EL CONQUISTADOR - Capítulo 177
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Capítulo 177: 175 EXAMEN (2)
—En realidad, la dificultad de este examen la subieron por mi culpa.
Al escuchar estas palabras, Elira se quedó en blanco, por un momento pensó que se trataba de una broma de Antonio, pero luego recordó las palabras de su amiga, antes de empezar el examen Nyra le había dicho que la dificultad de este mismo había subido debido a que se estaba apuntando a alguien.
En un principio no lo creía del todo, pensó que solo era un rumor de alguien que estaba aburrido, pero al escuchar las palabras de Antonio, estaba la posibilidad de que sus palabras fueran ciertas, pero aun así, miró a Antonio sospechosamente, aun si fuera cierto, ¿por qué este tipo se lo diría a ella? ¿Cuál era su objetivo?
En vez de guardar sus dudas decidió encararlo directamente, así que preguntó en voz baja:
—¿Por qué me estás diciendo aquello?
—Porque noté claramente tu estado de desesperación, como todo esto pasó por mi culpa, creo que debo asumir la responsabilidad, al menos contigo, compañera de clases Elira.
Estas palabras hicieron que la sospecha de Elira solo aumentara, solo se habían conocido hace poco, ¿por qué este tipo quería asumir responsabilidad con ella como dice?
—¿Por qué quieres asumir la responsabilidad conmigo? Y aun si así fuera, ¿cómo piensas asumir responsabilidad? No sueltes palabras por decir.
El tono de Elira fue un poco enojado, entonces Antonio solo sonrió brillantemente mientras decía palabras que no cuadraban con su expresión:
—Solo porque me pareces agradable a la vista, de lo contrario ni siquiera cruzaría palabras contigo.
Elira pudo notar que en las palabras de Antonio definitivamente había algo mal, y muy mal, pero no podía decir qué es, además de que estas palabras la llevaron a un lugar completamente inexplorado en su vida.
Al ser una princesa real, completamente mimada por su hermano mayor, su contacto con el sexo opuesto aparte de su hermano es igual a cero, por lo que las palabras de Antonio la hicieron sentir muy tímida sin saber qué responder.
Antonio vio su comportamiento y supo que había logrado su cometido, entonces supo que había llegado el momento de su siguiente paso. Antes de que Elira saliera de su estupor le lanzó otra bomba.
—En realidad yo ya soy miembro de la NASA.
El cerebro de Elira estaba a punto de sobrecargarse por toda esta información explosiva a la que Antonio la estaba sometiendo. Solo pudo borrar su timidez anterior e intentar preguntar.
—Entonces… ¿por qué?
—¿Por qué estoy tomando el examen?
—Sí…
—Por ahora es un secreto jeje.
—Entonces ¿qué estás tratando de conseguir al decirme todo esto? —Elira estaba un poco enojada, sentía que Antonio estaba jugando con ella, en un momento tan importante en su vida.
—Ya te lo dije, voy a responsabilizarme por esto.
—¿Y cómo lo harás?
—Te ayudaré con lo que no puedes resolver del examen.
—¿Qué? ¡No! Eso es imposible.
La primera reacción de Elira ante la propuesta de Antonio fue negarse, sentía que si accediera a su propuesta, sería como burlarse de todos sus esfuerzos que pasó estudiando.
Desde que la NASA llegó a Green City, ha dedicado la mayor parte de su tiempo a estudiar y prepararse para poder ingresar a la torre de observación, y así cambiar su destino.
Antonio también captó más o menos el motivo de su negación, pues ya tenía una imagen clara del tipo de chica que era ella.
—No tienes que reaccionar así, en realidad esto sería como impartir justicia por tus esfuerzos, piénsalo, te has preparado por mucho tiempo para este momento, y a último momento te dicen que el examen se trata sobre algo que está fuera de tu alcance por ahora.
Antonio hizo una pausa mientras miraba todos los cambios en el rostro de Elira, que pasaron de la negación inicial a la duda en el presente, así que le echó más leña al fuego.
—Según me he dado cuenta, puedes responder correctamente hasta un setenta u ochenta por ciento del examen, y eso es solo porque el otro veinte por ciento son temas realmente avanzados en la torre de observación, solo investigadores de alto rango pueden dominar estos temas con facilidad.
La vacilación de Elira se hizo más evidente, su pecho se apretó, sus ojos no pudieron evitar que salieran unas gotas de lágrimas, por el agravio que sentía en este momento, junto con la suave voz de Antonio, ¿por qué le estaba pasando esto a ella? ¿acaso tenía ella la culpa? Sus pensamientos fueron un poco caóticos en ese momento.
Entonces recordó las palabras de su hermano semanas atrás, aunque no se lo dijo claramente, dio a entender que estaba buscando un objetivo adecuado para su matrimonio. Entonces le ganó el miedo a su desconocido futuro y se decidió un poco más.
—¿Está realmente bien hacer esto? —los pies de Elira ya estaban sobre la línea, simplemente le estaba pidiendo un pequeño empujón a Antonio, para aligerar la culpa que sentía al hacer trampa.
—Claro que sí, además fueron ellos los que no hicieron bien las cosas desde un principio, además puedo decir que este examen es muy importante para ti, por lo que debido al egoísmo de alguien tú no puedes pagar las consecuencias.
Elira respiró con un poco de alivio al escuchar las palabras de Antonio y entonces tomó una decisión:
—Está bien entonces, pero ¿cómo me vas a ayudar?
—Jeje esa es la parte más sencilla.
Tras decir eso, Antonio sacó un pedazo de papel de su bolsillo y empezó a escribir en él, luego de unos minutos terminó y se lo entregó a Elira, esta última rápidamente tomó el papel con las manos temblorosas sintiendo que su corazón podría explotar de los nervios.
Luego de mirar hacia todos lados, al ver que nadie le prestaba atención, observó el contenido en el papel y allí estaban todas las respuestas a las preguntas que no había podido resolver.
La sonrisa de Antonio brillaba más que nunca, entonces vio algo que, se podría decir, como era de esperar, Elira luego de responder sus preguntas, dobló el papel y se lo lanzó a Maelis quien no se encontraba muy lejos de ella.
En realidad así era la realidad, Elira al terminar su examen pensó en Maelis, cuyo destino sería incluso peor que el suyo si no aprobaba este examen, entonces decididamente envolvió el papel y se lo pasó a su amiga, ya que había decidido hacer trampa, entonces seguiría hasta el final.
Por otro lado todas las interacciones que pasaron entre Elira y Antonio, no pudieron escapar de los ojos de Nyra, quien había quedado a cargo de esta sala de examen, y en este momento no tenía idea de cómo proceder, la situación parecía ir mucho más allá de sus capacidades.
¿Cómo pudo no darse cuenta de que sus dos amigas estaban haciendo trampas? Se sintió un poco decepcionada con ellas, pero también lo entendió, este examen sería difícil incluso para ella.
Pero había algo que la dejaba sin palabras.
¿Qué hacía el nuevo director de investigaciones de mecánica en la sala de examen?, y lo que es peor, ¿por qué estaba ayudando a sus amigas a hacer trampa?, así que solo pudo quedarse sin tomar cartas en el asunto, esperando que no vaya a ser una trampa para sus amigas, y vayan a quedar expulsadas por ese asunto.
En ese momento Antonio se levantó de su asiento, le entregó su examen a Nyra y le dijo en voz baja:
—Haz como si no hubieras visto nada, no te preocupes por ellas, no les pasará nada.
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