Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

INVENCIBLE: ESCAPA DE VILTRUM - Capítulo 49

  1. Inicio
  2. INVENCIBLE: ESCAPA DE VILTRUM
  3. Capítulo 49 - Capítulo 49: CAPITULO 49:
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 49: CAPITULO 49:

El príncipe Aizir levantó su martillo, incrédulo por un momento, antes de gritar.

“maldito seas, tu, demonio, y toda tu raza. El universo castigara tu soberbia”.

“el universo nos prefiere, ser corrupto y repugnante”, tragg le interrumpió.

Ambos sabían el príncipe moriría, pero no por eso dejaría de luchar.

“puede que mi cuerpo muera hoy, pero el Valhala me espera, y cuando beba y luche en la guerra celestial, bajare al plano físico una vez mas y buscaré hasta el último de tu especie con el cual aplastare sus cráneos con mi martillo”.

El príncipe gritó, y al mismo tiempo, aquellas palabras habían sido imbuidos con magia. Había sido no solo una maldición impuesta contra el regente, sino que también había permitido separar un fragmento de su alma, junto a una gota de sangre, imbuida en el martillo.

Su cuerpo hoy moriría, pero el príncipe, mientras el martillo existiera, seguiría siendo eterno.

“guerrrraaaaaaaaaaaaaaaa”.

El príncipe rugió, realizando un step-drag lateral característico del boxeo de peso pesado terrestre, desplazando su centro de gravedad 0,3 segundos antes del impacto.

El martillo golpeó la superficie del destructor genocida frente a él, los relámpagos parecieron romper el espacio mismo, extendiendo el rayo a kilómetros de distancia.

La onda de choque intentó fracturar el cuerpo del regente, pero la cruda realidad era que no se movió en lo más mínimo.

Sin embargo, no dejó pasar esa afrenta.

El regente empezó propinándole un uppercut ascendente al esternón, resultando en que la mano de Thragg penetró la placa torácica del Aizir como un perforador hidráulico.

Acto seguido, lanzó un gancho de izquierda al pectoral que produjo una fractura del hueso cigomático.

Entonces propinó un cross de derecha al ángulo de la mandíbula, ocasionando que la articulación mandibular del príncipe se dislocara hacia el lado derecho con una rotación de 90 grados.

El gigante había salido disparado como una estrella fugaz, seguido por el regente, listo para maximizar el castigo en su enemigo.

El Aizir, quien por un momento había caído en la inconciencia, logró retomar la claridad en segundos terrestres. Su martillo aún permanecía con él, su puño sujetado a el como un fierro soldado.

Sintió su cuerpo atravesar un acorazado, parte de los guerreros, hasta golpear una luna y volver a salir al espacio. Pero con todo su esfuerzo, logró detenerse listo para contratacar al regente que le seguía muy de cerca.

Sin pensarlo dos veces, intentó un Inverted Hammer Sweep, girando el martillo en un barrido rasante para fracturar las rótulas de Thragg, pero no logró completarlo.

Thragg atrapó el mango del martillo con una mano y lo arrancó de los dedos del príncipe.

“ghahaaaaaaaaaaaaaaaaaaa”, el príncipe rugió con fuerza, por el dolor y la ira.

Tres falanges quedaron adheridas al metal, pero Thragg los ignoró. Directamente empuñó el martillo por el extremo del mango, usándolo como un mero garrote.

Entonces, Thragg descendió el martillo sobre el parietal izquierdo del Aizir, agrietando su cráneo, luego, colocó el borde del martillo entre la tercera y cuarta costilla del príncipe, y presionó.

Las costillas se partieron hacia afuera como pétalos, y los fragmentos óseos perforaron los pulmones del gigante, que comenzaron a desinflarse con un silbido agudo.

Thragg levantó al príncipe por la nuez, con el pico posterior del martillo, e introdujo la herramienta en la cuenca ocular derecha del Aizir.

Y con un giro de 45 grados, el globo ocular estalló.

Thragg, fastidiado aún más por la fragilidad de estos seres tan insolentes, arrojó el martillo al vacío, donde atravesó toda la línea de batalla, perdiéndose por el espacio en dirección a la nebulosa.

Nadie lo sabia a un, pero dicho martillo, tras colisionar con la gran nebulosa anómala, fue engullido por un pliegue espacial que, tras avanzar a su interior, terminó trasportándose al sistema solar 4000 años antes, donde calló como meteorito en las zonas boscosas que milenios mas adelante sería conocido como noruega.

En el espacio, el gran regente colocó sus manos sobre los hombros del príncipe. Con una flexión de lumbar y cuádriceps, introdujo sus dedos bajo las placas subclavias del Aizir.

Las uñas de Thragg engancharon los tendones principales del brazo derecho y tiró con fuerza.

El desgarro, que tardó un proceso de dos segundos y medio, fue brutal. La piel del hombro se rasgó como papel mojado. Luego, los músculos del manguito rotador se separaron de sus inserciones óseas y finalmente, las articulaciones cedieron.

El brazo derecho del príncipe Aizir quedó en la mano de Thragg, dejando atrás una cascada de sangre arterial.

Incluso a estas alturas, Thragg no se detuvo.

Repitió el proceso en el brazo izquierdo, y luego lo hizo con ambas piernas. El torso del príncipe, ahora reducido a un bloque cilíndrico de carne y órganos parcialmente expuestos, seguía emitiendo señales nerviosas, aun parecía estar con vida, o las runas impedían su muerte.

Pero en ningún momento pidió clemencia ni gritó de dolor. Rugió cuando le era posible, pero solo fue por la furia, la vergüenza y la indignación por una muerte tan trágica.

Thragg agarró la cabeza del príncipe con una mano, mientras la otra sujetaba la base del cráneo, y con un movimiento de torsión, separó la columna cervical vértebra por vértebra. La médula espinal se estiró como un elástico blanquecino durante metro y medio antes de romperse por tracción.

Thragg, tras haber acabado con el príncipe alienígena, observó la cabeza decapitada. La sostuvo frente al vacío estrellado, donde naves ardían en todos los ángulos del espectro visible.

Y luego, simplemente la soltó hacia un lado. Al mismo tiempo, uno de sus guardianes del consejo había sostenido la cabeza del príncipe, sabiendo que hacer con el mismo.

Aparentemente, el regente quería que fuese parte de su colección de trofeos.

Thragg se limpió la sangre de la mano con un movimiento perezoso y buscó a la capitana Cosmos, quien a pesar de haber quedado completamente inhabilitada, aún seguía con vida.

La guerrera del Imperio Cosmos intentaba huir, a pesar de carecer de su super núcleo. Tras presenciar la muerte de sus dos aliados, sabía que lo que le esperaba no sería menos benigno.

Thragg la alcanzó en dos segundos, la agarró por el cabello dorado expuesto y la detuvo en seco.

“Nadie que insulte al imperio huye de mí”, susurró en un pensamiento.

La capitana quiso rendirse, intentar entablar palabras, maldecirlo momentos antes de su final, lo que sea con tal de encontrar alguna solución o consuelo a su situación. pero no tuvo tiempo alguno.

La otra mano de tragg le arrancó el núcleo Dyson del pecho y la presionó hacia dentro. La capitana Cosmos chilló, un sonido agudo que se cortó cuando Thragg apretó el núcleo hasta hacerlo añicos, inestabilizándolo en el proceso.

La energía liberada fue suficiente para iluminar toda la línea de batalla durante varios segundos, y la capitana cosmos, la heroína de toda una civilización, quedó reducida a menos que partículas de gas.

Thragg flotó en medio de la explosión, su piel ligeramente irritada, ya que, aparentemente, la energía en el interior de aquel núcleo era muy superior a la temperatura de la superficie del sol momentáneamente.

La batalla, que se esperaba tardaría ciclos enteros, con el gran regente a la cabeza, no había tardado ni menos de 70 fracciones.

Lo demás fue sencillo de resolver para las fuerzas viltrumitas, en el que solo hubo una baja por parte de uno de los suyos, mas un herido, quien había sido el general asignado en las fuerzas coloniales.

Por lo demás, el resto solo barría las líneas atravesando las fuerzas como si nadaran en el agua.

Peor aún, sin sus comandantes principales y cabecillas, representantes de sus razas respectivas, la Coalición Luminus se desmoronó en un instante.

