El chisme ajeno que terminó siendo mío - Capítulo 14
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- Capítulo 14 - 14 Lo que siento por ti
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14: Lo que siento por ti 14: Lo que siento por ti Marco corrió hacia el fuego sin pensarlo mucho, sus pies ya estaban rumbo a una muerte segura por las llamas rodeando el vehículo, pero antes de poder acercarse una voz lo llamo.
—Marco—freno en seco, giro para verla, tranquila como si nada pasara, con la ropa sucia pero ningún rasguño, se sacudía la ropa del polvo como si nada pasara, como si ese susto no valiera nada.
—Rebecca—dijo despacio acercándose a ella para abrazarla.
Preso del pánico.
Rebecca lo miro sorprendida no llegaba a entender que paso pero entonces se dio cuenta, Marco pensaba que ella estaba dentro del vehículo.
—Que…
pero que paso —Tranquilo, Zack te dijo que no pasaba nada —¿No me escuchaste?—Pregunto Rebecca Marco no supo que decir, recordó las palabras de Zack, ella no debía saber que se transformo en su mayor debilidad.
—Hey —grito Zack con una sonrisa, en sus manos estaban las dos personas que Marco había escuchado.
—Los atrape gracias a Marco —dijo mientras los dos hombres estaban inconscientes con varios golpes en la cara.
El plan era simple, Rebecca era un señuelo mientras Zack detectaba a los tramposos de las carreras clandestinas, no modificaron solo un auto, sino varios mas de las siguientes competencias, el caos reino dentro de la pista siendo varios competidores lo que se quejaban de aquella farsa, atraparon a los involucrados expulsándolos del lugar, Marco aun aturdido por el susto se negaba a soltar a Rebecca, aun miraba ese auto cubierto de llamas y todo destruido, Rebecca le informo sobre su plan en un susurro pero no la escucho cuando estaba cerca, no puede escuchar cuando ella estaba cerca y aunque pensó al inicio que era algo que demostraba ser la persona que mas le importaba ahora se convertía en su arma letal.
Sin embargo el peligro aun no pasaba, no cuando la venganza estaba presente, pronto los disparos comenzaron y todos no eran gente común en una carrera clandestina, las armas se hicieron presentes mientras otros escapaban del lugar.
—Al suelo —grito Zack con un arma en la mano donde comenzó a disparar en dirección a las personas que ocasionaron todo ese circo.
Rebecca tomo a Marco cubriéndolo con su cuerpo y de su cuerpo también un arma resonó en los oídos de Marco.
—Dime donde están —dijo Rebecca pero Marco se separo de ella tomando su mano y arrastrándola en dirección contraria.
—No lo haré —Marco esto no es un juego —Por el amor de Dios, llevas una maldita arma —Este es mi mundo Marco —Tienes idea de lo que significa, acaso quieres matar a alguien…
—No vas a disparar a personas frente a mi —Quieres morir…
—Rebecca, solo vámonos…
—¡Rebecca!
El sonido del disparo justo en su dirección, no les permitió reaccionar y Marco nunca escucho el disparo, Rebecca con el brazo herido sangraba, Zack no pudo interceder, se apresuro a vendarle la herida impidiendo una hemorragia, tomo a Rebecca en brazos y corrió hasta el auto.
Rebecca aun con una mueca su mirada seguía clavada en Marco quien los seguía de cerca.
—Te juro que si le queda una cicatriz te voy a disparar en el mismo lugar Marco miro a Zack con recelo, aun desconocía ese mundo por el cual ellos están tan familiarizados, aun así la culpa por la distracción hacia Rebecca le invadía.
Llegaron hasta una casa ubicado en una zona rural de la ciudad, la casa era modesta, todo normal desde afuera y cuando entro se dio cuenta que todo era normal adentro.
—Es mi casa —dijo Zack Rebecca fue atendida de inmediato, la bala en su brazo mas unas pinzas para la extracción dolía demasiado.
—Joder Rebecca tenemos entrenamiento en dos días.
