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HxH: Coleccionando heroínas - Capítulo 24

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  3. Capítulo 24 - 24 Viaje a Japón
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24: Viaje a Japón 24: Viaje a Japón Capitulo 24: Viaje a Japón Más tarde.

Jin sostuvo delicadamente la mano de Hyunah mientras la mujer lo observa con expresión enojada y ojos llorosos.

Hace unos momentos ella entró en la oficina para darle un buen golpe a Jin y así desahogar su enojo.

Él estaba distraído por lo que no reaccionó a tiempo.

Hyunah impactó un fuerte puño en su cabeza recibiendo mucho más daño del que causó.

—Sob…

Bastardo…

Ugh…

Me duele la mano…

—Hyunah se quejó mientras gimotea.

—Es mi culpa, debería haber esquivado tu golpe —Jin continuó dándole un pequeño masaje a su novia para calmar su dolor.

—No es sólo éso…

Cuándo ibas a decirme que no soy la única?

A pesar del dolor, Hyunah le criticó que no hubiera sido honesto antes.

—Bueno, era un poco difícil sacar el tema pero tenerte aquí es una señal de que me importas, no es así?

Al igual que las demás te quiero aquí viviendo conmigo.

Jin abrazó a Hyunah y acarició suavemente su cabello.

—Cómo te dije antes, sólo quiero que seas felíz.

Sus palabras hicieron saltar con fuerza el corazón de la mujer, su cara se puso completamente roja mientras que su ahoge se movió frenéticamente.

—Eres un cabrón…

Hyunah susurró una última maldición antes de que Jin sellara sus labios con un beso.

—Ejem!

—Jeongsil en la puerta se aclaró la garganta.

La mujer saltó por la sorpresa mientras gira algo rígida hacia la puerta dónde todas las demás mujeres observan con expresiones variadas.

Yejin es quién más disfruta la situación que es cómo una telenovela.

—C-c-cuánto tiempo llevan ahí?

Hyunah se sobresaltó al verlas.

—Desde el principio.

Jeongsil y Sunhe le respondieron al mismo tiempo.

—Vamos, fuera, cada quién tendrá su momento a solas, no interfieran con el de las demás.

Jin se levantó de la silla y cerró la puerta del estudio dejando en claro su postura respecto a cosas así.

Ya más tranquilos, se dedicó a consolar a Hyunah hasta que logró convencerla de aceptar estar en su familia.

Después de aquel pequeño incidente Jin se dedicó por completo al trabajo pendiente acumulado en su escritorio.

Las últimas semanas ha estado demasiado distraído con cosas del sistema para hacer su trabajo de oficina.

Pilas de papeles con estados financieros y reportes de gastos e ingresos se acumularon cómo pequeñas torres.

Con gran eficiencia leyó cada hoja procesando grandes cantidades de información.

«Al menos gracias al sistema puedo hacer mi trabajo de varios días en un sólo momento» Mientras veía los informes, hubo un par de ellos que llamaron su atención.

Algunos reportes no concuerdan del todo con las predicciones de sus analistas.

Una de las grandes ramas de su empresa está reportando pocas ganancias comparadas al flujo de la inversión que se le dedica.

—Viejo, llama a los chicos en Japón y organiza un viaje para mí mañana mismo.

Ante un posible caso de corrupción en sus propias filas, Jin reaccionó rápidamente.

Su mayordomo asintió y se retiró al instante para gestionar las cosas.

Al día siguiente.

Jin se despidió de sus mujeres mientras se retira junto a Albedo.

Jeongsil intentó ir pero por las clases de la universidad no pudo.

Hyunah está demasiado ocupada con todo el asunto de su local.

Sunhe tiene trabajo en su propia empresa.

Yejin tiene que estudiar aunque realmente luchó por ir ya que nunca ha salido del país y tiene curiosidad.

Entonces Albedo que lo acompaña en calidad de sirvienta fué la única que pudo seguirlo.

Ambos subieron a un jet privado propiedad de la familia Morgan una hora después y partieron hacia Japón.

—Su excelencia, qué clase de artefacto es éste?

—Albedo observó con curiosidad por las ventanas.

—Se llama avión, no es un artefacto, es en realidad una máquina fabricada por humanos.

Él le explicó lo que pudo a cerca del funcionamiento de la maquinaria mientras se recuesta para dormir un rato.

—Su excelencia!!!

Si desea dormir cómodamente entonces puede usar mis piernas.

Albedo de inmediato se ofreció cómo su cojín personal, cosa que obviamente Jin no rechazó.

La suavidad de los muslos de la súcubo fué bastante sorprendente, se siente cómo dormir sobre un par de nubes así que de inmediato se quedó dormido.

Albedo por su parte observó con detenimiento el rostro de su maestro.

Su mirada fija es tan intensa que bien podría cortar una placa de metal.

Una vez que aterrizaron, fueron recibidos en la pista por un espectáculo interesante.

—Sea bienvenido, maestro.

Varias mujeres hermosas vestidas con kimonos tradicionales lo recibieron formadas en dos filas largas.

Al frente hay un hombre japonés de mediana edad con aspecto poco destacable.

—Señor Morgan, sea bienvenido a Japón —el hombre le dedicó una profunda reverencia junto a las bellezas detrás de él.

La expresión de Albedo pasó por un disgusto inicial a un rostro lleno de orgullo al darse cuenta de lo poderoso que es Jin en realidad.

—Me gusta tu bienvenida —Jin pasó de largo palmeando al hombre cuyo nombre no sabe en el hombro.

El sujeto se levantó a toda prisa y caminó un paso por detrás de ellos mientras explica algunas cosas de manera nerviosa.

—Señor, tuvimos poco tiempo para preparar un recibimiento adecuado debido al poco tiempo con que fuimos avisados.

Jin examinó con detenimiento el lenguaje corporal del hombre.

—Despues de todo una visita sorpresa pierde su gracia si se avisa con anticipación —Jin se rió ligeramente.

Ambos llegaron frente a un Rolls Royce de color plateado en el que Jin rápidamente tomó asiento detrás junto a Albedo.

—Esto…

Señor…

—el hombre llamó la atención de Jin, luego su mirada se desvió hacia las mujeres que permanecen aún alineadas.

Al instante Jin entendió lo que quería decir y le pareció divertido.

—Diles que vayan a mi hotel, las veré más tarde —tras decir éso cerró la puerta del auto.

El chofer se movió de inmediato dejando detrás al aturdido hombre y una pequeña estela de polvo.

Mientras van de camino a la cede de las industrias Morgan en Japón, Albedo alimentó a Jin dándole fruta directamente en la boca.

Su chófer no pudo evitar sentir algo de envidia mientras observa ocasionalmente por el retrovisor.

Más tarde.

Jin bajó del auto acompañado por su familiar, están en el estacionamiento subterráneo de un lujoso rascacielos.

—Estos edificios enormes son muy interesantes —Albedo jamás había visto un rascacielos por lo que le pareció curioso.

—Ciertamente es impresionante.

En lugar de tomar el ascensor para subir a la recepción, Jin sacó de su inventario una tarjeta especial con la que pudo acceder al ascensor especial de los directivos que lleva directamente a los pisos más altos.

Intentó usar su huella dactilar para subir al piso más alto pero extrañamente sus datos fueron rechazados.

Una vena saltó de inmediato en la frente de Jin.

—Su excelencia, está bien?

—Albedo notó el cambio al instante y preguntó por la razón de su molestia.

—Estoy bien, es sólo que un perro no conoce su lugar —Jin dejó escapar un suspiro relajando su cuerpo.

Normalmente todos los edificios de la compañía deberían tener sus huellas registradas para poder acceder al piso donde está la oficina principal.

Que las hayan quitado sólo significa que el hombre a cargo no respeta su autoridad.

Sin más opciones decidió subir al penúltimo piso.

Mientras subían, Jin comenzó a planear sus siguientes movimientos.

Una vez que las puertas se abrieron, algunas personas que estaban de paso se quedaron inmóviles al reconocer el rostro de Jin.

Un hombre de mediana edad corrió hacia él pero lo detuvo con sólo unas palabras.

—Envía a todos a la sala de juntas.

La presión que emite su cuerpo gracias a su fuerza fué suficiente para hacer que la otra parte obedeciera sin dudarlo.

Jin junto a Albedo subieron las escaleras al último piso para ver al actual presidente de la rama.

En el último piso, sólo hay una gran puerta de madera y frente a ella una secretaria de aspecto jóven.

—Quién es usted?

El jefe está ocupado vuelva después por favor.

La chica intentó ahuyentarlos pero Jin pasó de largo ignorando a la secretaria.

Albedo por su parte la intimidó con su presencia haciendo que casi moje sus pantalones.

—E-espere…

—aún con una voz débil la chica intentó hacer su trabajo pero fué nuevamente ignorada.

Jin pateó la puerta débilmente abriéndola de par en par.

Dentro los recibió un hombre gordo de edad avanzada, su cabello recogido con grasa y rostro regordete le dan una apariencia desagradable.

Albedo frunció el ceño en cuanto lo vió.

Por su parte Jin se detuvo un momento debido a que percibió algo con sus sentidos, ademas el sistema le envió una notificación.

[Se ha descubierto una nueva trama] Usando el rastreador narrativo, vió la historia de un doujin corto, un sólo capítulo pero que pertenece a un género que le resulta desagradable.

—Quien se atreve a irrumpir en mi oficina?!

—el hombre gordo levantó la voz pero al reconocer a Jin su ira se apagó cómo si le hubiera caído encima una cubeta de agua fría.

—Así que es tú oficina?

Interesante.

Jin avanzó tranquilamente hacia el escritorio.

—Señor Morgan, no sabía que vendría…

—el hombre gordo comenzó a sudar frío de inmediato.

Por un momento intentó ponerse de pie pero debido a cierto motivo tuvo que abstenerse de hacerlo.

—No piensas recibirme de pie?

Las palabras de Jin lo asustaron.

—Realmente me gustaría hacerlo pero tengo un problema en la espalda que me impide hacer cierto esfuerzo…

El hombre intentó poner una excusa pero entonces Jin se cansó y con uno sólo de sus pies pateó el escritorio haciéndolo volar contra la pared.

Un fuerte estruendo llenó la habitación cuando la madera sólida se hizo pedazos contra el concreto endurecido.

Fué entonces que se reveló la presencia de una cuarta persona dentro de la habitación.

Arrodillada frente al presidente, una hermosa mujer en sus 30 parecía estar a punto de hacerle una felación.

Albedo se sintió disgustada al tener que observar por un momento la desagradable apariencia del hombre gordo e inmediatamente se giró para mirar en otra dirección.

—Realmente tienes mucho valor para hacer algo así en mí empresa, mujer sal de aquí, hablaré contigo más tarde.

Su tono extremadamente frío hizo temblar a la mujer quién no dudó un sólo instante en acatar sus órdenes.

Ya a solas el presidente intentó poner algunas excusas pero Jin se limitó a golpear con fuerza su cabeza haciéndola pedazos.

Luego decidió probar su nueva habilidad para eliminar las evidencias.

Un fuego azul consumió el cadáver por completo eliminando cualquier rastro de sangre tanto de la habitación como del cuerpo de Jin.

—Ya puedes girarte Albedo.

Habiendo desaparecido al desagradable sujeto, Jin recibió algunas recompensas inesperadas.

[Has eliminado a un antagonista] [Has obtenido “Fragmento de habilidad”] [Has obtenido “Fragmento de halo de villano”] [Por favor reúne 10 fragmentos de halo de villano para sintetizar un halo de villano completo] Ya más tranquilos, ambos se dirigieron a la sala de reuniones del piso inferior para ajustar cuentas y elegir un nuevo director.

La reunión fluyó de maravilla ya que los altos directivos le temen demasiado a Jin como para contradecir sus palabras.

Por otro lado, prometió buenos bonos de productividad y recompensas a quienes delaten comportamientos inapropiados dentro de la empresa.

Así que no había demasiada resistencia dentro de los corazones de los asalariados.

Tras concluir sus acciones disciplinarias y de haber decidido quedarse un poco más de tiempo en Japón para explorar un poco el lugar.

Jin recordó a la heroína temerosa que lo está esperando arriba.

Tiene sus dudas respecto a cómo tratar a la mujer en cuestión.

Al subir, la encontró temblando de miedo sentada obedientemente en uno de los sillones intactos de la oficina.

Por lo que parece, dejó una fuerte impresión en ella al haberla intimidado usando su poderosa presencia.

—Explica tu situación de la manera más breve posible.

Jin ya sabe quién es y lo que le pasó pero aún así decidió preguntarle.

Según leyó usando el rastreador, su nombre es Asumi Hisato, está casada con un chico que trabaja en esa misma empresa llamado Norihito.

Al parecer hace unos días, Norihito cometió un error con las cuentas que le costó a la empresa algunos cientos de miles en pérdidas por lo que el difunto presidente la chantajeó para recibir favores sexuales a cambio de no hacer que arresten a su marido.

Una trama cliché completamente basura a ojos de Jin pero que funciona sorprendentemente bien incluso en la vida real.

Esa fué la razón por la que mató sin piedad al anterior presidente, después de todo Jin no siente la más mínima piedad por quién hace cosas que considere incorrectas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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