Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

“El Humano Más fuerte de Dragon Ball” - Capítulo 46

  1. Inicio
  2. “El Humano Más fuerte de Dragon Ball”
  3. Capítulo 46 - 46 TEMP 2 CAPÍTULO 7
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

46: TEMP 2: CAPÍTULO 7 46: TEMP 2: CAPÍTULO 7 TÍTULO : Entrenamiento con Kaio-sama ______________________________________________________________________________________ — El otro mundo — Habiendo llegado donde Kaio-sama, los tres guerreros vieron con anticipación a su futuro maestro hasta que este último dijo algo que los desconcertó en gran medida.

—Así que quieren que los entrene.

Pues, aunque ciertamente sé una que otra técnica interesante, para poder ser mis estudiantes deben pasar una difícil prueba.

—Esto último hizo que las comisuras de la boca de Shingen se alzaran ligeramente al recordar de qué trataba dicha prueba.

—¿Qué?

¿Y qué clase de prueba es la que nos vas a dar?

—preguntaría intrigado y a la vez molesto Piccolo.

En silencio, pero a la vez intrigado ya que él quería preguntar lo mismo, Goku estaba viendo y prestando atención a lo que diría Kaio-sama, aunque internamente no se sentía tan impresionado por el poder de este dios.

—Jeje, oh, no se preocupen.

Aunque dije que es difícil, depende más de cada persona, por lo que sin más les diré qué es lo que quiero que hagan —diría Kaio-sama ajustándose las gafas de sol, haciendo que el grupo tragara saliva nervioso.

Por un lado, Shingen rezaba que sea igual que en la línea original; por el otro, Piccolo y Goku querían que no sea una prueba escrita, ya sea matemáticas u otra materia escolar, no querían que fuera eso ya que eran pésimos estudiantes.

El ambiente en el lugar era de extraña angustia al notar cómo Kaio-sama hacía una innecesaria pausa, creando intencionalmente tensión en el aire, hasta que al final decidió hablar.

—Muy bien, quiero que ustedes tres me cuenten su mejor chiste.

Dependiendo de qué tan bueno sea, decidiré si entrenarlos o no.

—Cayendo de espaldas ante el absurdo reto de Kaio-sama, Piccolo, con la cara “sonrojada” de la vergüenza, le gritaría al dios.

—¡Idiota!

Si solo querías eso, no debías poner el ambiente tan tenso.

—regañaria Piccolo a un empequeñecido Kaio-sama, que se sentiría como si hubiera sido regañado por el supremo Kaio-sama.

—Es… te, Piccolo, por favor perdónalo.

Si solo quiere un chiste, pues nada perdemos con contarle uno… —diría Goku nervioso, metiéndose en la discusión, para luego ser visto por Piccolo con ojos rabiosos.

—Para ti puede ser fácil porque eres un payaso de nacimiento.

Para mí, como parte de la familia del mal, nunca he tenido la necesidad de contar o tan siquiera recordar un chiste.

—Aunque internamente recordó que Motobe, cada vez que lo veía, o se burlaba de su apariencia o contaba algún chiste sin gracia, cosa que lo hizo apretar el puño con ira al pensar en que los estúpidos chistes de Motobe le servirían en esta situación.

Ayudando a levantar a Kaio-sama, Shingen se disculparía con el dios mientras se rascaba el cuello, avergonzado por la acción de su ahora compañero de entrenamiento.

—Jejeje… Lamento mucho la falta de respeto de Piccolo.

Por favor, deje que sea el primero en aceptar la prueba.

—Dando el primer paso a lo que sería su gran aumento de poder, Shingen miraría cómo Kaio-sama, ya tranquilo y a la vez impaciente, lo miraba expectante.

La mirada entre ambos era algo intensa hasta que Shingen recordó un chiste agrio, por lo cual no perdió más tiempo y lo dijo.

—¿Cómo se llama hacer dieta en chino?

—preguntó Shingen viendo cómo Kaio-sama se ponía una mano en la boca.

—¿Co… cómo?

—preguntó aguantando la risa, ya que esta clase de chistes tipo preguntas eran sus favoritos.

—Kita Kilito —diría Shingen, avergonzado, mirando de reojo la cara arrugada de Piccolo en señal de lo malo que era el chiste.

Incluso Goku se rascaba la cabeza, aún sin haberlo entendido.

—¡JAJAJAJA!

—tirándose al suelo mientras reía descontroladamente, Kaio-sama perdió la totalidad del respeto que Piccolo y Goku tenían por él.

No le importó y siguió riendo, pues en su mente era una obra maestra de la comedia.

Estando rojo como un tomate por la vergüenza del momento, Shingen se acercó a Piccolo y lo empujó hasta donde Kaio-sama para que fuera el siguiente.

Sin importarle la mirada dura del namekiano, Shingen solo quería estar lejos de Kaio-sama por el momento, ya que incluso él sintió que el chiste era una mierda, pero al mismo tiempo estaba feliz porque había pasado la prueba de Kaio-sama con creces.

—Jajaja… ufff, en vez de dedicarte a las luchas, te recomiendo que te dediques a la comedia.

Creo que triunfarás sin dudas.

Me duele el estómago… Creo que es obvio, pero igual lo digo: Shingen pasó la prueba.

Ahora el siguiente —exigiría Kaio-sama, recuperando su porte digno aunque su dignidad hacía tiempo fue manchada.

—Grrr, qué más da… Había un perro llamado Pegamento… —avergonzado y con cinco venas palpitantes en su frente, le costó terminar el chiste.

—¿Qué pasó?

¿Qué pasó?

—preguntó ansioso Kaio-sama.

—Se ca… llo y se pegó… —terminó de decir Piccolo, sintiendo como si estuviera a punto de destruir todo lo que le rodeaba.

—¡JAJAJAJA!

Ese estu… vo muy bu… bueno, ¡jajaja!

—Las carcajadas del dios no ayudaron a que Piccolo se calmara, sino que al contrario, hicieron que su vergüenza creciera aún más.

—Ufff, ustedes dos tienen excelentes dotes para la comedia.

Los felicito por eso.

Piccolo, pasaste la prueba —diría Kaio-sama mientras se secaba las lágrimas.

Después de saber que pasó la prueba, Piccolo sin más se alejó del grupo y se quedó parado dándoles la espalda, acción que hizo reír a Shingen ya que sabía que Piccolo lo hacía porque estaba avergonzado o inmensamente enojado.

—¡Me toca, me toca!

Mmm, a ver, ¡ya sé!

¡Una estrella… estrellada!

—diría Goku con ánimo, haciendo sorprender inmediatamente a Kaio-sama.

 —Una… estrella… estrellada… —repetiría Kaio-sama, para al final aguantar con todas sus fuerzas la risa.

En su mente se repetía que ya había dejado ganar a dos de ellos, por lo cual no debía ponerle las cosas tan fáciles al tercero.

Viendo cómo su chiste no funcionó, Goku, sin perder el ánimo, apretó el puño y soltó otro tremendo chiste.

—¡Una placa… aplacada!

—gritaría con ánimo Goku, logrando nuevamente asombrar a Kaio-sama.

—Jijiji —reiría Kaio-sama en voz baja, acción que Shingen notó y pensó que Kaio-sama ya debía haberle dado la victoria a Goku, pero se retenía de decirlo para que le siguieran contando chistes.

—«No puedo creer que se ría con esa clase de chistes, que ni a un bebé le harían reír» —pensaría Shingen, viendo de reojo a Piccolo que se había golpeado la frente por la estupidez de la escena.

—¡Una más!..

¡Una pantalla apantalladora!

—gritaría con más emoción, logrando que el dios, quien intentó con cada célula de su cuerpo evitar reírse, perdiera ante la comedia del saiyano.

—¡JAJAJAJAJAJA!

—reiría nuevamente Kaio-sama, aunque esta vez con más fuerza, haciendo que su cara se pusiera roja.

