Entre el Amor y el Olvido - Capítulo 16
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
16: LO QUE INTENTAS SALVAR 16: LO QUE INTENTAS SALVAR Nada volvió a ser como antes.
No después de esa noche.
No después de esa verdad.
Y aunque lo intentaron… Aunque siguieron viéndose… Aunque siguieron llamándose “amor”… Había algo.
Algo invisible.
Pero presente.
Algo que no se podía tocar… Pero que estaba en cada mirada.
La desconfianza.
Jota ya no era el mismo.
La miraba… Pero ya no con la misma paz.
La abrazaba… Pero con una duda escondida.
La besaba… Pero su mente no se quedaba ahí.
Pensaba.
Siempre pensaba.
—¿Dónde está?
—¿Con quién habla?
—¿Será él?… Preguntas que no tenían respuesta.
Pero que no lo dejaban en paz.
Cote lo notaba.
Claro que lo notaba.
Y eso… La estaba destruyendo.
Porque por primera vez… No sabía cómo arreglar algo.
Pero lo intentó.
Lo intentó todo.
Los gestos Comenzó a ir a buscarlo al liceo.
Se quedaba esperándolo afuera.
Bajo el sol.
Bajo el frío.
Sin importar nada.
Solo para verlo salir.
—Hola… —decía con una sonrisa.
Jota respondía.
Pero no como antes.
—Hola… Sin brillo.
Sin esa chispa.
Caminaban juntos.
Pero ahora… Había silencios.
Silencios largos.
Incómodos.
Donde antes había risas.
El celular Una tarde… El teléfono de Cote vibró.
Un mensaje.
Ella lo miró.
Y en ese mismo instante… Jota también.
No dijo nada.
Pero su mirada cambió.
Se tensó.
—¿Quién es?
—preguntó.
No fue agresivo.
Pero tampoco fue natural.
Cote dudó un segundo.
Y ese segundo… Fue suficiente.
—Una amiga… Jota asintió.
Pero no creyó.
Y eso… Se notó.
—¿Puedo ver?
Silencio.
Cote le pasó el teléfono.
Sin discutir.
Sin esconder.
Pero eso… No solucionó nada.
Porque el problema… Ya no era el celular.
Era él.
Las discusiones Comenzaron pequeñas.
Cosas mínimas.
Tonterías.
Pero crecían.
—Ya no confías en mí… —¿Y tú qué esperas?
—Estoy haciendo todo… —No es suficiente… Silencio.
Dolor.
Y entonces… —Creo que es mejor que lo dejemos hasta aquí… Primera vez.
Terminaron.
Duraron días.
Volvieron.
Porque no podían estar separados.
Pero tampoco podían estar bien.
El verano Llegó el verano.
Más tiempo juntos.
Más momentos.
Más intentos.
Cote se esforzaba.
Detalles.
Mensajes.
Abrazos.
Intentaba ser perfecta.
Intentaba borrar el error.
Pero no podía.
Porque Jota… No olvidaba.
Una tarde en la playa… Cote tomó su mano.
Fuerte.
—Estoy aquí… —le dijo—.
No me voy a ningún lado.
Jota la miró.
Y quiso creerle.
De verdad quiso.
Pero dentro de él… Algo respondió distinto.
“Ya te fuiste una vez…” Y esa voz… No se callaba.
Los quiebres Terminaron otra vez.
Y otra.
Y otra más.
Cada vez por algo distinto.
Pero en el fondo… Siempre era lo mismo.
La herida.
Nunca cerró.
Solo se cubría.
Y volvía a abrirse.
El intento final Una noche… Cote lo abrazó más fuerte de lo normal.
Como si tuviera miedo.
—No sé qué más hacer… —susurró—.
Estoy haciendo todo por no perderte… Jota cerró los ojos.
Y en ese momento… Entendió algo.
Ella estaba luchando.
De verdad.
Pero él… Ya no sabía cómo volver.
La abrazó.
Pero no respondió.
Porque no tenía qué decir.
Porque no sabía si esto… Tenía solución.
Y mientras Cote seguía intentando salvarlos… Jota comenzaba a entender… Que tal vez… Había cosas… Que no se podían arreglar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com