El señor de los misterios - Capítulo 585
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 585: Capítulo 585 — Comprando Medicina Capítulo 585: Capítulo 585 — Comprando Medicina Editor: Nyoi-Bo Studio «¿La Iglesia de las Tormentas finalmente ha tomado medidas en Puerto Bansy?» Klein apretó el puño y se cubrió con él la boca antes de toser.
Preguntó con calma y sin ningún reparo—: ¿Qué pasó?
Elland no notó ninguna reacción anormal por parte de Gehrman Sparrow.
Retrajo su mirada y observó el área: —No sé qué sucedió exactamente.
Solo sé que podría haber involucrado a los niveles superiores de la Iglesia de las Tormentas… Y durante un período de tiempo anterior a lo ocurrido, todas las rutas que conducían a Puerto Bansy fueron bloqueadas y canceladas.
Esto podría haber sido lo que algunos conocen como un presagio.
«¿Algo que involucró a los niveles superiores de la Iglesia de las Tormentas?
No, deberían ser las fuerzas más elitistas.
Sospecho que el propio pontífice de la Iglesia de las Tormentas, ese Ángel Terrenal, actuó personalmente.
Incluso podría haber usado un Artefacto Sellado de Grado 0.
Después de todo, podría haberse enfrentado a un Rey de los Ángeles, uno incluso más antiguo que la Cuarta Época, así como a “Sus” descendientes…» Klein asintió y preguntó tranquilamente—: ¿Cuál fue el resultado?
No le sorprendió en lo más mínimo que la Iglesia de las Tormentas hubiera tomado medidas en Puerto Bansy recién en los últimos días.
Aunque los Verdugos Encargados eran conocidos por ser imprudentes e irascibles, aún había un protocolo a seguir para asuntos serios como esos.
Por ejemplo, necesitaban hacer una confirmación, evacuar una porción de los residentes inocentes en el área o sellar el mar circundante.
Todo eso necesitaba tiempo.
Elland no pudo descifrar las verdaderas emociones de Gehrman Sparrow mientras suspiraba con una sonrisa: —No habrá ningún Puerto Bansy por un largo período de tiempo.
«…Como era de esperarse de la Iglesia de las Tormentas…» Chasqueó la lengua en secreto, sintiéndose aún más curioso por los posibles detalles de lo sucedido.
Quería saber si el Ángel Rojo Medici había aparecido, y si “Él” realmente estaba durmiendo cerca de Puerto Bansy.
Quería saber si “Él” había sido aniquilado por la Iglesia de las Tormentas y deseaba saber qué pasó con los nativos en Puerto Bansy.
Quería saber por qué hablaban de una manera tan pausada e interrumpida, y deseaba saber qué secretos estaban ocultos en el Restaurante Limón Verde y en la oficina telegráfica.
Desafortunadamente, con la destrucción de Puerto Bansy, ya le era difícil obtener respuestas.
Quizás el registro interno de la Iglesia de las Tormentas los mencionara, pero Klein no tenía forma de acceder a ellos.
Con el rango de El Colgado, tampoco había forma de que pudiera acceder a esa información confidencial.
«Tendré que nutrir y promover al Sr.
Colgado al rango de un semidiós de Alta Secuencia para poder conocer las respuestas a mis preguntas…» Suspiró en silencio y dijo sin cambiar su expresión—: Ese lugar realmente es muy peligroso…
Antes de terminar su oración, le volvió a picar la garganta haciéndole toser violentamente.
—¿Te enfermaste?
—preguntó Elland, sorprendido.
Originalmente se imaginó que Gehrman Sparrow era como él, un Beyonder cuyo físico había mejorado considerablemente.
Era poco probable que Beyonders como ellos se enfermaran antes de debilitarse normalmente con la edad.
Pero por lo que observaba, su suposición anterior podría haber estado equivocada.
Klein respondió brevemente sin dar una explicación.
«Una pregunta sin valor ni significado…
Sería extraño si no estuviera enfermo después de una intensa batalla contra la Doncella de la Plaga…» Danitz gruñó con desprecio desde un costado.
Elland se rio entre dientes y dijo: —Puedo recomendarte un Boticario que es mejor que un hospital o una clínica… ese es su trabajo Beyonder.
Tiene una pequeña tienda de hierbas en el callejón en diagonal frente al Teatro Rojo.
Heh, es conocido por vender suplementos masculinos, pero ese no es su mayor fuerte.
«¿Acaso todos los Boticario desarrollan ese tipo de medicina?
Cierto.
Realmente es uno de los negocios médicos más rentables.
Sería raro que no lo hicieran teniendo los medios y la capacidad…» Asintió levemente en respuesta.
—¿Por qué no he oído hablar de él?
—cuestionó Danitz, sorprendido.
—Solo vino a Bayam en los últimos meses.
¿Cuándo fue tu última visita aquí en la Ciudad de la Generosidad?
—preguntó Elland con una sonrisa.
«Cuando tomé tu horrible bote…» Respondió en silencio en su mente.
Hizo memoria cuidadosamente y descubrió que, en los últimos meses, aparte de ese período de tiempo, había pasado por Bayam una vez durante los primeros días de sus vacaciones.
En otras ocasiones, había estado a la deriva en el mar buscando tesoros.
De lo contrario, estaba en otros lugares o en puertos disfrutando la buena vida, por lo que era cierto que no estaba al tanto de ningún cambio menor en la Ciudad de la Generosidad.
—He pasado muchos días en Bayam.
He estado varias veces en el Teatro Rojo, ¡pero no he oído nada sobre ese Boticario!
¡Eso solo indicar que sus medicamentos de suplementos masculinos solo tienen un efecto limitado!
Danitz se buró tercamente.
Elland sonrió y no le respondió nada al gran pirata.
En cambio, le dijo a Gehrman Sparrow: —Si se trata de una dolencia común nada más, el Boticario acostumbra cobrar solo una pequeña prima… Y para ti, realmente no importa si es caro.
Lo más importante es recuperar tu salud lo más rápido posible.
Ningún aventurero desea permanecer enfermo.
Eso implica peligro y que podrías convertirte en el objetivo de otra persona.
Además, implica un mayor riesgo de perder el control.
«De hecho, mantener un buen estado es una cuestión bastante importante para los Beyonders.
Sin embargo, el precio también es importante, ¿no es así?
Si ese Boticario cobrara 1.000 libras, entonces bien podría ir a comprar medicamentos del hospital directamente.
¡O podría describir la situación de mi enfermedad y conseguir que ese vampiro, Emlyn White, me prepare un medicamento personalmente!
Aunque ya tengo 6.000 libras de ahorro y tengo varias características Beyonder, aún necesito considerarlo.
Todavía quiero conseguir un objeto místico con poder ofensivo letal y buscar pistas sobre la fórmula de la poción de Alta Secuencia…» Murmuró por dentro.
Ponerle precio a las fórmulas de pociones de Alta Secuencia era algo casi imposible en ese mundo misterioso.
Por lo tanto, solo pensó en comprar pistas útiles al respecto.
Después de que Elland se fue, Klein tomó las 700 libras y le dio a Danitz 200 libras.
Usando su sombrero y sosteniendo su bastón, tosió y se limpió los mocos antes de salir por la puerta, preparándose para subirse a un transporte que lo llevara a las cercanías del Teatro Rojo.
Danitz sentía mucha curiosidad por la medicina del Boticario.
Se pegó dos bigotes en la cara, se puso una gorra y lo siguió.
Con la guía de Klein, ya sabía que usar una bufanda para ocultar todo su rostro era un acto que atraía fuertemente la atención en Bayam.
Siguió su consejo y compró unos bigotes falsos.
*** En el callejón en diagonal frente al Teatro Rojo, en el momento en que Klein iba a entrar, vio a un hombre salir furtivamente de la tienda de hierbas sin nombre.
En el momento en que ese hombre vio a alguien, bajó la cabeza apresuradamente y salió corriendo.
«No se preocupe.
No haremos ninguna adivinación para ver qué medicamento compró…» Tosió dos veces más, aceleró su paso y entró a la oscura tienda de hierbas.
Observó el área y se sorprendió porque el jefe era alguien que conocía.
El jefe llevaba una túnica negra que se parecía a la de un médico brujo de un pueblo.
Tenía treinta y tantos años, cabello negro y ojos marrones.
Su cara era redonda y su cuerpo regordete.
No era otro que el Boticario regordete al que a menudo le gustaba hablar sarcásticamente en las reuniones celebradas por el Viejo Señor Ojo de Sabiduría en Backlund.
Klein lo había reconocido una vez en un circo.