Al verlo, Goku intentó decir otro chiste, pero fue fuertemente agarrado por Shingen, que le tapó la boca al no soportar otro chiste malo.

Incluso Piccolo se acercó rápidamente y puso su mano sobre la mano de Shingen, que seguía tapando la boca de Goku.

Después de un largo tiempo, Kaio-sama se recuperó y, como pudo, se levantó y se calmó.

—Ustedes no son individuos ordinarios, son auténticos profesionales en esto —diría mientras se limpiaba las gafas de sol—.

Está bien, los entrenaré a los tres.

Por el momento, quiero que me cuenten todo sobre ustedes, y a base de lo que me digan, haré un plan de entrenamiento no mortal para que sus cuerpos aún vivos no sufran daños irreversibles.

Viendo cómo por fin comenzaría su entrenamiento, todos asintieron serios a la petición de Kaio-sama.

Con lujo de detalles, cada uno de ellos le dio toda la información relevante a su ahora maestro.

El primero en ser analizado fue Piccolo.

Kaio-sama resaltó con aparente asombro el gran crecimiento del namekiano según la edad que tenía y, con sus conocimientos previos del poder de su especie, al saber más de su raza hizo que Piccolo se sintiera extrañamente en calma, casi como si una pequeña angustia escondida en el fondo de su corazón se hubiera disipado.

Aunque la explicación de Shingen sobre el entrenamiento que él le impuso al namekiano fue en mayor medida el responsable de su poder, Kaio-sama resaltó que había visto a cientos de namekianos del antiguo cataclismo que, con una edad que supera a Piccolo por décadas, apenas cuadruplicaban el poder del Piccolo actual.

Si bien era una estimación, Kaio-sama aseguró que el poder de Piccolo crecería como mínimo 20 veces en un lapso razonable de 5 años, siempre y cuando siguiera con el entrenamiento de gravedad que ha estado haciendo.

Con todo esto, Kaio-sama preparó un propio plan de entrenamiento para Piccolo, en donde aprovecharía la resistencia base de su raza para forzarlo a límites que los cuerpos de Shingen y Goku jamás podrían soportar.

Después de ayudar a Piccolo con su plan de entrenamiento, el siguiente fue Goku.

Al dar a conocer su herencia Saiyajin a Kaio-sama, este último no estuvo muy seguro sobre cómo entrenarlo, ya que el planeta Vegeta estaba en un sector de la galaxia que él no controlaba.

Además, no conocía a ningún Saiyajin que se le permitió conservar su cuerpo al morir ya que cuando ellos morían iban directamente al infierno por la gran cantidad de homicidios que cometieron en vida.

Por lo tanto, improvisaría mezclando algo del entrenamiento de Piccolo con otro plan de entrenamiento que había dado a un discípulo hace más de 300 años, quien tenía un cuerpo similar a Goku.

Por último, pero no menos importante, fue con Shingen.

Al Kaio-sama desconocer la mejora del suero en el cuerpo del humano, este último tuvo que explicarle con lujo de detalles las nuevas fortalezas que tiene su cuerpo.

Aunque Kaio-sama quiso darle el plan de entrenamiento de un guerrero muerto llamado Olivue, Shingen se le adelantó y quiso que le enseñara a cómo mejorar su control de la energía natural y cómo él puede manipularla para fortalecerse a sí mismo.

«Imagen de Olivue»  —Mmmm, interesante.

Es la primera vez que veo una raza capaz de controlar la energía natural tan rápido.

Aunque eres el primer humano que conozco en hacer uso de ella, aunque de manera extremadamente limitada, es igual de sorprendente ya que lo hiciste todo sin un maestro que te enseñe —diría el dios, asombrado por la destreza de Shingen.

Aunque Shingen sabía que en el canon, Goku pudo hacer uso de la Genkidama, sabía que esta técnica era, en términos de dificultad, la forma más fácil de manipulación de la energía natural.

¿Por qué?

