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Invocando a la espada sagrada - Capítulo 336

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336: Capítulo 336: Intercambio Equivalente (2) 336: Capítulo 336: Intercambio Equivalente (2) Editor: Nyoi-Bo Studio La Costa Negra estaba ubicada en el muelle de la Ciudad Dorada.

No era tan hermoso como la zona alta de la ciudad, pero era limpio y ordenado.

El lago azul bailaba y el brillo de las luces se reflejaba en el agua como joyas.

Cuando caía la noche, los negocios quedaban casi desiertos.

Solo iban a relajarse allí los obreros y marineros que trabajaban en el muelle.

Rhode entró en la taberna y vio a Waltz con sus subordinados sentados alrededor de una mesa.

A juzgar por su sonrisa, parecía que no se había enterado de lo que pasó antes.

Sin embargo, la taberna, que se suponía que debía estar llena de gente, estaba casi vacía.

Parecía que Waltz se había esforzado mucho en el asunto, pero por desgracia, no puso su esfuerzo en el lugar correcto.

—Sr.

Waltz, no esperaba que fuese usted —dijo Rhode con el ceño fruncido.

No pensaba que Waltz haría algún movimiento pero, al parecer, tuvo la confianza para hacerlo.

Era el tipo de persona que no podía esperar para destruir a su enemigo personalmente, así que tenía sentido que no quisiera perderse una oportunidad tan buena.

—¡Ja, ja, ja!

Waltz se rio a carcajadas.

Entonces, extendió la mano para invitar a Rhode a sentarse.

—Por favor, tome asiento, Sr.

Rhode.

No tiene que ser tan modesto.

—No pretendo ser modesto.

Rhode tomó una silla, se sentó frente a Waltz y lo miró en silencio.

Waltz se rio y se frotó la barbilla.

Sonrió arrogantemente como si fuese el ganador y asintió.

—Parece que se enfrenta a un gran problema, Sr.

Rhode.

—Está en lo correcto, Sr.

Waltz —contestó Rhode frunciendo el ceño.

La sonrisa de Waltz se agrandó.

Luego levantó la jarra sobre la mesa y le sirvió una copa de vino.

—Tengo una manera de resolver su problema, pero… Sr.

Rhode, quiero que me prometa una cosa y le garantizo que la Srta.

Christie se recuperará pronto.

—¿De qué se trata?

—Es simple y fácil —dijo Waltz, y separó sus manos—.

Quiero que abandone la batalla de mañana.

A cambio, le ayudaré a quitar la maldición de la Srta.

Christie.

¿Qué le parece, Sr.

Rhode?

Por supuesto, entiendo que los premios para el ganador son muy tentadores, pero no se pueden comparar con la vida de la persona que le es más importante, ¿verdad?

—Parece que el incidente que ocurrió por la tarde lo causó usted —dijo Rhode con gesto adusto.

—Usted es inteligente, Sr.

Rhode, así que creo que sabe cuál es la mejor opción.

—Es una muy buena propuesta.

Rhode bajó la cabeza y jugó con la copa de vino en sus manos.

Waltz lo miraba en silencio estando 100 por ciento seguro de que aceptaría sus condiciones.

Tal y como Rhode esperaba, el incidente que ocurrió a la tarde lo había causado Waltz.

Aunque Rhode era poderoso, sus subordinados eran mucho más débiles que los miembros de las hermandades.

En un principio, Waltz quiso tomar a Christie como rehén para amenazar a Rhode y hacer que abandonara la partida, pero no esperaba que los mercenarios fuesen tan tenaces.

Le hubiese sido fácil matarlos en cuestión de minutos, pero no quería levantar demasiadas sospechas, y alertar a Lydia.

Afortunadamente, tenía un plan de emergencia.

Después de forzar a Kavos y a Shauna a retirarse, usó en Christie la reliquia de su familia, «Lágrimas de Pena», y se escapó rápidamente.

Antes del incidente, investigó a la gente alrededor de Rhode y la situación de Christie llamó su atención, sin mencionar que se veían exactamente iguales y que fácilmente podrían confundirse como hermanos.

Según el informe, Rhode la quería mucho, así que a Waltz se le ocurrió esa idea para forzarlo a abandonar la final de la competencia.

En cualquier caso, estaba preocupado por el poder de Rhode, ya que el viejo Rosen no estaba seguro de si podría derrotarlo o no.

Por lo tanto, en lugar de poner sus esperanzas en la suerte, le fue más seguro abordarlo de manera más realista.

Rhode se sirvió más vino y, poco después, levantó la cabeza y sonrió.

Eso dejó perplejo a Waltz, pero si allí hubiese alguien que conociera bien a Rhode, seguramente le informaría que era una señal peligrosa.

Cada vez que Rhode le sonreía a alguien que no fuera Christie, nada bueno salía de ello.

—Esa es una gran propuesta, Sr.

Waltz, pero tengo una sugerencia mejor.

Rhode bajó la copa de vino.

Se recostó en la silla y miró al hombre con los ojos entrecerrados.

—Me gustaría escuchar los detalles… Por razones desconocidas, Waltz sintió un vacío en el estómago y su instinto le decía que las cosas estaban por salirse de control.

—¿Qué tal esto…?

Rhode cruzó los brazos y la sonrisa en su cara se amplió.

—Deme la espada «Lágrimas de Pena» y la destruiré.

¿No le parece mejor?

Waltz se enfurruñó.

—Le aconsejo que lo piense bien antes de darme una respuesta, Sr.

Rhode.

—Lo mismo le digo a usted, Sr.

Waltz.

Rhode tiró algo sobre la mesa; era un dedo con un anillo de araña oscuro.

A juzgar por la herida, parecía que lo habían cortado hace poco tiempo.

—¡Esto es…!

El rostro de Waltz empalideció.

Se levantó abruptamente y miró a Rhode enfadado.

—Tú… —Le aconsejo que lo piense bien antes de darme una respuesta, Sr.

Waltz —dijo Rhode recostado en la silla, relajado—.

Si mi memoria no me falla, el joven dueño de este dedo es el heredero de su familia.

Si quiere verlo vivo, será mejor que acepte mi propuesta, o si no… —O si no…¿Qué vas a hacer?

Waltz finalmente perdió la compostura.

Apretó los dientes y lo miró fijamente.

Sin embargo, Rhode no respondió directamente a su pregunta.

En cambio, disfrutó del paisaje del lago desde la ventana y meneó la cabeza.

—El muelle es peligroso por las noches, Sr.

Waltz.

Sería muy trágico que un joven se ahogara por accidente, ¿cierto?

—¡Ja!

Qué amenaza tan tonta —dijo Waltz fríamente y se quedó en silencio durante unos instantes.

—Puede que sea tonta, pero soy paciente —respondió Rhode mientras sacaba un reloj de bolsillo.

—Puedo esperar su respuesta aquí mismo, pero por cada hora que pase, mis subordinados le cortarán los dedos de las manos, de los pies y sus cuatro extremidades, una por una.

Pero no se preocupe, por favor.

Mis subordinados y yo tenemos mucha experiencia en provocar gran dolor a otros.

Por supuesto, también puedo hacerles algunas pequeñas sugerencias.

Le garantizo que experimentará la tortura más dolorosa que existe.

Todo depende de lo que elija, Sr.

Waltz.

Como padre, es hora de que tome una decisión.

Rhode volvió a poner el reloj en su bolsillo y sonrió.

—No se preocupe, Sr.

Waltz.

Todavía tenemos mucho tiempo.

Soy una persona paciente y el resto depende de su elección.

Waltz reflexionó profundamente.

Miró el dedo en la mesa y apretó los dientes.

Tal como Rhode esperaba, Mona era el único hijo de Waltz.

Waltz había viajado por el continente durante toda su vida y solo tenía a Mona, que era su mundo y el único heredero de su familia.

Pero, Waltz no comprendía cómo Rhode sabía eso.

Por seguridad, solo unos pocos de sus ayudantes de confianza en Liberty Wings lo conocían, y la madre de Mona había muerto después de dar a luz.

¿De dónde había sacado esa información el joven?

«¡Cometí un error de cálculo!» Con eso en mente, Waltz apretó los dientes.

Podía ver que Rhode hablaba en serio y que incluso sabía de la reliquia de su familia, la espada «Lágrimas de Pena».

«Maldita sea, ¿quién es este joven?

¿Cómo sabe tanto al respecto?» Waltz sintió escalofríos.

Al final, se dio cuenta de lo tonto que fue por las cosas que había hecho.

Pero ahora, ¿qué podría hacer?

—Acepto su sugerencia, Sr.

Rhode.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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