Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Dragon caído renace en el mudo mágico de Harry Potter - Capítulo 11

  1. Inicio
  2. El Dragon caído renace en el mudo mágico de Harry Potter
  3. Capítulo 11 - 11 Capitulo 10 El Callejón Diagon 1 de 2
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

11: Capitulo 10: El Callejón Diagon 1 de 2 11: Capitulo 10: El Callejón Diagon 1 de 2 Paso una semana luego de la llegada de Snape, junto con las noticias nada impactantes para la familia Draconis.

Los padres de Aurelian les entregaron 100 libras esterlinas, por sugerencia de Aurelian.

Los padres de Aurelian no sabían que este tiene una cantidad enorme de Galeones, pero no lo dijo para que no se preocupen de donde sacó el dinero.

Antes de que Snape se fuera hace una semana le preguntaron donde deben de ir para comprar los materiales escolares, necesitaban aparentar que no lo sabían obviamente, no querían que ese hombre que parece mago oscuro los lleve y arruine el paseo que tiene preparado Aurelian.

Snape accedió a contarles, les dijo una dirección, en la cual encontrarían un pub llamado el Caldero Chorreante.

Pueden preguntar adentro por el Callejón Diagon, luego salió rápidamente.

Pues ya lo detuvieron dos veces, la primera para que haga de lechuza de la señorita Scarlet, la segunda por algo que el debía hacer en persona, ósea llevarlos personalmente al Callejón Diagon, no quería hablar más.

Volviendo al presente.

Era el 7 agosto de 1992, dos niños ingresaron a un establecimiento peculiar, “El Caldero Chorreante”, sin decir nada fueron a la parte trasera.

—¿Otra vez te toca a ti?

—dijo Scarlet, cruzándose de brazos con diversión.

—Claro, tu la abriste la vez anterior —respondí, encogiéndome de hombros.

Aurelian levantó su mano y extendió un dedo transformado en una pequeña garra, apoyándola contra el ladrillo correcto.

Tres arriba… dos al lado.

La garra golpeó suavemente la superficie.

El ladrillo vibró.

Un segundo después, toda la pared empezó a moverse.

Los ladrillos giraron y se separaron como piezas de un mecanismo antiguo, formando el arco que conocíamos tan bien.

Del otro lado apareció el bullicio del Callejón Diagon: jaulas con lechuzas ululando, magos caminando con paquetes y los carteles dorados de las tiendas brillando bajo la luz.

Aurelian miró a Scarlet con una sonrisa.

—Bueno… —dijó, haciendo un gesto hacia la entrada—.

Después de usted.

Ella rió suavemente y pasó primero.

Avanzaron los dos observando lo diferente que era este lugar cuando entras durante el día, mientras los ladrillos volvían a cerrarse lentamente a sus espaldas.

Las calles eran muy animadas, algo que no se puede apreciar durante la noche.

Primero, se dirigieron a comprar los libros para su año escolar y devolver sin que nadie se de cuenta los libros que tomaron “prestados”.

¿Pero de donde tienen dinero estos niños?

Pues…

Hace unos meses: Dos niños se encontraban frente a El Banco Gringotts, frente a ellos se alzaba el edificio de mármol blanco.

—Es hora de cobrar una…

“indemnización”—dijo el niño de encapuchado.

—Yo quería una masacre.—respondió la niña encapuchada.

—Eso llamaría la atención.

—Cierto.—pensó un momento la niña y dijo—Será para otra ocasión…

Los 2 niños se infiltraron fácilmente en el banco, su magia era superior en varios aspectos, pues no es de este mundo, abrir puertas y ocultarse es pan comido.

Ambos niños tomaron a unos duendes para que los guiaran a las bóvedas y cobrar la “indemnización”.

Con los dos duendes como guías era una operación sencilla, decidieron tomar el dinero en pequeñas partes de distintas bóvedas, para no evitar problemas futuros y que no perjudique mucho a los que están donando su dinero involuntariamente.

Tomaron 1000 galeones exactos, no necesitaban más, pues de toda la información que recaudaron, estaban seguros que a Aurelian le llegaría una carta para entrar a Hogwarts, entonces era mejor prepararse antes.

Nadie noto la perdida de 10 galeones en varias bóvedas, bueno casi nadie, los duendes evidentemente encontraron la falla, pero no culparon a un ladrón mago, sino a uno de ellos, pues solo estos tienen acceso a las bóvedas, bueno su mente estaba programada para pensar en eso, en una gran cantidad de duendes, todo orquestado por Aurelian.

Muchos decían que solo un loco robaría a Gringotts, porque es una fortaleza anti robo, pero acaso Aurelian y Scarlet fueron a robar, fueron a cobrar una “Indemnización”, que los duendes entregaron con gusto, la magia de Aurelian no es nada simple, mas su aura de dragón era fácil romper las defensas mentales de estos duendes.

El control mental de Aurelian puede ser igual o más efectiva que la maldición imperdonable “Imperio”.

Las supuestas defensas anti robo de Gringotts fue completamente inútil contra estos 2 dragones y como cereza del pastel esta el hechizo estrella de Aurelian combinado con una matriz amplificadora, “Silenciar”, hechizo que podía interferir con la magia circundante alrededor, para un mago, artefacto o cualquier cosa que use magia es un arma fatal, pues hace que estos no puedan cumplir su propósito.

Romper o detener los cientos de hechizos anti robo era pan comido.

Las secuelas en los cerebros de los duendes afectados duraran mucho tiempo, si tienen mala suerte, serán permanentes.

Fin de la explicación.

Querido ¿Compraras ese libro que siempre observas cada que venimos?—Preguntó Scarlet a través del enlace mental.

Un poco sorprendido Aurelian respondió por el enlace.

Si querida, antes no quería tomarlo “prestado”, quería comprarlo, jeje.

Se referían al libro de “Animales Fantásticos y donde Encontrarlos”.

Scarlet sabía lo que significaba para el.

Llegando a la librería “Flourish and Blotts” recordaron de memoria los libros que necesitaban: El libro estándar de hechizos (grado 1) de Miranda Goshawk.

Historia de la magia de Bathilda Bagshot.

Teoría mágica de Adalbert Waffling.

Guía para principiantes de la transfiguración de Emeric Switch.

Mil hierbas y hongos mágicos de Phyllida Spore.

Pociones mágicas y brebajes de Arsenius Jigger.

Las fuerzas oscuras: una guía para la autoprotección de Quentin Trimble.

Animales fantásticos y dónde encontrarlos de Newt Scamander.

Cuando Aurelian sostuvo ese ultimo libro no pudo evitar soltar una lagrima, pero se recompuso rápidamente con un pequeño abrazo de Scarlet.

—Te tengo en mis manos otra vez, jeje.—dijo mientras recordaba por un momento a la niña que se lo dio en un principio.

No sabe como ese libro llego a sus mano, pero lo que si sabe es que ese libro pertenecía a este mundo originalmente.

—Espera, falta los libros de Defensa Contra las Artes Oscuras.— Scarlet lo interrumpió.

—Creo que eran…

ya lo recuerdo.

Un año con el Yeti de Gilderoy Lockhart Viajes con los vampiros de Gilderoy Lockhart Vacaciones con las brujas de Gilderoy Lockhart Paseos con los hombres lobo de Gilderoy Lockhart Recreo con la Banshee de Gilderoy Lockhart Una vuelta con los Ghouls de Gilderoy Lockhart Recorrido con los trolls de Gilderoy Lockhart —…

—…

—Supongo que el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras es muy fan de Gilderoy Lockhart o es el mismísimo Gilderoy Lockhart.—Analizó Aurelian.

—Apuesto a que es la segunda teoría.—Dijo Scarlet.

—Bueno paguemos y compremos también los pergaminos aquí mismo, aun quedan muchas cosas por comprar—dijo Aurelian luego de unos segundos.

Minutos después salieron de Flourish and Blotts con varios paquetes de pergamino envueltos con cuerda que guardaron dentro de una maleta la cual tenía un hechizo de expansión.

Aurelian miró la lista otra vez.

—Bien… ahora el caldero.

La tienda de calderos estaba llena de recipientes de todos los tamaños: cobre, latón, peltre y algunos que burbujeaban suavemente aunque estuvieran vacíos.

Scarlet golpeó uno con el dedo.

—¿Seguro que este tamaño es correcto?

—Tamaño dos —respondió Aurelian recordando la lista—.

Eso decía la lista de materiales.

Después de comprar el caldero, siguieron con los demás materiales.

Una balanza de latón.

Un juego de frascos de vidrio para pociones.

Un telescopio que Scarlet inspeccionó con curiosidad antes de guardarlo.

Luego vino la parte del uniforme.

En la tienda de túnicas, rollos de tela negra flotaban alrededor mientras una bruja tomaba medidas con una cinta que se movía sola.

—Tres túnicas… —murmuró Scarlet mientras revisaba el paquete—.

Un sombrero puntiagudo… guantes… Aurelian levantó la última bolsa.

—Y capa de invierno.

Cuando finalmente salieron de la tienda, el sol ya estaba en su punto medio sobre el callejón.

Scarlet miró todas las bolsas que llevaban.

—Creo que ya tenemos todo solo faltan dos cosas.

Aurelian volvió a mirar la lista.

—Exacto.

Scarlet siguió su mirada.

Al final de la calle, dos tiendas destacaban entre el resto.

Una tenía jaulas con lechuzas ululando en el escaparate.

La otra tenía un letrero antiguo y una vitrina llena de varitas.

“Ollivanders: Fabricantes de excelentes varitas desde 382 a.

C.”.

Scarlet inclinó la cabeza.

—¿Cuál primero?

Aurelian observó un momento ambas tiendas.

Luego sonrió ligeramente.

—Creo que… —dijo guardando la lista— la varita merece ir al final.

Scarlet asintió.

—Entonces primero la mascota.

Desde la tienda cercana llegó un fuerte ulular.

Ambos se miraron.

—Definitivamente una lechuza, aunque algo exótico estaría bien —murmuró Aurelian.

Ambos se dirigieron a “Magical Menagerie”.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo