EL ERROR QUE APRENDIO A AMAR - Capítulo 33
- Inicio
- EL ERROR QUE APRENDIO A AMAR
- Capítulo 33 - Capítulo 33: Capítulo 15 — Promesa
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 33: Capítulo 15 — Promesa
Nunca quise ser niñera.
Cuando entré al ejército imaginaba batallas, entrenamiento brutal, misiones imposibles.No bloques de juguete, mantas suaves y un niño que me mira como si el universo fuera algo sencillo.
Y aun así…
aquí estoy.
Sentada en el suelo con Kai.
—Otra vez —le digo, colocando los bloques frente a él.
Kai inclina la cabeza. Sus ojos azules observan las piezas como si estuviera resolviendo un problema complejo.
Toma uno.
Lo coloca encima del otro.
La torre se cae.
Kai me mira.
—Oh… tragedia —susurro con exageración.
Él suelta una pequeña risa.
Ese sonido me desarma siempre.
—Intentemos otra vez —digo.
Kai intenta colocar el bloque otra vez, con mucha concentración. Su lengua asoma apenas entre los labios, como si ese gesto ayudara.
—Vas bien —lo animo.
La torre se sostiene.
Kai abre los ojos con sorpresa.
Levanta las manos.
—¡Lisa!
Sonrío.
—Sí, soy yo.
De repente siento esa sensación.
La presencia.
Miro hacia atrás.
El Guardián está allí.
Siempre está allí.
A veces aparece sin que nadie lo note. Otras veces simplemente lo siento antes de verlo.
Al principio me daba escalofríos.
Ahora… ya no tanto.
Kai lo mira con naturalidad.
—Luz.
—Sí —respondo—. Es… tu amigo.
No sé si esa es la palabra correcta.
Pero funciona.
Kai se levanta con pasos torpes y camina hacia él.
Mi corazón se acelera.
—Despacio, pequeño.
El Guardián se inclina un poco. No sé cómo lo hace sin rostro, pero de alguna forma transmite atención.
Kai levanta los brazos.
—Arriba.
Me quedo quieta.
Durante un segundo temo que algo extraño ocurra.
Pero el Guardián lo levanta con una suavidad que ningún soldado tendría.
Kai ríe.
Un sonido claro, feliz.
Y de pronto entiendo algo que me deja sin aire.
Él confía en esa cosa de luz.
Completamente.
—Bueno… —murmuro— creo que eso significa que estamos bien.
—Lisa.
La voz de Nira llega desde la puerta.
—¿Todo tranquilo?
—Sí —respondo.
Ella entra despacio.
Observa la escena: el Guardián sosteniendo a Kai, el niño riendo.
Nira cruza los brazos.
—Nunca pensé que vería algo así en una nave militar.
—Yo tampoco —digo.
Kai extiende una mano hacia ella.
—Nira.
Nira sonríe.
—Hola, pequeño comandante.
Ella se acerca y le toca la cabeza con cuidado.
—¿Se portó bien? —me pregunta.
—Es un genio —respondo.
—Eso ya lo sabíamos.
Kai se inclina hacia mí otra vez.
El Guardián lo devuelve a mis brazos.
Lo abrazo sin pensar.
Es cálido.
Real.
A veces olvido lo que puede hacer.
A veces solo lo veo como lo que es.
Un niño.
Nira se sienta frente a mí.
—¿Cómo te sientes?
—¿Sobre qué?
—Sobre todo.
Miro a Kai.
—Honestamente… asustada.
Nira asiente.
—Eso es saludable.
—Pensé que me dirías que no debería estarlo.
—No —responde—. El miedo mantiene vivos a los soldados.
Kai juega con un mechón de mi cabello.
—Lisa.
—Sí, pequeño.
—Frío.
Sonrío.
Extiendo la mano y dejo que un pequeño copo de hielo aparezca.
Kai lo observa fascinado.
—¡Más!
—Solo un poco —digo— o Nira dirá que estoy congelando la nave.
Nira levanta una ceja.
—Porque lo harías.
—Tal vez.
Kai intenta atrapar el copo.
Se derrite antes de tocar su piel.
Kai se ríe otra vez.
Un rato después Nira se levanta.
—Tengo que revisar el puente.
Antes de salir me mira.
—Lisa.
—¿Sí?
—Gracias.
No suelo saber qué decir cuando alguien me agradece.
Solo asiento.
—Lo protegeré.
Ella me observa un segundo más.
—Lo sé.
Y se va.
Kai empieza a quedarse dormido en mis brazos.
Lo llevo a la pequeña cuna.
El Guardián permanece detrás de mí, silencioso.
Me detengo frente a él.
—Oye…
Sé que probablemente no entiende mis palabras.
Pero hablo igual.
—Yo también lo voy a proteger.
El Guardián no se mueve.
Pero siento algo extraño.
Como si escuchara.
Miro a Kai dormido.
Le acomodo la manta.
—No voy a dejar que nadie te lastime —susurro.
Apoyo una mano sobre su pequeño pecho.
Su respiración es tranquila.
El Guardián sigue vigilando.
Yo también.
Y en ese momento hago una promesa silenciosa que nadie me pidió.
Una promesa que pesa más que cualquier orden militar.
Voy a cuidar a este niño.
Aunque el universo entero venga por él.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com