HxH: Coleccionando heroínas - Capítulo 23
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23: Un caos en casa 23: Un caos en casa Capitulo 23: Un caos en casa De regreso en el auto.
—Su excelencia…
Por qué no matamos a ése asqueroso humano?
Albedo le hizo una pregunta a Jin con el rostro distorsionado por una repulsión casi instintiva.
—Es porque ése chico me puede traer más diversión después…
No sería divertido verlo planear su venganza sólo para ser humillado otra vez?
El rostro de Albedo entonces se iluminó.
—Ya veo…
Es cierto que los patéticos humanos sólo son útiles cómo entretenimiento.
Jin inclinó la cabeza con curiosidad.
«Parece que a Albedo no le agradan los humanos…
Lo anotaré para después» En cualquier caso, ese chico Alex no podrá hacer nada en su contra porque mientras Jin le daba una golpiza, su sistema le quitó los colmillos.
«Lo tienes?» Su sistema salió de debajo de los asientos bastante alegre.
[He capturado al sistema del enemigo~] De repente una esfera transparente flotó al lado del sistema, dentro hay una mujer hermosa miniaturizada.
La mujer golpea con fuerza las paredes de su prisión con una expresión molesta.
«Se ve bastante inquieta, estás segura de poder retenerla dentro?» Preguntó Jin al sistema con un poco de duda.
[Fufu~ por supuesto que puedo mantener atrapada a una mujer tan débil, Anfitrión] Su sistema habló con un tono bastante confiado así que Jin decidió creerle.
«Bien, me haré cargo de ella después…
Por ahora te la encargo» Al momento siguiente, la esfera desapareció.
Jin continuó conduciendo en dirección al departamento de Jeongsil.
No está realmente preocupado por la existencia de Alex, leyó su historia y no tiene ningún elemento sobrenatural más allá de la existencia del sistema que sólo le regala dinero o propiedades.
Sin su sistema, Alex es el tipo de protagonista que no es capaz de hacer nada en lo absoluto.
Las pocas heroínas que vió tampoco son de su interés así que ya intervendrá después sólo para molestarlo.
Albedo por su parte disfrutó de acompañar a su maestro, completamente inconsciente de que están yendo a recoger a una mujer.
Jin también aprovechó para hacer rodar su recompensa obteniendo algo bastante útil.
===== Eliminación de evidencia (1★) Al usar la habilidad, toda evidencia de un crímen cometido por el usuario es eliminada, cuerpos, sangre, ADN, vídeos de vigilancia, huellas o incluso recuerdos de los testigos.
===== La verdad, bien podría ser una de las mejores recompensas obtenidas hasta ahora ya que con ésto puede eliminar más fácilmente a objetivos problemáticos.
Finalmente llegó afuera del departamento de su novia para recogerla.
Usó el sistema para llamarla, de inmediato Jeongsil le respondió pidiendo ayuda para bajar algunas cajas.
Jin le pidió a Albedo esperar allí mientras él sube.
Su familiar aceptó de buena gana ya que piensa que le está confiando vigilar el perímetro.
Él no hizo nada por aclarar el malentendido y simplemente subió al tercer piso del edificio.
La torre de departamentos está relativamente bien cuidada, Jin pensó que no es un lugar tan malo para vivir.
Comparado con la bodega de Hyunah definitivamente es mucho mejor.
Una vez que llegó al departamento correcto, llamó a la puerta y en un segundo fué recibido por Jeongsil quién viste ropa cómoda y holgada ya que estaba limpiando.
—Pensé que llegarías antes —Jeongsil se aferró a su brazo con cariño mientras caminan dentro.
—Venía con tiempo de sobra pero ví a un idiota golpeando a unos chicos en el parque y me detuve a ayudar —Jin se encogió de hombros cómo si no fuera nada importante.
—Eh?
En serio?
—la chica le creyó porque según lo que sabe de Jin, el no inventaria una excusa tan torpe.
—Sí, creo que debe haber algún video dando vueltas por la red ahora mismo.
Jeongsil sintió curiosidad y decidió buscar en su teléfono mientras Jin toma las cajas que van a llevarse.
Sólo son tres con ropas más delicadas y pertenencias valiosas, el resto será recogido al día siguiente por la gente de Jin.
Sin ningún esfuerzo, Jin levantó las tres cajas juntas y se las colocó en el hombro.
Con su fuerza levantar unas simples cajas no es nada, incluso levantar tres automóviles sería fácil.
—Es verdad!
Ya hay un vídeo…
Jeongsil observó con curiosidad casi infantil el vídeo que alguno de los espectadores de antes grabó y subió a internet.