—Ya lo se, tratare de disimular —Quieres morir acaso Marco estaba frente a ellos, viendo como la bala era extraída sin anestesia y la sangre manchaba la ropa y la tela que puso Zack en el sofá, ellos conocían muy bien que debían hacer en casos así.
Rebecca dejo el arma a su lado, armas reales donde la duda no existe.
Marco sintió que algo dentro de él se rompía.
—Entonces… Su voz salió más baja, casi en un susurro llamando la atención de los dos.
—Quería conocer tu mundo y a lo que me enfrentaba, a que mi vida sea interesante, a que nosotros….
—Acaso no te pareció interesante—dijo Zack —¿todo lo que hicimos…?
—prosiguió Marco ignorando a Zack por completo Marco rió, una risa con sollozos ahogados.
Dolía como el mismo infierno.
—Increíble.
Se pasó una mano por el cabello, frustrado, decepcionado, triste.
—terminé siendo el chisme, esta vez yo soy el mayor de los chismes en una bomba a punto de explotar —Marco…
—¡Es suficiente!
Con un demonio….
estoy harto Rebecca apretó los puños, la herida aun dolía pero más ver la mirada de Marco decepcionada.
—No es así.
—Entonces explícame, porque estoy a punto de volverme loco.
Se acercó, demasiado cerca, miro el arma como si llegaba a entender algo —Me besas, me haces ilusionar que tengo presencia en tu vida, que valgo la pena para continuar con esto pero tu…
me ocultas algo si vas a destruirme la vida hazlo de una maldita vez….
—No tiene caso…
—hablo Zack acercándose a el —Escucha con atención….
Teníamos la esperanza de que comprendieras este mundo, Rebecca tenía esa esperanza algo retorcida.
—Zack basta —El chico esta a punto de colapsar, es mejor que se entere de una vez…..
—No puedes…
—La orden era eliminarte.
Todo se detuvo.
Marco no reaccionó.
—¿…qué?
—Desde el inicio, desde que descubrieron a un metido en medio del asesinato donde la policía encontró el cuerpo de un político y con algo de dinero la investigación se suspendió.
Rebecca lo miró.
—Eras un objetivo, un blanco fácil que eliminar y Rebecca debía hacerlo pero….
no eras un blanco cualquiera El aire se volvió pesado.
—Entonces… ¿por qué sigo vivo?
—Porque dudé —interrumpió Rebecca —Y ahora… ya es tarde para corregirlo—dijo Zack terminando la frase que Rebecca no pudo.
Marco la miró.
El peligro siempre estaba a su lado, y lo que es peor estaba empezando a sentir algo profundo por esa chica.
Una carcajada provoco que Zack y Rebecca lo miraran como si se estuviera volviendo loco, pero era algo mucho peor que eso.
—Entonces hazlo.
Rebecca se quedó inmóvil.
—¿Qué?
Marco abrió los brazos.
—Termina tu misión.
—Hazlo interesante, ¿recuerdas?—Volvió a decir Marco, Zack sonrió como si de verdad todo era una simple pesadilla o un verdadero fastidio.
Pero sonrió, Marco seguía sonriendo.
—Dispara.
Marco tomo el arma y lo dio a Rebecca, esa arma letal y ligera se volvió pesada, su mano temblaba pero Marco seguía tranquilo.
—Sacrificaría mi vida por ti recuerdas eso…
—Marco… —Vamos.
Coloco el arma en su frente y el la miraba directamente a los ojos.
—Quiero ver si todo fue mentira…
si eres capaz de matar a una persona, si eres capaz de matarme —signifiqué algo para ti Rebecca asintió con lagrimas recorriendo por sus ojos.
Zack quiso interceder pero una advertencia apareció en su teléfono.
—Rebecca.
Una orden, una nueva orden…
ese chico pensó Zack Rebecca no bajo el arma pero aun así la duda seguía presente, no iba a disparar pero…
como explicarle que le importa No podía, iba a tirar el arma, iba hacerlo pero…
—Hazlo—la voz de Marco era firme, sin duda Un disparo.
El sonido seco que dejo a Rebecca con la voz atorada en la garganta Marco la miró, vio como gritaba pero no logro escuchar nada.
Y entonces todo… se volvió negro.
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