.
Detrás de ellos, Hertrude le dirigió una mirada especialmente fría.
“A qué apuesta podrían estarse refiriendo?”
Arthur sudó ya que intencionalmente no había mencionado la apuesta porque podría ser fácilmente malinterpretado.
Estaba por explicarse cuando Hertrauda intervino echando leña al fuego.
“Verás, hermana, Arthur me orilló a aceptar una apuesta… Sí el ganaba entonces tendría que darle mi cuerpo~”
Arthur quiso darle un pequeño golpe a la chica por usar un lenguaje tan ambiguo.
En la novela no se menciona prácticamente nada de la personalidad de esta chica pero parece ser mucho más problemática que su hermana…
Arthur dejó escapar un suspiro ya que al parecer lidiar con ambas princesas será un poco más complicado de lo que originalmente pensó que sería.
Aunque no la dinámica entre hermanas no le resultó desagradable.
Es divertido estar cerca de ellas.
Tras darle a las chicas algunos de los recursos prometidos, se retiró de regreso a la isla flotante.
Allí ya lo estaban esperando Angie y Livia para compartir con él algunos de los detalles del incidente en la academia.
Arthur ya lo sabe todo porque Arthur número dos ayudó a proteger la academia pero no fué lo suficientemente cruel como para quitarles la diversión de contar sus historias ellas mismas.
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