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En el Universo DC con plantilla Shinobi - Capítulo 250

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  3. Capítulo 250 - Capítulo 250: Sólo Una Muestra
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Capítulo 250: Sólo Una Muestra

Zhao Xinyi atravesó las puertas corredizas que daban a la sala comunal, cargando un plato de sopa caliente sin usar sus manos.

Con la gracia digna de una joven de alta cuna, se sentó frente a la mesita de madera y usó la mente para dejar el plato sobre ella con delicadeza. El contenido ni siquiera se agitó.

—…¿Toda esa ceremonia para sentarte y tragar?— su acompañante indeseado resopló, masticando su bárbaro asado sin decoro.

Zhao Xinyi mantuvo su porte digno. Tomó la cuchara con elegancia y probó la sopa, sin sorber, sin derramar una gota o empaparse el mentón.

—Los occidentales no lo entienden. Mejor concéntrate en devorar esa vaca antes de que escape— insinuó Zhao Xinyi.

Los ojos azul cielo del muchacho le miraron brevemente durante un instante. Si se ofendió, a Zhao Xinyi no le importaba.

La joven viuda encontraba a este rubio occidental como el más desagradable que se había topado. Pretensioso, siempre mirándola a ella y sus hermanas hacia abajo, como si se considerase a sí mismo mejor que ellas en todo.

Lo único que Zhao Xinyi podía admitir es que él era más fuerte que ella.

Pero el poder individual no parecía haberlo llevado muy lejos. No se había casado, no tenía fondos estables, ni trataba a las damas con la deferencia de un caballero.

Y a pesar de ello, el encantador Señor Luthor cuidó de él, e incluso le contrató para seguir protegiéndolas.

Zhao Xinyi prefería a Marcus. El mercenario era un profesional de verdad y sabía comportarse. Lamentablemente, tuvo que salir con su hermana mayor Lin Bingxue y la innecesariamente erótica Elizabeth White por negocios.

Eso los dejó a ella, a su hermana Su Fengling y a John como los únicos habitantes de la propiedad, obviando los sirvientes.

Un espléndido lugar a las afueras de Metrópolis, cuyo sótano servía de campo de entrenamiento. Aquí habían permanecido las últimas semanas, estudiando su situación y planificando los próximos movimientos.

El Señor Luthor estaba interesado en una alianza con la Hermandad de la Nube Celeste, y prometió facilitar el escenario para su tan esperada venganza contra Hiruko.

Una oportunidad, o un muy mal negocio que las perjudicaría. Su Fengling, Lin Bingxue y Zhao Xinyi no lo sabían aún.

—¿Hm?— John cesó su bárbara alimentación de repente, mirando hacia una pared.

Zhao Xinyi lo miró, indiferente. —Si estás ahogándote, no esperes mi ayuda— advirtió.

John la ignoró por completo, toda su atención dirigida a esa pared. Zhao Xinyi frunció ligeramente el ceño.

—Niño, no estoy de humor para-

—Shh— John la interrumpió. Dejó el trozo de carne sobre el caldero en el que comía y se levantó. —…¿Eto?— murmuró el muchacho.

—Hmph, muestra un poco más de respeto a tu empleadora— amonestó Zhao Xinyi.

De nuevo, fue ignorada por John, quien se deslizó rápidamente hacia la ventana que daba al patio trasero.

Ella continuó comiendo con elegancia y frialdad, ajena a las tonterías del muchacho.

En ese momento, Su Fengling apareció desde la puerta que daba al sótano, bañada en sudor y jadeando pesadamente.

Alcanzó a ver a John saliendo por la ventana, pero le restó importancia al igual que Zhao Xinyi. A ella tampoco le gustaba el rubio.

Se sentó frente a su hermana, dejando las espadas gemelas a un lado. —¿Qué le picó al mocoso?— preguntó.

—No sé— Zhao Xinyi se encogió se hombros. —Quizás olfateó una hamburguesa.

Las viudas se rieron entre dientes, compartiendo un instante de ocio. Incluso las bellezas frías podían reír.

El momento sin embargo, fue abruptamente interrumpido por las alarmas del sistema de seguridad.

Su Fengling se levantó, espadas en mano. Zhao Xinyi también lo hizo, extendiendo su campo telequinético para envolverlas a las dos.

A través de la ventana, una intensa luz anaranjada iluminó el lugar.

**********************************

Liam no pretendía lanzarse al teatro de guerra superhumana y transmigrante de inmediato. Esto no fue el inicio, no era una declaración, ni siquiera una prueba.

Se trataba simplemente de beneficios.

Puso a trabajar el trasero de Void durante un par de horas, dándole como única referencia ese algo que la criatura podía sentir, de algún modo. Dudaba que hubieran muchos usuarios de Sistema en Metrópolis.

Finalmente, Void localizó al espécimen que necesitaban y Liam no dudó en iniciar la misión.

Primero arrojó a la Ghoul a la puerta de oscuridad, y al ver que no se trataba de una trampa, él, Ileana y los Ninken saltaron a la acción.

El shinobi se deslizó con el Elemento Veloz, consciente de la capacidad de reacción del niño rubio.

Al otro lado, John cuestionaba la presencia de su vieja compañera, así como el hedor a bestia que la impregnaba, cuando detectó el silbido del aire.

Alzó la mano para protegerse los ojos, interceptando la punta de hueso afilado que, para su sorpresa, logró perforarle la piel unos dos milímetros.

—…¿Así que nos traicionaste, Eto?— cuestionó John con una mirada aguda.

Liam retrajo el apéndice de Jorm, extrayendo una gota de sangre del chico rubio. —Pareces muy confiado, considerando que huiste de mí la última vez.

John sonrió, sus ojos brillando de un rojo amenazante. —Soy más fuerte que la última vez— dijo, como para provocar a Liam.

—No me digas— éste último juntó sus manos.

Antes de que John pudiese disparar sus rayos oculares, las sombras desde una esquina del jardín se movieron antinaturalmente, y los Ninken emergieron con las fauces abiertas de par en par.

Los mecanismos de su interior se activaron, y tubos de metal salieron disparados contra el transmigrante.

John ignoró las nuevas presencias a su espalda. Se abalanzó contra Liam y Eto en un destello, demostrando su superioridad física al mandar a volar al shinobi de un solo puñetazo.

Eto desplegó su kagune kōkaku, e intentó apuñalar el abdomen del chico. John lo detuvo con un dedo, sujetando la formación de Rc, sólido como una placa de metal, y lo arrojó con todo y portadora por encima de su cabeza.

Los Ninken lo rodearon y sus cañones abrieron fuego. El plasma picaba en la piel y quemaba su ropa, pero no causó daños.

—Tch, perros molestos— murmuró John, su ceño fruncido. Disparó rayos carmesí de los ojos contra los ágiles perros, perdiéndolos por centímetros.

Mientras dañaba el terreno y la propiedad con su ataque, John detectó el movimiento de la tierra bajo sus pies.

Dirigió los rayos al suelo con una sonrisa cruel, esperando vaporizar al shinobi. No se hacía ilusiones de haber golpeado al real.

No llegó ninguna notificación del Sistema. Ese tampoco era el verdadero.

—¿¡Va a ser así de nuevo!? ¡Sal y enfréntame de una vez por todas, Hiruko de Konohagakure!— llamó con desprecio.

Un instante después, fue golpeado desde diferentes direcciones por acumulaciones pura de energía. Clones de Elemento Veloz.

La energía cinética fue suficiente para sacudirlo, y la lluvia de plasma no cesaba.

Ataques cobardes de un enemigo más débil. Sí, para John, Liam era débil. Simplemente era muy difícil de matar.

Por eso, jamás consideró la posibilidad de que tales movimientos fuesen simplemente una distracción.

A un par de decenas de metros de profundidad, el verdadero cuerpo de Liam tejía sellos manuales tranquilamente.

El pulso de chakra se liberó y la tierra empezó a temblar. Desde la superficie, John sintió el movimiento y levitó, haciendo una mueca por el patético intento de atraparlo.

No se dio cuenta de los tubos de metal que Dojin y Tsunako esparcieron por la zona mientras huían de sus ataques.

En cuanto la tierra de partió y se abrió, Nezu activó los dispositivos remotamente y un intenso ruido asaltó los oídos de John.

—¿¡Hrrmmg!?— se llevó las manos a las orejas, doblándose ligeramente. Cuatro pares de vendajes metálicos salieron disparados del agujero, cada uno aferrándose a una de sus extremidades.

Los cuatro Bunshin tiraron con fuerza, mientras el cuerpo principal continuaba concentrando la energía.

Partículas oscuras flotaron hacia John, abrazando las muñecas y los tobillos.

Liam, el original, abrió los ojos con decisión y probó su nueva Liberación Elemental: Kintōn.

Usando los Bunshin de Acero como centro, y el pobre control que tenía sobre los campos magnéticos gracias al Elemento Imán recientemente comprado, ejerció una poderosa fuerza de atracción sobre el objetivo.

El empuje de vuelo del chico no pudo competir con la fuerza de los Bunshin y el poder del Elemento Imán, por lo que fue arrastrado hacia abajo poco a poco.

—¡AAARGH!— John rugió, sus manos y pies tirados con gran fuerza, mientras la cabeza le dolía por el insoportable sonido.

Pero, por supuesto, Liam no iba a destinar el éxito de su plan a una técnica de la que no sabía mucho. Sólo quería probarla contra alguien más fuerte que él y sus Quimeras.

—Todo tuyo— dijo a través del comunicador. Ileana se asomó al agujero, una densa bola de niebla comprimida sobre su palma.

John ya empezaba a disparar sus rayos de calor contra los shinobi de abajo, así que Ileana se ahorró la frase sarcástica y simplemente arrojó su ataque.

La esfera impactó la espalda del muchacho y explotó, cubriéndolo por completo.

Las llamas capaces de dañar a un kryptoniano se encendieron sobre John.

El transmigrante con la Plantilla de Homelander no pudo tolerar el dolor y perdió el conocimiento. Su cuerpo calcinado cayó a los pies de Liam, vivo, y con un poder decente corriendo por sus venas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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