Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Entre el Amor y el Olvido - Capítulo 12

  1. Inicio
  2. Entre el Amor y el Olvido
  3. Capítulo 12 - 12 LÁGRIMAS A LA VISTA
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

12: LÁGRIMAS A LA VISTA 12: LÁGRIMAS A LA VISTA Los meses siguientes fueron… perfectos.

O al menos así lo sentían.

El mundo para ellos cambió.

Jota ya no era el mismo.

Cote tampoco.

Las sonrisas eran más frecuentes.

Las miradas más intensas.

Los silencios… más cómodos.

Cada día juntos era distinto.

O tal vez… Ellos hacían que así lo fuera.

No importaba el lugar.

No importaba la hora.

Siempre encontraban la forma de estar juntos.

Aunque fuera a escondidas.

Aunque fuera en silencio.

Y aunque cada día se volvía más evidente… No les importaba.

—Jota… —dijo Cote una tarde, algo nerviosa—.

Mi mamá quiere conocerte.

Jota la miró sorprendido.

—¿Qué?

—Me pidió que fueras a la casa… a cenar.

Silencio.

—Dice que es mejor no hacer las cosas a escondidas… Jota bajó la mirada.

—¿Tú crees que estamos preparados?

Cote dudó un segundo.

—No lo sé… —respondió con honestidad—.

Pero quiero creer que sí.

Jota respiró hondo.

—Sabes que siempre le he tenido miedo a tu mamá… —Lo sé —dijo ella suavemente—.

Pero esta vez será distinto… solo sé tú.

Jota la miró.

—Está bien… hagámoslo.

Esa noche.

La lluvia caía con fuerza.

Tok tok tok.

—Buenas noches señora… soy Jota.

La puerta se abrió.

—Adelante —respondió una voz cálida—.

Soy Sandra, la mamá de Cote.

Está lloviendo muy fuerte… ¿cómo viniste?

—Mi papá me vino a dejar… —respondió nervioso—.

Sí, está lloviendo bastante.

—Hola, Jota… —dijo Cote, manteniendo cierta distancia.

—Hola… —respondió él, con una mezcla de nervios y emoción.

—Ponte cómodo mientras preparamos la cena —dijo Sandra con una sonrisa.

Nada era como Jota lo había imaginado.

Nada.

Sandra era amable.

Cercana.

Tranquila.

Una mujer completamente distinta a la idea que él había construido en su mente.

La cena fue… Sorprendentemente perfecta.

Risas.

Historias.

Momentos simples.

Conoció a los hermanos de Cote.

Maycol… inquieto, curioso.

Renato… pequeño, lleno de energía.

Y por primera vez… Jota sintió algo diferente.

Aceptación.

La noche terminó.

—Si quieres puedes seguir viniendo —dijo Sandra—.

Así están más tranquilos y seguros acá.

Jota sonrió.

—Muchas gracias, señora… en serio.

Y así… Los días siguieron pasando.

Cada vez más juntos.

Cada vez más unidos.

Pero también… Cada vez más dependientes.

Cuando no estaba con ella… Jota la extrañaba.

No entendía completamente lo que sentía.

Pero dolía.

Un vacío.

Como si algo faltara constantemente.

Y entonces… Una llamada.

—¿Hola?

—Jota… soy Maycol.

Su tono era distinto.

—¿Puedes venir a la casa?

Cote está llorando… no sabe que te estoy llamando.

El mundo de Jota se detuvo.

—Voy enseguida.

No dudó.

Se vistió rápido.

Salió sin pensar.

La lluvia aún caía.

Pero no le importó.

Al llegar… Tocó la puerta.

Sandra abrió.

Su rostro ya no era el mismo de aquella noche.

—¿Puedes ver qué le pasa a esta niña?

—dijo preocupada.

—Claro… no se preocupe.

Subió.

Ahí estaba Cote.

Sentada.

Inmóvil.

Con la cabeza baja.

No hablaba.

No se movía.

Parecía… rota.

Jota se acercó lentamente.

—Cote… ¿puedes levantar esa carita?

No hubo respuesta.

Entonces… La abrazó.

Y en ese momento… Un pequeño sonido.

Un gemido ahogado.

Dolor puro.

—Cote… mírame, por favor… ¿qué te pasa?

Nada.

Silencio.

Sandra bajó las escaleras.

—Chicos, saldré unas horas… pórtense bien.

La puerta se cerró.

El departamento quedó en silencio.

Solo se escuchaban los juegos de los hermanos en el segundo piso.

Pero Jota no prestó atención.

Todo su mundo… Estaba ahí.

Frente a él.

—Cote… linda… si no me dices qué pasa… Hizo una pausa.

—Tendré que irme… No quería hacerlo.

Pero no sabía qué más hacer.

Pasaron minutos.

Lentos.

Pesados.

Jota se levantó.

Caminó hacia la puerta.

Y entonces… —Espera… Su voz.

Débil.

Rota.

Jota se detuvo.

Se giró lentamente.

Cote levantó el rostro.

Sus ojos… Hinchados.

Rojos.

Llenos de dolor.

Y en ese momento… Jota sintió miedo.

Porque entendió algo… Esto… No era cualquier cosa.

—Jota… —dijo con la voz quebrada—.

No sé qué hacer… El aire se volvió pesado.

Y todo lo que parecía perfecto… Comenzaba a desmoronarse.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo