Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

El sueño de las estrellas - Capítulo 27

  1. Inicio
  2. El sueño de las estrellas
  3. Capítulo 27 - Capítulo 27: Capítulo 27: Concurso de belleza.
Anterior
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 27: Capítulo 27: Concurso de belleza.

En el camerino Michelle lee la carta que estaba en la caja cuando apareció, respirar profundo —Con que no puede cuidarme, no sé qué querrá decir. —la puerta se abre y entra su mamá

—Veo que andas otra vez con la carta. —cierra la puerta

—Sigo sin entenderla.

—Entiendo. —se pone al lado —No sabemos quiénes son, y porque lo hicieron.

—Seguramente nunca me quisieron, fui un error que se deshicieron.

—No creo que sea así.

—Es bastante obvio, nunca preguntaron por mí, nunca me buscaron.

—Tal vez sí que te están buscando, porque sí fuera así, ya te hubieran abortado.

—Que más da, para nunca serán nada.

—¿Pero y si finalmente aparecen?

—No importará, sé quiénes son mi familia y aquí una parte de ella.

—Mi niña, creo que deberías saber la razón del abandono, tal vez pueda calmar tu alma que se llena de dudas.

—Así estoy mejor, solo falta unos pasos para ser Miss Universo.

—Lo sé, creo que debimos decirte la desde el principio, pero, también abandoné algo, sabes que no me gusta hablar de mi pasado, pero mi ausencia envenena algunos corazones.

—¿De qué abandono habla mamá?

—Nada importante.

—Pues eso último fue bastante extraño, parece que oculta algo.

—Solo es la emoción de saber que estás aquí.

—Mamá. —se levanta

—Lo único que debes saber. —la abraza —Aunque tus padres aparezcan o no, siempre te amaré como mi angelita que Dios me envió.

—Pero… —un guardia abre la puerta

—Hay alguien que dice que te quiere verte.

—¿Y quién es? —Michelle voltea

—Me dijo que se llama Iñaki Alazraki.

—Déjalo pasar por favor.

—Perdón por la tardanza, es que los guardias no quisieron dejarme pasar, pero al final llegué Chaparra.

—No se preocupe.

—Bueno, mi papá me pidió que te diera esto. —saca algo en la bolsa de su saco y se lo da en la mano

—Es un anillo muy bonito, y además es de plata.

—Dice que da buena suerte, aunque siento que no hace falta.

—Me encanta. —se lo pone en su mano derecha

—¿Por qué tan elegante?

—Simple, es un día especial, Doña Ximena.

—¿Y tus padres?

—Allá andan, pero están tan ansiosos que me están empezando a preocuparme.

—Me imagino que trajo a toda la Perriza.

—Bueno, además de mi carnal, solo vino Al-Ándalus que anda ocupado coqueteando con una tal Takeda, que representa a Japón.

—¡¿Qué cosa?!

—Emm, Doña Ximena, ¿Dije algo malo?

—Nada, es que me olvidó algo, ahorita vengo. —Ximena se va del camerino

—¿Sabes que le pasa a tu mamá, Michelle?

—No tengo idea, una vez se alteró hace cuando estaba haciendo una tareas de geografía, no me acuerdo de qué país era, pero su bandera era toda blanca con un círculo rojo en el centro.

—Pues ta’ bien cabrón. —él voltea y ve la carta en su mano —¿Y esa madre qué es?

—Ah, ¿Esto? Es la carta que tenía cuando me encontraron.

—Entiendo, pero… ¿Puedo leerla?

—Ten, pero me lo regresa. —se lo da

—Claro que lo haré, no te preocupes. —la revisa —Estoy buscando un hogar donde pueda crecer feliz porque mi mamá no puede cuidarme, no lo sé, suena como si tuviera una muy razón para dejarte.

—¿Qué tipo razón sería?

—Sepa la bola, creo que sería pobreza, enfermedad o algo bien culero. —lo pone sobre la mesa enfrente del espejo y saca una linterna —A ver si hay algo oculto. —lo ilumina con luz negra y aparece algo más —Wacha Chaparra, hay más texto.

—Querida Itzae, algún día nos encontraremos, atentamente: tú mamá.

—¿Quién será esa Itzae?

—No sé, tal vez así me pusieron.

—Puede ser, ten tu carta. —lo regresa, ella lo guarda en una pequeña cajita de madera

—No lo entiendo, seguramente escribieron eso para no sentirse culpables, ya que era una molestia en sus vida. —se ve en el espejo con una mirada apagada

—Mmm, no creo que sea así, todo parece que no fue así, pero quién sabe, lo mejor es preguntarles las razones del abandono.

—Para que pierdo el tiempo.

—Pero no perdiste el tiempo pa’ usar a William pa’ chingarte a Emiliano, pero aún sigues siendo la princesa de Clamburgo.

—No quiero recordarlos, sobre todo a ese perro de William que me engañó hace casi un año.

—Pues bienvenida al club, y si tú madre biológica es igual de bonita que tú, pues de una vez voy a buscarla.

—Ya no diga estupideces.

—¿Por qué? Si tendrás el padrastro más sexy de la historia.

—Mejor váyase al infierno.

—No te enojes Chaparra, es una broma, pero si es tremenda MILF, pues le entro.

—¿Otra vez?

—Bueno, no hay que hacer corajes, este es tu día, prepárate y conquista el escenario como la chaparra que eres.

—Tiene razón. —sonríe sutilmente —Esa Corona es mía.

—Esa es la actitud, ya me voy con los demás y suerte.

—Está bien, ve, por cierto ¿Por qué ahora menciona lo de mi título mobiliario?

—Nomás se me hace curioso que alguien sea reina y princesa al mismo.

—Está bien, fue lo único bueno que obtuve con Emiliano.

—Bueno, bye Chaparra. —se sale, ella sigue con el espejo, se acomoda un poco el pelo, mira la caja de madera por un momento

—Ya no importa si me buscan, porque ahora llegaré con todo hasta ganar. —se vuelve a mirar en el espejo, respira profundamente, voltea y sale del camerino, se dirige al escenario, todo está listo, ella está con las demás participantes, todas las miradas van hacia ellas, todas están de gala, pronto desfilan con sus largos vestidos y sonrisas para las cámaras y el publico, ella está en un rojo intenso como la sangre, siente una mirada de desafío en su espalda, voltea sutilmente y ve a la representante japonesa, las miradas se cruzan brevemente, todas obtienen aplausos entre los flashes de las cámaras, el desfile termina y todas van a sus camerinos, algunas están listas para desfilar en traje de baño, entonces, Takeda recorre los pasillos hablando por teléfono

—心配しないで、三度目の正直って言うから、きっと勝てるよ。じゃあ、また後で電話するね。バイバイ。 (No te preocupes, estoy segura que ganaré ya que dicen que la tercera es la vencida. Bueno, luego te llamo. Adiós.) —cuelga la llamada y choca con Michelle, ambas ya llevan su traje —Estamos casi empatadas, soy Hana Takeda. —extiende la mano —Y me interesa saber el nombre de la competencia.

—Cualli nechilnamictia in nimitzixmati, señorita Takeda. Nehuatl Michelle Ketzaly Lafourcade Aragón. Auh axcan ahmo neci nechilnamictia in nimitztlahtoā. (Es un gusto conocerla, señorita Takeda. Soy Michelle Ketzaly Lafourcade Aragón, y ahora no me interesa hablar con usted.) —se va

—¿Qué dijiste? —va tras ella —Pero no me dijiste tu nombre. —la agarra del brazo haciendo que se detenga y voltee

—Michelle Ketzaly Lafourcade Aragón.

—¿Ese es tu nombre? —ve que mueve la cabeza de arriba y abajo

—Oniquihto ya notoca, auh ahmo niquinequi occepa conilhui. (Ya dije mi nombre, y no quiero repetirlo.) —se suelta, su mamá llega

—¿Te sientes bien mi niña?

—木ノ本さん? (¿Kinomoto?)

—Ammm, ¿Quién eres?

—¿Eres Kaede Kinomoto?

—No. —actúa con nerviosismo —Me llamo Ximena Aragón.

—Qué raro, te pareces demasiado a una mujer que desapareció hace muchos años.

—¿Y eso por qué?

—Al fin que no hablas en ese idioma extraño, bueno, allá en Tokio tenía vecina, ya que vivía cerca, esa vecina se llamaba Kaede Kinomoto, tenía 18 cuando se iba a casar, pero desapareció una semana antes de la boda y el novio se la pasa buscándola en todos lados, me da una pena por sus padres, ya que el papá falleció hace unos años.

—¿Y hace cuándo pasó?

—En mayo cumplirá 300 años desde que se fue.

—Interesante historia, pero, tenemos que modelar, y de una vez voy. —voltea a ver a su madre —Ya me voy.

—Está bien mi niña, estaré en el camerino.