Los Aizir, al ver caer a su príncipe, entraron en pánico o simplemente se entregaron a la batalla de manera suicida.

Sus formaciones, antes impenetrables, se disolvieron en un ataque o retirada desordenada.

Los Cosmic Force intentaron cubrir la huida, pero sin la coordinación y la alta moral de la capitana, sus ataques se volvieron erráticos. Los Lanther Force, los más disciplinados, formaron una retaguardia defensiva, pero ya era tarde, dado el avance despiadado de los sabuesos imperiales.

Thragg también había dado una orden muy específica a la que nadie se atrevió a tomar a la ligera.

“Persíganlos, a todos ellos. Sus guerreros, ciudadanos, aliados y esclavos. Limpien el sector, que ninguno escape.” Decretó.

Los viltrumitas se lanzaron tras la flota enemiga. Detrás de ellos, los Venatici supervivientes y los infantes coloniales formaron una marea de muerte.

Las naves enjambre viltrumitas se reorganizaron y comenzaron el bombardeo de persecución.

Por cada hora terrestre, miles de naves enemigas fueron destruidas. Los Aizir, en su huida, abandonaban a sus heridos que se ofrecieron a dar la oportunidad de vivir a sus hermanos.

Los Cosmic Force, desmoralizados, arrojaban sus armas, rindiéndose al imperio.

En cuanto a los Lanther Force, solo ellos lucharon hasta el final, y por eso murieron hasta el último.

La guerra desplegada en el sector luminus finalizó con esta última gran batalla.

Mas tarde, para cuando todo terminó, el sector estaba en silencio. Los cuerpos flotaban por cientos de miles de billones. Los restos de las naves formaban un cinturón de escombros que rodeaba una distancia de medio sistema solar.

El Imperio Viltrumita había ganado.

Dejando a otro general al mando para la pasificación del nuevo territorio anexado, Thragg, que dio vuelta a su crucero insignia, era momento de volver a viltrum.

En algún lugar, en el vacío helado entre las estrellas, los restos de la Coalición Luminus intentaban reagruparse, aunque solo para dar un salto a otras partes del universo a fin de poder sobrevivir a la extinción.

Intentaron con todo su corazón destruir la gran nebulosa, pero esto era completamente imposible.

Sabían que el Imperio no se detendría, así que no tuvieron más opción que hacer crecer otras raíces en otro lugar por el universo, y cuando lograran recuperar sus fuerzas, retomar la venganza.

Que tarde o temprano, sus plegarias y maldiciones se harían realidad, el universo los escucharía y el imperio viltrumita caería. Solo era cuestión de tiempo.

Sin embargo, por ahora y durante mucho tiempo, el sector Luminus formaría de hoy en adelante parte del territorio viltrumita, en nombre del sabio argall, todo sea por el imperio.

Bueno, chicos… ya es oficial. Mi computadora se dañó completamente y ya no hay forma de repararla.

Por esa razón, durante los próximos días estaré intentando reunir suficiente dinero para poder comprar una nueva. También quería disculparme por no haber actualizado últimamente. Desde el principio, mi objetivo con esta historia siempre fue traerles contenido que pudieran disfrutar mientras también recibía apoyo a través de mi canal de YouTube, el cual siempre dejo en la descripción.

Algo tan simple como visitar el canal, suscribirse y dejar un like en cualquiera de los videos ya me ayudaría muchísimo a reunir suficiente dinero mediante la monetización para comprar otra computadora y seguir trayéndoles contenido de manera constante.

No necesitan donar ni nada por el estilo, aunque obviamente no voy a rechazarlo si alguien quiere ayudar de esa manera. Pero sinceramente, con solo apoyar el canal ya significaría muchísimo para mí.

De todos modos, chicos, seguiré trayendo contenido y continuaré con la historia. Aunque probablemente me tarde un poco más en actualizar, ya que ahora tendré que hacer prácticamente todo desde mi teléfono, lo cual es muchísimo más incómodo y lento para trabajar. Aun así, no pienso abandonar esto.

En fin, chicos… gracias por seguir aquí, y nos veremos pronto.

Pueden apoyarme entrando a este enlace:

youtube.com/@EdwardMC07

https://youtube.com/@edwardmc07?si=Lb1auDvnYzECTC2v

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas