El fin de la era mágica - Capítulo 561
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561: 561 El Huevo Contra la Piedra 561: 561 El Huevo Contra la Piedra Editor: Nyoi-Bo Studio El cielo se oscureció, dificultando en gran medida la visibilidad.
Pero, el problema más grave era el poder del abismo que llenaba esas lágrimas espaciales.
Las lágrimas eran como estrellas…
No, las estrellas al menos hubieran emitido luz, mientras que ese poder del abismo era increíblemente siniestro.
Nadie dudaba de que, una vez que el hechizo del Orachiss alcanzara su efecto máximo, no tendrían la posibilidad de escapar.
Por supuesto, el Orachiss seguía acumulando maná porque no tenía la capacidad de lanzar un Hechizo del Abismo de manera instantánea.
A pesar de que las hormigas que se encontraban frente a él habían resistido una oleada de ataques, todavía había llamas y escarcha por todas partes.
―¡Maldición, lo sabía, lo sabía!
―Suval temblaba de miedo mientras miraba a su alrededor y hasta olvidaba intentar hacer algún lanzamiento―.
El poder del Orachiss no es…
no es algo contra lo que podamos luchar…
Todo esto es por ese maldito Mafa Merlin…
«Si Mafa Merlin no hubiera insistido, ¿por qué nos quedaríamos en este maldito lugar?
¿Por qué nos enfrentaríamos a ese maldito monstruo?
Para este momento ya habríamos huido lejos y, tal vez, ya habríamos encontrado el cetro del Emperador de Llama Embravecida, lo cual significaría grandes logros para la Torre Negra».
«¡Todo esto es por la arrogancia de Mafa Merlin!
Pensó que podía hacer algo en una crisis tan desesperada, pensó que podía manejar al Orachiss…
¡Pero mira!
¡Mira todo lo que tienes delante!
Esto ya se ha convertido en un bosque infernal, ¡cualquier tonto sabría que estamos condenados!
No hay ninguna posibilidad…» «Aunque todos trabajen juntos, no podemos dejar ni un rasguño en el Orachiss…
Ahora solo podemos ser enterrados junto a Mafa Merlin…» Pero…
Mientras Suval maldecía en sus pensamientos sintió, de pronto, que lo rodeaban extrañas fluctuaciones de maná.
Sin dejar de estar en guardia, se alejó de manera inconsciente.
Luego se escuchó una explosión, al tiempo que una gruesa columna de fuego se levantaba de repente desde el lugar donde él se encontraba.
Esta se abrió de manera inesperada.
En un instante, incontables llamas salpicaron el entorno e hicieron que el mundo de Suval se volviera carmesí.
Entre esas llamas infinitas parecía no haber intervalos y, en medio del pánico, Suval fue alcanzado por ellas en varias ocasiones.
Cada bola de fuego provenía de la cabeza roja del Orachiss.
Hasta él llegó a la conclusión de que no sería capaz de resistir mucho tiempo bajo semejante bombardeo.
En efecto, Suval podía sentir con claridad que el Escudo Rúnico que lo protegía estaba a punto de desmoronarse y, si lo perdía, era probable que no durara ni un segundo más.
«Qué mal, esto no puede continuar, tengo que encontrar una manera…
Podría lograr escapar si alguien me bloqueara la columna de fuego, pero todos están bajo presión, incluso el señor Falton y Weiss.
Nadie está libre para ayudar…» «Un momento…
¿Eso es…?» En ese estado de pánico, Suval vio, de pronto, una figura familiar…
«¡Es el ayudante de ese maldito Mafa Merlin, ese maldito Hombre Bestia!» Xiuban blandía a Masacre y usaba sus únicas Runas de Hombre Bestia propias de su raza para hacer que su piel emitiera destellos provenientes de una capa de color dorado oscuro, lo cual lo hacía ver realmente impresionante.
Pero a Suval no le importó eso.
Sonrió al ver a Xiuban.
Nadie era más adecuado que ese descerebrado Hombre Bestia para enfrentarse a aquel poder aterrador.
Con eso en mente, Suval tomó una decisión de inmediato.
Confió en el hecho de que su Escudo Rúnico seguía en pie para soportar los golpes de algunas bolas de fuego mientras él lanzaba Destello de Llama para aparecer detrás del Hombre Bestia y, luego, usar Grilletes de Llama.
Xiuban, que había estado resistiendo el Hechizo del Abismo, no había pensado que alguien le haría un ataque furtivo.
No logró reaccionar a tiempo y fue inmovilizado por los Grilletes de Llama de Suval…
«¡Bien!
Soy muy listo…» Mientras los Grilletes de Llama le impedían moverse, Xiuban se convirtió en el escudo de Suval y, en menos de diez segundos, se hizo cargo de cien ataques de fuego que iban dirigidos a él…
Aunque el cuerpo del Hombre-Bestia Dracónica no era normal, en poco tiempo se cubrió de quemaduras y moretones.
―Por fortuna estabas allí…
¡Ja, ja!
―Suval se alegró.
Mantuvo a Xiuban en su lugar para que bloqueara el ataque de fuego dirigido a él mientras reía de manera histérica.
En cuanto a Xiuban, a Suval simplemente no le importaba si este moría o no…
Si el ayudante de Mafa Merlín moría, él moriría, ¿se atrevería Mafa a matarlo en ese momento?
El odio se reflejó en los ojos de Suval.
Odiaba a Mafa Merlin, y eso incluía a todos los que estaban cerca de él.
De hecho, si tuviera la habilidad, no le importaría ocuparse de esa Reina también.
En cualquier caso, como no podía enfrentarse a Mafa Merlin él solo, podría deshacerse de los subordinados.
Como ese descerebrado Hombre Bestia.
El idiota tenía una expresión de terror cuando las llamas lo alcanzaron y Suval se deleitó con su miedo, imaginando a Mafa en ese lugar…
―Un momento, ¿qué es eso?
―Una mano enorme apareció de la nada…
La sonrisa de Suval se congeló en el acto.
Esa mano ya lo había atrapado…
―¡Mierda!
―Suval gritó sorprendido.
En ese momento, el hechizo de los Grilletes de Llama se interrumpió y Xiuban cayó al suelo.
En cuanto a Suval…
Ya estaba mirando una cara familiar.
―¡Mafa…
Mafa Merlin!
El corazón de Suval dejó de latir de golpe.
Se sentía como si hubiera caído en una cueva helada, todo su cuerpo estaba congelado, desde las plantas de los pies hasta el cuero cabelludo―.
Suval, te dije antes que no habría una próxima vez…
La voz de Lin Yun era fría como el hielo…
―No…
No…
Mafa Merlin, no puedes…
¡no puedes!
―Invadido por un mal presentimiento, Suval gritó mientras intentaba liberar todo su poder, haciendo todo lo posible por soltarse.
Desafortunadamente, eso no pudo evitar que la gran mano volviera a agarrarlo…
Entonces, se escuchó un estruendo.
El cuerpo de Suval fue aplastado sin piedad por una roca cubierta de escarcha.
Suval sintió como si una aterradora bestia lo hubiera aplastado, como si cada hueso de su cuerpo se hubiera roto…
Pero…
Enseguida descubrió que ese era solo el principio…
Luego del impacto, Suval sintió que su cuerpo se levantaba otra vez y entonces…
Fue como aplastar un huevo contra una piedra…
«¡Bang, bang, bang!» Una, dos, tres veces…
Su cuerpo chocó con la roca, provocando desagradables ruidos y solo sus gritos intermitentes demostraban que seguía vivo.
El valorado Archimago era como un huevo que intentaban romper contra una roca.
Era la primera vez que Suval realmente sentía ganas de morir…
Desafortunadamente, incluso si quería morir, no podía…
El juego «el huevo contra la piedra» seguía en marcha.
Después de un minuto, Suval ya no era reconocible como una persona.
Después de dos minutos, Suval ya no podía emitir ningún sonido…
Después de tres minutos, Suval ya no podía ni siquiera tener pensamientos coherentes…
«Cof, cof…» El juego «el huevo contra la piedra» duró no menos de tres minutos, hasta que Weiss abrió la boca.
―Errm, Alto Mago Merlin, verás…
…al fin y al cabo, Suval sigue siendo un Archimago de la Torre Negra.
―Lo diré una vez más.
Ya le di una oportunidad a Suval.
―Lin Yun ni siquiera miró a Weiss, mientras enfatizaba sus palabras antes de volver a estrellar a Suval contra la roca.
El profundo sonido hizo que hasta Weiss se sintiera paralizado…
Pero aun así, necesitaba persuadirlo…
―Alto Mago Merlin, con lo benévolo que eres, ¿qué tal si dejas ir a Suval por esta vez?
Tienes una buena relación con la Torre Negra…
Si lo matas aquí, eso podría afectar la relación entre la Torre Negra y la familia Merlín.
―¿Has terminado?
―Mientras escuchaba la larga explicación de Weiss, Lin Yun frunció el ceño y lo miró.
En ese momento, Weiss era como una mosca molesta y zumbadora para él.
―Eh…
―Weiss retiró las palabras que iba a decir, con su sonrisa de disculpa congelada.
―Si has terminado, continuaré…
Después de diez minutos del «huevo contra la piedra», Suval exhaló su último aliento…
Lin Yun lanzó una bola de fuego de manera casual para quemar el cadáver que ya no tenía forma humana…
En sus ojos podían verse el resentimiento y la reprobación.
―Ah…
―Al llegar a ese punto, Weiss solo pudo soltar un largo suspiro.
De hecho, Weiss sabía que Suval había ido demasiado lejos.
No dejaba de hacer movimientos contra su aliado, que ya estaba haciendo pedazos la alianza.
Ya fuera algo emocional o racional, era normal que el joven mago lo matara.
Esta fue la razón por la que, aunque Weiss dijo algo, realmente no intentó detener a Lin Yun.
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