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El Exilio de la Villana - Capítulo 50

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Capítulo 50: ¡Me lleva la piña! (6)

La fiesta paso ya sin ninguna cosa que perturbase el ambiente o lo arruinara más, Ataraxia estaba solamente sentado en una esquina de las mesas y la gente empezara irse, solo, sin saber que hacer, a dónde mirar, derrotado sin apenas hacer algo de fuerza física, Stone se acercó con un plato de comida.

—¿Quieres desahogarte en una pelea seria conmigo o vas a lamentarte hasta que vuelvas a explotar de esa manera?

—…

Ataraxia lo miró, después desvío la mirada.

—Por si no lo sabes, también la odio, y estoy tratando de ganarle en combate, así que me vendría bien algo de ayuda de este modo y veo que a ti también, te prometo que no te defraudaré

—…

Ambos se miraron un poco y después Ataraxia miró a Amarilis, ella seguía comiendo como si nada, bebiendo algo de alcohol y hablando con otra mujer de cabello rojizo, ajena y sólo metida en sus asuntos como si lo anterior no fuera apenas recordado.

Se levantó y asintió.

—Si no le ganas, será mi turno

—… Será así

Los dos se fueron de ahí dejando el plato de comida. Amarilis vió eso de reojo y sonrió.

—Necesito mejorar también…, después de un refrigerio

Siguió comiendo como si no hubiera un mañana, para al final tener sueño y casi dejar sin comer a otros invitados.

Para el final y con ese aviso dado más lo que pasó, todo mundo procedió a retirarse de la fiesta, dentro del castillo, Drunae y Vinley estaban solos, en una parte de ahí en una esquina lejos de todos.

—… ¿Pensabas que te ibas a escapar de mi?— dijo ella sonriendo justamente cuando alguien gana algo y vaya que si

—…, Drunae por la diosa, sabes que algo así…

Ella le tapó la boca con uno de sus dedos.

—…, lo sé, un sentimiento así, no se borra tan fácilmente, no diré que comprendo tu dolor, menos teniendo enfrente a la hija de la responsable de lo que te pasó — dijo ella mirando a un lado—, pero te amo, te amo realmente como mujer, ese sentimiento…, yo tampoco puedo evitarlo — miro a Vinley—…, así que, somos diferentes…

Él apartó lentamente ese dedo y habló.

—…, Si sigues así, solo saldrás lastimada, solo yo veré por mí, por qué he dicho lo que he sentido y por qué lo he sentido…, y algo como esto solo-

Y ella se acercó y le dio un beso en la boca, sin velo, sin aviso, con sus manos alrededor de él en su cuello, para que decir que él no se lo esperaba, absolutamente su mente estaba en blanco, no sabía que estaba pasando, hasta que ella separó sus suaves labios de él y lo miró.

—Callate un momento, cállate para saber que no me importa, cállate para disfrutar de alguien que está dispuesta y disponible para atravesar ese infierno a tu manera…, por qué honestamente ya dejé claro de qué lado estoy…— dijo tratando de no sonar lo más avergonzada posible pero su rubor natural de su rostro por haber hecho eso era demasiado visible

Él se tocó los labios y ella regresó a él en un abrazo por la cadera.

» Papá me ha dado su bendición, de mamá no me interesa, yo quiero hacer esto, no por capricho, no por deseo como las demás cosas antes de ti y de esto, sino por que ahora se que si te dejo solo, si rechazo mis emociones, me arrepentiré de lo que dije antes y eso… eso será imperdonable, dejaré de ser lo que soy y lo que debo ser

—…, Drunae…,

—Déjame recorrer esto contigo, si algún día, algún día piensas que es suficiente, si realmente piensas que es suficiente, dímelo y te dejaré, mientras…, no pienso soltarte, no ahora que puedo hacerlo, que puedo amarte como siempre he querido, pero sabiendo que tengo que buscar la forma correcta de hacerlo…, por favor…, por favor

—…

No conocía realmente los límites de Drunae, sabía que tenía algunos asuntos con ella sobre lo que descubrió antes, sobre lo de su padre, incluso sobre sus emociones…, pero…, por la forma en la que ella estaba haciendo eso, hizo eso…,

»Estaré contigo, contaré contigo, pero dame tiempo, se que es una estupidez decirlo pero…, así como tú hiciste para saber lo que querías, dame a mi el tiempo necesario para comprender lo que estás haciendo…, más vale una comunicación entre dos para que no haya errores demás, por favor

—…, si, lo entiendo, honestamente, es mejor a nada… Jeje

Ella lo soltó.

Y antes que nada ahora ella fue recibida por un beso, quedando justamente como él hace momentos. Después se separó y se rió un poco de su cara.

—Ese fue mi “yo” que te ama, trataré de controlar el “yo” que te ve como una herramienta para ver si puedo convencerlo que no sea así

—…, si, será así

La sonrisa de ella era encantadora, hermosa, adolescente y amorosa, como jamás alguien se podía ver…, Vinley le dolió un poco su corazón de haber hecho eso, así como sentirse algo avergonzado y feliz de haberlo hecho.

El día pasó y ahora es la cita de Amarilis y Ámbar, pero algo había cambiado tan de golpe que cualquiera que mirase eso se volvería loco de impresión o de simplemente verlo venir.

—¿Y bien?

—…, un poco más

Amarilis se acercó y le dio otro beso, un poco más largo, Ámbar cerró los ojos, estaba más que colorada, extasiada, era un beso sencillo, Amarilis quería un beso de adultos pero sabía que eso activaría algún interruptor raro en Ámbar que justamente ahora era alguien normal para volverla más loca, cosa que no estaba en discusión.

—¿Ahora?— preguntó separándose

—…

Ellas estaban en la habitación de Amarilis, ella en su silla de ruedas y Ámbar sentada en una silla delante de ella.

»Quiero más, pero del otro modo

—…, no, aun no

—…

¿Cómo se llegó a esto tan de golpe? Fácil, la cita fue tal cual incluso Ámbar se sorprendió, el paseo por el centro, con ella empujando la silla de ruedas mientras Salom cargaba las bolsas de ropa de ellas dos, una visita al enano herrero.

—¿Que es está mi…

—!Ey¡

—…, ¿Que está cosa?— preguntó el enano al ver la silla de ruedas

No podía hablar fuerte y como siempre por qué Amarilis no venía sóla.

—¿Qué, te da envidia?

—…, ¿De una silla tan simple? !Bah¡ ¡puedo hacerla mejor¡ !Incluso diría que podría hacerla más movible que simplemente algo como rueditas frágiles!

—¿Y accesible para gente que no pueda caminar o costearlo sin que arriesgues tu mercancía y ganancias?— preguntó Amarilis con un tono algo molesto

—…,

—Exacto, ¿Está listo lo que pedí?

—Si, espera aquí

El herrero entró a otra habitación de su tienda y sacó algo un poco más grande.

—Vaya, lo arreglaste

—Hay cosas que puedo y no puedo hacer, dejaré en paz lo que dije y solo alabame por lo que sé

«Siento que disculparme ahora sería peor» pensó Amarilis sintiéndose mal—, okey, muchas gracias, Monseñor enano, gran herrero

—Jeje

—Nos veremos pronto

—Recuperate, para poder mandarte al diablo como es debido

—Es la idea

Las dos salieron de ahí con una armadura delgada, justamente la que fue dañada a propósito con los robots, parte de la estructura debía ser arreglada así por la naturaleza con la que fue hecha en primer lugar.

—Ese señor si que te respeta, Milly

—Es mutuo, también sabe lo que hago, me ha ayudado desde que entre la primera vez, así que hasta que no cambie de proveedor, no pienso soltarlo

Siguieron adelante hasta justamente la cafetería/pastelería de Amarilis que Ámbar no sabía que era de ella. Salom miro eso.

—¿Te gusta la sorpresa? Ya había apartado una reservación, pero pasó lo que pasó y…

—Me sorprende de hecho que quieras venir aquí

—…, me dijeron que algo como esto es sencillo, pero quisiera que fuera para las dos

—Si quieren puedo ir a dejar esto a sus habitaciones— dijo Salom

—Si no es mucha molestia, hazlo

—Si, con su permiso

Él se fue con toda la montaña de ropa en sus manos y cargando, ellas entraron y como era de esperarse, la recepción era enseguida de ello, acomodando a Amarilis quitando una silla para ella poder acomodarse.

«Debería incluir algo como espacios para discapacitados ya que estamos en ello» pensó

Su modelo de silla de ruedas por parte de Belialh estaba dando sus frutos, más cuando el precio era lo más accesible y las llantas eran para cualquier terreno por simplemente ser para terracería, además de resistentes.

«ventas como pan caliente…, aunque conseguir eso me costó mucho» pensó acariciando sus muslos «Más bien, ¿por qué no lo pensé antes?s»

—¿Milly?…, Milly

—¿Ah? ¿Eh?

