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“El Humano Más fuerte de Dragon Ball” - Capítulo 57

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57: TEMP 2: CAPÍTULO 18 57: TEMP 2: CAPÍTULO 18 TÍTULO: Nuevas responsabilidades ________________________________________________________________________________________ —Punto de vista en tercera persona— Después de volar por un tiempo, Shingen aterrizó a unos metros de una casa ahora más grande desde la última vez que la vio.

Con curiosidad, miró el lugar y, con algo de gracia, notó los cráteres en el suelo, señal de una posible lucha.

—¡Je!

Veo que al final se llevaron muy bien.

Nunca creí que esa víbora pudiera domarlo…

—dijo sonriendo con gracia mientras se acercaba.

Ni bien pisó la alfombra, Shingen usó sus sentidos mejorados y enseguida se apartó a un lado.

En ese instante, algo salió disparado desde el interior de la casa, destruyendo la puerta en el camino.

—¡INÚTIL!

¡VE Y TRÁEME MI COMIDA, PERO RÁPIDO!

—Sin previo aviso, Cassa salió por la entrada sin puerta con un aura ardiente rodeándola.

—¿Cassa?

—preguntó Shingen, desconcertado al ver a la mujer más agresiva de lo común.

—¡Shingen!

¡Qué bueno que estás aquí!

Ve y asegúrate de que ese idiota me traiga mis hamburguesas, pero sean de carne, ¡no de pollo!

—dijo mientras tomaba otra puerta de repuesto del interior y, con un fuerte golpe, la encajó en su lugar para luego cerrarla.

—….

El silencio invadió la zona mientras Shingen procesaba todo lo sucedido.

Sin embargo, inmediatamente encontró la forma de responder a sus preguntas.

Mientras miraba hacia atrás, Shingen notó cómo un golpeado Raditz se levantaba con dolor del suelo.

Este último tenía en su mano un fajo de billetes, posiblemente dados por Cassa.

—Demonios…

esa bruja golpea cada vez más fuerte por estupideces —dijo con resignación en su voz.

El anteriormente orgulloso saiyano estaba tratando de levantarse hasta que vio a la persona que menos deseaba ver.

—Ho…Hola—murmuró Shingen con sonrisa insegura.

///////////////////////////////////////// — Pueblo Nam — Debajo de la gran escuela Grulla, el aún reciente Pueblo Nam fue rápidamente poblado por varios aldeanos de la antigua aldea en los desiertos, junto a otros habitantes de las cercanías de las montañas que, debido a las comodidades del lugar, decidieron instalarse también.

Incluso, dado que Bulma quería estar más tiempo con su esposo, decidió abrir una sucursal de la Corporación Cápsula en el pueblo.

Como consecuencia de que una gran empresa se instalara aquí, otras quisieron hacer lo mismo, pero Shingen, al tener control total de decenas de miles de terrenos gracias al Rey Furry, impidió que esas empresas entraran.

Sin embargo, bajo la presión de Yamcha, Motobe y Goku, Shingen decidió permitir que solo unas cuantas empresas de comida se instalaran.

Sentados en uno de los puestos de comida, Shingen y Raditz estaban conversando mientras este último devoraba una hamburguesa Big Mac.

—¿Así que venciste a esos odiosos de Vegeta y Nappa transformados?

Bueno, eso lo puedo creer, ya que puedo sentir tu gran poder junto a los otros tipos que son muy fuertes, y ni qué decir de esa conveniente técnica del Cénit Kai.

Sin embargo, me cuesta creer que venciste a Turles.

¿Tienes la mínima idea de lo cucaracha que es ese tipo?

—dijo Raditz mientras se metía una hamburguesa a la boca.

Después de su encuentro en la casa de Cassa, Shingen acompañó a Raditz al pueblo, dejando atrás la escuela Grulla, para comprar 20 hamburguesas de carne para Cassa.

Decidiendo que no debía meterse en los problemas de los demás, Shingen optó por no preguntar más y cambió de tema.

—Gracias a lo recopilado por Bulma, sabemos que ese tipo, Turles, y sus secuaces han llegado a secar muchos planetas y vender pequeñas porciones contaminadas de la fruta del poder en el mercado negro.

Aunque no estamos seguros, es posible que su objetivo al vender dichos frutos podridos era que estos llegaran eventualmente a las filas de Freezer —dijo Shingen.

Ni bien mencionó el nombre del tirano galáctico, Raditz dejó de comer como bestia y tembló involuntariamente.

—Ese loco, aunque al final supimos que era un saiyajin como nosotros, nunca le interesó aliarse con nosotros, dado que Freezer nos vigilaba constantemente.

Es por eso que prefirió ser independiente y ignorarnos, todo con el objetivo de ganar poder por sí mismo y vencer al desgraciado de Freezer…

o eso creo —dijo Raditz, marcando una sonrisa burlona.

No podía evitar reírse de la obstinación de algunos saiyajins.

Notando los leves temblores de Raditz al nombrar de vez en cuando a Freezer, Shingen decidió que era momento de revelarle a Raditz el verdadero problema y ver si, al final, este saiyano, que en la serie original murió sin pena ni gloria, podía ser un gran aliado y una fuerza a considerar para futuras amenazas.

—Escucha, Raditz.

Dado que evitamos la invasión de Vegeta, además de la de Turles, es muy probable que Freezer venga a este planeta.

Solo quiero preguntarte si te quedarás a pelear o, por el contrario, huirás a otro planeta —sin rodeos, Shingen miró seriamente a Raditz, quien dejó caer su hamburguesa.

En el rostro del saiyano se podía ver miedo y nerviosismo, a tal punto que jamás se había visto antes.

Sin embargo, en la mente de Raditz, un grito de miedo le repetía una y otra vez que huyera de la Tierra, o que Freezer lo mataría cruelmente.

—«Yo…

tal vez debería irme.

No puedo con esto, esto va más allá de lo que puedo hacer» —pensó Raditz.

Tomando su decisión, el saiyano apretó los puños, pero antes de que dijera su respuesta, una imagen invadió su mente.

Una imagen de Cassa apareció en su mente, y casi de forma automática, su cerebro revivió todos y cada uno de los momentos que pasó con ella, y sobre todo, la reciente noticia que recibió de ella.

///////////////////////////////////////////// — 1 semana antes — Acostado en el cómodo sillón de la sala, Raditz dormía profundamente, todo debido a una reciente pelea que tuvo con Cassa, en la cual, como siempre sucede, terminó perdiendo y acabó durmiendo en el sillón.

—¡¡!!

Con paso rápido, Cassa, vestida con un pijama, salió de su cuarto y, con las manos tapándose la boca, se dirigió rápidamente al baño.

—¡PAM!

El fuerte sonido de la puerta del baño cerrándose despertó a Raditz, quien, debido a su previa experiencia en supervivencia en mundos hostiles, estuvo a punto de lanzar golpes a cualquier cosa que se pusiera frente a él.

—¿Eh?..

¿qué fue ese golpe?

—confundido y un poco desorientado al ser despertado tan abruptamente, Raditz escuchó ruidos en el baño.

Sin más, y con su sentido del ki, descubrió la identidad de la persona que estaba en el baño.

Molesto por haber sido interrumpido en su sueño, se dirigió al baño y, sin importarle las consecuencias, abrió la puerta.

—¡Oye, Cassa!

No puedes simplemente hacer ruido cuando duer…

—cortando su queja a la mitad, Raditz vio a Cassa arrodillada con la cara apuntando al inodoro mientras, cada cierto tiempo, vomitaba.

Cassa, al ver que fue descubierta en ese estado tan lamentable, frunció el ceño y, aunque quería insultar al molesto saiyano, el vómito se lo impidió.

Sintiendo un mal presentimiento, Raditz pensó que tal vez Cassa estaba enferma y que debía apresurarse a abrir a la fuerza la farmacia más cercana.

Girando sobre sus talones, el saiyano intentó irse, pero una mano agarró su pierna.

—¡Oye, ¿qué haces?!

Suéltame, ¡debo conseguir medicinas para ti rápido!

—sin embargo, sus quejas no fueron tomadas en cuenta, y Cassa simplemente se levantó y, lavándose la boca con el grifo del lavamanos, lo miró con seriedad.