Simple, la Genkidama reúne la energía natural en la parte externa del cuerpo, lo cual permite que el usuario haga uso seguro de la energía natural sin tener el inconveniente de que su propio Ki repele la energía, cosa contraria a lo que hacía Shingen.

Este último había manipulado la energía natural de forma interna, con la dificultad de impedir que su propio Ki repeliera la energía extraña.

Shingen logró algo sumamente difícil en poco tiempo, incluso para un Kaio-sama.

Logró combinar su Ki mortal con la energía natural, aunque sea temporal, sigue siendo un avance que Kaio-sama tomaría seriamente en cuenta.

—Bien, estoy sumamente asombrado por tus avances en la manipulación de la energía natural.

La verdad, no recuerdo al último alumno que tuve que pidió que le enseñara todo lo que sé de la energía natural, pero ahora creo que me esforzaré un poco más contigo que con los otros dos —dicha declaración tomó por sorpresa a Piccolo y Goku, los cuales ya estaban entrenando pero se detuvieron por lo dicho por su ahora maestro.

—Espera, ¿eso significa que entrenaremos mayoritariamente solos?

—preguntó indignado Piccolo, aunque Goku quería preguntar lo mismo pero no estaba demasiado enojado, más bien, confundido.

—Oh, no se preocupen.

Ahora que les repartí a cada uno de ustedes un plan de entrenamiento, me tomaré diferentes tiempos para enseñarles o corregir sus ejercicios.

Al no tener el mismo plan de entrenamiento, el tiempo que tengo para estar vigilándolos es diferente.

Es por eso que dije que me tomaré un poco más de tiempo con Shingen, ya que el tipo de entrenamiento por el que pasará es más meditativo en lugar de físico —diría Kaio-sama con seriedad, acción que todos imitaron, sintiendo la seriedad en las palabras del dios.

Después de varias horas, en las que Goku y Piccolo hacían sus propios entrenamientos, los cuales algunas veces lo hacían juntos, ya que algunos necesitaban de un oponente que les ayudara, por otro lado, Shingen estaba meditando profundamente, mientras Kaio-sama lo miraba fijamente.

Esto era debido a que si encontraba algún error, Kaio-sama golpearía la cabeza de Shingen para que corrigiera el error y aprendiera de ello, aunque sea a golpes.

—Ufff, gran pelea Piccolo.

Oye, por cierto, ¿qué tan útil es la energía natural?

—preguntaría Goku en voz baja, aunque Kaio-sama igualmente lo escuchó ya que el tamaño del planeta hacía que los ecos fueran frecuentes.

—¡Es muy importante!

A diferencia del Ki normal o mortal, que proviene de nosotros mismos, la energía natural es una clase de energía pura, que surgió de la misma creación del universo.

Si el universo perece, la energía natural en él desaparece.

Es por eso que si Shingen logra profundizarse aún más en dicha energía, es posible que logre un poder similar al que se usó para crear nuestro propio universo —diría Kaio-sama con emoción, siendo visto por un boquiabierto Goku y un asombrado Piccolo, aunque a este último le surgió una duda que sin duda aprovecharía.

—Si es así de grandiosa, ¿por qué tú, como un dios, no tienes ese gran poder del universo?

Seguramente tienes como mínimo unos cuantos cientos de miles de años de edad.

Entonces, ¿cómo puedo creer que Shingen, al ser un mortal, puede lograr tal nivel si ni siquiera tú puedes lograrlo?

—diría Piccolo con un tanto de veneno, haciendo enojar ligeramente a Kaio-sama.

—Eso es porque aún no estoy haciendo uso de la energía natural para fortalecerme.

Si lo hiciera ahora, podría interrumpir la meditación de Shingen, haciendo que su cuerpo sufra graves daños.

Además, los conocimientos más avanzados sobre el control y uso de la energía natural están en manos de los supremos Kaio-sama.

Nosotros, los simples Kaio-sama, se nos instruye de nacimiento lo básico para un dios en dicha disciplina.

Pero, si un Kaio-sama quiere aprender más sobre la energía, debe de convertirse sí o sí en un discípulo de los Kaioshin —revelaría el dios, haciendo asentir a dúo mientras volvían a su propio entrenamiento para no perder contra Shingen.

Habiendo escuchado atentamente lo dicho por su maestro, Goku sintió la necesidad de preguntar qué era un supremo Kaio-sama pero fue detenido por una mirada de piccolo en señal de que no preguntara más de lo que debía saber.

Desde la mente de Shingen, podía sentir la energía natural del propio planeta de Kaio-sama.

Aunque debido a su tamaño era inferior al de la Tierra, era más que suficiente para hacer uso de la fusión de ambas energías.

—«Espero no explotar» —pensaría Shingen en broma al seguir los consejos de su maestro y ahora absorber de manera más rápida la energía natural.

/////////////////////////////////////////////////////////////////////////// — Planeta Tierra — El entrenamiento de los guerreros Z era todo menos fácil.

Debido a que Bulma les dio dos cubos de gravedad para mejorar su entrenamiento, Kami-sama supo aprovecharlos y usó ambos cubos para potenciar aún más la gravedad, haciendo que todos entrenaran a una gravedad de 15G.

Aunque fortalecidos por el suero, les costaba moverse, pero la constante motivación de Mr.

Popo, además de su deseo de no quedarse atrás, los hizo sobreponerse a las dificultades.

Desde una parte alejada, Motobe y Ten Shin Han intercambiaban golpes y patadas en lo que era un duelo de resistencia.

Debido a la curación “Kairiki”, las heridas o desgarros musculares eran combustibles para su beneficio al curarse.

—Ja… ja, será mejor que te rindas, Ten.

Piénsalo, no es tan malo perder tu parte de la comida de esta noche, ¡ahh!

—gritaría Motobe del dolor al sentir un fuerte calambre en las piernas que ya no soportaban el intenso entrenamiento que estaba haciendo durante horas.

—Jeje, tienes una gran boca.

Al parecer solo necesito un golpe y terminarás cayendo —diría Ten Shin Han al ver cómo a Motobe le temblaban las piernas.

Mientras el dúo iniciaba el round 24, Yamcha y Krillin peleaban con cientos de saiyajins en la sala donde el pasado, el presente y el futuro se reúnen.

En esta sala, Kami-sama la modificó para que Krillin, junto con Yamcha y Violet, pelearan en medio de lo que era la guerra de los saiyanos vs.

los tsufurujin.

En ella, los humanos lucharon en lo que fue el último día de la guerra, donde lucharon contra innumerables ozarus mientras se esforzaban por mantener su Cénit Kai x12.

 Esquivando un rayo de energía del gran simio, Krillin, con sus últimas fuerzas, creó dos Kienzan de gran tamaño, para luego, con toda la fuerza que pudo reunir, lanzarlos contra varios ozarus que casualmente estaban en fila, por lo cual fueron atravesados sin dificultad por ambas sierras de Ki.

Descendiendo lentamente al suelo, Krillin, ya cansado y habiendo desactivado el Cénit Kai, vería cómo sus otros compañeros habrían terminado con los ozarus restantes.

—Ufff, amigo, eso fue muy difícil.

Y pensar que volvería a pelear con un mono gigante.

La última vez fue en el torneo 21 de las artes marciales —diría Yamcha, ya habiéndose acercado a su amigo.

Desde la distancia, una imponente mujer de cabello violeta que le llegaba un poco por debajo de los hombros se acercaría al dúo mientras los miraba con una cara seria.

—¿Eso fueron todos?

—preguntaría Violet sin más, cosa que hizo a Krillin pensar en que ella era de las que más se esforzaba para volverse más fuerte.

—Sí, después de los que mataste ya deberíamos salir de aquí —como si el mundo esperara a que terminara sus palabras, todo el espacio a su alrededor desapareció para luego ser reemplazado por un cuarto oscuro en donde los esperaba Kami-sama.

—Veo que lo lograron, ahora son dignos de entrar a la sala del tiempo —revelaría Kami-sama, viendo cómo el grupo asentía en señal de estar de acuerdo.

Aunque la posibilidad estaba allí, ninguno entró en dicha habitación por una simple razón: solo podían entrar dos veces en su vida, por lo cual querían usarla solamente en situaciones verdaderamente críticas.

Saliendo del interior del templo, Krillin, Yamcha y Violet serían tratados por los demás, que al ver sus estados no esperaron un segundo más en sanarlos.

Al estar curados, obtuvieron un ligero aumento de poder que sin duda alegró al grupo.

—Jeje, si seguimos a este paso, ni siquiera mi hermano con todo el entrenamiento del otro mundo podrá igualarnos —diría Krillin, para luego ser visto de una manera agresiva por Violet.

—El maestro siempre será el más fuerte.

Aunque nosotros nos volvamos fuertes, estoy segura de que él lo será más —respondería la mujer, haciendo que todos sudaran frío ante la lealtad que tenía ella hacia Shingen.

Después de esa incómoda escena, el ambiente se calmó y, aprovechando que Kami-sama les dio el día como descanso, aprovecharon para intercambiar información de técnicas entre sí.

Aunque todos tenían conocimiento de las técnicas de la escuela grulla, la experiencia en el manejo de las técnicas o de algunas estrategias era muy útil y, sin duda, fue de las cosas más importantes que pudieron aprender.

/////////////////////////////////////////////////////////////////////// — Escuela Grulla — En uno de los tantos campos de entrenamiento, estaba Raditz, el cual desde hace varios días ha empezado a entrenar con Cassa, principalmente porque ella lo obligó a entrenar al ver que este era un vago.

Raditz, desde que estaba con Vegeta y Nappa, jamás tuvo la necesidad de entrenar para cuando llegó su adolescencia, principalmente porque él creía que su poder de 1,500 unidades era más que suficiente para no ser un completo estorbo para su equipo.

Además, cada vez que se le ocurría la idea de entrenar un poco, sus compañeros lo ridiculizaban, por lo que poco a poco perdió interés en entrenar hasta el punto que le tomó cierto rechazo.

Sin embargo, en estos momentos estaba teniendo una ardua lucha contra la temible mujer que intentó obligarlo a servir como discípulo de Shingen, cosa que Raditz sin duda se negó, por lo que con algo de vehemencia, además de que no podría dejar de vigilarlo, Cassa simplemente lo usa como compañero de entrenamiento, con lo cual por lo menos era de utilidad.

—¡Maldición!

¿Estás loca?

¡Casi me matas con ese último ataque!

—rugiría Raditz molesto al ver cómo la mujer lo miraba con los brazos cruzados mientras usaba un Cénit Kai x6.

—¿Vas a llorar por ese simple ataque?

Aunque pertenezcas a una raza guerrera, eres demasiado vago.

Apenas sabes uno que otro estilo de lucha medianamente bueno —diría la mujer con burla en su tono, acción que enojó al saiyano, que se lanzaría nuevamente contra la mujer.

—¡MALDIT…!

—sin embargo, antes de que pudiera maldecirla, la mujer haría uso de su velocidad superior y golpearía a Raditz con un fuerte golpe de gancho.

Al recibir el devastador golpe, Raditz escupiría una gran cantidad de saliva para luego caer inconsciente.

Al verlo, la mujer pondría los ojos en blanco.

—¡Tsk!

Debilucho, hasta Violet era más dura que tú y eso que era más débil —diría la mujer para luego tomar al saiyano del pelo y llevárselo volando.

Después de un largo tiempo, Cassa soltaría a Raditz en el aire, haciendo que el inconsciente saiyano cayera como un misil al suelo.

Ante el impacto, Raditz se despertaría nuevamente, pero ahora con aún más heridas debido a la caída.

Con cansancio y molestia, miraría hacia arriba solamente para ver cómo la mujer se reía de su situación.

—Perra, ¿te crees muy graciosa?

—alzando su poder, Raditz apuntaría ambas manos hacia Cassa para luego, sin piedad, lanzar su doble domingo.