«Dejó de aparecer en las reuniones Beyonder del Viejo Señor Ojo de Sabiduría porque abandonó Backlund…» Klein tosió y dio dos pasos hacia adelante.
—Prepárame un medicamento.
Sobre el hombro del Boticario regordete había una lechuza de ojos redondos.
El hombre y el pájaro levantaron la vista simultáneamente hacia Klein.
Después de una breve mirada, el Boticario regordete reveló una cálida sonrisa: —Amigo, hace frío afuera.
No hagas esas cosas al aire libre, aunque es cierto que puede ser algo muy emocionante.
«Qué demonios…» Klein se quedó atónito antes de comprender a qué se refería.
«Al pelear con Tracy, fui influenciado por sus poderes del Placer.
La sangre fluyó hacia mis regiones inferiores, y mis deseos fluctuaron.
Eso resultó en que mi cuerpo se vaciara, haciendo que la dolencia me golpeara más rápido y más fácilmente.
Al escapar, el mar helado no me afectó ya que tenía hechizos teúrgicos protegiéndome.
Pero el viento en el camino de regreso también era bastante frío.
Eso empeoró mi enfermedad.
En conclusión, ¿Acaso esto parece una enfermedad producto de obtener placer al aire libre?
Como se esperaba de un Boticario; tiene ojos agudos…» Klein mantuvo una expresión compuesta y se limitó a mirarlo sin responderle.
Todo lo que hizo fue esperar a que preparara la medicina.
Danitz volvió la cabeza para mirar el interior de la tienda de hierbas mientras contenía la risa con gran dificultad.
«¿Qué Boticario de mierda es este?
¡Ni siquiera puede distinguir las dolencias infligidas por la Doncella de la Plaga!» Pensó con alegría.
Al no obtener ninguna respuesta, el Boticario regordete abrió unos armarios, sacó algunas hierbas comunes y extrañas, además de caparazones de insectos; los metió en una bolsa de papel y se los entregó: —Póngalo todo en agua y cocínelo durante media hora.
Beba el líquido remanente… 4 soli.
«Es un tanto caro…» Klein miró a Danitz.
Éste último sacó el dinero automáticamente.
Mientras el Boticario regordete recogía el dinero, dobló su espalda acercándose y reprimió su voz para decir con una sonrisa: —Tengo un medicamento que puede hacerte destacar en esa área.
Del tipo que tiene polvo de momia como ingrediente.
¿Lo necesitas?
Te garantizo que estarás satisfecho… Sé que podrías ser muy fuerte, pero los hombres siempre buscan ser aún más fuertes.
«En primer lugar, necesito tener una novia…» Sacudió fríamente la cabeza y rechazó la recomendación del Boticario regordete.
El Boticario regordete enderezó la espalda de manera decepcionada.
Volvió la mirada y examinó a ambos antes de preguntar: —¿Son ustedes dos aventureros?
—Sí —respondió Klein simplemente.
El Boticario regordete se frotó las manos y dijo: —Tengo un pedido, pero solo se les pagará después de completarla.
—¿Qué tan grande es el pago?
—preguntó Klein pellizcándose la nariz.
—¡100 libras!
—gritó el Boticario regordete gritó mientras su corazón se lamentaba internamente por el dinero—.
Ayúdenme a encontrar a alguien.
Su nombre es Roy King.
Es mi maestro.
Me encargó encontrarme con él aquí, pero aún no lo he visto y llevo esperando meses enteros.
Y no tengo forma de contactarlo.
—¿Hay un retrato, *¡Cough!* o una fotografía?
—preguntó.
El Boticario regordete sacó una fotografía de una bolsa secreta en su cintura y se la entregó.
Era de un hombre relativamente joven.
Llevaba el cabello peinado hacia atrás y tenía gafas.
Parecía muy caballeroso.
—¿Tu maestro?
—exclamó Klein.
«Podría creerte si tú fueras el maestro de él…» El Boticario regordete tosió secamente y dijo: —Tiene al menos sesenta años, pero parece joven.
«¿Un poder Beyonder o un objeto místico?» Klein asintió pensativamente y comenzó a preguntar sobre los detalles.
Después de confirmar que no había ningún artículo que pudiera usar para realizar una adivinación, tomó la bolsa de papel y salió de la tienda.
Después de que desapareció a lo largo del callejón, la lechuza que estaba parada en el hombro del Boticario regordete dijo repentinamente: —Darkwill, ese tipo podría conocerte.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com