El señor de los misterios - Capítulo 650
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 650: 650 El Desafortunado Anderson Capítulo 650: 650 El Desafortunado Anderson Editor: Nyoi-Bo Studio Después de reconocer al líder en el mural, Klein sospechó inconscientemente que era algo proveniente de su sueño.
Sin embargo, rápidamente rechazó esa idea.
Eso fue porque el desafortunado Anderson no era alguien que conocía.
Tampoco era alguien que le hubiera dejado una impresión alguna vez.
Había muy pocas posibilidades de que él fuera la extensión de su propio sueño.
Y Anderson dijo claramente que tuvo mala suerte después de ver el mural.
Estaba fuertemente enlazado al mural, por lo que el único caso posible era que el mural fuera parte del sueño de Anderson.
Enfocándose para mirar todo el entorno más cuidadosamente, Klein fue rápido en darse cuenta de que el mural era algo diferente al que Pequeño Sol vio en el templo abandonado del Verdadero Creador.
«El fondo aquí es un mar que arde con llamas doradas, mientras que en el anterior era el de una llanura desolada.» «El destino aquí son las profundidades del mar, mientras que en el anterior era una montaña distante.
En la cima de la montaña había una gran cruz y una figura colgando boca abajo.» «En la parte inferior de los pies del Ángel del Destino Ouroboros había fango negro con cabezas mirando hacia abajo y peces atrapados dentro.
En el mural anterior, había un río serpenteante.» «Es un mural diferente, más cercano a un recuerdo de diferentes etapas de la misma peregrinación…» Klein asintió en una suposición.
Una escena similar se dibujó en su mente.
«Hace mucho tiempo, en un período particular de la Cuarta Época, Ouroboros dirigió un grupo devoto de peregrinos o creyentes remanentes del Verdadero Creador.
Con muchos enemigos poderosos persiguiéndolos, abordaron un bote a través de este mar.» «Debido a ciertas razones, “Él” abandonó el bote.
Con la ayuda del Verdadero Creador o “Sus” propios poderes, separó el mar y condujo a los devotos a través de esa abertura, hacia la Tierra Abandonada de los Dioses, dejando atrás las bases para organizaciones como la Redención de Rosas y la Orden Aurora.» «En la Tierra Abandonada de los Dioses, atravesaron llanuras desoladas y en su peregrinación construyeron templos a lo largo del camino.
Y uno de esos templos fue el descubierto por Pequeño Sol y compañía.» «Por la forma en que Will Auceptin se vio obligado a reiniciar un ciclo y renacer como un bebé, el Devorador de Cola probablemente aún está vivo…
¿eso significa que “Él” finalmente llegó a su destino con los peregrinos?
¿Llegó a la residencia sagrada del Verdadero Creador?
¿Significa eso que la residencia sagrada del Verdadero Creador está en algún lugar de la Tierra Abandonada de los Dioses?» Con eso en mente, Klein repentinamente sintió una desconcertante sensación de melancolía.
«Si mi teoría es correcta, eso significa que no importa cómo la Ciudad de Plata intente salvarse a sí misma, o cómo continúen pasando la llama, una vez que el Verdadero Creador despierte completamente o sea restaurado a su estado original, ¡se dirigirían hacia la destrucción inevitablemente!» «Cuando estás muy cerca del reino divino o de la residencia sagrada de un dios malvado, ¡tú supervivencia no tiene nada que ver con tus luchas!» «Es como las burbujas producidas cuando las olas del mar llegan a la orilla.
Una vez que las olas retroceden, se desvanecen.» «La civilización humana y los grupos étnicos son extremadamente débiles ante la mirada de un dios malvado.» «No, no puedo ser tan pesimista.
Solo estoy haciendo una suposición.
Quizás el que obligó a Will Auceptin a reencarnarse no fue Ouroboros.
Quizás el Verdadero Creador no llegue a recuperarse o despertarse tan fácilmente.
Bien “Él” podría estar sellado por las siete deidades…» «Por lo tanto, la Ciudad de Plata aún tiene una oportunidad.
¡Hay que forjar un camino entre la Tierra Abandonada de los Dioses y el mundo externo antes de que el dios malvado escape de sus grilletes!
¡Un camino que los ponga a salvo!
Esa probablemente es la razón por la cual el jefe de la Ciudad de Plata liberó a la Anciana Pastora.
Necesitan usar todo el poder que puedan obtener…» Klein se retrajo forzosamente de sus pensamientos.
De repente se sintió algo preocupado, temeroso de que su sola llegada fuera suficiente para quedar atrapado en un ciclo interminable del destino creado por el Devorador de Cola.
En ese punto, instintivamente deseaba dar cuatro pasos en sentido antihorario y situarse por encima de la niebla gris.
Quería forzarse a buscar recuerdos que podría haber perdido, pero finalmente, se resistió a esas acciones y se preparó para observar atentamente primero.
Según su interpretación de los símbolos, no había ríos que se repetían.
Solo había algo de fango negro con peces incrustados dentro.
¡Eso no significaba la existencia de un círculo del destino, solo la persistencia de la mala suerte!
¡Esto es idéntico a lo que dijo Anderson!
«Como Rey de los Ángeles, Ouroboros definitivamente tiene más de un ciclo del destino.
Diferentes templos tienen diferentes murales, y que en ellos use diferentes poderes es completamente lógico…
Además, ¡esto es un sueño!» «Además, incluso si no hice nada y aun así realmente estoy atrapado en un ciclo en cual converso repetidamente con la Almirante de las Estrellas, hasta el punto de notar y hacer estas observaciones, el problema se resolverá una vez que llegue el lunes.
El Club del Tarot definitivamente no se reunirá.
La Srta.
Justicia y los demás obviamente se sorprenderán cuando oren, usaré esa oportunidad para recuperar mis recuerdos…» Klein instantáneamente se sintió confiado porque si bien no podía hacer desparecer el caos y la tensión en su corazón, los podía enterrar.
Miró hacia adelante y descubrió que el pasillo se adentraba más.
No tenía fin, y había una luz brillando adentro.
Sin embargo, la entrada al mismo estaba restringida.
Las otras áreas estaban oscuras y se volvían aún más oscuras cuanto más profundo se observase.
Todo lo que se podía ver eran puertas de madera a ambos lados; qué había detrás de ellas era desconocido.
Al ver esa oscura y espeluznante escena, el deseo de Klein de continuar explorando se minimizó.
«Tras encontrar aquí un mural dejado por un Rey de los Ángeles, quién sabe qué pasará si profundizo más o entro en alguna de esas habitaciones…» El miedo a lo desconocido era un sentimiento extremadamente antiguo.
Una premonición de peligro con orígenes inciertos provocaba un fuerte terror hacia lo desconocido.
Klein reflexionó durante unos segundos antes de dejar de avanzar.
Se volvió hacia Anderson, que seguía cortando el gigantesco árbol y dijo: —¿Por qué estás aquí?
Anderson levantó la vista y se burló: —Soy un buscador de tesoros…
Entonces dime, ¿por qué estaría aquí?
«Un buscador de tesoros…» Klein preguntó casualmente—: ¿Hay tesoros aquí?
Anderson continuó ocupándose con la creación de la mencionada canoa.
Su voz de repente se volvió profunda: —En estas aguas, hay tesoros en todas partes…
Siempre que puedas obtenerlos con éxito y marcharte vivo.
«Eso es cierto…
Pero el problema es que es muy peligroso a menos que uno sea un semidiós, pero paralelamente es aún más peligroso que un semidiós esté aquí…» Klein miró hacia las profundidades del pasillo y preguntó—: ¿Sabes dónde está este lugar?
Anderson levantó y fijó su mirada diciendo: —No lo sé…
Al menos un tercio de mis compañeros formaron un equipo y partieron a explorar el área.
Pero nunca regresaron.
—¿Te refieres al mundo real o al mundo de los sueños?
—preguntó Klein manteniendo una línea de pensamiento clara.
*¡Bang!* Después de que el hacha bajó, Anderson se echó a reír: —Por supuesto que está en el mundo real…
Los que procedieron a explorar el sueño son el otro tercio de mis compañeros.
Tampoco regresaron.
—…
—Klein inhaló mientras pensaba, luego agregó—: ¿Dónde están sus cuerpos en el mundo real?
—Mutaron en monstruos.
Mataron a muchos de mis compañeros —dijo Anderson levantando nuevamente su hacha.
*¡Clang!* En medio de un sonido crujiente, su hacha se rompió en dos.
Cuando la grieta llegó a la parte posterior, un par de fragmentos inmediatamente salieron disparados hacia Anderson.
Su pecho y abdomen derecho sangraron automáticamente, como una fuente profusa.
Se llevó la mano izquierda a la herida y miró a Klein.
Sonriendo amargamente, le dijo: —Te dije que estaba plagado de mala suerte desde que vi ese mural…
Aunque dentro de todo, esto no se considera tan desafortunado.
Por lo menos, no destruyeron mi rostro normalmente guapo.
«…
¿Se supone que esos términos descriptivos pueden usarse de esa manera?» Klein observó a Anderson sacar rápidamente los fragmentos de su cuerpo al tratar la herida para luego consumir algo de medicina.
Descubrió que Anderson permanecía tranquilo, y la habilidad en sus acciones significaba que ya se había acostumbrado.
Klein tenía una mano en el bolsillo, jugando con sus monedas.
Después de pensar bastante, preguntó: —Cuando tus compañeros comenzaron su exploración, ¿eras parte del grupo que se quedó para estudiar el mural?
Anderson se sorprendió ante esa pregunta, guardó su bolsa de medicamentos en su cinturón y tras limpiarse la boca contestó: —No…
Yo era parte del grupo que hizo la exploración…
Al hablar, sonrió, revelando una sonrisa genial.
«Esto…» Las pupilas de Klein se contrajeron mientras doblaba ligeramente la espalda y levantaba la palma izquierda.
En ese momento, la cegadora luz del sol iluminaba todo el lugar en un blanco deslumbrante.
Luego, se atenuó y se apagó desapareciendo.
Klein, naturalmente, abrió los ojos y descubrió que el exterior volvió al estado previo similar a un mediodía.
Sacó su reloj de bolsillo y lo abrió.
«Solo pasó media hora.
La noche fue bastante corta…» «Ese Desafortunado Anderson parecía muy normal, pero ¡quién iba a saber que sería tan aterrador!» Impulsándose sobre sus pies, Klein recordó algo repentinamente.
¡La Serpiente del Destino Will Auceptin aún tenía que “responderle”!
«Como el sueño compartido fue arrastrado a un lugar sin conexión al Mundo Espiritual, ¿”Él” no pudo localizarme?
¿O bien “Él” sintió el aura de Ouroboros y no se atrevió a acercarse?
¿O podría haber algo realmente problemático con estas aguas para empezar?» Mientras sus pensamientos giraban, Klein decidió verificar la situación.
En cuanto a cómo podría hacer dicha verificación, el método era simple.
Podía dormir de nuevo mientras aún era “mediodía”.
Sin embargo, no tenía prisa por hacerlo.
Eso se debía a que no estaba seguro de si había algún tabú sobre dormir durante el día.
Llevando su gorra, Klein llegó a la cabina de la capitana y llamó a la puerta.
Después de tres golpes, apartó su mano y esperó pacientemente.
En poco tiempo, Cattleya abrió la puerta.
Ya no parecía tan etérea como en el sueño.
Se había puesto sus gafas gruesas una vez más.
—¿Está bien dormir durante el día?
—preguntó Klein directamente.
Cattleya asintió con la cabeza: —Sí —después de responder, dudó y preguntó—: ¿No parece que fuiste muy proactivo en ese sueño?
Al darse cuenta de cuánto peligro acechaba en esas aguas, y pensando en cómo se vería obligado a mostrar algunas de sus habilidades, Klein decidió sentar las bases de sus futuras explicaciones de manera proactiva.
Miró a Cattleya y sonrió cortésmente: —Sí…
Este es un regalo que me otorgó mi Señor.
«Mi Señor…» Bajo los gruesos lentes de Cattleya, sus ojos brillaron claramente.
En algo pocas veces visto, frunció el ceño ligeramente para luego relajarse de nuevo sin hacer más preguntas.
Klein pensó por un momento, luego agregó: —Ten cuidado con Heath Doyle.
Cattleya entendió claramente lo que quiso decir y respondió de forma directa: —No te preocupes.
Tiene un Artefacto Sellado que tiene el efecto negativo de que solo puede escuchar voces cercanas.
«Ese es un uso inteligente de un efecto negativo…» Klein permaneció en silencio, quitándose el sombrero para inclinarse en reverencia antes de regresar a su habitación.
Se acostó una vez más y usó Meditación para conciliar el sueño.
Ya en el mundo de los sueños, se despertó y vio las conocidas llanuras negras y el campanario negro.
«Uf, aún es posible conectarse a este plano…» Lanzó un suspiro de alivio y se trasladó hasta el campanario.
En el lugar habitual, vio las cartas del tarot dispersas junto a nuevas palabras.
“Hay muchos peligros allí, siendo el más peligroso el sueño que ocurre al caer la noche.” “No se trata de desaparecer si no duermes, pero hay una cosa para recordar.” “¡No explores ese sueño!” “¡Absolutamente no explores ese sueño!” “Como no hay suficiente espacio, no explicaré el porqué.
Muy bien, es solo una broma.
La razón es que esa área contiene algunos de los sueños dejados por una deidad.”
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com