—¡BOOM!

La gran explosión llamó la atención de todos en la escuela, aunque aquellos que podían sentir el Ki supieron quiénes eran los escandalosos, por lo cual los dejaron pasar al no querer lidiar con una enfurecida Cassa.

Sonriendo con suficiencia, Raditz se reiría en voz alta pensando en que por fin eliminó a la molestia.

En su mente, pensó que la mujer bajó la guardia y que había dejado de usar esa extraña técnica que la hacía más fuerte.

Sin embargo, desde el humo se daría a conocer, para el miedo del saiyano, una enfurecida Cassa que, al intuir las intenciones de Raditz, utilizó rápidamente un Cénit Kai x4, lo cual fue el motivo de que estuviera a salvo, aunque el aumento no fue suficiente, por lo cual estaba herida y quemada.

—Muy bien, si no quieres acabar muerto, será mejor que regreses a tu celda ahora —ordenaría la mujer mientras presumiblemente incrementaba su Cénit Kai para el temor del saiyano.

—¡Ehh… sí!

—gritaría Raditz, sintiendo algo raro en su pecho al ser tratado con tanta violencia por la mujer, además de reconocerla como alguien superior a el,sin darse cuenta, un leve sonrojo apareció en su cara.

Después de esa lucha, Raditz volvió obediente al calabozo, mientras que una enojada Cassa regresaba a su casa para cambiarse, debido a que su dogi fue muy dañado.

—¡Tsk!

Ese maldito simio me las pagará mañana.

Tendrá que aguantar tres puñetazos por haber quemado mi dogi —planearía la mujer mientras una sonrisa maligna adornaba su cara.

[ FIN DEL CAPÍTULO N°7 ] ______________________________________________________________________________________ [ N / A ]: Hola a todos, espero que les haya gustado el capítulo de hoy.

En este en específico, me dediqué a intentar explicar de una manera fácil lo que yo creo que sería la energía natural en esta historia.

Por eso podrán ver que repito varias veces la misma palabra, pero es porque intenté hacerlo así para que sea más comprensible.

Además, si se preguntan por qué Shingen, Piccolo y Goku no entrenan con los luchadores del otro mundo, es porque están vivos.

Al estar vivos, tienen muchas limitaciones.

Es por eso que solo se les dio permiso de entrenar con Kaio-sama, pero no les dieron permiso de entrenar con otros guerreros muertos.

Aunque creo que lo hice bien en explicar el entrenamiento que los tres tendrán.

Sobre el entrenamiento de los demás humanos, les recalco que apenas sé sabe que fue lo que entrenaron.

Es por eso que usé el recurso de la cámara en donde el pasado, el presente y el futuro se conectan.

En vez de luchar con los dos saiyajins antiguos, hice que lucharan con los ozarus que terminaron por aniquilar a los tsufurus.

RECUERDEN DAR SU PIEDRA DE PODER A ESTE CAPÍTULO YA QUE ME MOTIVA A SEGUIR ESCRIBIENDO MÁS SOBRE ESTA HISTORIA, TAMBIÉN NO SE OLVIDEN DE PREGUNTAR CUALQUIER COSA SOBRE EL CAPÍTULO O DE LA HISTORIA EN GENERAL EN LOS COMENTARIOS, ESTARÉ ENCANTADO DE RESPONDERLES.

______________________________________________________________________________________ [ NIVELES DE PODER ] KAIO–SAMA: 3.500 SHINGEN: 2.320 TEN SHIN HAN: 2.150 RADITZ: 2.120 MOTOBE: 2.070 KRILLIN: 2.050 GOKU: 1.900 YAMCHA: 1.870 VIOLET: 1.680 PICCOLO: 1.250 CASSA: 860 «Recordatorio: si se preguntan por qué Piccolo está tan “debil”, les recuerdo que casi todos los humanos tomaron y se mejoraron con el suero evolutivo, sin el, piccolo sería fácilmente el tercero más fuerte.»

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo