El Extra que Estaba Destinado a Morir se Convirtió en el Villano - Capítulo 5
- Inicio
- El Extra que Estaba Destinado a Morir se Convirtió en el Villano
- Capítulo 5 - 5 Un Préstamo… Con Intereses
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
5: Un Préstamo… Con Intereses 5: Un Préstamo… Con Intereses Chen Xuan confirmó algo muy importante esa tarde.
Estaba pobre.
Muy pobre.
Dolorosamente pobre.
Miró su bolsa de almacenamiento por tercera vez.
Seguía vacía.
—…Esto ya es personal —murmuró.
El problema era simple.
Tenía información.
Tenía ventaja.
Tenía un sistema ridículamente roto.
Pero no tenía capital inicial.
Y sin capital… no había apuestas.
Sin apuestas… no había cristales.
Sin cristales… la consola seguía siendo decoración cara.
Chen Xuan se dejó caer sobre la silla y se frotó la cara.
—Ok… plan B.
Pausa.
—O plan ligeramente vergonzoso.
— Minutos después… estaba caminando hacia el área residencial del Pico del Espíritu Floreciente.
Su expresión era tranquila.
Pero por dentro… ya estaba preparando su discurso.
Vamos a ver qué tan persuasivo puedo ser sin dignidad.
— Residencia de discípulos Lian Ruyu estaba practicando cuando él llegó.
Movimientos suaves.
Espada estable.
Qi frío y limpio.
Chen Xuan se apoyó en el marco de la entrada.
Observó en silencio unos segundos.
Y confirmó algo que ya sabía.
Sí… definitivamente es afinidad fría.
Interesante.
Muy interesante.
— —¿Necesitas algo?
—preguntó ella sin dejar de practicar.
Directa como siempre.
Chen Xuan sonrió.
—Vine a discutir oportunidades de inversión.
La espada de Lian Ruyu se detuvo.
Muy lentamente.
Se giró hacia él.
Lo miró largo.
Evaluando.
—No tengo dinero para prestarte.
… Silencio.
Chen Xuan parpadeó.
—Oye, ni siquiera había preguntado todavía.
—Tu cara lo preguntó.
…Justo.
— Chen Xuan suspiró.
Luego se encogió de hombros.
—Bien, iré directo al punto.
Se enderezó un poco.
Su tono bajó apenas.
Más serio.
—Necesito cristales.
Los ojos de Lian Ruyu se afilaron.
—¿Para qué?
Chen Xuan sonrió levemente.
—Optimización personal.
Ella no respondió.
Pero claramente no estaba convencida.
En absoluto.
— —No presto recursos sin motivo —dijo finalmente.
Chen Xuan asintió.
Como si hubiera esperado exactamente eso.
Porque la verdad… sí lo había esperado.
Y por eso… ya tenía la siguiente carta lista.
Su voz bajó un poco.
—¿Qué dirías… —murmuró— …si te digo que conozco la ubicación de una técnica de atributo frío?
Silencio.
Total.
La atmósfera cambió.
Muy ligeramente.
Pero Chen Xuan lo sintió.
Los ojos de Lian Ruyu se estrecharon.
—Eso no es algo para bromear.
—No estoy bromeando.
Pausa.
Chen Xuan ladeó la cabeza.
—Cueva trasera del pico.
Sector norte.
Entrada parcialmente colapsada.
La pupila de Lian Ruyu se contrajo apenas.
Muy apenas.
Pero él lo vio.
…Bingo.
— —¿Cómo sabes eso?
—preguntó ella.
Ah.
La pregunta peligrosa.
Chen Xuan sonrió con total tranquilidad.
—Digamos que soy sorprendentemente bueno recordando cosas inútiles.
Ella no pareció satisfecha.
Pero tampoco descartó la información.
Eso era suficiente.
— Chen Xuan cruzó los brazos con calma.
—La técnica es de atributo frío.
Compatible con cultivadoras de afinidad yin.
Pausa.
—Muy compatible contigo, de hecho.
El silencio se volvió más denso.
Porque ahora… la tentación era real.
— Lian Ruyu lo observó largo rato.
Evaluando.
Midiendo.
Buscando la trampa.
Chen Xuan no se movió.
No presionó.
Solo esperó.
Como había aprendido en la simulación.
Finalmente— —Si estás mintiendo —dijo ella con calma fría—, esto terminará mal para ti.
Chen Xuan levantó el pulgar.
—Confianza mutua en progreso.
… Ella definitivamente no confió más.
Pero tampoco se negó.
Y eso… era lo que él quería.
— —Si la técnica es real —continuó ella—, ¿qué quieres a cambio?
Ah.
Ahora sí.
La sonrisa de Chen Xuan se volvió peligrosa.
—Un préstamo pequeño de cristales.
Pausa.
—Con devolución garantizada.
Lian Ruyu entrecerró los ojos.
—No pareces confiable.
Chen Xuan suspiró.
—Eso hiere mis sentimientos profesionales.
— Pero por dentro… ya estaba sonriendo.
Porque sabía algo que ella no.
Ese tesoro… era real.
Y esta vez… él había llegado primero.
— —Salimos al anochecer —dijo finalmente Lian Ruyu.
Chen Xuan se enderezó.
Sus ojos brillaron.
—Excelente elección de inversión.
— Mientras se retiraba… su sonrisa se volvió afilada.
Porque ahora el plan estaba en marcha.
Primero el tesoro.
Luego los cristales.
Y después… las apuestas.
— —…Esto se está poniendo divertido —murmuró.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com