El diario de samantha - Capítulo 70
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Capítulo 70: El diario de samantha
Capítulo – 70: Inocencia perdida – parte 06
Domingo – 15 de noviembre del 1998
Querida Aylin
9:43 de la noche
:En el presente:”
— Lo que más detesto de mí es ser tan insegura. ¡es que no soporto la idea de despertar y encontrarme otra vez sola en esta habitación! tengo miedo de que todo esto… lo que estoy viviendo, no sea más que una simple fantasía. porque si cierro los ojos, me veo totalmente sola y me vienen a la mente todo lo que tuve que sufrir. aún no puedo creer que tenga una segunda oportunidad para vivir… pero entonces abro los ojos y me pregunto: ¿realmente me la merezco? ¿por qué precisamente a mí? —le díje
— Samantha, entiendo lo que quieres decir, pero tienes que seguir adelante, dejar el pasado atrás. porque si no sueltas ese dolor, jamás podrás avanzar —dijo christopher
— ¡Yo solo quería amar a alguien con locura y poder decirle esas palabras sencillas…! y escúchame: no olvides que yo… aunque era, una prostituta, también soy mujer, también tengo sentimientos y sé amar con toda el alma. mi pasado ya quedó en el olvido, eso es cierto… pero lo que realmente necesito ahora es que alguien me ame de verdad —le respondí
:Flashback domingo 09 de mayo del 1993:”
1:20 de la madrugada
Al llegar al departamento, me sentía totalmente destrozada, tanto mental como físicamente. Había tenido sexo con un hombre desconocido y sufrí un abuso sexual. Al entrar a mi habitación, me dejé caer al suelo… No quería aceptar lo que estaba viviendo. Comencé a llorar desconsoladamente y, en ese momento, solo deseaba morir. Anhelaba dejar de sufrir, pero entendí que esto… esto era ahora mi nueva realidad. Me quedé pensando… ¿qué pensarían mis padres si estuvieran vivos? ¿qué pensarían al verme así? Sin darme cuenta, mis párpados pesaban cada vez más y, aunque intentaba mantenerme despierta, poco a poco me fui quedando dormida en el suelo. Al final, el cansancio fue más fuerte y el sueño me venció por completo.
:Al día siguiente. Domingo 09 de mayo de 1993:”
Al despertar, me di cuenta de que seguía en el suelo. Era evidente que me había quedado dormida allí… pero algo era diferente: estaba cubierta con una manta. Me levanté lentamente y me dirigí a la cocina. Al entrar, vi que kitty ya estaba preparando el café. En cuanto me vio, se giró hacia mí y me preguntó que no me había escuchado cuando llegue al departamento. Fue entonces cuando le respondí…
— Oye, kitty… ¿recuerdas lo que me dijiste ayer? que tuviera cuidado con los oficiales —le dije
— Sí, lo recuerdo perfectamente, samantha. ¿qué sucedió? —preguntó kitty
— Pues que uno de ellos abusó de mí en la madrugada… me amenazó, me intimidó y al final me obligó a tener sexo con él —le contesté
— Ya te acostumbrarás… sé que se siente terrible ser forzada, pero te acostumbrarás. solo tienes que desconectar la mente, relajarte y seguir con tu vida, samantha —dijo kitty
— ¡Qué fácil suena eso para ti, verdad ¿si no fuistes, tu quien sufrio eso kitty?! ¡no sabes lo que es sentir esa horrible sensación de sentirse pequeña y ser abusada! —le respondí
— ¡Claro que lo sé, maldita sea! ¡a mí me pasó muchas veces! ¡Me obligaron, me amenazaron con matarme si no accedía tener sexo con ellos! y ¡hasta entre tres hombres abusaban de mi! ¡tú no sabes ni puta mierda de lo que es tener miedo de verdad, perra! —respondio kitty
— Lo siento mucho, kitty… de verdad no sabía que tú también habías pasado por todo eso. perdóname, por favor, no tenía ni idea —le dije
— Ya está bien, déjalo así. mejor vete a descansar ahora mismo. la noche se acerca y nos espera, samantha. ¿me entendiste? —le contestó kitty
Me sentía terrible por haber hablado sin pensar, sin medir las consecuencias. Antes de irme a dormir, me acerqué a kitty para pedirle perdón de nuevo, pero ella se levantó de golpe de la silla y se marchó a su habitación… dejándome con la palabra en la boca. Entonces entendí que lo mejor era irme a descansar. Ya no podía hacer nada más, solo respetar su silencio y dejarle su espacio. Luego de dormir la alarma sonó y. Al despertar, miré el reloj: eran las 7:30 de la tarde. Me levanté, me di un baño y decidí salir, del departamento pero me pareció muy raro que kitty no hubiera
Venido a despertarme o a buscarme para irnos juntas. Me cambié de ropa y me fui directo a la esquina. Al llegar, no la vi por ninguna parte; se me hizo extraño y me quedé esperando unos segundos. De repente, apareció kitty. Se acercó rápidamente a mí y me dijo que había tenido que salir del departamento por una emergencia. Entonces comencé a hablarle a kitty
— Kitty, ¿dónde te habías metido? ¡me preocupé muchísimo por ti! —le dije
— Tranquila, no tienes de qué preocuparte, samantha —contestó kitty
De pronto, se escuchó una voz femenina demasiado joven. A mi parecer resonó a lo lejos diciendo el nombre de kitty, entonces. Las dos volteamos a ver se acercó una mujercita aparentando ser una mujer. Lo que más me llamó la atención fue que Kitty la recibió llamándola cariñosamente: “Darling”. En cuanto darling me observo fijamente, de pies a cabeza y soltó con ironía: Uy, mira nada más… parece que ahora sí tenemos competencia. Y sin esperar respuesta, se puso a hablar. Con kitty
—¿Qué quieres, darling? —dijo kitty
— Ya te habrás enterado de que golpearon a rogue anoche. creo que fue un maldito cliente… es muy peligroso trabajar sin nadie que nos cuide, ¿no crees, kitty? —dijo darling
Me quedé totalmente sorprendida al verla. Se veía demasiado joven, era increíble que una chica tan apenas una niña estuviera metida en ese mundo tan oscuro. Enseguida darling se marchó, y kitty la siguió, supongo que fue a ver cómo estaba la tal rogue. Yo me quedé en la esquina para continuar con mi trabajo. Al poco tiempo llegó un vehículo de color rojo. El conductor bajó la ventanilla y me hizo una seña para que me acercara. Lo hice despacio y con muchísimo cuidado. El tipo me propuso hacer un trío con otro hombre. En un principio me negué, pero al ofrecerme una suma de
Dinero tan grande, terminé aceptando. En cuanto subí al vehículo, vi que ya había otro sujeto en el asiento de atrás. Me entregaron el dinero tal como lo habían prometido; lo conté rápido, lo guardé en mi bolso y… sin esperar ni un segundo más, el que iba a mi lado empezó a manosearme agresivamente, faltando poco para llegar al hotel. Le suplicaba que parara, porque si seguía tocándome así, el tiempo se les iba a empezar a contar. Cuando por fin se detuvo, sentí un momento de alivio, aunque en el fondo sabía perfectamente lo cruel que iba a ser todo al llegar al motel.
— Ya estamos aquí, preciosa… no tienes idea de lo que se viene. voy a enseñarte lo que es un hombre de verdad, vas a ver cómo terminas gritando como una perra en celo —dijo ese tipo
— Ignóralo, habla pura mierda. este imbécil no sabe tratar a una mujer fina como tú. vamos, bajemos ya —dijo el otro hombre
Al entrar a la habitación no hubo golpes ni agresiones físicas con las manos, pero en la cama no tuvieron ninguna piedad. Lo hicieron con una brutalidad terrible, moviéndose con demasiada fuerza y rudeza que me lastimaron profundamente por dentro, sintiendo un dolor intenso en mi zona íntima que me hacía arder. Me desvistieron rápidamente y ambos comenzaron a tenerme a la vez. Uno me obligaba a practicarle sexo oral mientras el otro me penetraba sin cuidado. Solo quería que aquel infierno terminara de una vez, sentía que me partían en dos. Mi cuerpo
:En el presente:”
— Samantha, ¿estás bien? ¿quieres que sigamos un poco más? —preguntó christopher
— Sí, estoy bien… pero te cuento que apenas terminó todo y regresé al departamento, me sentía terriblemente mal. Estaba tan desesperada, con el alma destrozada, que en ese estado intenté quitarme la vida —le confesé
:Flashback domingo 09 de mayo de 1993:”
11:30 de la noche
En cuanto terminó todo, caminé sin rumbo de regreso al departamento. Ya no tenía ganas de vivir, mi único deseo era ponerle fin a tanta miseria a mi vida. Recordaba las palabras de miriam y lo mucho que me habían servido para seguir adelante, pero el dolor de mi realidad era tan grande que ya no podía más. Al llegar, al departamento puede observar de que había un cuchillo sobre la mesa entonces sostuve el cuchillo sobre mis manos de repente comencé a temblar descontroladamente cuánto me lo coloqué directamente a la garganta. Estaba decidida, terminar con mi sufrimiento
De repente sentí un corte leve en la piel… y justo en ese instante, las luces se encendieron de golpe. Al observar quien era… era kitty. Al verme, no dudó ni un segundo; se acercó despacio, clavando su mirada en mí y con una frialdad aterradora entonces contestó Kitty con desprecio
— Si de verdad vas a hacerlo, ¡hazlo ya! pero vete lejos de aquí… no voy a permitir que te suicides dentro de mi departamento, samantha. ¿me entendiste? y no esperes que te detenga… esto no es más que un puto teatro para llamar la atención —dijo kitty
— ¡Cállate! ¡tú no me conoces de nada! ¡no me provoques! —le respondí
— ¿Ah sí? ¿y entonces qué esperas, perra? ¡acaba con ello de una maldita vez! harías un favor a la humanidad. personas débiles como tú no sirven para nada, ¡no merecen vivir! —respondió kitty
:En el presente:”
— Al final solté el cuchillo y lo tiré al suelo… y así fue, christopher, como me hundí en la prostitución. lo demás ya es historia —le contesté
— Nunca imaginé que hubieras pasado por tanto, samantha… pero quiero que sepas que te admiro. eres una mujer extraordinariamente fuerte. lograste sobrevivir, saliste adelante a pesar de haber vivido cinco años en el verdadero infierno —dijo christopher
Al mirar el reloj noté que ya eran las 10:23 de la noche. Me levanté del sofá y él me imitó. Era momento de ir a descansar, ya que al día siguiente teníamos que madrugar para viajar de nuevo hacia chicago. Me despedí de él, pero antes de dirigirme a mi habitación, no pude evitar acercarme y abrazarlo con mucha fuerza, agradeciéndole desde el fondo de mi corazón por haber escuchado mi historia y por estar ahí para mí.
Con
Cariño
Samantha
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