El señor de los misterios - Capítulo 733
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Capítulo 733: 733 El Retorno Capítulo 733: 733 El Retorno Editor: Nyoi-Bo Studio Bajo una lluvia persistente, mezclada con la fina niebla, las hileras de farolas hacían todo lo posible por brillar a través de la niebla.
Los ocasionales transportes estirados por caballos que avanzaban por las calles eran una vista nocturna común en Backlund.
Además de eso, notó algunos cambios gratificantes mientras estaba de pie detrás de la ventana.
*¡Ring!* Un sonido seco resonó en el aire mientras un dispositivo mecánico de dos ruedas rodaba por el costado de la calle hacia el otro extremo de la cuadra.
Su chasis era de color negro, con algunas partes hechas de un acero blanco-grisáceo.
Bajo la iluminación de las farolas y la lluvia, brillaba con una belleza metálica característica.
En ese dispositivo estaba sentado un hombre vestido con un uniforme de cartero.
Seguía pedaleando con las piernas, aparentemente usando mucha fuerza.
Detrás de él había una caja de madera pintada de verde.
«Han sido muy bien promocionadas…» Klein, de camisa blanca, con chaqueta negra y de aspecto maduro, suspiró por dentro cuando vio esa escena.
¡En unas pocas horas dentro de su regreso a Backlund, notó muchos dispositivos mecánicos similares, y no eran más que las bicicletas en las que él mismo había invertido y promocionado!
Klein sabía por los periódicos que la Compañía de Bicicletas de Backlund había lanzado toneladas de anuncios.
Incluso organizó una competencia de bicicletas en municipios como Cherwood, o en el Puente de Backlund, para atraer la atención del público.
Además de eso, también las promocionaron activamente en los departamentos gubernamentales, como en el servicio postal y en los departamentos de policía.
Se decía que los resultados eran bastante buenos.
La estrategia de fijación de precios siguió la sugerencia original de Klein, evitando la clase media-alta que a menudo usaba transportes de caballos.
En cambio, hicieron que su público objetivo fuese aquellos con salarios semanales de 1 libra y 10 soli o poco más; como los trabajadores técnicos, los estudiantes con antecedentes familiares decentes y los empleados de oficina que a menudo necesitaban viajar a las afueras.
Por lo tanto, una bicicleta con un valor de 3 a 5 libras era asequible para las personas en ese grupo demográfico si se esforzaban un poco.
Y al mismo tiempo, podrían alardear ante las masas que tenían ingresos más bajos que ellos.
«El problema actual es que en Backlund a menudo llueve.
Es difícil sostener un paraguas andando en bicicleta…
El siguiente paso debería ser un impermeable.» Retrajo su mirada, sacudió la cabeza y se rio entre dientes.
El lugar donde se hospedó era un hotel de alto nivel en el Municipio Hillston.
Le costaba 10 soli por noche, haciéndole sentir bastante el gasto de dinero.
Sin embargo, para que coincida con su personalidad, todo lo que pudo hacer fue aceptar el desembolso necesario y aguantarse.
Su idea de Dwayne Dantès era el de alguien creyente de la Diosa de la Nocheterna y un magnate misterioso que provenía de Bahía Desi.
Había vendido sus propiedades originales, tierras y minas, planeando buscar nuevas oportunidades en Backlund.
Tenía cierto nivel de interés en obtener un título aristocrático, pero aún no tenía la riqueza abundante necesaria.
Primero tenía que expandir su círculo social y comenzar a hacer algunas inversiones.
El primer beneficio de esa identidad era que ser claramente diferente a los personajes que Klein ya había actuado anteriormente.
Le permitiría interactuar de manera muy natural con personas de clase media-alta, especialmente con miembros del club de oficiales militares y los obispos de la diócesis de Backlund de la Iglesia de la Diosa de la Nocheterna.
A Klein le resultaría conveniente continuar sus investigaciones sobre el Gran Smog de Backlund, mientras reunía información para hacer planes detallados orientados al robo del cuaderno de la familia Antigonus.
También tenía desventajas obvias.
Un magnate tan misterioso definitivamente llamaría la atención de los Halcones Nocturnos y de los Verdugos Encargados, por lo que tendría que someterse a un cierto nivel de verificación de antecedentes.
Según la experiencia de Klein, una investigación como esa sería llevada a cabo por organizaciones oficiales de Beyonders bajo la premisa de que no representaba nada importante.
También podría ser encargada al departamento de policía, pero, en resumen, no se pondrían demasiado esfuerzo, ya que se consideraría un control de rutina.
Por lo tanto, Klein, considerado un experto en disfraces, preparó una segunda capa de información y precauciones en su identidad como Dwayne Dantès, prestando especial atención a la inspección de antecedentes en el diseño de ese nuevo perfil.
Esa segunda capa de su identidad consistía en que Dwayne Dantès era una persona que se había aventurado en Balam Este y en Balam Oeste, dentro del Continente Sur, por alguna razón en particular.
Allí usó un apodo y pasó más de diez años en esa tierra bastante peligrosa pero llena de oportunidades, acumulando una gran cantidad de riqueza.
Como el origen de su riqueza no era del todo bien vista, regresó secretamente a la Bahía de Desi y forjó una nueva identidad.
Con el tiempo planeó comenzar una nueva vida en Backlund para ir legalizando gradualmente su riqueza.
No era raro ver a personas así en Loen.
Sus historias eran imaginables y aceptables para una investigación.
Para esa capa de identidad, Klein había dejado algunas pistas discretas en Ciudad Conant de forma a que revelaran y respaldaran indirectamente su “verdad”.
Esas pistas incluían, pero no se limitaron a, los trozos de sus boletos de Balam Este a Ciudad Conant comprados en reventa, los hábitos producto de vivir en el Continente Sur durante largos períodos de tiempo, así como su riqueza de orígenes desconocidos.
Klein creía que mientras Dwayne Dantès no se involucrara en ningún asunto Beyonder serio, precauciones como las que consideró serían suficientes para engañar a la mayor parte de las inspecciones de antecedentes de rutina.
Y si se encontraba con un oficial Beyonder extremadamente dedicado que lo investigara en profundidad al punto de estar dispuesto a buscar la ayuda de colegas del Continente Sur, entonces Dwayne Dantès guardaba una tercera capa de identidad.
La cual consistía en que era un tramposo que contaba con protecciones anti-adivinación hasta cierto punto.
Se disfrazó de magnate misterioso, gastando grandes cantidades de dinero en inversiones para esa estafa final.
Podría decirse que los huecos en esa identidad bastaban para arrestar a Dwayne Dantès, pero contaba con que el nivel de atención que le dedicarían no sería demasiado grande.
Eso le permitiría salir de cualquier escenario sin muchos problemas.
«En comparación con mi primera vez en Backlund, haber podido crear una identidad de tres capas muestra cómo realmente he madurado significativamente…» Caminó lentamente hacia el centro de la habitación mientras miraba a un espejo de cuerpo entero en una esquina.
Su reflejo tenía cabello negro y algunos mechones grises.
Sus ojos eran profundos, pero sus experiencias dejaron marcas indelebles en su rostro.
Era un hombre encantador de mediana edad con un porte maduro.
El diseño de la identidad de Dwayne Dantès no fue difícil para el actual Klein.
Sin embargo, robar el cuaderno de la familia Antigonus resguardado detrás de la Puerta de Chanis de la Catedral de San Samuel era prácticamente una tarea imposible para cualquier Beyonder externo.
Incluso un Rey de los Ángeles no tendría garantizado el éxito.
Por supuesto, a diferencia de otros Beyonders, Klein tenía dos ventajas.
Primero, llegó a ser un Halcón Nocturno.
Tenía una buena comprensión de los procedimientos internos seguidos en esa organización, y sabía qué puntos podía aprovechar en su favor.
Por lo tanto, la primera solución que eliminó fue convertirse en un Halcón Nocturno en particular, infiltrarse en la organización y encontrar la oportunidad de atravesar la Puerta de Chanis.
Había un problema en todo eso.
Los Halcones Nocturnos no podían ingresar al azar o casualmente a la Puerta de Chanis, ni siquiera los capitanes y diáconos.
Algo tenía que suceder primero antes de recibir la autorización correspondiente.
Además, la Puerta de Chanis tenía Guardianes propios adentro.
Si intentaba entrar y robar artículos aleatorios, lo atacarían sin dudar, lo a su vez generaría una batalla.
Klein no deseaba que su robo provocara muertes o lesiones a los miembros de la Iglesia de la Diosa.
Después de una cuidadosa consideración, se fijó en los Guardianes.
Esos veteranos eran Halcones Nocturnos retirados que se ofrecían como voluntarios para ingresar a la Puerta de Chanis.
Estaban a cargo de vigilar los Artefactos Sellados, y pertenecían a un departamento diferente al de los Halcones Nocturnos.
Entraban y salían usando un pasadizo subterráneo que cruzaba la catedral, y nunca interferían con el trabajo de los Halcones Nocturnos, ni estos los molestaban a ellos.
Tal vez como resultado de permanecer detrás de la Puerta de Chanis durante largos períodos de tiempo, todos esos Guardianes poseían ciertos rasgos.
Tenían auras frías y expresiones insensibles.
Su piel era pálida y se asemejaban a monstruos propios de las más profundas oscuridades, pareciendo estar al borde de la vida y la muerte.
Klein creía que no le sería difícil localizar su potencial objetivo si se encontraba con uno de ellos.
Su plan inicial era alquilar un lugar en el Municipio Norte cerca de la Catedral de San Samuel.
Contrataría a un mayordomo, un asistente de recámara, una sirvienta, un jardinero, un chef y un conductor de transporte para mantener la fachada de un magnate.
Luego, iría a menudo a la catedral para rezar piadosamente, participar en misa, donar dinero y familiarizarse con los obispos y sacerdotes.
Durante ese proceso, trabajaría duro para encontrarse con Guardianes sospechosos.
Elegiría dos o tres objetivos y observaría sus hábitos.
Cuando se diera la oportunidad, encarcelaría a uno de ellos, cambiaría su apariencia o lo poseería directamente, atravesaría la Puerta de Chanis, y finalmente intentaría hojear o robar el cuaderno de la familia Antigonus.
Ese era un plan muy burdo, simplemente producto una seguidilla de ideas.
Necesitaba ser perfeccionado según la inteligencia que adquiriría lentamente.
En relación a eso, su segunda ventaja era el Club del Tarot.
Contaba con asistentes de los cuales la Iglesia de la Diosa de la Nocheterna y los Halcones Nocturnos nunca sospecharían.
Además, podría considerar intentar reclutar e invitar a la Asamblea a un Halcón Nocturno de la diócesis de Backlund o a un Guardián.
Luego podría completar el robo a través de ese traidor, tal como Zaratul usó al Emperador Roselle para obtener el cuaderno de la familia Antigonus.
«Tengo que ir con frecuencia a la catedral.
Solo así puedo encontrar un objetivo…» Se paró frente al espejo y asintió en silencio.
Hay que mencionar que se sentía en conflicto.
Si un Halcón Nocturno verdadero o un Guardián traicionara a la Iglesia para servir a Sir.
Loco, su primer pensamiento sería azotarlo con un castigo divino para deshacerse de ese despreciable traidor.
Después de exhalar, soltó una risa burlona.
Llevaba su chaqueta cruzada y su sombrero, salió de la habitación y se dirigió a la calle.
Con un paraguas, dio la vuelta en una esquina.
Aprovechando una farola distante y la llovizna, de repente cambió de nuevo a la apariencia de Sherlock Moriarty.
Mirando sus pantalones arrugados, Klein detuvo un transporte y planeó dirigirse a la casa de Isengard Stanton en el Municipio Hillston.
Media hora después, el edificio algo antiguo y oscuro apareció ante los ojos de Klein.
Pagó 2 soli por su viaje y caminó firmemente evitando los charcos, bajo la llovizna que refractaba la luz amarillenta del anochecer hasta llegar a la puerta del famoso detective.
Guardando su paraguas, extendió la mano para tocar el timbre de la puerta y esperó un momento antes de ver a un hombre de cara ancha abrir la puerta.
El hombre tenía una cabeza de cabello color malta, ojos azules grisáceos y pómulos altos.
Tenía los rasgos de alguien de Lenburg o de Masin.
«¿Es el nuevo asistente del Sr.
Isengard Stanton?
¿Alguien de la Iglesia del Dios del Conocimiento y la Sabiduría?» Klein se quitó el sombrero y dijo con una sonrisa—: Buenas noches, ¿está el Sr.
Isengard Stanton en casa?
—Sí.
Acaba de cenar después de un día ajetreado en el trabajo —respondió cortésmente el muchacho de cabello color malta—: ¿Puedo saber quién es?
Klein se rio y dijo: —Dígale al buen detective que un amigo suyo ha regresado de sus vacaciones.
El joven se sorprendió y exclamó: —¿Sr.
Sherlock Moriarty?
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