Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Harén Esper en el Apocalipsis - Capítulo 556

  1. Inicio
  2. Harén Esper en el Apocalipsis
  3. Capítulo 556 - Capítulo 556: Desarrollo constante
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 556: Desarrollo constante

—Desnúdate.

—¿Qué?

—Desnúdate. ¿No dijiste que harías cualquier cosa para que saliera?

«No esperaba que Rias fuera tan descarada, pero no me quejo».

—Bueno, si eso es lo que quieres, entonces… —Rudy se levantó y se desnudó en menos de tres segundos. Luego, se sentó despreocupadamente en la silla mientras jugaba con la pelota de tenis.

—¡¿De verdad te desnudaste?! ¡¿No tienes vergüenza?!

—Vendí mi vergüenza por 69 $.

—¡Tápate eso!

—¿Mmm? ¿No fuiste tú la que me pidió que me desnudara? Pensé que querías ver mi polla.

—¡No quería ver tu…, tu cosa! ¡Te pedí que te desnudaras pensando que renunciarías a que saliera, pero no tenía ni idea de que estaba tratando con un desvergonzado!

Era obvio por la voz de Rias que estaba alterada.

Rudy se vistió, pero lentamente, para poder enseñarle su serpiente a Rias. Tardé tres segundos en desnudarme, pero tres minutos en vestirme.

Por supuesto, Rudy podría localizar fácilmente dónde se escondía Rias en la casa u obligarla a salir. Pero no quería hacer ninguna de las dos cosas, ya que quería que Rias saliera por su cuenta.

Su objetivo era que ella se enamorara de él, no que lo odiara.

Rudy lanzó la pelota contra la pared y la atrapó con la otra mano.

—Ahora que he hecho lo que me has pedido, ¿vas a salir ya? —preguntó Rudy amablemente.

—No.

—¿Qué más quieres que haga?

—Por ahora, quiero que te vayas.

—Venga…

Rudy volvió a lanzar la pelota contra la pared, pero no la atrapó y la dejó rebotar por la habitación. Luego, se levantó de la silla y dijo: —De acuerdo, me voy. Pero volveré mañana.

—¿Qué te hace pensar que me mostraré ante ti mañana?

—Ya veremos.

Después de eso, Rudy salió de la casa como dijo y se fue a explorar el pueblo para encontrar cosas nuevas.

La pelota que había en la habitación finalmente dejó de rebotar cerca de la pared. Se quedó así unos segundos antes de empezar a rodar y a dar vueltas alrededor de la silla.

Al día siguiente, Rudy regresó como había prometido y habló con Rias durante unos minutos antes de marcharse.

Eso continuó durante dos semanas y, en lugar de impacientarse y enfadarse, Rudy estaba sorprendentemente feliz.

Planeaba hacer que se enamorara de él, lo cual, al menos según él, iba sobre ruedas. No importaba que no pudiera verla, pero hablaban a diario. Y cada día, la duración de su charla aumentaba.

El primer día, ella le pidió que se fuera a los diez minutos, lo que aumentó a veinte minutos el segundo día y a treinta el tercero. Rudy consideró eso un progreso y lo convirtió en su desafío.

Era obvio, por la progresión hasta el momento, que Rias le estaba abriendo poco a poco su corazón a Rudy. Así que, si decidía mostrarse ante él, significaría que le había cogido cariño.

El decimoquinto día, Rudy estaba sentado en la silla como siempre, lanzando la pelota y recogiéndola.

—Eh, ¿estás ahí? —preguntó Rudy—. ¿O sigues durmiendo? Creo que he llegado un poco pronto, pero no podía esperar a ver tu cara.

—Estoy aquí. Es solo que no sé qué decir —respondió Rias.

—¿Qué tal si te apareces ante mí? Estoy seguro de que de repente recordarás un montón de cosas de las que hablar.

—No. Si te miro a los ojos, tendré que volver a obedecer tus órdenes. Y no soy tan estúpida. ¿Y si me obligas a hacer algo que no quiero?

—Solo me estás dando más ideas.

—¡Cállate!

¡SUSPIRO!

Rudy estiró los brazos en el aire y dijo: —Han pasado dos semanas. ¿No te doy pena para que hagas lo que te digo?

—No. Porque no pareces triste en absoluto. De hecho, parece que te lo estás pasando bien.

—Eso no es verdad. Aunque no parezca triste, nunca se sabe si solo estoy ocultando mis emociones al mundo —dijo con una sonrisa distante en el rostro.

—Bueno, han pasado dos semanas y todavía no has respondido a mis preguntas. No puedes esperar que confíe en ti si tú no confías en mí.

—Ya he respondido a la mayoría de tus preguntas. Hay algunas cosas que no puedo contarte, y tendrás que aceptarlo.

—De acuerdo, entonces, responde a mis próximas tres preguntas sin mentir y me apareceré ante ti —prometió Rias.

—Está bien. Pero más te vale que cumplas tu promesa, o ya sabes lo que pasará.

—¿Cuál es tu verdadero nombre? Me dijiste que te llamabas Robert, pero no creo que sea verdad.

—De hecho, iba a decirte mi verdadero nombre. —Tras una pausa de dos segundos, pronunció—: Me llamo Rudy.

—¿Rudy? ¿Qué clase de nombre es ese? —se burló—. ¿Por qué los humanos les ponen esos nombres a sus hijos?

—Puedo decir lo mismo de ti —Rudy le devolvió la burla y dijo—: Glorias. ¿Qué clase de nombre es ese?

—¡Cuidado!

—Tú también, mi amor.

La casa tembló mientras la voz de Rias gritaba: «¡No me llames así!».

—Haces esto cada vez que te llamo así; es bastante divertido, no te voy a mentir. Ahora, a tu segunda pregunta.

—Lo sé. No tienes que recordármelo. —Tras una breve pausa, Rias preguntó—: ¿Cómo sabes mi nombre? ¿De verdad no eres un guerrero enviado por mi abuelo para llevarme de vuelta al mundo vampírico?

—Oye, esas son dos preguntas —comentó Rudy.

—Responde, por favor. No quiero que seas un guerrero.

—No lo soy. Soy un humano, al menos físicamente. Y sé tu nombre porque…, uhm…, te conozco.

—Esa es una respuesta vaga. Dime un poco más y lo contaré como dos respuestas.

—Como prometí decir la verdad, te diré la verdad.

—Gracias.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo