Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

El Extra que Estaba Destinado a Morir se Convirtió en el Villano - Capítulo 34

  1. Inicio
  2. El Extra que Estaba Destinado a Morir se Convirtió en el Villano
  3. Capítulo 34 - 34 El golpe que faltaba
Anterior
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

34: El golpe que faltaba 34: El golpe que faltaba Durante los dos días siguientes, Chen Xuan no tocó la consola.

Para alguien como él, aquello no solo era extraño, sino casi antinatural.

Desde que había descubierto el sistema, cada oportunidad de entrenamiento había sido aprovechada sin dudarlo.

Sin embargo, esta vez era distinto.

Había perdido demasiadas veces.

Y no por falta de esfuerzo, sino por falta de comprensión.

En lugar de entrar una y otra vez a la simulación, decidió hacer algo que rara vez hacía con verdadera intención: detenerse a pensar.

Pasó largas horas sentado en silencio dentro de su habitación, con las piernas cruzadas y la respiración controlada.

No estaba cultivando en el sentido tradicional.

Su qi fluía de manera estable, pero su mente estaba completamente enfocada en otra cosa.

El combate contra Guile.

Cada movimiento.

Cada intercambio.

Cada derrota.

Lo repasó todo con una precisión casi obsesiva.

Recordó la forma en que Guile respondía a cada ataque.

No importaba si cambiaba el ritmo o la intensidad, su oponente siempre encontraba una forma de adaptarse.

Era como enfrentarse a una muralla que aprendía a resistir cada impacto.

Pero en ese patrón… había una grieta.

Guile no dominaba el combate porque fuera más fuerte.

Lo dominaba porque nunca rompía su propio ritmo.

Chen Xuan abrió los ojos lentamente.

—No se trata de superarlo… —murmuró— sino de sacarlo de su zona.

Esa idea quedó firmemente grabada en su mente.

Entonces recordó algo que hasta ese momento había subestimado.

El sparring.

No como un simple combate, sino como una herramienta para romper estructuras.

En la práctica real, el sparring permitía forzar situaciones incómodas, crear aperturas donde normalmente no existirían.

Era una estrategia arriesgada.

Y con pocas probabilidades de éxito.

Pero dentro de la simulación… podía ser exactamente lo que necesitaba.

Chen Xuan sonrió ligeramente.

—Vale la pena intentarlo.

Activó la consola.

El cristal espiritual se consumió lentamente mientras el visor se ajustaba a su rostro.

El mundo desapareció.

La arena volvió a formarse.

Guile ya estaba allí.

Inmutable.

Preparado.

El combate comenzó.

Esta vez, Chen Xuan no buscó imponerse desde el inicio.

Se movió con intención, pero sin urgencia.

Sus ataques eran incompletos, sus ángulos inusuales, sus pausas deliberadas.

No luchaba para ganar.

Luchaba para desordenar.

Guile respondió como siempre.

Pero poco a poco, algo cambió.

El ritmo dejó de ser perfecto.

Las respuestas ya no eran absolutas.

El combate se volvió más caótico.

Más real.

Más peligroso.

Cada intercambio exigía más concentración.

Cada movimiento llevaba implícito un riesgo mayor.

Chen Xuan sintió el desgaste.

Pero no se detuvo.

Sabía que esa era la única forma.

Finalmente, ambos llegaron al límite.

Frente a frente.

Un solo golpe decidiría el resultado.

En ese instante, Chen Xuan no buscó la perfección.

No buscó la técnica correcta.

Rompió su propio estilo.

Ejecutó un movimiento imperfecto.

Desalineado.

Inesperado.

El sparring.

Guile reaccionó.

Pero por primera vez… falló.

Una fracción de segundo fue suficiente.

El golpe de Chen Xuan impactó primero.

El combate terminó.

La figura de Guile se desvaneció.

El sistema confirmó la victoria.

Chen Xuan permaneció en silencio unos segundos, respirando con intensidad.

No hubo celebración inmediata.

Solo una sensación clara de comprensión.

Había encontrado la respuesta.

Las notificaciones aparecieron frente a él.

Afinidad con Ryu: 99%Afinidad con Guile: 10%Personaje desbloqueado: Guile La información se integró en su mente.

Nuevos conceptos.

Nuevas posturas.

Un estilo completamente distinto.

Más rígido.

Más estructurado.

Más defensivo.

Entonces lo sintió.

El cambio en su qi.

Su cultivo, que hasta ese momento se encontraba en el Reino Terrenal Avanzado, comenzó a transformarse.

La energía dejó de ser simplemente circulada y empezó a consolidarse.

El flujo se volvió más estable.

Más profundo.

Más definido.

Cuando abrió los ojos, lo supo sin necesidad de confirmación.

Había cruzado el límite.

Ahora estaba en el Reino de la Fundación Espiritual Inicial.

Un salto significativo.

Un cambio de nivel real.

La simulación desapareció.

Chen Xuan volvió a su habitación.

Se quitó el visor lentamente, dejando escapar un suspiro largo.

Su cuerpo se sentía más ligero, pero también más conectado, como si cada movimiento respondiera con mayor precisión a su voluntad.

Apenas tuvo tiempo de procesarlo.

La puerta se abrió.

Lian Ruyu entró.

Se detuvo al verlo.

Sus ojos se enfocaron inmediatamente en él.

No en su postura.

No en su expresión.

En su qi.

—Tu energía cambió —dijo con calma.

Chen Xuan sonrió levemente.

—Avancé un poco.

Ruyu lo observó con mayor atención.

—No fue poco.

Hubo un breve silencio.

Luego asintió.

—Felicidades.

Chen Xuan levantó una ceja.

—Eso fue inesperadamente amable.

Ruyu no respondió.

Su atención ya estaba en la consola.

Se acercó con pasos firmes.

La tomó sin pedir permiso.

Chen Xuan extendió la mano, pero se detuvo antes de hablar.

No valía la pena.

Ruyu ya se había colocado el visor.

—Es mi turno.

Chen Xuan dejó escapar un suspiro resignado y se recostó en la cama, observando el techo con calma.

Esta vez no había frustración en su actitud.

Solo una sensación de equilibrio.

Dentro de la simulación, el mundo volvió a formarse.

Ruyu apareció en la arena.

Su postura era firme.

Más refinada que antes.

Más segura.

Frente a ella se materializó una nueva figura.

Ken.

Su presencia era distinta.

Más agresiva.

Más directa.

Más peligrosa.

Chen Xuan la observó en silencio.

Sabía lo que significaba ese enfrentamiento.

Chun-Li había sido un reto técnico.

Ken sería un combate real.

Ruyu no dudó.

Avanzó.

El combate comenzó.

Desde fuera, Chen Xuan cruzó los brazos y dejó que su mente se calmara.

No necesitaba intervenir.

Cada uno tenía su propio camino dentro de ese entrenamiento.

Por primera vez desde que había regresado a este mundo, no sentía presión inmediata.

Había ganado.

Había avanzado.

Y lo más importante, había encontrado una forma de crecer que nadie más podía replicar.

Cerró los ojos un momento.

El aire del pico era tranquilo.

El silencio, cómodo.

Pero en el fondo de su mente, algo seguía presente.

La historia.

El camino original.

Los eventos que aún no habían ocurrido.

Chen Xuan abrió los ojos lentamente.

Su mirada se volvió más seria.

—Esto recién empieza… Porque ahora, con su nuevo nivel en el Reino de la Fundación Espiritual Inicial, ya no era simplemente un espectador que intentaba sobrevivir.

Se estaba convirtiendo en una variable real dentro de la historia.

Y eso… cambiaría todo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo