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El señor de los misterios - Capítulo 651

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Capítulo 651: 651 Encontrándose Otra Vez Capítulo 651: 651 Encontrándose Otra Vez Editor: Nyoi-Bo Studio Al ver la advertencia de Will Auceptin, Klein se encontró bendecido con buena suerte.

«Afortunadamente no cortejé la muerte al decidir no continuar explorando…» No dudó en soltar un suspiro de alivio.

Aunque había visto el mural relacionado con Ouroboros, así como al monstruo aterrador, Anderson, que mutaba por alguna razón desconocida; en realidad no se metió físicamente en una situación peligrosa.

«Me pregunto si apareceré aleatoriamente en otra región en el próximo sueño, o continuará en el mismo lugar donde estaba cuando desperté…

Si ocurre lo segundo, la mejor opción será no molestar a Anderson para evitar agitarlo.

Simplemente seguiré caminando y me alejaré de ese claustro negro…» Klein retrajo su mirada y continuó leyendo.

“Aparte del sueño, las otras cosas no son tan problemáticas.

Mientras no intentes acercarte a esas ruinas, ni observes directamente lo que sea que vuele en ese cielo de eterno ‘mediodía’, ni enfrentes tormentas que conllevan una gran advertencia previa; entonces no tendrás mayores problemas si sigues las rutas marítimas seguras ya verificadas por otros.” “En cuanto a las sirenas, sigue navegando hacia adelante y finalmente las encontrarás.

Eso se debe a que, en sus niveles, solo vivirán en áreas relativamente más seguras, y no hay muchas de esas áreas por allí cerca.” “Finalmente, espero que todo salga bien.” “Sinceramente, tu amigo que a menudo puede estar en un sueño profundo debido a que alcanza una etapa crítica en su desarrollo y maduración,” “Will Auceptin” La oración final fue larga y un tanto extraña, pero Klein comprendió al instante lo que quiso expresar la Serpiente del Destino: antes de nacer, ¡no me molestes a menos que sea algo extremadamente importante y crítico!

«Haré mi mejor esfuerzo…» Respondió internamente sin ofrecer ninguna garantía.

Si conseguía avanzar con éxito, entonces no pasaría mucho tiempo antes de que tuviera que buscar la ayuda de Will Auceptin para encontrar la fórmula de la poción de 4ª Secuencia para la ruta del Vidente.

Confiando un poco más su búsqueda de sirenas, Klein abandonó el sueño inmediatamente, se puso el sombrero y se dirigió al comedor de los piratas.

Debido a la previa perturbación onírica, la mayor parte de la comida se había enfriado, pero los piratas aún se la pasaban muy bien comiendo.

Después de todo, nadie murió.

Como nadie murió durante ese encuentro místico, naturalmente se sentían muy bien porque tenían algo de qué presumir.

—¿Quieres un vaso de leche?

—preguntó animadamente Frank Lee mientras sostenía un plato y se sentaba frente a Klein.

Recordando la conversación en el sueño, Klein sacudió firmemente la cabeza con una expresión indiferente.

En su interior, estaba muy preocupado de que la leche en el barco fuera producto de los experimentos de Frank.

A Frank no le importó nada de eso, por lo que bebió un trago de leche y luego exclamó: —¿Creo haberte hablado sobre esas pequeñas cosas en el sueño verdad?

—Sí —acotó Klein cortando una porción de un Pescado de Hueso-de-Dragón que estaba cocinado en salsa, comiéndolo luego.

Ese tipo de pez era conocido por tener pocos huesos.

La mayoría de las veces, solo poseía un hueso principal.

En Backlund, debido a sus diversas especies, se los consideraba un manjar de gama media a alta, pero al Este de la Isla de Oravi, en la periferia de las rutas marítimas seguras, se los podía atrapar a menudo.

Frank se rio entre dientes: —Mi descripción en ese entonces fue algo inexacta.

Su verdadero propósito era producir leche con éxito incluso no estando en un estado de lactancia, independientemente de si fueran hombres o mujeres.

Mientras se alimentaran con eso, producirían leche y volverían a la normalidad una vez que dicha alimentación fuera suspendida.

De esa manera, las vacas lecheras no tienen que sufrir ninguna tortura.

Y, por otro lado, sería más justo tanto para los hombres como las mujeres en lo que respecta a la crianza de sus hijos.

Un beneficio sería que las mujeres podrían salir a trabajar…

«Espera, ¿por qué me estás diciendo esto?» Klein casi no pudo mantener su personalidad como Gehrman Sparrow.

En ese instante, sintió que el apodo de Loco no debería pertenecer a Gehrman Sparrow sino a Frank Lee.

«Ciertamente, es alguien que apoya la igualdad entre hombres y mujeres.

Sin embargo, sus medios son un tanto terroríficos…

Sí.

La Iglesia de la Madre Tierra es similar a la Iglesia de la Diosa.

Creen que las mujeres deberían tener la misma posición que los hombres en la sociedad.

Sin embargo, ponen más énfasis en la reproducción, tratándola como el aspecto más sagrado…» «Entre las siete Iglesias, la Iglesia de las Tormentas y la Iglesia del Dios del Combate están más inclinadas hacia los hombres.

Son seguidas por la Iglesia del Sol.

En cuanto a la Iglesia del Dios del Conocimiento y la Sabiduría, ellos son diferentes de las otras Iglesias.

Discriminan según la inteligencia.

La Iglesia del Vapor es neutral e incluso ha trabajado con la Iglesia de la Diosa para alentar a las mujeres a salir a trabajar debido a la necesidad de más mano de obra en el desarrollo de la industria…» Klein instantáneamente hizo que las diferencias entre las siete Iglesias pasaran por su mente.

Levantó la vista y miró a Frank Lee como si lo que acababa de decir fue algo trivial.

Eso hizo bastante feliz a Frank, ya que no pudo evitar beber unos cuantos tragos más de leche.

Después de que los piratas terminaron su almuerzo en varios grupos, Cattleya abrió de nuevo las ventanas de su cabina de capitana.

Usando magia, amplificó su voz: —Hay una isla a 1.5 millas náuticas por delante.

Atracaremos allí y esperaremos a que pase la tormenta…

…En estas aguas, cada vez que hay un cambio del mediodía a la noche, existe la posibilidad de que se forme una tormenta aterradora.

No puedo confirmar cuándo ocurrirá, pero creo que es más seguro que esperemos a que pase antes de continuar nuestro viaje.

Mencionó más detalles en comparación a situaciones anteriores, ya que no se trataba de un hecho repentino y había tiempo de sobra.

Una de las cosas que la gente más temía en el mar era una tormenta; por lo tanto, nadie se opuso al plan de la capitana.

Obraron según las instrucciones de Cattleya.

Bajo la guía del Navegante Ottolov y la Contramaestre Nina, se prepararon nerviosamente para atracar.

Y eso hizo que Klein confirmara uno de los asuntos que Will Auceptin había mencionado.

¡No desafíes ningún indicio de tormenta!

En poco tiempo, una isla cubierta de árboles gigantescos apareció frente al Futuro.

El velero de más de cien metros de largo ajustó su curso y atracó contra el viento.

Tras más de media hora, el cielo se oscureció de repente.

Nubes de color plomo empezaron a aparecer una tras otra.

Se superponían entre sí como si fueran a envolver todas las aguas circundantes.

En medio de un fuerte estallido y varios relámpagos cegadores, un huracán se extendió a lo lejos.

Estaba conectado a las nubes en su parte superior y al mar en su parte inferior.

Lucía más exagerado que cualquier gigante legendario.

Era como una serpiente gigantesca enroscándose en un intento por destruir el mundo.

El terrible huracán trajo consigo olas que se alzaban como montañas.

Relámpagos que se ramificaban como árboles sin señal alguna de detenerse a medida que la tormenta que se acercaba.

Golpeaba constantemente la superficie del mar, dividiéndose en pequeños rayos eléctricos que se extendían hacia afuera.

A medida que la lluvia caía sobre la cubierta del Futuro, muchos de los piratas entraron en la cabina o se refugiaron en otras partes, y comenzaron a sentir que el apocalipsis había llegado.

Dicha tormenta no duró demasiado.

El mar se calmó después de unos quince minutos y el huracán se disipó.

La luz del sol del mediodía se reestableció en el cielo una vez más.

—Pueden bajar a la isla por cierto tiempo, pero no se adentren en ella.

Deben mantenerse dentro del alcance de los cañones —exclamó Cattleya dándoles a los piratas una breve oportunidad de distensión.

Klein tuvo en cuenta las advertencias de Will Auceptin y rechazó la idea de explorar la isla.

Después de bajar del Futuro, solo caminó por la orilla, sintiendo que volvía a posar los pies en tierra firme.

«Playa, luz solar, árboles…

Se siente como unas vacaciones…» Pensó divertidaente cuando de repente notó por el rabillo del ojo un punto negro que se movía rápidamente.

¡Corría desde el límite de un acantilado!

¡El punto negro aumentó de tamaño hasta revelar una figura humana!

No muy lejos, Cattleya, que estaba en la arena, también notó esa anormalidad.

Se dio media vuelta y se quitó los gruesos lentes.

La figura con ojos color esmeralda se acercaba.

Llevaba una camisa blanca, un chaleco negro y pantalones.

Era de constitución mediana con el cabello peinado un lado.

«¡Anderson!

¡El Desafortunado Anderson!» Klein lo reconoció al instante.

¡La persona no era otra que el aterrador Anderson del mundo de los sueños!

¡Era el Anderson quien dijo que sus compañeros nunca regresaron después de que procedieron a explorar aquel pasillo, el mismo que también afirmó ser parte del equipo de exploración!

En ese momento, Anderson levantó su mano derecha.

Sin dudarlo, como Gehrman Sparrow, Klein sacó un talismán y conjuró una sola palabra en Hermes antiguo: —¡Tormenta!

El amuleto hecho de estaño se volvió inmediatamente afilado, parecido a una cuchilla delgada.

Con la infusión de espiritualidad, el viento en el aire reverberó.

Con una expresión indiferente, Klein arrojó el talismán en su mano hacia Anderson.

*¡Sou!

¡Sou!

¡Sou!* Las cuchillas afiladas azules salieron disparadas a su objetivo como un pelotón de fusilamiento fuertemente alineado.

Anderson, quien había levantado su mano derecha, sonreía como si estuviera a punto de decir algo, escuchó un encantamiento profundo y misterioso acompañado del sonido de un viento que le hizo tener escalofríos en el cuero cabelludo.

Su mirada se congeló y se arrojó a un lado y comenzó a saltar patéticamente varias veces, como si el área frente a él fuera metal al rojo vivo.

*¡Sou!

¡Sou!

¡Sou!* Las cuchillas de viento golpeaban la playa, cortando hendiduras claras en la arena, pero fallaron por poco en acertar a su objetivo.

—¡Detente!

¡Detente!

—gritó Anderson, esquivando en medio de sus saltos, volvió a gritar—: ¡Vengo en paz!

¡No quiero hacer daño!

—Anderson Hood…

La Almirante de las Estrellas repentinamente mencionó un nombre, levantando su mano para detener a Gehrman Sparrow quien había sacado otro talismán.

«¿Conoce a Anderson?» Klein no recitó precipitadamente el encantamiento del talismán, forzándose a decir con voz profunda: —Ya ha mutado…

Lo vi en el sueño.

No le sorprendió encontrarse con el Desafortunado Anderson.

Eso era porque los piratas estaban todos en la misma área durante el sueño.

Debían estar muy cerca entre sí; lo que también significaba que Anderson, quien no estaba muy lejos de ellos en el sueño, debía estar muy cerca del Futuro.

—¡No, no en absoluto!

—exclamó Anderson defendiéndose, sin saber si reír o llorar.

Levantó las manos como si se estuviera rindiendo—.

Te reconozco.

Me hiciste muchas preguntas.

En aquel entonces, quise hacerte una broma.

De verdad, fue solo una broma para animar el humor.

¿No crees que cambiar repentinamente el humor a un sentimiento de terror es una experiencia estimulante?

Por supuesto, me refiero al receptor de la broma y no a mí mismo…

Si hubiera participado en la exploración, ¿cómo podría seguir vivo?

«Eso es lo que me preocupa…» Klein no creyó su explicación.

Anderson se encogió de hombros y dijo: —Me estaba preparando para explicar eso en el momento en que te lo dije.

Planeaba decirte que estaba bromeando y que podría necesitar tu ayuda.

Espero que puedas llevarme lejos, pero en ese momento, el sueño terminó …

¡Maldita sea, tuve mucha mala suerte!

«Concuerda con los rasgos de ser desafortunado…» Murmuró Klein en silencio.

Planeaba lanzar una moneda allí mismo para comprobar la situación con una adivinación, cuando de repente escuchó a la Almirante de las Estrellas Cattleya decir: —Escucha lo que tiene que decir…

es muy famoso en el Mar de Niebla.

Tiene el apodo de ‘El Cazador Más Fuerte’.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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