El nuevo y horrible mundo - Capítulo 39
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Capítulo 39: Caída
La tenue y hermosa luz de luna cubría todo alrededor, aun así, Adriel podía ver bien. No era mejor que cuando hay sol, pero podía ver notoriamente mejor que el humano promedio por la noche.
Él descartó su katana y vio a su alrededor. Su mirada buscando a cada uno de sus compañeros. Luego de comprobar que estaban dormidos camino hacia la salida.
Todo su alrededor se podía ver con claridad. Volteo a ver al cielo. A diferencia de antes, podía decir cuánto se movía la luna. ‘Es la 1 am.’ Dijo a sí mismo mientras veía la brillante esfera colgar sobre él.
Cada paso movía la mala hierba que crecía por todos lados. Al salir del campamento vio la montaña. ‘El zombie raro se encuentra por allí, pero aún no quiero ir. ¿Qué tal si…?’ Giro para ver al oeste, de donde venía.
Suspiro levemente ante su idea, pero se decidió a un sí. Comenzó a caminar rápido, apurado por llegar a su destino.
Pronto se encontró con la pequeña cueva del hombre lobo, donde nadie habitaba ahora. Más adelante encontró su anterior base, bueno, solo la reconocía por el lago, pero aun así se sentía como en casa.
Sorprendido por la falta de enemigos, se inclinó frente al lago y sumergió sus manos un poco, pero luego las sacó.
Continúo caminando hasta encontrar la zona donde aparecieron en ese mundo. Volteo para ver el paisaje que recordaba. Las siete lunas colgaban juntas como la última vez, luego de verlas por un poco, sus ojos se abrieron de par en par.
‘Así que llegamos a este mundo a las 2 am aproximadamente.’ Se sentó en las ramas de un árbol cercano mientras observaba. ‘Se supone que vine a cazar, pero solo estoy reviviendo recuerdos.’ Pensó para después tapar su sonrisa.
Aquella pequeña sonrisa se mantuvo cuando se puso de pie, luego volvió a ver el oeste, más zona, un lugar más inexplorado.
Antes de volver a caminar, invocó su katana y la mantuvo en su mano derecha.
Lo nuevo era similar a lo viejo, el paisaje era solo árboles y hongos brillantes. Pero pronto sintió que un peso en su cuerpo se quitó. Se le hizo extraño, pero sabía que no podía hacer nada.
Durante el camino sintió más y más miradas curiosas, el filo de su katana alejaba a todo aquel que lo veía, claramente aterrados de lo que podría pasar si se intentaban pasar de listos.
Mientras buscaba cosas con la mirada, sintió unos ojos mucho más intensos que los otros. Cuando volteó, solo pudo ver dos orbes rojos flotando… No, no estaban flotando, aquella mirada, aquel color.
‘Un hombre lobo.’ Pensó el joven, luego los ojos de la bestia se dilataron, y atacó, su cuerpo se lanzó al joven, quien solo pudo poner su katana frente a él.
La grande y pesada criatura agarró con sus garras la katana del cazador, quien comenzó a moverla de un lado a otro, dañando las patas. Después de un movimiento brusco él logró voltear a la bestia, poniéndose a sí mismo sobre ella, pero un crack se escuchó.
La sangre del joven se heló cuando dejó de sentir su centro de gravedad estable. Al mirar abajo noto una grieta gigante, ambos estaban cayendo. Una caída que, por su habilidad, sabía que era letal.
En el aire dejaron de forcejear ante el asombro.
…
Amara despertó de golpe. Su mirada vagó por todo el campamento. Unos tenues rayos de sol se filtraban por las paredes. Estaba comenzando a salir. La joven comenzó a buscar de un lado a otro.
Ella se desesperó rápido. Fue a donde estaba Elena y la despertó agarrándola y agitándola. La súcubo se sorprendió ante lo que hacía la chica. “¿Qué pasó?” Pregunto relajada.
“¿Sabes dónde está Adriel?” Pregunto la chica con desesperación. Sus uñas se encajaban en la piel de la mujer mientras sus ojos se achicaban.
“N… no”
“Por favor. Eres su esclava, ¿no? Haz el intento.”
Al notar la desesperación de la chica, la súcubo decidió no pasarse esta vez. Cerró sus ojos y se concentró en el vínculo del contrato, pero… Se sentía tenue, etéreo, pequeño. “No… Mi vínculo se siente pequeño, parece que se alejó bastante del campamento, segura de que vuelve.”
La expresión de Amara se llenó de dolor, luego se acercó lentamente a la mujer hasta abrazarla. “Consuélame.” La chica metió su cara entre los pechos de Elena. Quien pudo sentir cómo las lágrimas de la chica salían.
Ella se quedó quieta como estatua. A lo que Amara volvió a hablar. “Siento no haber sido sincera. Mi clase es “Dream diver.” Puedo ver el pasado y futuro, pero hoy vi uno cercano, uno que pasó hace unas cuantas horas. Adriel… Cayó en una grieta por el oeste.”
Elena no pudo siquiera moverse bien, sus manos se enrollaron lentamente en la chica, abrazándola.
Amara subió lentamente, hasta que estaba sentada en el regazo de la mujer, ambas abrazadas. “Mi debilidad es que, mientras más alguien aparezca en mis sueños, más sentiré por él. Junto con mi habilidad llamada “Mi ídolo” siempre veía a Adriel, por lo tanto también a ti.”
Su cara se acercó al oído de Elena. “Es muy temprano. Y necesito que me consueles. Podemos irnos, o nos quedamos aquí, después de todo es casi imposible que alguien nos vea.”
“Sabes lo que significa consolar para mí. ¿Verdad?” Dijo Elena mientras veía a Amara fijamente.
Ella asintió. “Te conozco mejor de lo que piensas.”
‘Te haré esto ahora, pero es solo por mi clase. Más tarde te ayudaré como debe ser.’ Pensó la súcubo, antes de poder moverse sintió que los labios de Amara se unían con los suyos, ella decidió hacerlo primero.
…
Humedad, sangre, bilis y pis eran todo lo que entraba por las fosas nasales del cazador. El cuerpo debajo suyo estaba completamente destrozado.
La sangre del hombre lobo estaba ligeramente seca. Su carne estaba casi totalmente destrozada, mientras que su pelaje tenía una combinación extraña entre vómito de Adriel, pis de ambos, y sangre propia.
Cada rincón del lugar se veía duro. Adriel volteó hacia arriba, donde la luz del sol se filtraba a través de la grieta por la que cayó. Los tenues rayos daban luz al cuerpo de la bestia. En eso Adriel recordó los drops.
Con complicaciones invoco su katana y corto el pecho de la bestia, abriéndola de par en par, luego destrozo los huesos para extraer la hermosa bola azul. La imagen dentro de esta era unos guantes de cuero.
Una ventana salió cuando Adriel intentó usarlos. “Guantes de cuero negro. Fase: Inicial. Categoría: C. Descripción: Guantes de cuero negro, simples y útiles.”
Luego de esto él pudo usar los guantes. Eran del tamaño perfecto para el joven, evitando que pudieran resbalarse. “Sorprendente.” Susurró mientras veía su nuevo objeto.
Asintió ligeramente antes de volver a ver hacia arriba. Las cosas que se rompieron no eran tierra, sino una acumulación de raíces que cedió ante la presión del forcejeo extremo entre los dos.
Apuntó con su dedo hacia la parte más alta, luego midió hacia abajo, rápidamente pudo aproximar cuánto cayó. ‘Un kilómetro con cincuenta metros. Sorprendente que siga bien.’ Pensó mientras observaba su alrededor.
La barriga del joven gruñó con fuerza, a lo que él no sabía qué hacer. Vio un poco su alrededor y tuvo una idea. Agarro las ramas rotas en el suelo y luego corto carne del hombre lobo.
Invocó su encendedor y prendió fuego a los palos, los puso bajo la grieta y luego suspendió el pedazo de carne con su katana.
‘Supongo que tendré que quedarme así hasta que me rescaten’, pensó. Luego vio a sus alrededores mientras la carne se asaba. Pronto noto algo. Una cantidad inmensa de hoyos estaba presente en el lugar. De entre ellos muchos parecían llevar hacia arriba.
‘O… Puede que pueda salir de aquí.’
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