Entre el Amor y el Olvido - Capítulo 24
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
24: VOLVER A SENTIR 24: VOLVER A SENTIR No fue de un día para otro.
No hubo un momento exacto… en el que Jota dijera: “Ya está… volví a enamorarme.” No.
Fue lento.
Casi imperceptible.
Como esas cosas que pasan sin que uno se dé cuenta… hasta que ya es demasiado tarde.
O demasiado real.
Los días junto a Cote comenzaron a sentirse distintos.
Más livianos.
Más cercanos.
Más… como antes.
Pero no iguales.
Nunca iguales.
Porque ahora… había algo más.
Algo que no estaba antes.
El miedo.
Un miedo silencioso.
Que no aparecía siempre… Pero que se escondía… detrás de los momentos más lindos.
Una risa.
Una mirada.
Un abrazo que duraba un poco más de lo normal.
Y de pronto… ahí estaba.
Esa sensación.
Ese pensamiento fugaz: “¿Y si todo vuelve a pasar?” Jota lo sentía.
Pero no lo decía.
Porque no quería arruinar lo que estaban reconstruyendo.
Porque no quería ser el que dudaba.
Porque esta vez… quería creer.
Y lo intentó.
De verdad.
Volvió a tomar su mano sin pensar.
Volvió a mirarla como antes.
Volvió a quedarse en silencio solo para observarla… como si aún no entendiera cómo podía quererla tanto.
Y Cote… También lo sentía.
Lo cuidaba.
Era distinta.
Más atenta.
Más presente.
Más consciente.
Como si cada gesto suyo fuera una forma de decir: “Estoy haciendo las cosas bien… esta vez.” Y Jota lo veía.
Lo valoraba.
Y poco a poco… Se dejó llevar.
Volvieron las caminatas sin rumbo.
Las conversaciones largas.
Las risas sin filtro.
Los abrazos que ya no pedían permiso.
Y un día… Sin previo aviso… Se besaron.
No fue como la primera vez.
No fue impulsivo.
Fue… necesario.
Como si ambos hubieran estado esperando ese momento en silencio.
Como si todo lo que habían pasado… los hubiera llevado exactamente ahí.
Jota cerró los ojos.
Y por un instante… Todo volvió a sentirse bien.
Real.
Seguro.
Pero solo por un instante.
Porque en medio de ese mismo beso… El miedo apareció.
Pequeño.
Casi invisible.
Pero suficiente.
Y aun así… No se detuvo.
Porque entendió algo.
El miedo no se iba a ir.
Pero el amor tampoco.
Y esta vez… Eligió sentir ambos.
Sin huir.
Sin esconderse.
Sin cerrarse.
Porque a pesar de todo… A pesar del dolor.
A pesar de lo vivido.
A pesar de las dudas.
Jota… Se había vuelto a enamorar.
De la misma persona.
Pero en una historia distinta.
Una más frágil.
Más consciente.
Más peligrosa.
Porque ahora sabía… Todo lo que podía perder.
Y aun así… Decidió quedarse.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com