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El Dragon caído renace en el mudo mágico de Harry Potter - Capítulo 9

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9: Capitulo 08: Infancia de los pequeños Dragones 9: Capitulo 08: Infancia de los pequeños Dragones Las noticias sobre el dragón desaparecido dominaron el mundo mágico durante semanas.

El incidente en Gringotts Wizarding Bank fue investigado por duendes, funcionarios del ministerio y periodistas curiosos.

Durante un tiempo, el asunto parecía un misterio que nadie podía ignorar.

Pero el mundo siempre sigue adelante.

Los periódicos dejaron de hablar del tema.

Las investigaciones se enfriaron.

Y eventualmente el banco decidió algo simple: reemplazar al dragón guardián por otra criatura más manejable.

El misterio del dragón desaparecido quedó archivado entre los muchos secretos que el mundo mágico prefería olvidar.

Mientras tanto… la vida continuaba.

Los días se convirtieron en semanas.

Las semanas en meses.

Y muy pronto llegó el cuarto cumpleaños de Aurelian.

Para entonces Scarlet ya no era una “invitada”.

Era parte de la familia.

Ayudaba en la panadería.

Aprendía cosas nuevas.

Incluso acompañaba a la madre de Aurelian cuando hacía compras en el mercado.

Poco a poco, los padres de Aurelian dejaron de verla como una niña rescatada.

Ahora la veían como una hija.

El asunto legal se resolvió con el tiempo.

Después de muchas conversaciones con autoridades y trabajadores sociales, los padres de Aurelian solicitaron convertirse en los tutores legales de Scarlet.

La explicación oficial era simple.

Una niña encontrada en circunstancias difíciles.

Sin familia conocida.

Sin registros claros.

Necesitaba un hogar.

Y ese hogar ya lo tenía.

La solicitud fue aceptada.

Desde entonces Scarlet pasó a ser oficialmente parte de la familia.

Pero había un pequeño detalle que resolver.

Su apellido.

Scarlet no quería usar el mismo apellido que Aurelian.

No porque no quisiera pertenecer a la familia.

Sino porque, según las antiguas tradiciones dracónicas que Aurelian recordaba de su otra vida, los dragones no heredaban apellidos.

Los creaban.

Su nombre debía reflejar su esencia.

Su linaje.

Su naturaleza.

Después de pensarlo mucho, eligieron uno que representaba perfectamente lo que Scarlet era.

Un nombre antiguo.

Un nombre que evocaba fuego y sangre.

Scarlet Drakarion.

Un apellido nuevo para un nuevo comienzo.

Los años siguieron pasando.

Aurelian y Scarlet crecieron juntos.

Ambos comenzaron a asistir a la escuela local por insistencia de sus padres.

—Los genios también necesitan educación —decía su madre.

Y educación tuvieron.

Porque desde el primer día quedó claro que esos dos niños no eran normales.

Aprendían demasiado rápido.

Resolvía problemas antes de que los maestros terminaran de explicarlos.

Memorizaban libros completos con facilidad.

Los profesores no sabían si sentirse impresionados o confundidos.

Los padres de Aurelian, en cambio, estaban orgullosos.

Muy orgullosos.

Mientras tanto, el entrenamiento secreto continuaba.

En casa.

Por las noches.

Lejos de ojos curiosos.

Scarlet aprendió casi todas las matrices mágicas que Aurelian recordaba de su vida pasada.

Matrices de protección.

Matrices de transporte.

Matrices de manipulación de energía.

Su progreso era impresionante.

Aurelian ya sabía que los dragones aprendían rápido.

Pero Scarlet lo sorprendía incluso a él.

En pocos años dominaba hechizos que a otros magos les tomaría décadas entender.

Pero la magia no era lo único que crecía en esa casa.

La panadería también prosperaba.

Y mucho.

Aurelian había comenzado a compartir algunas recetas que recordaba de su otra vida.

Recetas simples.

Pero revolucionarias.

El famoso pastel de cinco capas se convirtió rápidamente en el favorito de los clientes.

Pero la verdadera estrella era otro invento.

El Pan Scarlet.

Un pan dorado y crujiente por fuera.

Increíblemente suave por dentro.

Y oculto en su interior… una capa perfecta de mermelada de fresa.

Aunque también podía hacerse con otras frutas.

Era delicioso.

Era elegante.

Y sorprendentemente fácil de hacer.

La gente lo describía como una obra maestra de la panadería.

Pero la receta exacta seguía siendo un secreto familiar.

Uno que los padres de Aurelian guardaban con orgullo.

Con el paso del tiempo, Aurelian también aprendió más sobre el mundo en el que ahora vivía.

La cultura.

Las costumbres.

La historia.

Este no era el mismo mundo mágico que recordaba.

Era más… extraño.

Además de “Tomar prestado” libros del Callejón Diagon.

Se dio cuenta de lo dependiente que son de las varitas la mayoría de los magos.

Pero eso no le preocupaba demasiado.

Porque él y Scarlet tenían algo diferente.

Algo mucho más antiguo.

Los años pasaron así, debes en cuando dominaban uno que otro hechizo sin varita de algunos libros que tenían, como el “Lumos”, el cual tenia el efecto de iluminar, también dominaron el “Arresto momentum” que puede ser usado para disminuir la velocidad de un objetivo.

El tiempo seguía pasando y ellos estaban tranquilos, felices, en paz.

Hasta que llegó el onceavo cumpleaños de Scarlet.

El 14 de marzo.

La fecha en la que Aurelian la había rescatado.

Para Scarlet, ese día significaba algo más que un cumpleaños.

Era el día en que su vida había comenzado de verdad.

La familia preparó una pequeña celebración en la panadería.

Pastel.

Velas.

Y por supuesto… Pan Scarlet.

Scarlet estaba feliz.

Y como siempre, de vez en cuando llamaba a los padres de Aurelian de una forma que hacía sonreír a ambos.

—Suegritos.

Le decía con naturalidad.

Lejos de incomodarlos, eso los hacía incluso más felices.

Para ellos ya era evidente.

Esos dos niños estaban destinados a permanecer juntos.

Pronto también llego el cumpleaños de Aurelian, ya era 31 de julio y con este cumple 11 años en este mundo, los sentidos de Aurelian notan un ser vivo acercándose a su puerta el cual toca a su puerta, era un señor de aspecto, pues peculiar, hombre alto, delgado y de aspecto descuidado, con cabello negro, largo y grasiento, piel cetrina, nariz ganchuda.

El cual llamo a la puerta.

En este punto todo cambiaría para la vida de Aurelian o tal vez no, quien sabe.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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