—Okay, bye. —se va y la japonesa la sigue

—Adiós mi niña. —su corazón late a lo bestia, camina y camina hasta llegar al camerino y se cierra, ahí comienza a dar vueltas de un lado a otro —¡No puede ser, no puede ser, no puede ser! Lo que me faltaba, ese tipo está buscándome. —se jala el pelo —Si me encuentra volveré a ser la novia en una boda que no elegí, solo seré la mujer perfecta en un pendejo con dinero, pero… —sale lágrimas de los ojos —父は私のことを何も知らずに亡くなった。 (Papá murió sin saber nada de mí.) —se suelta el pelo y se recarga en la puerta —¿Ahora qué haré si Hana cuenta todo en Japón? Tranquila, probablemente no le creerán, espero que sea así, este país me dio todo lo que en Japón no pude encontrar, un hombre maravilloso, una hija maravillosa y una vida exitosa, y no quiero perder nada de eso. —el desfile de trajes de baño termina, es la hora de la entrevista a todas las concursantes, algunas ya pasaron y le toca a Michelle, el presentante le pregunta —¿Cómo te llamas y a qué país representas? —todo el mundo tienen sus audífonos puesto para escuchar la traducción a sus idiomas esperando la respuesta, le cede le micrófono

—Cuauhtlāyāco, niquimittalhuī in amechmoyōlilitzīno, nehuātl Michelle Ketzaly Lafourcade Aragón. Nihuāllāciuh in nicneltocāz in Romanio Altepetl Mexihco. Auh ca nechpactia in nica nimitzīntlalia in īxco amechmoyōlilitzīno. (Buenas noches a todos, soy Michelle Ketzaly Lafourcade Aragón. Y vengo a representar al Reino Romano de México. Y es un placer estar aquí con todos ustedes.)

—Muy bien Michelle, dime la razón por la que estás aquí.

—Auh occequintlamantli, ahmo zan no nictlacatlaliz in notlāl, ye niquiznequi niquittīz in cemānāhuac inic niahcihuiz in cencah huehca. Auh ahmo monequi in nicāniz nozo nicahciz, zan iuhqui. (Además de representar a mi país, también quiero demostrar al mundo que llegaré lo más lejos posible, y da igual si gane o pierda.)

—¿Qué opinas que eres una de las favoritas junto Hana Takeda?

—Ca nechpactia in nicpiya ce ahnecuiuh iuhqui yehuatl, zan occeppa tiquittaz in aquin huapahuaz. (Es un placer tener a una rival como ella, pero ya veremos quién ganará.) —con su china poblana no para de sonreír, voltea y ahí está ella en su kimono —Auh occequintlamantli, nictlatlauhtilia in Dios inic motechpochihuaz in amechmoyōlilitzīno. (Y además, deseo que Dios bendiga a todos aquí.)

—Veo que te adelantaste en dar un mensaje para todos, ¿Si ganas qué harías?

—Nicmaca in coronam in nonantzin, pampa yehhuatl zan mochipa nechpalehuia in ixquich. Auh ye no ce tlaiximachtiliztli pampa yehhuatl in cencah cualli ixquich. (Darle la corona a mi mamá, ya que siempre me apoyó en todo y sería un agradecimiento por ser la mejor de todas.) —Ximena aparece entre el publico y se calma a escucharla

—Me encanta tu idea de devolver una parte de todo el amor que te dio tu madre, me podrías decir tu secreto para ser tan bella.

—In tlamachiliztli ipan mochihua, achiyoc in ce monequi ma neli in motlaliliz, iuhquin tlen quitocac in camellotl pampa huehuey joroba, zan iuhqui ce netlamachtiliztli, occequintlamantli, monequi ma cactimotlali in camachali auh ma ihiyotiztica ticihuica in ehecatl, inic huel ticchihuaz in tlein monequi ma mochipa neli. Auh ce tlamantli cencah huehca, tlamochiua in tlacatl, nehuatl in Yaoyotl nicalaquia nica nipa, auh in macehualnemiliztli nicchihua noyollo inic nimonehnemilia masqui nicpia in troca, zatepan, in tlamochiua cencah monequi. (Es disciplina sobretodo, como sentarse o pararse recta para parecerse aún camello por tener tremendo joroba sería un ejemplo, otro sería mantener la boca cerrada y respirar por la nariz para ejercer suficiente fuerza para poder tener todo en su lugar, y una cosa súper importante es hacer ejercicio, en el Ejército me ando moviendo por aquí y por allá, en la vida civil siempre trato de moverse aunque tengo una troca pero de todos modos el ejercicio importante.)

—Excelente consejo, puedes retirarte por favor, es hora de nuestra última participante, Hana Takeda. —Michelle se va y llega su rival —¿Cómo te llamas y a qué país representas?

—私の名前は武田花です、日本代表として参加します。 (Me llamo Hana Takeda, y represento a Japón.)

