Haciendo que el segundo protagonista masculino se enamore de mí, la villana - Capítulo 96
- Inicio
- Haciendo que el segundo protagonista masculino se enamore de mí, la villana
- Capítulo 96 - 96 Capítulo 96 el baile 7
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
96: Capítulo 96: el baile 7 96: Capítulo 96: el baile 7 —¿Por qué?
—preguntó él.
—Bueno, no lo sé.
En este momento, me parezco ridícula.
Intentando aferrarme a un hombre con el que no tengo ninguna oportunidad para empezar.
Tuvimos un comienzo precioso, ¿sabes?
Charlton emitió un murmullo como respuesta, indicándole que la estaba escuchando y que podía seguir hablando.
—Supongo que ya sabes a quién me refiero, porque creo que sientes lo mismo por su prometida —añadió Emily.
Charlton sintió que se le abrían los ojos como platos.
Si ella lo sabía, ¿entonces Geoffrey también lo sabía?
Ella rio entre dientes al ver que ahora había captado su atención.
—Él no lo sabe, nunca se lo he dicho.
—Será mejor que no lo hagas, porque si lo haces, perdóname por no ser cortés —advirtió él.
—Por favor, no pretendo hacer ningún daño.
Veo lo que tú ves en ella.
Serena es perfecta en todos los sentidos.
Solo puedo desear ser como ella.
—Vale.
Entonces, ¿qué quieres?
—Nada.
Solo quiero desahogarme, ¿sabes?
Es muy difícil guardárselo todo.
El secretismo, ser una amante que apenas puede permanecer en la sombra.
Me entiendes, ¿verdad?
Charlton frunció el ceño.
Al ver que no pretendía hacer ningún daño, bajó la guardia y siguió bebiendo su whisky.
—Yo no soy como tú —dijo él.
Serena nunca lo abandonaría.
O al menos, eso esperaba.
—
Cuando la decimoctava canción acababa de terminar, Serena sintió que los pies empezaban a matarla.
También se sentía un poco mareada; los efectos de las dos copas de champán que había bebido estaban haciendo efecto en su sistema.
En fin, por fin era libre.
Todavía no había visto a Charlton; quizá seguía de mal humor en uno de los balcones.
Viendo que ya había escapado de la atenta mirada de Leonard, subió las escaleras que conducían al entresuelo.
Había algunos estudiantes que no querían bailar socializando por la zona.
Al final, justo encima del escenario, había ocho puertas que Serena supuso que daban a pequeños balcones.
Serena se acercó, intentando encontrar en qué balcón estaba Charlton.
Como hacía frío, los balcones estaban casi todos vacíos.
En fin, cuando llegó al quinto, oyó la voz de Charlton.
Estaba a punto de acercarse cuando escuchó una voz que solo pudo suponer que era de una mujer.
Se reía de lo que fuera que Charlton hubiera dicho.
Sabía que estaba mal escuchar a escondidas, pero no pudo evitarlo.
Sentía curiosidad por saber de qué estaban hablando los dos.
—
—¿Cómo lo haces?
—preguntó Emily.
Charlton suspiró.
Se estaba emborrachando un poco con todo el whisky que había estado bebiendo.
De todos modos, descubrió que Emily no era tan mala.
—Si de verdad quieres a una persona, entonces pensarás que cualquier sacrificio merece la pena.
Si sabes que la persona que quieres te corresponde, eso también te dará la fuerza para seguir adelante.
Te dará el valor para enfrentarte a todo y la esperanza de que, al final, todo saldrá bien.
—Ojalá pudiera encontrar a alguien que me quisiera así en esta vida.
Pensé que lo tenía con él, pero mira a dónde me ha llevado.
Serena tiene mucha suerte de tenerte.
Lo sabes, ¿verdad?
—No.
Soy yo el que tiene suerte de tenerla.
Mientras hablaban, Emily se dio cuenta de que Charlton se estaba emborrachando un poco.
En realidad, no tenía ninguna mala intención hacia él, pero cuanto más hablaban, más celosa se sentía de Serena.
Ella tenía a este hombre y, aun así, seguía jugando con el corazón de Geoffrey.
¿Cómo podía hacer eso?
Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma.
Emily vio a Serena buscando a alguien a través de las puertas abiertas de los otros balcones.
Ahora caminaba en su dirección.
Como Charlton estaba de cara a ella, no la vio.
Pensando en darle a probar una amarga cucharada de su propia medicina, sonrió con suficiencia.
—Eres un hombre tan bueno…
Solo puedo esperar encontrar a alguien como tú en el futuro.
—
Serena se movió un poco y se apoyó en el lateral de la puerta abierta mientras intentaba esconderse tras la cortina, para poder ver con quién hablaba Charlton.
Lo primero que vio fue su vestido blanco.
Luego, su pelo castaño, que estaba recogido en una trenza baja.
Era Emily, y estaba hablando con Charlton en privado.
No supo cómo lo hizo, pero consiguió evitar abalanzarse sobre ellos.
Parecía que no se habían percatado de su presencia, así que siguió mirándolos, intentando escuchar su conversación.
—
Charlton sintió que algo no encajaba en las palabras de Emily, pero lo dejó pasar.
No estaba en condiciones de leer entre líneas.
—No te preocupes.
Tú misma eres un buen partido, así que le gustarás a muchos hombres en el futuro —respondió él.
—¿De verdad lo crees?
—Sí.
Lo sé.
—Entonces, ¿crees que soy guapa?
—dijo ella, mostrándole una sonrisa tímida.
Charlton se sorprendió por sus palabras, pero pensando que no había nada de malo en admitir la verdad, solo pudo responder con un «Sí».
Entonces, de la nada, se inclinó hacia delante para besarlo.
Luego, le rodeó con los brazos.
Charlton no fue capaz de reaccionar con rapidez.
Ni siquiera Serena había sido tan directa con él al principio.
Quiso apartarla, pero aún conservaba el juicio suficiente para no querer hacerle daño accidentalmente, ya que podría no ser capaz de controlar su fuerza.
Un golpe sordo lo sacó de su ensimismamiento, indicando que alguien los había visto.
La sujetó por ambos brazos para liberarse de su agarre.
Emily sintió que él intentaba soltarse.
Al oír el golpe y ver a Serena alejarse a paso ligero, lo soltó.
—¿Qué te pasa?
—dijo él.
Apartó las manos de ella después de mantenerla a distancia.
—Lo siento.
Ha sido un accidente.
Es que nunca nadie me había dicho esas palabras antes.
Charlton suspiró.
—Esto no volverá a pasar.
Quiso decir más, pero prefirió no hacerlo.
Nunca había sido su estilo faltarle el respeto a las mujeres.
Entonces, se dio la vuelta para marcharse.
—
Continuará
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com