El fin de la era mágica - Capítulo 560
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560: 560 Hechizo del Abismo 560: 560 Hechizo del Abismo Editor: Nyoi-Bo Studio Aunque habían llegado a un acuerdo, estas personas priorizarían sus intereses antes que cualquier otra cosa.
Sin un catalizador adecuado, nadie estaría dispuesto a enfrentarse al Orachiss.Aunque habían llegado a un acuerdo, estas personas priorizarían sus intereses antes que cualquier otra cosa.
Sin un catalizador adecuado, nadie estaría dispuesto a enfrentarse al Orachiss.
Lin Yun estaba bastante seguro sobre ese punto…
Y los hechos demostraron que Lin Yun tenía razón.
Después de la caída de esa Llamarada, siguió una lluvia de luces deslumbrantes que aterrizó como un enjambre de hechizos sobre el cuerpo del Orachiss, para luego explotar como fuegos artificiales.
En ese momento, un rugido que hizo temblar el mundo resonó en el bosque.
En un instante, la enorme y escamosa cola del Orachiss se extendió con un impulso imponente.
Incontables árboles se rompieron y todo el suelo pareció convulsionar.
Ese poder aterrador hizo que todos se sintieran paralizados.
La parte más aterradora era que el Orachiss ni siquiera se había movido.
Esos pesados pasos eran suficientes para hacer temblar todo el bosque.
El Orachiss también era terriblemente rápido.
En una fracción de segundo, cruzó una gran distancia, con sus cabezas de color rojo y azul en alto…
―¡Maldita sea!
―se quejó Falton.
Estaba en el aire, pero luego desapareció en un instante, alejándose varios cientos de metros.
Casi al mismo tiempo…
El área donde Falton había estado hasta hacía un momento explotó de repente.
Se escucharon unos fuertes ruidos, como terremotos…
Así es, había explotado.
El Aliento de Hielo y el Aliento de Fuego que salían de las cabezas del Orachiss aterrizaron simultáneamente en el lugar donde antes estaba Falton y las fuerzas en conflicto fueron demasiado poderosas.
Esa zona no pudo soportarlo y explotó en su totalidad, causando grandes estruendos.
Era como si alguien hubiera lanzado un explosivo hacia el cielo.
Se pudieron ver ondas espaciales en un radio de cien metros a su alrededor.
―Maldita sea…
―Falton no pudo evitar limpiarse la frente después de ese escape afortunado.
Ahora no tenía más remedio que atacar.
Después de todo, si no atacaba en ese momento, todo lo que le quedaba por hacer era esperar a la muerte.
Al Orachiss no le importaría su jerarquía…
Falton levitaba en el aire.
Levantó su bastón mágico y varios cientos de Cuchillas de Viento cayeron sobre el Orachiss.
Falton aprovechó el retroceso de esas cuchillas para alejarse de él de forma abrupta, moviéndose más rápido de lo que cualquier Archimago común podría imaginar.
En un instante, ya había dejado atrás al Orachiss.
Al mismo tiempo, la gema preciosa ubicada en la punta de su bastón mágico comenzó a emitir un brillante resplandor.
Para una potencia como Falton, esos cientos de Cuchillas de Viento eran solo un aperitivo.
El verdadero ataque mortal vendría después de que alcanzara un rango seguro para que tuviera la oportunidad de lanzar un Hechizo de Alto Nivel.
Después de que Falton se involucrara en la lucha, los otros también escaparon por poco.
Zeuss, Rhett, Mark, Arthus, Suval, Weiss…
Todos fueron arrastrados a la lucha por el ataque de Lin Yun.
Cada uno de ellos era un poderoso Archimago.
Cualquier hechizo que usaran de manera casual sería suficiente para desesperar a un Alto Mago.
Además, ya no se contenían.
Después de todo, no se enfrentaban a un simple Alto Mago, sino a un Orachiss.
Dieron lugar a una escena magnífica.
Un hechizo de Lluvia de Meteoros cubrió el cielo mientras un meteorito negro tras otro caía de él como nidos de avispas, convirtiendo el hábitat de esta antigua bestia mágica en tierra chamuscada…
Pero antes de que todos pudieran lanzar una segunda oleada de hechizos, el contraataque del Orachiss ya había comenzado.
La cabeza izquierda y la derecha se balanceaban alocadamente emitiendo hielo azur y llamas de color carmesí, ambos con auras aterradoras.
El hielo y las llamas se extendían con ferocidad.
«¡Bang!» Ese era un poder escandaloso.
El hielo parecía cubrir la tierra…
Ni siquiera los abundantes árboles o las rocas se salvaron cuando se formó una gruesa caparazón de hielo sobre ellos.
Entonces, ¡las furiosas llamas descendieron!
Aquello no era diferente de una lluvia de fuego, como el poder de un dios antiguo.
Ese aura ardiente emitía un calor que evaporaba la humedad del aire.
La tierra se abrió en dos, y eso fue seguido por fuertes estruendos causados por la caída de varios árboles.
Al mismo tiempo, unas llamas provenientes de las profundidades de la tierra parecían precipitarse a gran velocidad como volcanes en erupción.
Aquel era un mundo de hielo y fuego.
Naturalmente, el objetivo de todo eso era el equipo.
En ese momento, todos tenían expresiones sombrías.
Eso definitivamente podía compararse con el ataque máximo de un Archimago supremo.
Si el Orachiss hubiera sido un poco más fuerte, se lo habría considerado un verdadero nivel Celestial.
Pero todos sabían que no podían quedarse sentados.
Tenían que seguir contraatacando para sobrevivir al poder de la tierra agrietada.
Siguiendo las órdenes de Lin Yun, los Archimagos del equipo usaron de inmediato sus hechizos defensivos más potentes y los dos individuos más fuertes del equipo, Zeuss y Falton, utilizaron el maná para formar un Escudo de Maná que los cubriera a todos.
«¡Bang, bang, bang!» El poder del hielo y el fuego ya había crecido a un nivel incomprensible.
Incluso a esos Archimagos de Alto Rango les resultaba extremadamente difícil resistir.
Y, después de la feroz colisión, Falton parecía estar forzándose hasta sus límites.
Su túnica mágica se balanceaba, ocultando su cuerpo tembloroso.
Zeuss se veía muy abatido.
El ataque del poder del Orachiss lo había dejado sangrando en abundancia.
Su boca se había llenado de sangre y, si no hubiera sido por la oportuna Pared de Hielo de Rhett, podría haber quedado allí incapaz de moverse.
Pero, afortunadamente, gracias a los esfuerzos conjuntos de todos, se las arreglaron para bloquear el ataque.
Sin embargo, el poder ofensivo del Orachiss estaba lejos de limitarse a eso.
Justo cuando todos pensaban que habían logrado superar la tormenta, ocurrió algo aún más impactante.
La tercera cabeza del Orachiss…
La que Lin Yun había nombrado como la cabeza más fuerte porque era la que había heredado el legado del Demonio del Abismo.
Como progenie de una Pitón de Ceniza y un Demonio del Abismo, aunque los Orachiss no podían heredar por completo su linaje por estar algo diluido, aun así heredaban por completo el poder Abisal del Demonio del Abismo, el llamado Hechizo del Abismo.
¿Y qué era eso?
En las leyendas, el Abismo era un lugar donde los Demonios eran los únicos calificados para quedarse.
Innumerables demonios se escondían en las profundidades del ilimitado abismo, y los más poderosos de ellos tenían una sabiduría que superaba con creces a la de los mortales comunes.
Después de incontables años, habían recreado el Hechizo del Abismo, el cual no era en absoluto inferior a las creaciones de la humanidad.
El más poderoso de los Hechizos del Abismo podía equipararse con un Hechizo Excelso en términos de poder, y no con uno común…
Podía igualarse a un Hechizo Excelso que se encontraba infinitamente cerca del nivel Celestial.
Y el Orachiss estaba en el proceso de lanzar un Hechizo del Abismo al equipo.
Sería un desastre si tenía éxito.
A pesar de lo increíbles que eran, las llamas embravecidas y el hielo se usaban como protección.
El Orachiss las estaba usando para asegurarse de que la cabeza abisal no fuera perturbada.
Una vez que el hielo y las llamas lo inundaran todo, nadie podría contraatacar, lo cual le daría el tiempo suficiente para usar un Hechizo del Abismo en su totalidad.
Todo el mundo miró con sorpresa cuando la cabeza del medio abrió la boca de par en par, gritando caracteres rúnicos que giraron a su alrededor.
―Eso es Lenguaje Demoníaco ―dijo Lin Yun con una expresión seria…
Si las Runas de Nesser eran las runas más misteriosas de Noscent, el Lenguaje Demoníaco, también conocido como Lenguaje del Abismo, era único en el Abismo.
Este era el lenguaje que representaba el desastre, la destrucción y la fatalidad.
Y ahora, el Orachiss usaba ese lenguaje para formar un poder mágico completamente nuevo.
Ese repentino cambio definitivamente causaría una tormenta que podría amenazar la vida de todos.
El Orachiss comenzó a usar el Lenguaje Demoníaco para lanzar un hechizo.
La forma en la que estaba dispuesto y la velocidad del encantamiento eran diferentes a los hechizos de Noscent, pero el repentino estallido de fluctuaciones de maná era como una violenta tormenta que estaba generando lágrimas espaciales.
Cuando el conjuro acababa de comenzar, se formó una onda expansiva invisible que se asemejaba al poder de los dioses.
Incluso estos Archimagos se quedaron completamente callados a causa del susto.
No pudieron evitar retroceder, ya no se atrevían a luchar contra el Orachiss.
El misterioso Lenguaje Demoníaco fue suficiente para hacer que todos y cada uno de ellos se desesperaran…
El poder del abismo se elevaba y se extendía a través de las lágrimas espaciales.
La energía negra explotaba como petardos, seguida de una niebla de color ceniza que cubría cada parte del lugar.
El poder que acababa de estallar incluso hizo que los pedazos de la tierra derribada se elevaran hacia el cielo.
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