—La señorita ya está aquí pide lo que quieras

—Aj, si, si, perdón estaba pensando cosas, cosas, cosas cosas

Adelantando y pidiendo solo lo necesario para ella, las dos salieron de ahí después de un gran banquete dulce.

—Eso estuvo delicioso

—Sabía que te gustaría Milly

—…, aunque me siento mal por lo que tuviste que gastar, me disculpo por no detenerme

—No, no, está bien ahorre lo suficiente para tu y yo, así que está bien

—…, si tú lo dices, ¿A dónde vamos ahora?

—Tengo un lugar más especial que mostrarte, por lo que veo podría ser el último del día, así que lo aprovecharé, pero para eso, necesitaré que cierres los ojos

—…, si sabes que sabré a dónde vamos, ¿Cierto?

—No, no creo que puedas

Esa si era una sorpresa.

—¿Cuánto quieres perder?

—Hehe♪♪

Y momentos después con los ojos vendados.

—Me rindo— dijo Amarilis

—Vamos, ¿No que no hay quinto malo?

—…, se aceptar la derrota cuando es inevitable, más cuando hiciste que tú hada me transportara de una forma que puedo decirlo, no creí posible

—No me quiero quedar atrás siempre

—…, eres una caja de sorpresas

—Me halagas, pero bueno, si ya no tienes más ideas

Le quitó la venda y ante ella el lugar era tan obvio que no evitó reírse de no saberlo.

»”Ocultar un tesoro en el lugar más obvio posible” fue lo que tú me dijiste una vez, no lo he olvidado…, y por eso decidí que quería mostrarte algo

Volteando a ver nuevamente a Ámbar, vió frente a ella a su amiga de rodillas con las manos al frente cubriendo algo.

—Rotundamente no— dijo Amarilis son esperar nada y sin importarle que arruinase el ambiente

—Espera, no es lo que estás pensando— dijo Ámbar sin perder el toque

—¿No vas a sacar una cajita con un anillo o una tontería así?— preguntó Amarilis molesta olvidando qué hablaba con su amiga

—No, te prometo que no, no es eso en absoluto y por que sabía que ibas a responder así

Abrió las manos mostrando lo que tenía, era una flor tanto extraña como sencilla a su vez, una especie de lirio color azul con dos tallos separados o uno solo con una línea que parecía partirla.

—¿?

—Es un Lullaby, una planta de compromiso

—…, oye

—Espera espera, no es lo que crees, está planta solo simboliza la unión de dos personas, dos almas que en conjunto quieren estar juntas, se aman, incluso que no quieren separarse, no es en sí algo oficial, solo es más personal y a su vez más íntimo, como una confirmación de amor entre las dos

—Sigue pareciéndome algo patético — respondió Amarilis escupiendo tranquilamente los esfuerzos de su amiga

Pero Ámbar no se inmutó.

—Se que tienes tus propias razones para no amar a nadie, para forzarte de esas emociones, pero no siempre puede ser así, somos humanos, nos rompemos cuando es demasiado, cuando nos superan… yo me rompí — dijo ella—, me rompí aquella vez que me secuestraron por qué, nunca espere vivir una situación así, sabía que vendrías por mí, lo sabía, pero…, no deje de tener miedo, aún sigo teniéndolo…

Ámbar presionó sus manos pero no la flor.

»Cuando pasó lo del viaje escolar, no sabía qué hacer, quería ir tras de ti pero, sabía que eso no serviría de nada, el señor Faldone lo sabía…, cuando volviste, quería saber si realmente ahora sí podríamos estar juntas, de alguna manera u otra, y ahora que tengo la oportunidad de hacerlo antes que te vayas nuevamente, quiero dejarlo claro— dijo ahora mirando con más intensidad a Amarilis —, te amo, te amo como jamás lo haré en la vida y aún así respeto tu decisión de no demostrarme o darme un amor que crees que merezco, porque sé que no eres así, si te permites amar, puedo saber que tendrás miedo de salir lastimada…, pero yo no me separare de ti, puedo soportarlo hasta donde más pueda y hasta donde más me duela, y se que eso será difícil para ti, más que para mí, así que por favor, déjame declararme a ti con mi amor más profundo, hasta el día en que me digas “Te amo”, no importa cuánto tardes, algún día me lo dirás, lo sé, algún día

—…

Ese discurso venía sin preparación, tal vez no esperando el silencio, tal vez esperando la expresión que justo en ese momento, Amarilis tenía…, pero ya lo había dicho. Ya no había vuelta atrás.

Amarilis tomó la flor y partió uno de los tallos, al separarlo se hizo otra flor. Ámbar sonrió complacida, más enamorada, más feliz que nunca…, hasta que Amarilis la tomó del rostro y la acercó al suyo, en un beso sencillo, largo, las dos flores cayeron al piso alfombrado, el beso continuó hasta que Amarilis separó sus labios de los de ella.

—¿Es suficiente para que no hagas esto?

—…, no

Le dio otro más y este si fue esperado por Ámbar, abrazo a Amarilis del cuello y la jaló hacia ella, para igual caer a la alfombra. Otra vez se separaron con Amarilis encima de Ámbar. Volviendo a la situación del principio.

—¿Ahora?

—… no

Ámbar la acercó ahora y le quiso quitarle la ropa por el pecho, pero Amarilis la detuvo sosteniéndola de los brazos.

—Perdiste, eso sería demasiado y me enojaré más allá de lo que pueda permitirte

—…, perdón…, yo…,

Con algo de dificultad Amarilis se acomodó arrodillada y Ámbar también, tomó la flor y la miró detenidamente.

—Bonito discurso controlador y todo, pero seguiré siendo como soy, así que espera a tu cumpleaños para que se repita algo así

—Si, lo esperaré, siempre te esperaré

El día siguiente todo aún seguía algo alborotado, los dos Reyes de ambos países seguían en pláticas, la pareja paseaba por la ciudad en un carruaje mientras Vinley le mostraba los alrededores a Drunae…, y otros dos igual de importantes estaban en otro lado.

—¿Cómo están mis niños? ¿Cómo están mis amores?— preguntó Kyrla amorosamente mientras dos Semihumanos muy pequeños se acercaban gateando

Y fue recibida por una mordida en su brazo además de otro en su pie.

»Tan cariñosos…, como siempre…— dijo soportando el dolor

El bebé de la mordida en su brazo pasó a su pierna y la abrazó, el otro también. Kyrla avanzó lentamente mientras cargaba a los dos bebés de esa manera, Nijil estaba ahí en su trono, a un lado de él, Efeit Liralde Fresnel, el elfo que lo asistía estaba mirando eso tranquilamente.

—Lamento lo que mis hijos hacen

—No, no, si están así de activos significa que están sanos, no me importa

Podía sentir algo de las pequeñas garras en su piel pero no decía nada.

Tanto ella como Tyler estaban ahí, pero el otro estaba con los soldados.

—Así que, ¿los humanos quieren más fuerza? Veo que el matrimonio político es para todos— dijo Nijil tranquilamente hablando con ella

—Bueno, la mayoría de gente piensa eso, pero después de ver así a la princesa, uno pensaría si realmente no se tomarán en serio algo como eso, ya sabe cómo es la presencia social y esas cosas

—…, me gustaría conocerlos

—Aún no, pronto, se lo prometo, al menos la Reina ya sabe que Amarilis y yo tenemos contacto con ustedes…, pero aún con eso, me preocupa el cómo reaccionaria la gente si lo sabe

Nijil exhalo un poco.

—No es como si únicamente nos escondieramos para siempre de todos— dijo —, en uno de los bordes de mi territorio hay unos asentamientos humanos de tu país, podría decirse que el contacto es controlado, desconozco si de ese lado han dicho de nosotros, así que podría decirse que somos un rumor que en cualquier momento puede ser real

—…, buen punto

Hasta Efeit asintió.

—Así que si un día de estos se podría hacer algo, me gustaría saberlo

—…, Seré cuidadosa y lo tendré en cuenta

Los bebés ya estaban en su costado y le estaban mordiendo la cadera.

—Por cierto, me gustaría ahora saber una cosa, sí está dispuesta a escucharme— dijo Nijil

—Adelante, dígame

—…,

Nijil miró a Efeit y este asintió levemente.

—¿No le gustaría hacer un viaje conmigo y con los niños?

—…, ¿Un viaje? ¿A dónde?

—…,

Tyler estaba afuera desconcentrado, podía defenderse pero todavía seguía dudando aún cuando ahora no era el momento.

—Descansen— ordenó un semihumano oso a todos los demás

Tyler se quedó ahí, todavía pensativo y claro, sabiendo que lo estaba haciendo mal. Después de un suspiró se apartó de la zona de entrenamiento y se sentó en uno de los lados, algo apartado de los demás.

—¿El amor es complicado, no?— preguntó un semihumano Mandril

—…, ¿Tan mal estoy?— preguntó Tyler al escucharlo

—…, digamos que…, todos nos dimos cuenta

Era un golpe fuerte.

—Lamento si me vi patético

—No, no digas eso Tyler, es… normal, no es como si nosotros tampoco sufrieramos de algo así, menos en época de la tradición especial…, ese día lo esperan los más jóvenes por qué es cuando sus destinos se entrelazan con quienes desean e incluso están destinados, aunque claro, las excepciones no se quedan atrás

El semihumano Mandril se rió un poco como si recordase algo bueno.

—…, pero yo…, lo mío es distinto— alegó Tyler aun decaído en su voz y postura

Le explicó tranquilamente lo que le pasó a Amarilis sin nombrarla y cómo reaccionó cuando la volvió a ver, así como el desprecio de los de su alrededor.

—Así que es eso

—Si

—…, bueno, algo como eso, es por supuesto algo importante, claro que cualquiera se impresionaria de semejante cambio y estado, no es para nada algo cualquiera, más aún así, creo que si fue algo cruel lo que hiciste

—Lo sé, lo sé muy bien

Ese último lamento era algo pesado.

—P-pero al menos la ha vuelto a ver, ¿no? Digo, la amas, más allá de eso, ¿no?

—Si pero, no he ido

—… ¿Al menos un día después de ese?– pregunto nuevamente al escucharlo

—Ninguno

—…, ¿Ninguno?, por todo lo santo, Tyler, ¿el amor de tu vida está viva y sana pero decides tratar de ser golpeado por nosotros?— preguntó claramente molesto—, ¿los humanos son así de idiotas?

—Lo he intentado, la diosa sabe que lo he intentado pero verla así, es demasiado y complicado para mí

—Humano, sólo estás evitando lo obvio, eso es desagradable para ti y tratas de no verlo aún estando ahí, pero tendrás que afrontarlo algún día, no sería la primera vez que posiblemente le pase algo así por lo que escuché de ti

—Lo sé, en serio que lo sé, pero es que nunca espere verla llegar a ese límite, algo que quedara marcado en ella…— dijo triste y molesto consigo miamo—, he estado acostumbrado a verla tan así, incluso estoy tranquilo cuando la veo hacer algo estúpido, sabía que iba a estar bien…, siempre se que va estar bien y verla así…, solo me atrapó desprevenido, no hay otra manera de decirlo, ¿Y que puedo decir si vuelvo a verla de frente?

—…, un hola es suficiente, incluso un ¿Cómo estás? Lo que sea, pero que vea que la tratas como siempre— respondió el Mandril tranquilamente para darle ánimos

Tyler no evitó pensar en lo que Stone había dicho e hizo esa vez.

—Si, creo que eso lo entiendo

—Ahora por favor vaya con esa chica y dígale lo que siente, demuestre que tal vez lo arruinó una vez, pero que puede arreglarlo mientras pueda, lo esperaremos

—Gracias

Se fue corriendo ante la mirada de todos los demás.

Amarilis estaba tirada en el pasto a un lado de un árbol, con una sombrilla tapándole parte de su cuerpo, una toalla debajo y una bebida a un lado, Salom estaba ahí, de pie, igual con otra sombrilla pero más pequeña.

Repentinamente Tyler llegó, pero no dijo nada, solo la miró y ella a él…, hasta que en un silencio que duró poco, uno habló primero.

—!Eres la persona más tonta que he conocido¡— le gritó—, molesta, loca, bruja, y no se por que aún sigo obsesionado contigo y no puedo evitar pensar que es lo mejor que me ha pasado, pero a su vez se que es la cosa más estúpida que puedo hacer, te vi caerte de cara desde un árbol, otra vez en ese tiempo perseguiste a un caballo y este se detuvo de golpe y te golpeó el costado con una de sus patas, incluso cuando entramos a la escuela, cuando peleaste contra el idiota de Stone y te vi herida— dijo lo que sentía desde el principio —, si creíste que ahora con las marcas de tu cuerpo voy a detenerme de sentirme así, te dejaré claro que no, seré un idiota a mi modo y se que eso me matara, pero al menos valdrá la pena, no estás muerta, ya es algo, ¡te veré después!

Dio la vuelta, pero sacó algo de su costado.

»Toma, para tu estúpido viaje

Le arrojó un sombrero de ala ancha que ella recibió y él se fue de ahí.

Después miró a Salom.

—Te dije que iba a venir

—Hmmm

Y se lo puso en la cara para seguir descansando.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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