Entre el Amor y el Olvido - Capítulo 21
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
21: APRENDER A VIVIR SIN TI 21: APRENDER A VIVIR SIN TI Después de ese día… Jota no volvió.
No llamó.
No escribió.
No preguntó.
Nada.
Y no porque no quisiera.
Sino porque sabía… Que si lo hacía… Se iba a romper otra vez.
Los primeros días fueron los más difíciles.
El silencio era ensordecedor.
El celular… Ya no sonaba.
Y aun así… Lo miraba.
Una y otra vez.
Como si en algún momento fuera a aparecer su nombre.
Pero no.
Nada.
Las noches eran peores.
Porque ahí no había distracciones.
Ahí solo estaba él… Y su mente.
Recordando.
Imaginando.
Dudando.
“¿Y si no era tan así?” “¿Y si exageré?” “¿Y si…?” Pero no.
Lo había visto.
Lo había leído.
Lo había sentido.
Y eso era suficiente.
Pasaron los días.
Luego semanas.
Y Jota tomó una decisión.
No buscarla.
No saber de ella.
No volver atrás.
Porque entendió algo… No podía sanar… Donde se había roto.
Comenzó a enfocarse en otras cosas.
En sus estudios.
En su futuro.
En sí mismo.
Por primera vez en mucho tiempo… Intentó ponerse a él primero.
Pero no era fácil.
Porque aunque no estaba… Cote seguía ahí.
En cada canción.
En cada lugar.
En cada recuerdo.
En cada maldito detalle.
El tiempo pasaba.
Y la gente… Comenzó a enterarse.
Rumores.
Miradas.
Susurros.
Todos sabían que algo había pasado.
Pero nadie se atrevía a preguntar.
Porque cuando alguien decía su nombre… Jota se quebraba.
Sin aviso.
Sin control.
Las lágrimas caían solas.
Y el orgullo… Desaparecía.
Por eso dejaron de nombrarla.
No por olvido.
Sino por respeto.
Fueron meses.
Muchos meses.
Más de tres.
Meses en los que Jota aprendió a sobrevivir sin ella.
A levantarse sin escribirle.
A dormir sin pensar en ella… o al menos intentarlo.
A reír… Sin sentir culpa.
Poco a poco… El dolor dejó de ser constante.
Seguía ahí.
Pero ya no dominaba todo.
Y un día… Se dio cuenta de algo.
Había dejado de esperar.
Ese día… Jota entendió que estaba sanando.
No porque la olvidó.
Sino porque ya no dolía igual.
Y por primera vez… En mucho tiempo… Sintió paz.
Pero la paz… A veces… Es solo una pausa.
Porque justo cuando Jota comenzaba a sentirse mejor… Cuando ya no la buscaba… Cuando ya no la esperaba… Cuando ya no la necesitaba… Ella volvió.
Sin aviso.
Sin preparación.
Como si nunca se hubiera ido.
Y Jota… No estaba listo.
Aunque creyera que sí.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com