—Yo no estoy enferma, o al menos no creo que lo esté —dijo con un tono de voz más bajo de lo usual para ella, mientras que un leve sonrojo aparecía en su cara.

Al oírla decir que no estaba enferma pero que, sin embargo, estaba vomitando, Raditz se confundió y pensó que debía de ser una enfermedad rara de la Tierra.

Por lo que, sin importarle lo que dijera, la cargó en un estilo de princesa.

—Deja de decir tonterías, estás enferma y no dejaré que te mates por no ir al médico, tonta —cuando Raditz dijo lo último, una vena palpitante apareció en la cabeza de Cassa y, dejando su vergüenza anterior, se encendió un fuego de ira potenciado por su estado actual.

—¿A QUIÉN LLAMAS TONTA, IMBÉCIL?

¡NO ESTOY ENFERMA, ESTOY EMBARAZADA!

—el fuerte grito se expandió por toda la zona, llegando incluso al pueblo y lugares más alejados.

El silencio que siguió después del grito fue, irónicamente, ensordecedor.

En el centro de la sala, Raditz estaba de piedra, y Cassa estaba nerviosa pero con el ceño fruncido y los brazos cruzados, denotando su molestia por lo dicho por Raditz.

Este último, recuperando algo de control, tartamudeó: —¿Tú…

estás segura?

—incrédulo, Raditz intentó confirmar lo dicho por la mujer.

Tomando un test de embarazo, Cassa se lo mostró y, con una extraña sonrisa, dijo con ironía: —Demonios, al parecer, de tanto cuidar mocosos, al destino se le ocurrió que debía ser madre.

Pero si no te quieres hacer cargo, yo…

—antes de que Cassa pudiera terminar de hablar, unos fuertes brazos la rodearon en un gran abrazo que la tomó por sorpresa.

—¡Es…

es una gran noticia!

¡Voy a ser padre!

¡Ahora podré presumirle al idiota de Kakarotto de esto!

—con gran emoción, el estoico saiyano mostró una inusual sonrisa que nunca antes había mostrado.

Al verlo así, Cassa sintió que su angustia de ser forzada a ser madre soltera desapareció.

Incluso, en el pasado, la idea de en algún momento formar una familia la enfermaba y detestaba lidiar con niños pequeños.

Sin embargo, desde el día en que Shingen le ordenó cuidar de Piccolo Jr.

y de entrenar de vez en cuando al hijo de Motobe, ese rechazo fue desapareciendo hasta ser solo una leve molestia fácilmente ignorada.

—Humm, ahora es cuando debo darle un nombre.

Supongo que me iré por lo fácil y lo llamaré como mi padre, Bardock —dijo Raditz, ignorando el mar de sentimientos que sentía Cassa.

Sin una sola palabra, ya sea por orgullo o simplemente para transmitir de manera más física, Cassa devolvió el abrazo.

Dado que estaba a solas con Raditz, dejó un poco de lado su actitud repelente.

Mientras Raditz seguía murmurando varios nombres, ella se quedó en silencio hasta que volvió a tener ganas de vomitar.

///////////////////////////////////////// — Presente — Recordando a Cassa y a su hijo no nacido, el miedo de Raditz se disipó y, respirando con más calma, fijó sus ojos en Shingen.

Este último, al principio, pensó que Raditz se negaría a luchar y huiría a algún otro planeta.

Sin embargo, al notar el cambio de actitud y postura de Raditz, Shingen supo que algo muy importante debía estar rondando su mente para evitar que tomara una mala decisión.

—Yo me quedaré a luchar.

¿Qué debo hacer?

—con decisión y con los puños apretados, Raditz respondió a la pregunta de Shingen.

Al oír su asistencia en la batalla que se avecinaba, Shingen sonrió ampliamente y, con un asentimiento, le contó a Raditz su próximo paso de acción.

—¡Eso es perfecto!

Pues no hay tiempo que perder.

Vamos a dejar todas estas hamburguesas a Cassa, aunque no sé por qué necesita tantas.

Supongo que es algo que se le antoja de vez en cuando —dijo Shingen, bajando los hombros.

Se levantó y, pagando la cuenta por sí mismo, ayudó a Raditz con las bolsas.

Después de llegar a su destino y que Shingen le contara todo a Cassa, esta, al ya estar más calmada y entrando en su papel de subordinada, entendió la situación y, con un dejo de aprobación, le ordenó a Raditz que se esforzara en los entrenamientos, ya que, aparentemente, solo Cassa sabía que Raditz en realidad era un perezoso en lo que al entrenamiento se refiere.

Al terminar de hablar con Cassa, Shingen se enteró del embarazo de esta y, con tono firme, le ordenó que fuera regularmente al área de curación dentro de la escuela Grulla para sus chequeos.

Después de esto, Shingen y Raditz se dirigieron al templo de Kami-sama para el entrenamiento más riguroso que tendrían.

—¡Miren!

¡Ya están aquí!

—exclamó Krillin alegremente al ver a su hermano junto a Raditz.

Al ver la presencia de Raditz, todos asintieron en reconocimiento al querer pelear contra Freezer.

—¡Raditz!

¡Si viniste!

—Alegre, Goku se acercó a su hermano para saludarlo, ya que en estos últimos días había visto a su hermano salir a comprar comida a varios lugares.

Aprovechó esto y conversaron bastante, aunque esas conversaciones terminaban con Raditz sintiendo que perdía cada vez más neuronas.

Viendo al grupo reunido, Shingen se sintió algo inquieto al no notar la presencia de uno de sus amigos, Yamcha.

Hacía ya varios días que, tras terminar su pelea con Turles, al día siguiente, él y los demás habían tomado las esferas del dragón de inmediato.

Sin embargo, antes de invocar a Shenlong, una voz resonó en sus oídos.

Aunque todos estaban desorientados al principio, pronto reconocieron al dueño de dicha voz: no era otro que Yamcha, quien en ese momento entrenaba con Kaio-sama.

Según él, quería volverse más poderoso y evitar morir de nuevo.

Ante esto, Shingen y los demás decidieron dejar a Yamcha «muerto» por el momento.

No obstante, la nueva amenaza de Freezer —junto a otros villanos que Shingen sabía que aparecerían— exigía revivirlo en el corto plazo.

Al cambiar su expresión a una más seria, una sensación de responsabilidad e incertidumbre lo embargó ante el peligro que se avecinaba.

Dado que sus acciones habían llevado a este punto, tan alejado de la historia de su vida pasada, Shingen apretó el puño, alzó la voz y llamó a todos.

—¡Todos, escuchen!

Obtuve información valiosa sobre nuestro próximo oponente, Freezer.

Llegará junto con su ejército en 45 días, si no menos.

Es por eso que planeo hacer un plan de entrenamiento en donde se aprovechará tanto la habitación del tiempo como tiempos de descanso para acostumbrarse al nuevo poder obtenido en dicha habitación —dijo Shingen.

Esto lo mencionó debido a que, si bien el progreso que se haría en la habitación del tiempo era impresionante, el duro entorno y el estrés constante impedirían que el cuerpo de un ser humano, aún pese a estar mejorado, no fuera a adaptarse de manera inmediata al salir de dicha habitación.

Viendo el asentimiento de todos, Shingen miró en un rincón oscuro cómo Kami-sama y Mr.

Popo los observaban sin el mayor interés en interrumpir.

Al cruzar miradas, el anciano namekiano se acercó y, parándose al lado de Shingen, se dio la vuelta y vio al grupo frente a él con un rostro inexpresivo.

—Veo que ya están todos.

Bien, no pienso entretenerlos por más tiempo.

Así que, ¿quiénes serán los primeros en entrar?

—sin perder el tiempo, el namekiano preguntó algo que marcaría el comienzo del gran cambio que ocurriría en la Tierra y sus guerreros.

////////////////////////////////////////////////////// — Espacio exterior — En un extremo de la nave principal de Freezer, un apresurado Zarbon caminaba con paso rápido hacia un destino incierto.

En su cara se podía ver la ira y la frustración de algo que pasó no hace mucho tiempo.

Sin cruzar miradas con algunos soldados rasos que limpiaban los pisos, Zarbon llegó a un cuarto desolado.

En el letrero en la entrada se podía leer lo siguiente: “Habitación de chatarras”.

Suspirando, el fiel soldado puso su mano en el tablero cercano, y en tan solo unos segundos la puerta se abrió, dejando a la vista una amplia sección repleta de pilas de metal y plásticos.

Con paso cuidadoso, evitando ensuciarse de más con el óxido del suelo, Zarbon pronto llegó al sitio destino.

—Veo que ya estás aquí.

Sinceramente, me sorprende que nuestros radares ni siquiera los sensores en la nave hayan podido detectar tu discreta navesita, donde quiera que la pusiste.

Como sea, no quiero gastar saliva.

¿Tienes la información que quiero?

—dijo, sacando una bolsa de cuero de su cintura y soltándola frente a la persona que tenía delante.

Frente a él, una silueta alta, de complexión atlética, lo miraba sin hacer el mínimo ruido.

Hasta que vio la bolsa frente a él, su tenso cuerpo se movió.

Con velocidad sorprendente, la persona abrió la bolsa y vio su contenido.

Dentro se podían ver varias docenas de varillas metálicas, tantas que hicieron que la cabeza de la persona misteriosa asintiera y volviera su mirada a Zarbon.

—Está completo.

Ten, esta es la información sobre los últimos movimientos de Slug y del nuevo competidor que apareció recientemente en el sector más alejado de este tramo de la galaxia —dijo, lanzando un dispositivo parecido a un USB, pero más pequeño y estilizado.

El extraño se lo daría a Zarbon y, sin querer dar más palabras, se volteó sobre su propio eje y se alejó del soldado de Freezer.

De pie en su sitio, Zarbon vio al extraño irse y, con el sudor pasando por su frente, tomó con cuidado el USB para luego guardarlo muy cuidadosamente y llevárselo a su líder.

—Espero que mi señor Freezer me perdone mi anterior error con esta información clave.

No pensé que tendría que pedirle ayuda a ese extraño investigador, no después de que fuera por el mismo que supe sobre ese brebaje —recordó cómo Freezer le dejó sin su salario por 2 meses por haber permitido que un escuadrón entero de soldados de élite fuera a morir y, sobre todo, haber perdido una nave entera.

Era sin duda algo que, como mano derecha de su señor, era una vergüenza.

Con los puños apretados, Zarbon decidió redimir su error y, con la información recibida, su señor podrá estar un paso por delante de ese molesto namekiano Slug y, en un futuro cercano, incluso estar por delante del hermano mayor de Freezer, Cooler.

—Con esto en mis manos, mi señor podrá superar a todos sus competidores y gobernar todo el universo entero bajo su poderosa mano!

—con un sonrojo de la emoción, una sonrisa sádica apareció en el rostro de Zarbon, denotando su extro gusto por la conquista.

— FIN DEL CAPITULO 18 — _______________________________________________________________________ { N/A }: Hola a todos, como siempre les digo, espero que hayan disfrutado de este capítulo.

Dado que comenzamos con los entrenamientos, quiero preguntarles su opinión sobre crear una sub-trama sobre el hijo de Shingen, Bjorn.

Dado que su padre estará muy ocupado, Bjorn decidiría por fin comenzar a hacer misiones, aunque aún sea muy joven.

Impulsado por comentarios sobre cómo su padre a su edad ya hacía misiones peligrosas, decide hacer lo mismo.

Entonces, Bjorn, junto a Takeshi (hijo de Motobe), harán una misión en la cual tendrán que luchar con los diseños descartados de un científico loco muy conocido.

Y pues eso, ¿qué opinan ustedes?

¿Quieren esta sub-trama o prefieren que siga escribiendo sobre los entrenamientos del grupo?

Los estaré leyendo 😉.

PORFAVOR RECUERDEN DAR SU PIEDRA DE PODER A ESTE CAPITULO, ESTO ME AYUDARA A MOTIVARME A SEGUIR ESCRIBIENDO, SE LOS AGRADEZCO ✨.

________________________________________________________________________________________ { NIVELES DE PODER } —GOKU: 35,000 —ZARBON: 23,000 —SHINGEN: 19,000 —PICCOLO: 18,300 —TEN SHIN HAN: 17,100 —MOTOBE: 16,000 —KRILLIN: 15,600 —VIOLET: 14,200 —RADITZ: 9,000 —CASSA: 2,500

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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