ÉTER:La orden de los shikanzei - Capítulo 8
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- Capítulo 8 - 8 Primeras Habilidades del Éter
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8: Primeras Habilidades del Éter 8: Primeras Habilidades del Éter “No es la fuerza lo que define al guerrero, sino cómo refleja su esencia en cada acción.” ⸻ El amanecer iluminaba la sala de entrenamiento de la Orden del Fénix Carmesí.
Akio, Mira y Renji habían pasado la noche repasando mentalmente lo aprendido.
Hoy sería un paso más allá: aprender a manifestar su naturaleza de Éter en combate.
—Hoy comenzarán a probar su Éter en condiciones de estrés —anunció Takeru—.
Cada uno posee un tipo de Éter distinto.
Algunos podrán crear armas, otros proyectiles, escudos o potenciar sus sentidos y fuerza.
Pero recuerden: su Éter responde a sus emociones y personalidad.
No fuerza bruta sin control; el Éter reaccionará.
⸻ Los cadetes manifestaron pequeñas formas de Éter: Akio vio cómo su energía violeta adoptaba formas que podían dispersarse en destellos afilados o concentrarse en un núcleo flexible para desviar ataques.
Su habilidad permitía maniobras precisas y estratégicas, equilibrando su falta de potencia explosiva con control y versatilidad.
Mira liberó destellos verdes que podían materializar escudos ligeros y proyectiles que golpeaban con suavidad pero exactitud.
Renji producía un fuego rojizo, explosivo e impredecible, capaz de causar daño directo, pero difícil de controlar y que requería concentración constante.
—Primera prueba: defensa y ataque simultáneo.
Cada cadete debe usar su Éter para bloquear y contraatacar.
Sin coordinación, el daño será real.
⸻ Los enfrentamientos comenzaron.
Akio se movía con precisión, usando su Éter para desviar ataques, lanzar pequeños impulsos que empujaban a los enemigos y maniobrar estratégicamente.
Mira cubría ataques directos y creaba proyecciones para confundir.
Renji lanzaba ráfagas de fuego que obligaban a sus oponentes a reaccionar rápido.
Cada error se pagaba con golpes reales: un cadete chocó contra una barra de madera que se quebró, otro cayó tras un impacto mal calculado.
Solo los Shikanzei instructores podían sanar con Éter curativo, recordándoles que cada decisión tenía consecuencias.
⸻ Al final de la jornada, Takeru reunió a los cadetes: —Hoy han aprendido a manifestar la naturaleza de su Éter.
No busquen perfección; busquen control y entendimiento.
Cada uno es diferente, y sus habilidades reflejan quiénes son.
Mañana combinaremos estas habilidades en combates de equipo.
Akio observó cómo su Éter respondía a cada movimiento, a cada emoción, entendiendo que su potencial no estaba en destruir, sino en controlar y adaptar su energía a cualquier situación.
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