—Y dime la razón por la que estás aquí.

—私は勝ちたい。 (Quiero ganar.)

—Excelente razón, estás a un pasito de ganar junto con Michelle Lafourcade y eres la última que queda, ¿Qué opinas de esta situación?

—ここにいられることに感謝していますが… (Estoy agradecida de estar aquí, pero…)

—¿Cuál es ese “pero”?

—私はラフォルカードさんが好きではありません。(Lafourcade me cae mal.)

—¡¿Cómo así?! —voltea a ver a Michelle —¿Qué opinas de lo que dijo?

—Zan iuhqui, yehuatl in itehuīcpa in tlamantli. (Da igual, eso ya es su problema.)

—Esto sí que lo no vi venir. —vuelve con Hana —Di un mensaje para el publico.

—(最も優れた者が勝利しますように。 Que gana la mejor.)

—¿Si ganas qué harías?

—私は日本が偉大な国であり、メキシコ人がアイヌトラン経由で販売しているようなものは必要ないことを証明してみせる。 (Demostraré que Japón es una gran nación y que no necesitamos esas cosas que venden los mexicanos a través de Ainutlán.) —en el publico los padres de Michelle están juntos, Cuauhtémoc nota algo

—Te veo nerviosa, ¿Por qué?

—Ah, nada.

—Hay algo, y se nota.

—Es que me siento emocionada sabiendo que nuestra hija está participando.

—Parece que es algo más, ¿De casualidad viste a tu familia por ahí?

—¡Ah¡ Emm, nada que ver, jejeje…

—Ya me lo imaginaba.

—Bueno, casi, esa Hana me llamó Kinomoto enfrente de Michelle.

—Entiendo.

—Pero dije que no tengo nada que ver, pero, me enteré que mi papá falleció y mi ex me busca.

—Eso sí que está feo, tarde o temprano la verdad saldrá a la luz, eso es inevitable, y la verdadera pregunta es cómo reaccionará Michelle de esto.

—Mejor dejemos el tema para otro día, hoy es el día de nuestra niña.

—Okay Ximena, ahora lo que importa es Michelle. —la entrevista continúa

—Por un momento pensé que eras amandisa o peruana ya que en esos países odian a México como si no hubiera un mañana, di tu secreto para ser tan bella.

—秘密は漏らしてはならない。 (Los secretos no se dicen.)

—Amm, ni modo, puedes regresar con las demás. —Ella se va —Los jueces y el publico ya decidieron a la próxima Miss Universo. —llega un asistente que le da una carta y se va —Aquí está la bandera del país ganador, cuando lo abra la ganadora tiene el derecho de tomar la corona. —abre la carta y todas las luces apuntan al presentador, el aire de nerviosismo se vuelve omnipresente, saca el papel poco a poco y se ve que tiene franjas verdes, blancas y rojas, lo saca completamente y claramente es la bandera mexicana —¡Lafourcade es la ganadora! —ella queda en shock por un momento, una parte del publico celebra —Ven Lafourcade, toma la corona y di algo al publico, y felicidades. —camina lentamente, agarra la corona y lo carga

—M-ma-mamá, ya ganamos. —llega su madre corriendo entre el publico

—Ay mi niña, siempre creí en ti.

—Aquí está su corona. —lo coloca en la cabeza de su mamá, y luego se abrazan enfrente de todos, y las cámaras les toman una foto.

Unos días después en la Ciudad de México una pick up gigante de color blanco se para enfrente del Boutique Zugasti, Esther está distraída colocando un maniquí femenino con un vestido con estampados de rosas cuando siempre que alguien la abraza —Finalmente soy Miss Universo.

—¡Michelle! —voltea y la ve con la corona puesta —Sabía que ganarías. —se sueltan

—No fue demasiado difícil, además, la corona me queda bien. —sonríe y coloca sus manos sobre su cadera

—Pareces una reina con eso puesto, y me saliste bien sigilosa porque ni te vi y te escuché.

—Ay, recordé que asustaba a mamá porque solía aparecerme por detrás.

—Y no perdiste el toque, ya que eres la Miss Universo y es un honor tenerte, puedes agarrar un vestido ya que es un regalo de mi parte.

—Muchas gracias Doña Esther, me encanta este del maniquí.

—Muy buena elección, esas rosas se verán increíble con tu pelo güero, llévatelo, que ahorita llamó a tu mamá para venga por ti.

—No es necesario, si ahí tengo mi troca. —apunta hacia la camioneta blanca —Es esa de ahí.

—Excelente, ahorita se lo quito al maniquí y ya es tuyo.

—Muchas gracias Doña Esther. —Sonríe.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo