KONMETSU - Capítulo 66
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 66: KONMETSU-CAPITULO 65: EL CAMINO HACIA EL DOLOR.
Seiji no deja de gritar, su voz quebrándose entre rabia y desesperación mientras presiona la herida de Asuka con manos temblorosas.
La sangre no se detiene, y su respiración se vuelve cada vez más caótica.
Seiji: «Maldita sea…»
Seiji: «¡¿Qué hiciste?!»
Aprieta más la herida, como si pudiera obligar al tiempo ah retroceder.
“¡Hey, mírame! ¡Asuka, mírame!”
Se inclina más hacia ella, desesperado.
Seiji: «Asuka… mírame. No cierres los ojos.»
Seiji: «Quédate conmigo… ¿sí?»
Su voz se rompe.
Seiji: «¿Me oyes?»
Seiji: «Asuka… respóndeme.»
Pero para Asuka, todo empieza ah alejarse.
El sonido de su voz se vuelve distante, como si estuviera bajo el agua.
Su mente se desliza y los recuerdos la arrastran.
Asuka: [¿Por qué…?]
Asuka: [¿Por qué es así conmigo…?]
La pregunta nace débil dentro de ella.
Asuka: [Siempre… termina igual…]
Recuerdo.
Un salón de clases.
Silencio.
Un plato de comida frente ah ella.
Asuka: [Come… por favor… tienes que comer…]
Lleva la comida ah su boca.
Pero no puede.
Su cuerpo reacciona de inmediato.
Lo vomita.
Asuka: [No… otra vez no…]
Se sujeta el estómago, temblando.
Asuka: [¿Por qué…?]
Asuka: [¿Por qué no puedo ser normal… como los demás…?]
Las voces llegan.
Voces: [Porque no eres normal.]
Voces: [Nunca lo has sido.]
Asuka: […Cállense…]
Pero no se detienen.
Voces: [Mírate.]
Voces: [Siempre serás así. Siempre vas ah estar sola.]
Asuka: [No… por favor…]
Voces: [Nadie se quedará contigo… porque no hay nada que quedarse.]
Asuka se agrra la cabeza desesperada.
Asuka: [Deténganse… de una vez.]
Las escenas cambian.
Calles vacías.
Noches interminables.
El hambre se vuelve insoportable.
Asuka: [Duele… duele demasiado…]
Cae de rodillas en el recuerdo, sujetándose el cuerpo.
Asuka: [No aguanto más…]
Las voces susurran otra vez.
Voces: [Lo sabes.]
Voces: [Sabes lo que tienes que hacer.]
Asuka: [No…]
Voces: [Deja de luchar.]
Voces: [No puedes ir contra lo inevitable.]
Sus manos tiemblan.
Asuka: [No quiero…]
Voces: [Entonces acepta lo que eres.]
Voces: [Sé lo que tienes que ser.]
Asuka: [Cállense…]
Voces: [Tu cuerpo lo pide. Tu naturaleza no va ah cambiar.]
Voces: [No luches más.]
Voces: [Solo… cede.]
Asuka: [¡NO!]
Pero al final cede.
El recuerdo se fragmenta en rostros de personas tirados en el suelo muertas.
Asuka: [Yo… no quería…]
Asuka: [No quería hacerlo…]
Las lágrimas caen.
Asuka: [Lo siento… lo siento mucho…]
Su respiración falla.
Asuka: [De verdad… lo siento…]
La culpa la aplasta.
Asuka: [Soy un monstruo…]
Asuka: [Siempre lo he sido…]
Los recuerdos siguen.
Intentos fallidos.
Alturas.
Un filo en sus manos.
Asuka: [Hazlo… termina con esto…]
Su voz en el pasado, vacía.
Asuka: [Ya no quiero sentir esto…]
Asuka: [Ya no quiero ser así…]
Pero su mano tiembla.
Asuka: […No puedo…]
Cae de rodillas.
Asuka: [¿Por qué…?]
Asuka: [¿Por qué no puedo… ni siquiera hacer esto…?]
Las voces regresan.
Asuka: [Ni siquiera puedo terminar con mi vida…]
Voces: [Lo ves… dices que quieres morir, pero no puedes… ¿sabes por qué porque no quieres… que patética eres.]
Asuka: [Cállense…]
Asuka: [Cállense…]
Asuka: [Alguien…]
Asuka: [Por favor… máteme.]
En el presente, sus ojos apenas logran enfocarse.
Ve ah Seiji.
Escucha su voz rompiéndose por ella.
Seiji: «¿Me oyes?»
Seiji: «Asuka… respóndeme.»
Presiona más la herida.
Seiji: «No cierres los ojos resiste por favor.»
Asuka lo mira, débil confundida.
Sus dedos se mueven lentamente, aferrándose ah su ropa.
Asuka: «¿Por… qué?»
Seiji se acerca más.
Seiji: «…¿Qué dijiste?»
Ella apenas puede hablar.
Asuka: «¿Por qué eres así conmigo…?»
Las lágrimas no se detienen.
Asuka: «Yo no soy alguien que merezca… compasión… ni cariño de tu parte…»
Seiji niega de inmediato.
Seiji: «…Eso no es cierto.»
Ella continúa, como si necesitara vaciar todo antes de desaparecer.
Asuka: «Sí lo es…»
Asuka: «Sabes lo que soy… hice cosas… horribles, Seiji…»
Su voz tiembla.
Asuka: «Para poder vivir… tuve que matar.»
Asuka: «…Tuve que hacerlo.»
Asuka: «Comí… personas.»
Cierra los ojos un instante.
Asuka: «Y aun así…»
Asuka: «Aun así quería morir…»
Su agarre es débil.
Asuka: «Lo intenté… muchas veces…»
Asuka: «Pero nunca pude…»
Respira con dificultad una lágrima más cae.
Asuka: «Ni siquiera tuve el valor…»
Silencio.
Asuka: «Soy una basura…»
Asuka: «Una basura humana…»
Asuka: «Debería… morir de una vez por todas…»
Seiji aprieta los dientes con fuerza.
Seiji: «…No.»
Seiji: «Claro que no.»
Su voz es baja, pero firme.
Seiji: «No vuelvas a decir eso.»
Asuka lo mira, sorprendida.
Seiji se inclina más hacia ella.
Seiji: «No eres una basura.»
Seiji: «Y no voy ah permitir que hables así de ti misma.»
Asuka: «…»
Su voz tiembla, pero no duda.
Seiji: «Todo lo que hiciste… no fue porque quisieras.»
Seiji: «Estabas sola. Sin nadie que te ayudara… sin nadie que te diera la mano.»
Seiji: «Y…Sí.»
Seiji: «Sé que hubo gente inocente… y no voy ah fingir que eso no importa.»
Seiji: «Pero eso no es todo lo que eres. No te reduce solo ah eso.»
Seiji: «No elegiste esa situación. No elegiste tener que sobrevivir de esa manera tan horrible.»
Asuka niega levemente.
Asuka: «No… no entiendes…»
Seiji la interrumpe.
Seiji: «Un verdadero monstruo… no se arrepiente. No duda. No sufre por lo que hizo.»
Respira hondo.
Seiji: «Pero tú sí.»
Seiji: «Sigues sintiendo culpa. Sigues doliéndote por ello.»
Se acerca más.
Seiji: «Eso ya dice quién eres en realidad.»
Asuka se queda en silencio.
Seiji no aparta la mirada.
Seiji: «Escúchame bien, Asuka.»
Su tono baja, pero es firme.
Seiji: «No te voy a dar la espalda… no como todos los demás.»
Asuka: «…»
Aprieta su mano.
Seiji: «No importa lo que haya pasado.»
Hace una pausa.
Seiji: «No importa lo que creas que eres.»
Su voz es clara.
Seiji: «Yo no me voy ah ir.»
Asuka lo mira, completamente rota sin entender cómo alguien puede quedarse.
Y por primera vez
No sabe qué decir.
Asuka lo mira.
Por primera vez, sin duda sin miedo sin huir.
Sus ojos, aún llenos de dolor, se fijan en los de Seiji como si quisiera grabarlo en su memoria, como si ese momento fuera lo único que realmente importa.
Una última lágrima se forma.
Tiembla.
Y cae lentamente por su mejilla.
Su voz es débil pero clara.
Asuka: «Sei… ji…»
Él se inclina más hacia ella de inmediato.
eiji: «No te esfuerces.»
Seiji: «No tienes que hablar ahora.»
Ella niega suavemente.
Asuka: «No…»
Respira con dificultad.
Asuka: «Tengo… que decirlo…»
Seiji: «…»
Sus dedos apenas logran aferrarse ah su ropa una vez más.
Asuka: «Gracias…»
Seiji se queda en silencio un segundo, sin entender oh sin querer entender.
Seiji: «¡Por… qué?»
Asuka lo mira con una calma que no había tenido en toda la pelea.
Asuka: «Gracias por… no dejarme…»
Asuka: «Por quedarte… ah mi lado… después de todo…»
Asuka: «Por no… abandonarme…»
Su voz se rompe apenas.
Asuka: «Como todos los demás…»
Seiji aprieta los dientes, negando.
Seiji: «…»
Ella continúa, aunque cada palabra le cueste.
Asuka: «Yo…»
Asuka: «Hice… tantas cosas…»
Asuka: «Cosas… que no puedo… deshacer…»
Seiji: «…No tienes que—»
Asuka: «Déjame… terminar…»
Asuka: «Mate ah personas… lastimé… ah gente que no lo merecía…»
Una pequeña pausa su respiración es cada vez más débil.
Asuka: «Y aun así… tú… sigues aquí…»
Asuka: «Incluso… intenté… matarte…»
Seiji: «…»
Sus ojos comienzan ah perder fuerza, pero aún lo mira.
Asuka: «No… entiendo… por qué…»
Asuka: «Pero… gracias por no dejarme en… verdad… gracias Seiji.»
Silencio.
Su mano pierde fuerza.
Se desliza lentamente hasta caer al suelo.
Sus ojos se cierran.
Y no vuelven ah abrirse.
Seiji: «¿Asuka?»
Seiji se queda congelado.
Su cuerpo no reacciona de inmediato, como si su mente se negara ah aceptar lo que acaba de pasar.
Seiji: «¿Asuka?»
Su voz es baja.
Frágil.
La sacude levemente.
Seiji: «Oye…»
Seiji: «Ya dijiste suficiente…»
Su respiración se acelera.
Seiji: «Deja de jugar.»
Seiji: «Esto no tiene gracia.»
La acerca más a él.
Seiji: «Asuka… respóndeme.»
No hay respuesta.
El mundo se rompe.
eiji: «! NO, NO, NOOO ¡»
El grito sale desde lo más profundo, desgarrado, lleno de un dolor que no puede contener.
Seiji: «!NO TE VAYAS POR FAVOR ASUKA¡»
Aprieta su cuerpo contra él, como si pudiera traerla de vuelta solo con eso.
Seiji: «¡ASUKA, RESPONDE!»
Su voz se quiebra completamente.
Seiji: «Por… favor.»
Las lágrimas comienzan ah caer sin control.
Seiji: «Asuka.»
Ah unos metros de distancia Sharon observa.
En silencio.
Sin intervenir.
Sin emoción visible.
Solo mirando cómo todo se desmorona frente ah él.
Sharon observa la escena en silencio unos segundos más y luego sonríe.
Una sonrisa ligera.
Cruel.
Sharon: «…¿Ya se murió?»
Sharon: «Vaya… tardó bastante en hacerlo, ¿no?»
Se cruza de brazos, mirando el cuerpo inmóvil de Asuka.
Sharon: «La verdad… esperaba un poco más de drama.»
Luego vuelve su mirada hacia Seiji, que aún está arrodillado, destrozado.
Sharon: «Pero bueno… supongo que esto también sirve.»
Sharon: «¿Y tú qué opinas?»
Seiji no responde.
No de inmediato.
Sus manos aún tiemblan mientras sostiene ah Asuka.
Pero poco ah poco, con un cuidado que contrasta con todo lo demás, la recuesta suavemente en el suelo.
La acomoda.
Como si aún pudiera sentirlo como si aún importara cada detalle luego baja la cabeza un segundo.
Silencio.
Y se levanta.
Lentamente.
Sin prisa.
Sin decir nada.
Empieza ah caminar hacia Sharon.
Un paso.
Luego otro.
Su rostro ya no muestra desesperación.
Ni lágrimas.
Solo algo mucho más frío.
Más peligroso.
Sharon lo observa, divertida.
Sharon: «…¿Y esa mirada?»
Sharon: «Vaya, vaya…»
Sharon: «¿Me vas ah fulminar con los ojos oh qué?»
Seiji no responde.
Sigue caminando.
Su mirada fija en ella.
Vacía.
Cuando está lo suficientemente cerca desaparece.
Sharon: «¿Hm?»
En un instante, aparece frente ah Sharon y lanza un ataque brutal, directo, cargado de toda su fuerza y furia contenida.
El impacto destruye el lugar donde ella estaba.
El suelo se rompe.
Los escombros salen disparados.
El aire se sacude con violencia.
Pero no hay nada Sharon ya no está ahí aparece ah unos metros, intacta.
Ilesa.
Se sacude el hombro con calma, como si nada hubiera pasado.
Sharon: «¿Oh?»
Sharon: «Eso estuvo cerca… pero no fue suficiente.»
Mira el cráter dejado por el ataque.
Luego vuelve ah él.
Sharon: «Mírate…»
Sharon: «Porque yo solo veo ah alguien desesperado que golpea sin pensar.»
Seiji: «…»
Sharon: «¿Todo por eso?»
Sharon: «¿Por una chica?»
Seiji se queda de pie entre la destrucción.
En silencio.
Pero esta vez no hay palabras.
Seiji no duda.
Desaparece de su posición y se lanza directo hacia Sharon, su velocidad cortando el aire con violencia.
No hay advertencia, no hay palabras solo intención pura de destruir Sharon lo ve venir.
Y sonríe.
Su brazo se deforma al instante, alargándose, endureciéndose hasta tomar la forma de una guadaña afilada que brilla débilmente con un filo antinatural.
Sharon: «Vamos. Así me gusta…»
Gira sobre sí misma y lanza un corte amplio, directo al punto donde Seiji iba ah aparecer.
Pero él reacciona ah tiempo.
Se inclina en el último segundo, sintiendo el filo pasar peligrosamente cerca de su rostro.
El aire se corta con un sonido seco.
No se detiene.
Aprovecha la apertura se mete dentro del rango de ataque.
Seiji: «Te tengo.»
Su mano se tensa, concentrando energía.
Seiji: «Técnica de Liberación… Convergencia.»
El impacto llega.
Directo.
Brutal.
Golpea el cuerpo de Sharon con una fuerza comprimida que estalla en el punto de contacto.
Obligándola ah retroceder varios metros, arrastrándose por el suelo entre escombros.
El choque resuena en toda la zona.
Por un segundo, hay silencio.
Seiji baja el puño lentamente, pero algo no encaja.
Una gota cae mira su mano sangre.
Frunce el ceño, sin entender.
Sharon se detiene ah lo lejos.
Se incorpora con calma.
Como si el golpe no hubiera sido suficiente.
Lentamente, levanta su camisa un poco.
Revelando su costado.
Allí, sobresale una estructura afilada, casi como una cuchilla integrada ah su cuerpo, cubierta con su propia sangre y con restos del impacto.
Sonríe.
Sharon: «Vaya… eso sí que fue un buen golpe.»
Sharon: «Si eso me hubiera dado de lleno… prefiero no imaginarlo.»
Levanta la mirada hacia él, divertida.
Sharon: «Pero golpeas con emoción… no con intención.»
Se limpia la sangre con los dedos, sin perder esa sonrisa.
Sharon: «Y así… nunca vas ah derrotarme.»
Seiji no responde.
Pero ahora lo entiende.
Ese golpe no fue limpio.
Y contra alguien como ella eso puede costarle caro.
Sharon deja caer lentamente la tela de su camisa, como si nada de lo ocurrido tuviera peso real.
Su sonrisa no desaparece.
Al contrario, se ensancha un poco más mientras observa ah Seiji con un brillo peligroso en los ojos.
Sharon: «Bueno listo oh no haya voy.»
Sus brazos comienzan ah cambiar.
La piel se ondula, se tensa y luego se deforma.
De ambos antebrazos emergen filos alargados, curvos, brillantes.
No es solo una transformación es como si su propio cuerpo se convirtiera en un arma completa.
Sharon: «Muéstrame de que estas hecho.»
Desaparece.
Aparece frente ah él en el siguiente instante.
El primer corte llega sin aviso.
Seiji apenas logra reaccionar.
Cruza los brazos y desvía el ataque, pero la fuerza lo empuja varios pasos hacia atrás, sus pies arrastrándose entre los escombros.
No hay pausa.
Sharon gira, encadenando otro ataque desde un ángulo imposible.
Sus cuchillas cambian de forma ah mitad del movimiento, alargándose para alcanzar más distancia.
Seiji se agacha, el filo pasando sobre su cabeza.
Contraataca con un golpe directo al torso.
Pero Sharon se repliega como si su cuerpo no tuviera estructura fija.
Esquivando por centímetros y respondiendo con una estocada al costado.
Seiji logra girar, pero no lo suficiente.
El filo roza su costado.
Un corte limpio.
Sangre.
Seiji: «Tch¡»
Respira más fuerte.
Sharon: «¿Que eso es todo? pensé que estarías más motivado.»
Vuelve ah lanzarse.
Ahora más rápida.
Sus brazos cambian constantemente.
Guadañas, lanzas, hojas cortas cada ataque es distinto, impredecible.
No hay patrón fijo.
No hay ritmo que aprender.
Seiji bloquea uno, esquiva otro, pero cada movimiento le exige más.
Su cuerpo empieza ah resentirlo.
Otro corte aparece en su hombro.
Luego otro en su brazo.
No son profundos pero se acumulan.
Sharon: «¿Qué te sucede?»
Sharon: «Hace un momento parecías tan decidido…»
Seiji aprieta los dientes.
Seiji: «…gh…»
Intenta cerrar distancia otra vez.
Lanza una combinación rápida, buscando forzar un error.
Pero Sharon responde deformando su brazo en múltiples filos pequeños que interceptan sus golpes.
Desviándolos antes de que conecten.
Luego contraataca.
Un corte descendente.
Seiji bloquea, pero el filo se divide en dos ah mitad del trayecto.
Seiji: [¿Pero qué?]
No logra cubrir ambos.
Uno pasa.
Corte en el pecho.
Retrocede con fuerza, respirando pesado.
La sangre cae al suelo.
Sharon se detiene unos metros adelante, mirándolo con una calma casi aburrida.
Sharon: «Te estás desmoronando.»
Levanta uno de sus brazos, el filo extendiéndose lentamente.
Sharon: «¿Dime te duele?»
Sharon: «Qué problema tan serio… dejame ayudarte un poco ¿Sí?»
Desaparece otra vez.
Aparece detrás.
Seiji se gira justo a tiempo para bloquear.
Pero el impacto lo hace caer de rodillas por un instante.
El suelo se agrieta bajo él.
Sharon: «Vamos levántate. Aun no termino contigo.»
Seiji respira con dificultad.
Su cuerpo duele.
Su mente arde.
Pero sus ojos no cambian.
Se levanta.
Lentamente.
Seiji: «No importa.»
Aprieta los puños.
Seiji: «Nada de esto importa. Ni el dolor… ni las heridas…»
Levanta la mirada hacia ella.
Seiji: «Te voy ah matar.»
Sharon sonríe.
Sharon: «Y aun así… ¿Crees que puedes ganarme?»
Sin esperar repuesta se lanza otra vez.
La pelea se vuelve más salvaje.
Más cruda.
Sharon no le da respiro.
Aparece y desaparece ah su alrededor como una sombra viva.
Sus brazos cambiando de forma en cada instante.
Cuchillas largas, filos curvos, puntas que se estiran sin lógica cada ataque llega desde un ángulo distinto, imposible de anticipar.
Seiji intenta seguirle el ritmo.
Pero ya no es suficiente.
Un corte cruza su espalda.
Otro abre su brazo.
Uno más le alcanza el muslo, haciéndolo perder estabilidad por un segundo.
Sharon lanza otro ataque que Seiji apenas logra esquivar.
Sharon: «¿Qué pasa?»
Seiji respira con dificultad.
Su cuerpo está lleno de heridas.
Sangra.
Y lo peor no encuentra la forma de contrarrestarla.
Sharon: «Mírate… apenas puedes mantenerte en pie. Y aun así hablas de matarme… qué adorable.»
Seiji: «…»
Sharon: «Esa mirada… llena de rabia, de dolor…»
Sharon: «Es exactamente lo que te está debilitando.»
Otro ataque.
Seiji intenta responder, pero llega tarde.
El filo le corta el costado.
Cae de rodillas por un instante.
Seiji: [Maldición no se que hacer.]
Su visión se nubla por un segundo.
Su respiración es irregular.
No hay patrón.
No hay apertura.
Nada.
Sharon se acerca caminando lentamente, sus brazos aún transformados, listos para rematar.
Sharon: «Se acabo fin del juego.»
Seiji baja la cabeza.
Su cuerpo tiembla, pero no se rinde.
Recuerda.
Asuka.
Su voz.
Su mano cayendo.
Su última mirada.
Asuka: «”Gracias”»
Sus ojos cambian.
Se levanta de golpe.
Sharon ataca.
Directo.
Sin dudar.
Pero esta vez Seiji no retrocede.
Avanza.
De frente.
El filo atraviesa su hombro, perforándolo.
Seiji: «Pero qué diablos.»
Sharon abre los ojos apenas.
No esperaba eso Seiji no se detiene ignora el dolor, ignora la sangre se acerca lo suficiente.
Y la sujeta.
Fuerte.
Seiji: «Ahora si te tengo.»
Su energía se concentra de nuevo, más inestable más violenta.
Seiji: «Técnica de Liberación: Convergencia.»
El impacto es brutal.
Explota desde el punto de contacto.
Lanzando ah Sharon con una fuerza devastadora.
Su cuerpo sale disparado se estrella contra un edificio el concreto se rompe el impacto retumba por toda la zona.
Silencio.
Luego.
Un sonido seco.
Sharon cae al suelo.
De rodillas primero.
Y luego hacia un lado.
Tose.
Sangre.
Sharon: «Kgh»
La escupe, manchando el suelo.
Su respiración se vuelve pesada por primera vez.
Seiji permanece de pie ah lo lejos.
Cubierto de sangre.
Herido.
Pero aún firme.
La pelea finalmente empieza ah inclinarse.
Sharon permanece en el suelo unos segundos, su respiración pesada irregular.
La sangre aún gotea de su boca, manchando el concreto bajo ella.
Pero entonces se ríe.
Baja.
Inestable.
Apoya una mano en el suelo y se levanta lentamente.
Limpiándose la sangre con el dorso de la mano.
Sharon: «… Ese sí que fue un buen golpe.»
Una sonrisa torcida se forma en su rostro.
Mira la sangre de sus dedos.
Sharon: «Sabe algo. No recuerdo la última vez que vi algo así.»
Alza la mirada hacia Seiji.
Sus ojos ya no son solo burlones.
Son peligrosos.
Sharon: «De hecho. Creo que esta es la primera vez que veo mi propia sangre.»
Sharon: «Debes estar orgulloso lograste hacerme sangrar.»
Sharon: «Entre todos los que han enfrentado ah mí… tú eres el primero en lograr herirme.»
Aprieta los dedos, dejando que la sangre escurra.
Sharon: «El primero… y también vas ah ser el último.»
Seiji: «…»
Su expresión cambia.
Se endurece.
Sharon: «¿Sabes lo que eso significa?»
Sharon: «Que este momento… es lo mejor que vas ah conseguir.»
Da un paso al frente.
La presión en el ambiente aumenta.
Sharon: «Porque a partir de ahora… no voy ah contenerme.»
Sharon: «No voy ah jugar contigo. No voy ah darte más oportunidades.»
Sharon: «Así que más te vale… que hayas dejado todo en orden.»
Sharon: «Que hayas dicho tus últimas palabras… que hayas escrito tu carta de despedida…»
Sus brazos vuelven a deformarse, pero esta vez de manera más agresiva, más caótica.
Los filos se multiplican, se superponen.
Como si su cuerpo estuviera perdiendo cualquier forma estable.
Sharon: «Porque te aseguro algo… ya tienes un asiento reservado.»
Sharon: «En primera fila… directo al infierno.»
Desaparece.
Y aparece frente ah él en el siguiente instante.
Más rápida.
Más letal.
El primer corte es inmediato.
Seiji apenas lo ve.
Una línea roja cruza su pecho.
Luego otro.
Y otro.
No hay tiempo de reacción Sharon ya no está jugando.
Sus ataques son constantes, implacables.
Una tormenta de filos que vienen desde todas direcciones.
Cada intento de defensa de Seiji llega tarde.
Su cuerpo empieza ah fallar.
Un corte en la pierna lo hace tambalear.
Otro en el brazo le debilita la guardia.
Aparece frente ah él.
Un corte diagonal.
Seiji intenta bloquear, pero no puede la herida se abre.
Cae de rodillas.
Su respiración es un caos.
Su visión se vuelve borrosa.
Sharon: «¿Lo sientes?»
Sharon: «La diferencia entre nosotros.»
Sharon: «Ese golpe anterior… fue un accidente que no volverá ah repetirse.»
Sharon: «Esto es lo que pasa cuando alguien cree que puede alcanzarme.»
Sharon: «Te voy a desmembrar poco ah poco. Hasta que no quede nada de tí.»
Su brazo se transforma en una hoja larga, afilada directa ah su frente.
Seiji no puede moverse su cuerpo no responde el filo se acerca.
Un centímetro.
Menos.
Y entonces un impacto brutal rompe la escena.
Desde un costado, algo enorme irrumpe con violencia.
Una anaconda gigantesca envuelve ah Sharon en un instante apretándola con fuerza antes de lanzarla lejos.
Su cuerpo sale disparado.
Se estrella contra un edificio, rompiendo parte de la estructura.
El polvo se levanta.
Silencio.
Seiji parpadea, aturdido.
Seiji: «…»
Seiji: «¿Quién…?»
Gira la mirada.
Y lo ve.
Seiji: «…Tetsuya.»
De pie a unos metros, firme, con una presencia completamente distinta al caos alrededor.
La anaconda se disipa lentamente, como si nunca hubiera estado ahí.
Tetsuya lo observa de arriba abajo, evaluando sus heridas.
Tetsuya: «Vaya… sí que estás hecho una mierda.»
Tetsuya: «Heridas por todas partes.»
Tetsuya: «Y aun así sigues de pie.»
Tetsuya: «No sé si llamarlo valentía… oh pura terquedad.»
Tetsuya: «Aunque… parece que te estaban dando una buena paliza.»
Da un paso más cerca.
Tetsuya: «Dime algo.»
Tetsuya: «¿Puedes seguir de pie… o ya llegué demasiado tarde?»
Tetsuya: «Porque si ya no puedes pelear… entonces esto pasa ah ser mi problema.»
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com