El Príncipe Jack: El Despertar De Los Legendarios. - Capítulo 55
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Capítulo 55: Capítulo 55: La Trilogía Elemental y el Silencio de los Jueces
La atmósfera en el Coliseo de Cristal había alcanzado un punto de ebullición casi insoportable. Tras las victorias estratégicas de Terra y Zephyr, la multitud ya no solo vitoreaba; rogaba por ver a los últimos tres miembros del equipo del Nexo entrar en acción. Se rumoreaba que estos tres poseían poderes que desafiaban la lógica misma del torneo: luz que quemaba el alma, agua que congelaba el tiempo y una naturaleza que devoraba la realidad.
El presentador, con la voz ronca de tanto gritar nombres victoriosos, anunció la tanda final de esta ronda de eliminatorias:
—¡Llegamos al clímax de la jornada! Tres combates, tres leyendas emergentes. ¡Que suban **Solar Frost** contra **Nocturne el Devorador de Luz**, seguido por **Marina Aquarius** contra **Tsunami Rex**, y cerrando la noche, **Luna Chronos** contra **Kronos el Falso**!
#### **COMBATE 1: EL SOL ETERNO VS. LA OSCURIDAD ABSOLUTA**
**Solar Frost** ascendió a la plataforma con una gracia radiante. Su cabello rubio fuego brillaba con luz propia, y sus ojos naranjas parecían contener el núcleo de una estrella. No llevaba capa ni armadura; su presencia era suficiente para iluminar las sombras de la arena. Frente a él, **Nocturne**, una entidad envuelta en tinieblas líquidas que absorbían incluso la luz ambiental, sonrió con malicia.
—Tu luz es molesta, niño —susurró Nocturne, su voz saliendo de todas las sombras a la vez—. Pero aquí, en mi dominio, la luz muere antes de nacer.
La campana sonó. Nocturne desplegó un **Manto de Vacío Lumínico**, una esfera de oscuridad total que engulló toda la plataforma. La multitud jadeó al quedar a ciegas temporalmente. Dentro de esa oscuridad, Solar no podía ver, ni sentir calor.
—¿Dónde estás? —burló Nocturne, lanzando garras de sombra desde ángulos imposibles.
Solar flotó en el centro de la nada, cerrando los ojos. *”La oscuridad no es la ausencia de luz”*, recordó las palabras de su padre Leandro. *”Es solo luz que ha olvidado cómo brillar. Yo se lo recordaré.”*
Solar no intentó dispersar la oscuridad con explosiones externas. En su lugar, concentró toda su energía en su propio ser, convirtiéndose en un **Sol Enano de Densidad Infinita**.
—**Fusión Estelar: Núcleo Vivo**.
De repente, un punto de luz blanca, cegadora y caliente como la superficie de una estrella, apareció en el centro de la esfera oscura. No era un ataque; era una transformación de su propia existencia. La densidad de la luz era tal que la oscuridad de Nocturne no pudo absorberla; simplemente se evaporó al contacto, incapaz de contener tanta energía pura.
—¡Imposible! ¡Mi vacío lo consume todo! —gritó Nocturne, mientras su manto se deshacía como humo al viento.
Solar abrió los ojos, ahora completamente blancos, y extendió una mano.
—Tu vacío tiene hambre. Aliméntate de esto.
Lanzó un **Rayo de Fotones Puros**, un haz de luz sólida que atravesó a Nocturne sin quemar su carne, pero ionizando cada partícula de sombra en su interior. Nocturne cayó de rodillas, brillando débilmente, incapacitado por la sobrecarga de luminosidad en su sistema energético.
—Me rindo… quema… —gimió el villano.
El juez levantó la mano.
—¡Ganador por purificación lumínica: Solar Frost!
#### **COMBATE 2: LA PROFUNDIDAD ABISAL VS. LA FURIA DEL MAR**
Tras limpiar la arena de residuos de fotones, **Marina Aquarius** hizo su entrada. Su cabello azul océano ondeaba como algas vivas, y sus ojos turquesa reflejaban una calma profunda y aterradora. Llevaba un traje ajustado con escamas iridiscentes que cambiaban de color con la presión del aire. Frente a ella, **Tsunami Rex**, un gigante musculoso capaz de controlar el agua en estado bruto y violento, rugió.
—El agua es fuerza, niña. Es golpe, es destrucción. Tú juegas a ser sirena, yo soy el tsunami que arrasa continentes.
La campana sonó. Tsunami Rex levantó las manos y todo el agua residual de los combates anteriores, más la humedad del aire, se condensó en una ola gigantesca de cien metros que se precipitó sobre Marina.
—¡Muere bajo mi peso! —gritó el gigante.
Marina no se movió. Ni siquiera parpadeó. Cuando la ola estaba a milímetros de aplastarla, ella susurró:
—**Dominio de Presión: Punto Cero**.
El agua se detuvo en seco. No fue un muro lo que la detuvo, sino un aumento repentino y localizado de la presión hidrostática. El agua de la ola, sometida a una presión equivalente a la de la fosa de las Marianas en una fracción de segundo, se comprimió hasta volverse casi sólida, perdiendo toda su fuerza cinética. La ola colapsó sobre sí misma, convertida en una masa inerte de hielo denso que cayó inofensivamente alrededor de Marina.
—¿Qué… qué hiciste? —preguntó Tsunami Rex, confundido.
—El agua no es solo fuerza —respondió Marina, caminando sobre la superficie comprimida—. Es presión. Y donde hay presión, hay silencio.
Marina levantó una mano y el agua alrededor de Tsunami Rex comenzó a comprimirse también. El gigante sintió cómo el aire en sus pulmones se reducía, cómo sus movimientos se volvían lentos y pesados.
—**Jaula de Hidro-Compresión**.
Una esfera de agua de alta densidad atrapó a Tsunami Rex, impidiéndole mover un solo músculo. La presión era tan grande que ni siquiera podía cerrar los ojos o apretar los dientes.
—Ríndete, o la presión aumentará hasta convertirte en diamante —advirtió Marina con voz suave.
Tsunami Rex, incapaz de resistir la fuerza absoluta de las profundidades, asintió frenéticamente dentro de la esfera. Marina liberó la presión instantáneamente, dejando al gigante jadeando en el suelo.
El juez confirmó la victoria.
—¡Ganadora por dominio absoluto: Marina Aquarius!
#### **COMBATE 3: EL TIEMPO REAL VS. LA ILUSIÓN CRONOLÓGICA**
Finalmente, **Luna Chronos** subió a la plataforma. Su cabello verde-blanco recogido en una trenza compleja, y su collar de cristal brillando tenuemente, le daban un aire místico. Sus ojos ámbar giraban lentamente, viendo no solo el presente, sino los ecos del pasado inmediato. Frente a ella, **Kronos el Falso**, un mago que usaba relojes de arena y artefactos para manipular la percepción del tiempo, sonrió con arrogancia.
—Yo controlo el tiempo, niña. Tú solo lo sufres. Te haré vivir mil años en un segundo hasta que tu mente se quiebre.
La campana sonó. Kronos lanzó un **Polvo de Entropía Acelerada**, una nube dorada que envejecía todo lo que tocaba. Luna vio en su visión temporal que si la nube la tocaba, su cuerpo se marchitaría en segundos.
Pero Luna ya había vivido ese futuro en su mente mil veces antes de que ocurriera.
—Tu tiempo es lineal. El mío es un círculo —murmuró.
Luna activó su habilidad: **Bucle de Causalidad Inversa**.
En lugar de esquivar, Luna dio un paso atrás en el tiempo, exactamente dos segundos. Ahora había dos Lunas: la del presente y la del pasado. La Luna del pasado señaló hacia un lado, distrayendo a Kronos, mientras la Luna del presente aparecía detrás de él.
Kronos, confundido al ver dos imágenes simultáneas, lanzó un rayo de envejecimiento a la imagen equivocada. El rayo atravesó el aire vacío.
—¿Cómo es posible? ¡Yo soy el maestro del tiempo!
—Tú mides el tiempo —corrigió Luna, apareciendo frente a él con una velocidad sobrenatural—. Yo *soy* el tiempo.
Luna tocó la frente de Kronos con un dedo.
—**Toque de Eternidad Instantánea**.
Por un microsegundo, Luna aceleró el tiempo personal de Kronos hasta el infinito. Para el mago, pasaron mil años de soledad y oscuridad en un parpadeo. Cuando Luna retiró el dedo, Kronos cayó de rodillas, llorando, con la mente exhausta por haber vivido una eternidad subjetiva en un instante. Su voluntad de luchar se había desvanecido, consumida por el peso de esos años imaginarios.
—Me rindo… demasiado tiempo… tanto silencio… —sollozó Kronos.
El juez, impresionado y ligeramente temeroso, levantó la mano.
—¡Ganadora por colapso mental temporal: Luna Chronos!
La multitud estalló en un rugido ensordecedor. Los siete miembros del equipo del Nexo (contando a Jack, que había ganado antes) estaban invictos. Habían derrotado a maestros de sombras, gravedad, sonido, petrificación, tierra, viento, oscuridad, agua y tiempo.
En la balconada de los jueces, el ambiente era gélido. **Marcus** apretaba los puños hasta que los nudillos se pusieron blancos. **Arthur** revisaba frenéticamente las tabletas de datos, buscando un error, una debilidad. Y **Camilo**, el tercer juez, que había permanecido en silencio observando con una sonrisa enigmática, finalmente habló.
—Son perfectos —dijo **Camilo** con una voz suave pero cortante como un cuchillo—. Demasiado perfectos. Cada uno cubre la debilidad del otro. Terra rompe defensas, Zack analiza frecuencias, Xavier invoca bestias, Zephyr es intangible, Solar es inagotable, Marina es absoluta y Luna… Luna ve el futuro de nuestros ataques antes de que los planeemos.
—Entonces debemos cambiar las reglas —gruñó Marcus—. La Fase Final no puede ser justa. Si luchan limpiamente, ganarán. Tenemos que introducir variables que no puedan prever ni combatir con fuerza bruta.
—Exacto —intervino **Arthur**, ajustando sus gafas con nerviosismo—. Sugiero activar el Protocolo de Caos Emocional. Enfrentarlos a sus miedos, a sus seres queridos… hacer que duden. Si dudaron, el Nexo de Jack se debilitará.
**Camilo** negó lentamente, su mirada fija en Jack, que abrazaba a Bella y Sara en las gradas.
—No solo eso, Arthur. Necesitamos tiempo. Tiempo para que *Él* llegue. Caspian fue claro: no podemos ejecutar la trampa final hasta que el Eclipse de Luna Fucsia esté en su cenit y la bestia Shadow esté completamente cargada. Si los eliminamos ahora, el ritual falla.
—¿Qué propones entonces, Camilo? —preguntó Marcus, impaciente.
Camilo sonrió, una expresión fría que no llegaba a sus ojos oscuros.
—Propongo darles lo que creen querer: descanso. Anunciaremos un receso oficial de cinco días. “Para que los héroes se preparen para la gloria final”, diremos. Pero durante esos cinco días, nosotros nos reuniremos con Caspian y los Genios. Ajustaremos la Arena del Eclipse. Prepararemos a Shadow. Y contactaremos a ciertos… familiares preocupados. —Su mirada se deslizó sutilmente hacia donde estaba Victtoria Lightning en las gradas VIP—. Dejemos que bajen la guardia. La confianza es el veneno más letal.
Marcus y Arthur intercambiaron una mirada y asintieron lentamente. El plan era arriesgado, pero necesario.
—Que así sea —dijo Marcus—. Anuncia el receso. Que disfruten de su última semana de paz.
El presentador, siguiendo las instrucciones recibidas por auricular, tomó el micrófono con una solemnidad teatral.
—¡Atención, ciudadanos del multiverso! ¡Hemos presenciado hazañas históricas! Pero la verdadera prueba, la Fase Final, requiere que nuestros guerreros estén en la cúspide de su poder. Por orden del Gran Jurado, y en un acto de benevolencia sin precedentes… ¡se decreta un **RECESO OFICIAL DE CINCO DÍAS**!
La multitud guardó silencio, sorprendida. ¿Cinco días?
—¡Durante estos cinco días no habrá combates! —continuó el presentador—. Los participantes descansarán, entrenarán y se prepararán. La Fase Final comenzará al sexto día al amanecer, con la **Arena del Eclipse** como escenario. ¡Que comience la cuenta regresiva!
Mientras la multitud procesaba la noticia, Jack sintió un escalofrío recorrer su espalda. Cinco días. Era un regalo inesperado, pero la mirada de los jueces, especialmente la de Camilo, le decía que ese regalo tenía un precio oculto.
—Cinco días… —murmuró Jack para sus amigos—. Es mucho tiempo. Demasiado tiempo para que ellos tramien algo.
—Entonces no desperdiciaremos ni un segundo —respondió Solar, con determinación—. Si nos dan tiempo, lo usaremos para hacernos más fuertes que nunca.
—Y para descubrir qué esconden —añadió Luna, mirando hacia la balconada con sospecha.
La jornada terminó con los héroes victoriosos pero vigilantes, y los jueces sonriendo en las sombras. La tregua había comenzado, pero la guerra silenciosa acababa de entrar en su fase más peligrosa.
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