Entre el Amor y el Olvido - Capítulo 15
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
15: ENTRE SOMBRAS Y VERDADES 15: ENTRE SOMBRAS Y VERDADES La noche estaba en silencio.
Un silencio profundo.
De esos que no incomodan… pero que hacen pensar demasiado.
El teléfono de Jota vibró.
Cote.
Su corazón reaccionó antes que su mente.
—¿Hola?
—Jota… —su voz era suave, distinta—.
Estoy sola.
Hubo un pequeño silencio.
—¿Sola?… —Sí… mi mamá salió… mis hermanos están durmiendo… —… ¿puedes venir?
Jota no respondió de inmediato.
No porque no quisiera.
Sino porque algo dentro de él… dudó.
Pero esa duda… No fue suficiente.
—Voy.
Colgó.
Y en ese momento, mientras se ponía la chaqueta… Un pensamiento cruzó su mente.
“¿Por qué ahora?” Pero lo ignoró.
Porque cuando se trataba de ella… Siempre lo hacía.
La llegada La casa estaba en penumbra.
Una luz tenue encendida.
La puerta se abrió antes de que tocara.
Y ahí estaba ella.
Cote.
Distinta.
Más tranquila.
Más callada.
Pero con algo en la mirada… Que Jota no supo descifrar.
—Hola… —dijo él.
—Hola… —respondió ella, apenas sonriendo.
Entró.
La casa estaba en silencio absoluto.
Se sentaron.
Cerca.
Pero no tanto.
Y comenzaron a hablar.
De cosas simples.
Sin importancia.
Como si evitaran… Lo que realmente estaba pasando.
Pero el ambiente… Decía otra cosa.
Las miradas duraban más.
Los silencios… Se volvían más largos.
Y en medio de todo eso… Jota pensaba.
“Esto no es como antes…” “Antes no había esta distancia…” “Antes no tenía que pensar tanto…” La miró.
Ella también lo estaba mirando.
Y por un segundo… Parecía la misma de siempre.
Pero solo por un segundo.
—Te extrañaba… —dijo Cote en voz baja.
Jota no respondió de inmediato.
Porque sí… La había extrañado.
Pero no de la misma forma.
—Yo también… —dijo finalmente.
Y ese “yo también”… No fue igual que antes.
Cote lo notó.
Pero no dijo nada.
Se acercó un poco más.
Y apoyó su cabeza en su hombro.
Jota se quedó quieto.
No la apartó.
Pero tampoco reaccionó como antes.
Y eso… Dolió en silencio.
Pasaron unos minutos.
Hasta que Cote levantó la mirada.
Y lo besó.
Un beso lento.
Cuidado.
Como si estuviera preguntando algo… Sin decirlo.
Jota respondió.
Pero dentro de él… Había ruido.
Dudas.
“¿Por qué ahora?” “¿Esto es amor… o miedo a perderme?” Pero no se detuvo.
Porque también había algo más.
Algo que seguía ahí.
Algo que no se había ido.
La quería.
Y eso… Era suficiente para quedarse.
El beso se hizo más profundo.
Más cercano.
Más real.
Y en ese momento… El mundo dejó de importar.
No había pasado.
No había dolor.
No había traición.
Solo ellos.
Solo ese instante.
Cote tomó su mano.
La apretó suavemente.
Como si estuviera tomando una decisión.
Como si estuviera cruzando una línea.
Y lo miró.
A los ojos.
Sin miedo esta vez.
Sin dudas.
Y sin decir nada… Se entregó.
No solo en cuerpo.
Sino en todo lo que era.
Y Jota… Por primera vez en mucho tiempo… Dejó de pensar.
Y sintió.
Porque aunque su mente dudaba… Su corazón seguía ahí.
Esa noche no fue como las demás.
No fue impulsiva.
No fue vacía.
Fue distinta.
Para Cote… Fue la primera vez.
Y eso se notaba.
En cada gesto.
En cada pausa.
En cada mirada.
Y Jota lo sintió.
No como las veces anteriores con otras personas.
Esto… Era diferente.
Porque esta vez… Sí estaba enamorado.
Y por un momento… Solo por un momento… Sintió que todo podía estar bien.
Que podían arreglarlo.
Que podían volver.
Pero en el fondo… Muy en el fondo… Había algo.
Pequeño.
Silencioso.
Que no desaparecía.
La duda.
La misma que no lo dejaba en paz.
La misma que no dijo nada… Pero que se quedó.
Esa noche terminó en silencio.
Cote se quedó dormida.
Tranquila.
Como si todo estuviera bien.
Jota no.
Él se quedó mirando el techo.
Despierto.
Pensando.
Y entendiendo algo que no quería aceptar.
Que aunque la amara… Aunque la tuviera ahí… Aunque todo pareciera perfecto… Ya no era igual.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com