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El Príncipe Jack: El Despertar De Los Legendarios. - Capítulo 15

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  3. Capítulo 15 - 15 Capítulo 15 La Paradoja del Tiempo y el Susurro del Trueno
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15: Capítulo 15: La Paradoja del Tiempo y el Susurro del Trueno 15: Capítulo 15: La Paradoja del Tiempo y el Susurro del Trueno El vórtice dimensional se cerró tras ellos con un sonido seco, como el cierre de un libro antiguo.

Al poner los pies sobre la plataforma de cristal estelar de la **Dimensión Estelar**, **Jack Frost** y sus compañeros notaron algo inquietante: el aire era denso, pesado, como si cada segundo durara una hora.

Frente a ellos, las figuras legendarias esperaban.

Pero había algo desconcertante en su apariencia.

**Klaus Frost**, **Maximiliano Windsor**, **Steve Wittelsbach** y **Gabriel Stuart** no mostraban el paso de las décadas.

Sus rostros estaban casi tan frescos como en los antiguos registros de la **Gran Guerra**.

Apenas unas pocas líneas de expresión más, un brillo más profundo en la mirada, pero físicamente parecían haber envejecido solo unos pocos años.

Sin embargo, sus ojos…

esos ojos cargaban el peso de saber que afuera, en la Tierra, el tiempo había corrido implacable.

**Klaus Frost** dio un paso adelante.

Su armadura dorada y azul brillaba con una luz constante, sin el desgaste de la batalla reciente.

—Habéis llegado —dijo Klaus, y su voz tenía una calma extraña, la de quien ha esperado poco tiempo en carne propia, pero mucho en conciencia—.

Bienvenidos, Jack.

Jake.

Jack se detuvo, confundido.

Miró a su padre, luego a sus propias manos, luego a Drake y Malik.

—Padre…

¿cómo es posible?

Han pasado **dieciséis años**.

Crecí sin ti.

Viví toda mi vida creyendo que habías muerto en la guerra.

¡Deberías ser un anciano!

¡Deberían haber pasado décadas para ti también!

Klaus negó lentamente, con una tristeza profunda en la mirada.

—Para vosotros, en el Reino Humano, pasaron dieciséis años.

Para nosotros, aquí en la Dimensión Estelar…

apenas han pasado **dieciséis meses**.

Un mes aquí equivale a un año allí.

La guerra terminó hace poco más de un año para nosotros, Jack.

Solo hemos estado vigilando, esperando este momento preciso, mientras veíamos cómo vuestra vida en la Tierra se aceleraba frente a nuestros ojos como un río desbocado.

La revelación golpeó a Jack con fuerza.

La tragedia no era que sus padres los hubieran olvidado por siglos; era que **ellos apenas habían tenido tiempo de extrañarlos**, mientras sus hijos vivían toda una infancia de soledad.

—Un mes por año…

—susurró Jack, dándose cuenta de la cruel ironía—.

Perdimos toda nuestra infancia…

mientras para vosotros solo fue un parpadeo.

**Maximiliano Windsor** se acercó a **Drake** y **Malik**.

Su apariencia era igualmente joven, la de un guerrero en su prime, aunque sus ojos azules zafiro mostraban una madurez inmensa.

—El precio de custodiar el equilibrio es vivir en el tiempo lento —explicó Maximiliano, su voz grave resonando en el aire estático—.

Vimos nacer vuestras primeras canas, vimos a Malik despertar, vimos a Drake construir su taller…

todo en lo que para nosotros fue un corto invierno de vigilia.

No os abandonamos por voluntad, hijos míos.

Nos quedamos aquí para que el tiempo no nos consumiera antes de poder ayudaros.

Si hubiéramos vuelto antes, el sello se habría roto y vuestros años en la Tierra habrían sido en vano.

**Drake**, con lágrimas en los ojos, abrazó a su padre.

La diferencia de envejecimiento era mínima físicamente, pero abismal emocionalmente.

—Sentimos que nos dejasteis solos durante una eternidad, padre.

—Y nosotros sentimos ver esa eternidad pasar en un instante, sin poder intervenir —respondió Maximiliano, apretando el abrazo—.

Pero ahora, los tiempos se sincronizan.

Estáis aquí.

**Steve** y **Gabriel**, igualmente poco cambiados por el paso del tiempo estelar, asintieron solemnemente.

Eran los guardianes eternos, atrapados en el flujo lento, testigos de generaciones enteras pasar como estaciones rápidas.

Sin embargo, en medio de este reencuentro marcado por la paradoja temporal, **Jack** se llevó las manos a la cabeza.

Un dolor agudo, eléctrico y atemporal, atravesó su mente.

No era un efecto de la dimensión.

Era algo despertando en lo más profundo de su ser, en el núcleo de su poder de **Nexo**, algo que existía fuera de la regla de “un mes por año”.

Algo eterno.

El entorno de la Dimensión Estelar pareció desvanecerse para Jack.

En su interior, una voz resonó.

Masculina, poderosa, vibrante como el primer trueno de la creación, antigua más allá de la comprensión de los propios emperadores.

*”Escucha, Portador del Nexo,”* dijo la voz dentro de la mente de Jack.

*”El tiempo de esta dimensión es una jaula para mortales, pero yo soy libre de él.

He dormido en tu sangre desde antes de que el primer reloj se inventara.”* Jack cayó de rodillas, jadeando, mientras sus ojos bicolor brillaban con una luz dorada nunca vista.

—¿Quién…

quién eres?

—susurró.

*”Soy la raíz.

Soy la chispa original.

Mi nombre es un secreto que solo los que lucharon en la Gran Guerra intuyen en sus pesadillas y profecías.

Para ti, soy solo la guía.”* En la visión mental, la imagen cambió.

Vio la Tierra, en el presente actual.

Una habitación infantil.

Una niña de apenas **8 años**.

Cabello castaño con reflejos dorados.

Ojos inocentes.

En sus manos, un libro antiguo de cuero negro y runas doradas: **”Thunder Legends”**.

*”Ella es la clave,”* continuó la voz, urgente.

*”Su nombre es **Daisy Thunder**.

Es mi descendiente directa.

Ese libro…

es mi testamento vivo.

Solo ella puede abrirlo.

Nadie más.

Si cae en manos equivocadas, el tiempo mismo se romperá, sin importar la dimensión.”* La visión mostró el libro brillando al toque de la niña.

*”Yo resido en ti, Jack.

Pero mi legado físico reside en ella.

La victoria de tus padres, tu propia batalla contra la tirana…

todo fue para preparar este momento.

Debéis encontrarla.

Ahora.”* Jack abrió los ojos de golpe.

Klaus, Maximiliano, Steve y Gabriel lo miraban con una intensidad renovada.

Habían visto ese brillo en los ojos de Jack, y un escalofrío recorrió a los cuatro veteranos.

Intercambiaron una mirada rápida, llena de un reconocimiento silencioso y aterrador.

Ellos, que conocían las leyendas más oscuras de la Gran Guerra, sabían qué significaba esa presencia, aunque nunca la hubieran visto manifestarse así.

—Jack, ¿qué ha ocurrido?

—preguntó Klaus, con la voz tensa—.

Sentí…

una resonancia.

Algo que creíamos solo un mito de los fundadores.

Jack se puso de pie, sus ojos fijos en la dirección de la Tierra.

—Hay una niña —dijo Jack, con voz firme—.

Se llama **Daisy Thunder**.

Tiene 8 años.

Tiene un libro…

**”Thunder Legends”**.

Una voz antigua en mí me ha hablado.

Dice que el libro solo le pertenece a ella.

Es la heredera definitiva.

Si no la protegemos, todo lo que habéis guardado en este tiempo lento…

todo se perderá en un instante.

Klaus palideció.

La mención del nombre “Thunder” y el libro activaron recuerdos de conversaciones prohibidas entre los emperadores, profecías sobre un poder que trascendía el tiempo mismo.

—Si la leyenda es cierta…

—murmuró Klaus, mirando a sus camaradas, quienes asintieron gravemente, comprendiendo la magnitud sin necesidad de palabras—, entonces nuestra vigilia ha terminado.

La verdadera prueba comienza ahora.

—La voz dijo que esto apenas comienza —declaró Jack, mirando a su padre y a sus amigos—.

No vinimos solo para reencontrarnos.

Vinimos para unirnos.

Vosotros, los Guardianes del Tiempo Lento, y nosotros, los Hijos del Tiempo Rápido.

Juntos, debemos ir por Daisy.

En la inmensidad de la Dimensión Estelar, donde un mes vale un año, las estrellas parecieron alinearse.

El tiempo, que los había separado, ahora los impulsaba hacia un único propósito.

Y en lo más profundo de la mente de Jack, la voz antigua susurró por última vez, dejando una promesa grabada en el alma del Nexo, un misterio que solo los viejos guerreros intuían: *”El Trueno ha llamado.

El Libro espera.

La niña necesita a su protector.

Esto apenas comienza, Jack.

La verdadera leyenda empieza ahora.”* REFLEXIONES DE LOS CREADORES Leonardo_Kdz Con la regla de 1 mes = 1 año, ¿cómo creéis que afectará esto a las futuras misiones?

¿Tendrán los héroes que elegir entre pasar tiempo en la Dimensión Estelar (poco envejecimiento) o en la Tierra (riesgo de perder años de vida)?

¡Déjalo en los comentarios!

¡GRACIAS POR LA PRECISIÓN EN LA ESTRUCTURA MAESTRA!

El **Arco 2: La Crónica del Trueno** comenzará próximamente.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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