—Ugh…
Éste tipo parece ser bastante desagradable —la chica puso una expresión de disgusto —para empezar quién viste así hoy en día?
Mientras bajaban, Jin y Jeongsil se rieron un poco a costa del protagonista Alex.
Una vez abajo, Jeongsil se quedó inmóvil al ver a Albedo dentro del auto.
La súcubo también la observó fijamente por unos momentos.
Ambas mujeres permanecieron en su lugar con miradas llenas de hostilidad.
—Quién es ella?
—Jeongsil fué la primera en hablar.
—Es mi sirvienta, se llama Albedo —Jin subió las cajas al maletero del auto con una expresión calmada.
Rey del Harem debe estar haciendo efecto porque la afinidad de su novia no ha cambiado en lo absoluto.
—Su excelencia…
Ésta humana tiene alguna relación con usted?
—Albedo fué la siguiente en hacer una pregunta.
—Sí, es mi novia, trátala bien por favor.
Finalmente ambas suspiraron y se dieron un pequeño apretón de manos mientras fuerzan una sonrisa.
—Es un gusto conocerte, me llamo Jeong-Sil, espero que podamos llevarnos bien —Jeongsil regresó a su actitud amable de siempre.
—Lo mismo digo, soy Albedo, sirvo a su excelencia cómo un familiar —Albedo por su parte sacó a relucir una actitud mas formal y elegante que Jin no conocía.
Con un movimiento calculado, Albedo le cedió a Jeongsil su asiento pasándose a la parte trasera del auto cómo un gesto de buena voluntad.
Jeongsil agradeció con una sonrisa pero por dentro maldijo pensando que la otra parte fué más astuta.
Jin completamente inconsciente de la pelea silenciosa entre ambas mujeres condujo en dirección a su casa mientras le cuenta a Jeongsil que Albedo es en realidad de una especie diferente.
Ahora mismo, la mujer usó magia para esconder sus alas y cuernos con el fin de no llamar la atención de manera innecesaria.
Poco a poco ambas mujeres llegaron a una especie de acuerdo no verbal.
Una vez que llegaron a su casa, Jin notó que hay un poco de alboroto en la entrada.
Dos camiones de mudanzas están intentando entrar en la propiedad, al momento siguiente recibió una llamada de Sunhe.
Su cerebro recordó algo importante de golpe.
—Esposo, estamos afuera de tu casa pero necesitamos permiso para poder entrar con nuestras cosas.
El sistema conectó la llamada directamente a Jin.
—También estoy llegando…
Les diré que pueden pasar.
Con una señal de la mano, le indicó a los guardias que dejen pasar los camiones mientras por dentro piensa que cometió un pequeño error.
«Hoy también se mudan Sunhe y Yejin…
Y creo que Hyunah igual…» Jin estuvo tan ocupado con el entrenamiento que no gestionó adecuadamente las cosas en su agenda dando lugar a ésta situación.
«Sí…
Tendré que dar algunas explicaciones…» Afortunadamente tanto Jeongsil cómo Sunhe tienen 100 puntos de afinidad por lo que es poco probable que se molesten demasiado y Yejin es propensa a compartir entonces su única preocupación real es Hyunah a quién la noticia llegará de golpe.
Finalmente el momento llegó y cuándo Jeongsil, Albedo, Sunhe y Yejin estuvieron cara a cara, Jin por primera vez sintió un pequeño escalofrío recorrer su columna.
—Querido esposo, quiénes podrían ser estás mujeres?
—cómo la mayor, Sunhe permaneció tranquila al menos en la superficie.
Más atrás, Yejin se cubrió la boca esperando ver una escena interesante.
Jin chasqueó internamente la lengua pensando que más tarde debería darle un castigo pero ahora mismo, decidió tomar el control de la situación y dejar en claro su posición.
—Ella es Jeongsil, también es mí pareja y la mujer de cabello negro es Albedo, mi sirvienta.
Con palabras claras y una presencia firme, las presentó entre ellas.
—Todas vivirán aquí así que espero puedan llevarse bien.
Afortunadamente rey del harem y presencia reconfortante actuaron al instante suavizando las expresiones de ambas mujeres.
—Es un placer conocerlas…
—Jeongsil les dedicó una sonrisa algo rígida.
—Igualmente…
—Sunhe respondió de la misma manera.
Por un momento a Jin le pareció ver chispas volar entre ellas hasta que al final todo se calmó.
—En un momento llegará alguien más así que por ahora distribuiremos las habitaciones y les ayudaré con sus cosas.
Jin dió por terminado el asunto pero todas las presentes no pudieron evitar levantar una ceja en respuesta a su palabras.
«Tener tantas mujeres es bastante complicado…» Él nunca fué una persona con múltiples parejas, a lo mucho alguna que otra relación ocasional pero siempre cuando estaba soltero.
Así que ésto es nuevo para Jin.
—Jóven señor, tiene algunas llamadas pendientes y algo de papeleo en la oficina.
Nada más entrar, fué recibido por el viejo quién le entregó un paquete de informes para que los revise.
—Gracias, pide a los chicos que empiecen a mover las cosas, quiero a madre e hija en el primer piso, la jóven estará en el segundo y a la de pelo negro al lado de mi cuarto, también prepara una identidad falsa de sirvienta para ella.
Jin asumió su máscara de jóven maestro dándole órdenes precisas al mayordomo para sorpresa de las damas detrás de él.
—Ah!
Cierto, prepara otra habitación en el segundo piso y pon a alguien fuera para esperar.
Pensando en Hyunah decidió darle órdenes por adelantado para acomodarla a ella también.
—Tengo algo de trabajo pendiente así que sí necesitan cualquier cosa vayan al estudio para verme o díganle al viejo.
Jin se dirigió a su oficina sin mirar atrás porque realmente tiene muchas cosas que hacer y además quiere darles espacio para conversar entre ellas.
Detrás las damas se quedaron inmóviles y un poco incómodas.
—Bueno…
Iré a ver un poco la casa.
Sintiendo el ambiente tenso, la primera en huir fué Yejin quién técnicamente no tiene una relación formal con Jin, sólo tuvieron un poco de sexo casual.
Mientras tanto, Albedo aunque algo incómoda al principio, ahora está completamente bien porque desde su punto de vista es natural que su maestro tenga múltiples mujeres.
Sólo Jeongsil y Sunhe quedaron intentando descifrar los pensamientos de la otra.
—Es una bella casa no es así?
—la primera en hablar fué Sunhe quién sostuvo su mejilla con la mano dando una impresión amable.
—Sí, realmente es muy grande y todo está tan limpio —Jeongsil le siguió el juego caminando detrás de ella.
Aunque en poco tiempo ambas quedaron realmente sorprendidas una vez que vieron un gran muro lleno de medallas y trofeos.
En total hay más de trescientos premios de primer lugar en diferentes disciplinas.
Todos a nombre de Jin.
—No sabía que podía tocar y cantar…
Jeongsil quedó fascinada con los premios de música mientras que Sunhe observó los de artes marciales.
—Esgrima, boxeo, taekwondo, karate, MMA, kendo, krav maga…
Yo tampoco sabía que peleaba bien.
Ante su comentario, la chica más jóven sacó su teléfono y le mostró un vídeo.
—Al parecer hoy mismo ayudó a unos chicos en el parque que estaban siendo golpeados.
Sunhe se sorprendió nuevamente al ver el estilo tan brutal pero preciso de Jin.
—Es realmente un chico impresionante…
Tal vez demasiado.
Jeongsil estuvo de acuerdo con las palabras de la milf.
—Creo que sería bueno si fuera un poco peor.
La mujer se rió de sus palabras.
—Tienes razón, así tal vez no seríamos tantas de nosotras…
De repente ambas dejaron de verse cómo enemigas y se dieron cuenta de que en realidad son camaradas.
Para empezar ambas provienen de historias con algo de poligamia así que su pequeña disputa fué sólo por la impresión de no ser las únicas.
Más tarde.
Hyunah fué escoltada por una mucama de aspecto mayor hacia la entrada de la mansión.
Está muy nerviosa por mudarse a la casa de su novio, le parece que se saltaron varios pasos pero aún así hay un sentimiento dulce que simplemente no sale de su corazón.
La sensación de estar siendo cuidada por alguien más es algo que disfruta aunque le cueste un poco admitirlo en voz alta.
Una vez dentro pudo ver a tres mujeres conversando de manera animada.
No pudo evitar quedarse en shock por un momento mientras su cerebro trata de procesar lo que está viendo.
Jeongsil entonces la vió llegar y alegremente le hizo señas para que se acerque.
—Hola, soy Jeongsil!
También soy novia de Jin, es un placer conocerte.
Hyunah observó a la amable chica de cabello blanco frente a ella sin saber si está hablando en serio o es alguna clase de broma.
Viendo su confusión, Sunhe tomó la iniciativa de explicar adecuadamente su situación.
Al terminar, una vena se hinchó en la frente de Hyunah y caminó determinada a darle un buen golpe a Jin por haberle mantenido su pequeño harem en secreto.
Las demás fueron detrás para ver.
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