El Príncipe Jack: El Despertar De Los Legendarios. - Capítulo 22
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- Capítulo 22 - 22 Capítulo 22 Luz Lunar en el Mercado de Sombras
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22: Capítulo 22: Luz Lunar en el Mercado de Sombras 22: Capítulo 22: Luz Lunar en el Mercado de Sombras El aire viciado del **Mercado de las Sombras** parecía espesarse con cada palabra intercambiada.
**Jack Frost** y **Bella Lightning** se miraban fijamente, separados por apenas dos metros de suelo sucio y mercancías ilegales, pero divididos por un abismo político aún mayor: ella era la princesa del Reino Lightning; él, el príncipe fugitivo al que la madre de ella quería ver muerto.
—Siempre tan directo —repitió Bella, bajando ligeramente la voz mientras sus ojos **violeta intenso** escaneaban los alrededores con nerviosismo—.
Mi madre no actúa sola, Jack.
He visto documentos en su despacho privado.
No son solo drones ni soldados de la Liga.
Hay…
*sombras* que obedecen a órdenes que ni siquiera ella escribe.
Alguien le está dando tecnología antigua, armas capaces de perforar cristales ancestrales como la lanza que usaron contra tu castillo.
Jack sintió un escalofrío.
La descripción coincidía perfectamente con el ataque reciente.
—¿Quién, Bella?
¿Quién está detrás de Victtoria?
Antes de que Bella pudiera responder, una sombra se proyectó sobre ellos.
No era la de un puesto cercano.
Era una figura encapuchada, alta y armada, que acababa de aparecer silenciosamente detrás de Jack.
—La princesa habla demasiado —dijo una voz ronca, metálica—.
Y el Príncipe Nexo es muy fácil de encontrar cuando busca ingredientes raros.
De repente, el callejón se llenó de figuras.
No eran matones comunes del mercado.
Llevaban armaduras ligeras de color gris oscuro con el emblema de la **Liga de la Sombra**, pero sus armas brillaban con la misma energía violeta corrupta que la lanza del General.
—¡Emboscada!
—gritó **Xavier**, reaccionando al instante.
Agua brotó de las tuberías rotas bajo el suelo, formando una barrera protectora alrededor de Jack y Bella.
—¡No tenemos tiempo para esto!
—rugió Jack, activando sus poderes.
Una mano se cubrió de llamas rojas, la otra de escarcha blanca—.
¡Bella, cúbrete!
—¡No me digas qué hacer!
—respondió Bella con furia.
Sus manos brillaron con una luz plateada y suave, pero densa como el acero.
**Luz Lunar**.
Con un gesto elegante, disparó un haz de luz pura que impactó contra el primer atacante, desintegrando su escudo de sombra al instante.
—Conozco estos tipos, Jack.
Son los “Limpiadores” de mi madre.
Si están aquí, es porque saben exactamente lo que buscas.
¡No podemos dejar que nos acorralen!
Jack sonrió, una sonrisa de complicidad que recordaba sus encuentros anteriores en la ciudad.
La química entre ellos era innegable; sus poderes, aunque diferentes, fluían con una sincronía natural.
—Entonces rompamos el cerco.
Xavier, crea una niebla densa.
Bella y yo abriremos camino.
—¡Hecho!
—Xavier golpeó el suelo, y una nube de vapor frío inundó el callejón, cegando a los enemigos.
En medio de la confusión, Jack y Bella se movieron como una sola entidad.
Jack lanzaba ráfagas de hielo que congelaban los pies de los atacantes, y Bella seguía inmediatamente después, destruyendo las estatuas de hielo congeladas con impactos de luz lunar concentrada, creando una lluvia de esquirlas que mantenía a los enemigos a raya.
—¡A la izquierda!
—advirtió Bella, señalando un flanker que intentaba acercarse a Xavier.
—¡Lo tengo!
—Jack giró sobre sí mismo, lanzando un disco de fuego azul que desvió la daga del enemigo.
Lucharon espalda con espalda, tal como lo habían hecho brevemente en sus primeros encuentros, pero esta vez con una urgencia vital.
Cada movimiento de Bella era preciso, calculado, revelando el entrenamiento real de una princesa guerrera que había aprendido a defenderse de su propia familia.
Cada explosión de Jack era controlada, protegiendo a sus aliados sin dañar la estructura inestable del mercado.
—¡El puesto!
—gritó Bella, señalando una pequeña tienda oculta tras una cortina de terciopelo negro—.
¡El viejo mercader tiene lo que necesitas!
¡Ve, yo los mantendré ocupados!
—¡No te dejaré sola!
—protestó Jack, pero Bella ya se había lanzado al centro del grupo enemigo, convirtiéndose en un faro cegador de luz plateada que atraía todos los ataques.
—¡Confía en mí, Jack!
¡Consigue los ingredientes!
Jack dudó un segundo, viendo cómo Bella desplegaba todo su poder, creando cúpulas de luz que repelían a media docena de soldados simultáneamente.
Confiando en ella, corrió hacia el puesto.
El mercader, un anciano con gafas gruesas y múltiples brazos mecánicos, ya tenía dos frascos preparados sobre el mostrador: uno con polvo brillante (**Polvo de Estrella**) y otro con un líquido viscoso y azulado (**Aceite de Leviatán**).
—Rápido, muchacho.
La Luna no durará forever contra las Sombras —dijo el mercader, tomando las monedas de oro que Jack le lanzó.
Jack tomó los frascos y salió corriendo del puesto.
—¡Bella!
¡Retirada!
Bella, jadeante pero intacta, lanzó una última onda expansiva de luz que cegó temporalmente a todos los enemigos.
Aprovechando la distracción, saltó hacia atrás, aterrizando junto a Jack y Xavier.
—¡Ahora!
—ordenó Jack.
Xavier creó una ola repentina con el agua residual del mercado, arrastrando a los atacantes y creando una barrera líquida que les dio tiempo para huir hacia los tejados.
Corrieron saltando entre chimeneas y antenas, dejando atrás el caos del callejón, hasta llegar a una zona segura donde podían teleportarse o volar de regreso.
Una vez a salvo, apoyados contra una chimenea alta con vista al Castillo de Magik flotando en la distancia, ambos jadearon, recuperando el aliento.
Bella se arregló el cabello dorado con reflejos violetas, que ahora estaba despeinado pero aún radiante.
—Eso estuvo cerca —dijo ella, mirando a Jack con una mezcla de desafío y alivio—.
Tu hermano, el tal “Storm”, debe estar orgulloso.
He oído rumores de que ha despertado.
Jack asintió, guardando los frascos con cuidado.
—Sí.
Jake reveló quién es realmente.
Y gracias a eso, pudimos defender el castillo.
Pero esto…
—señaló los frascos—, esto es para asegurarnos de que siga en pie.
Gracias, Bella.
No tenías por qué arriesgarte así.
Eres hija de Victtoria.
Si te capturan ayudándome…
Bella lo interrumpió, su expresión endureciéndose.
—Mi madre dejó de ser mi familia el día que decidió destruir todo lo que amo, incluido este reino.
Yo no lucho por su corona, Jack.
Lucho por la verdad.
Y la verdad es que hay algo mucho más grande y oscuro moviéndose detrás de ella.
Alguien que conoce los secretos de los antiguos héroes, incluso los de tu padre Klaus y los míos.
Jack la miró seriamente.
—¿Crees que podría ser Nyx?
¿O los Genios de los que hablan las leyendas?
—No lo sé aún —admitió Bella, mirando hacia el horizonte donde el sol comenzaba a ponerse—.
Pero tengo una pista.
Hay una reunión secreta esta noche en las ruinas del antiguo puerto.
Victtoria enviará a alguien para encontrarse con ese “aliado oscuro”.
Si queremos saber quién es, debemos ir allí.
Pero necesitarás a todo tu equipo.
Y a tu hermano Storm.
Jack apretó los frascos en su mano.
Tenía los ingredientes para reparar el castillo, pero ahora tenía una oportunidad única para descubrir la identidad del verdadero enemigo.
—Volveré al castillo, repararé las defensas y reuniré a Jake, Xavier, Zack y a Daisy.
Nos encontraremos en el puerto al anochecer.
¿Vendrás tú también?
Bella sonrió, una sonrisa triste pero determinada.
—Nací en la luz, Jack, pero he aprendido a moverme en las sombras.
Allí estaré.
Pero ten cuidado.
Si mi madre descubre que estoy contigo…
no habrá piedad ni siquiera para su propia hija.
—Lo sé —dijo Jack, extendiendo su mano.
Bella la tomó por un instante, un contacto breve pero cargado de promesas y peligros compartidos—.
Gracias, Bella.
Ella asintió, se ajustó la capa y, con un destello de luz lunar, se lanzó desde el tejado, desapareciendo en la multitud de la ciudad antes de que **alguien** pudiera rastrearla.
Jack se quedó mirando el lugar donde ella había estado, luego miró a Xavier.
—Vamos a casa.
Tenemos un castillo que reparar y una guerra que ganar.
Mientras volvían hacia el Castillo de Magik, Jack no podía sacarse de la cabeza las palabras de Bella.
*”Alguien que conoce los secretos de los antiguos héroes.”* Sintió que la revelación de Jake como Storm era solo la primera pieza de un rompecabezas mucho mayor.
Y esa noche, en las ruinas del puerto, esperaba encontrar la siguiente pieza.
Pero lo que no sabía era que, en las sombras de esas mismas ruinas, otra figura observaba la ciudad.
Una joven de 18 años, cabello negro azulado y ojos oscuros, que había seguido a Bella desde lejos.
**Sara Thunder**.
La hermana mayor de Daisy.
La princesa aventurera que jugaba a ser invisible.
Y que ahora, sin que nadie lo supiera, estaba a punto de cruzarse en el camino de Jack y su equipo, cambiando el destino de todos para siempre.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Leonardo_Kdz Sara Thunder ha estado siguiendo a Bella sin ser detectada.
¿Creen que Sara intervendrá en la reunión del puerto para salvar a Jack y su equipo, o esperará el momento perfecto para revelarse ante su hermana Daisy primero?
¿Qué secreto oculta Sara sobre su tiempo en la ciudad?
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