KONMETSU - Capítulo 70
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Capítulo 70: KONMETSU-CAPITULO 69: VERDADERA FORMA.
Mitsuri y Mika se mueven al mismo tiempo.
El suelo cruje bajo sus pies cuando ambas se lanzan al ataque, sincronizadas, directas, sin dudar ni un segundo.
La distancia entre ellas y el demonio desaparece en un instante.
Mitsuri entra por el frente, su bastón ya en movimiento, girando con precisión, buscando abrir una defensa.
Mitsuri: «Lo tengo de frente.»
Mitsuri: «Voy ah abrirle espacio, estén listos.»
Mika va por el costado, acelerando justo en el último segundo, su puño cargado, listo para impactar.
Mika: «Mantenlo ocupado solo necesito un segundo.»
El demonio no retrocede.
Pero tampoco espera.
Se mueve.
Un leve giro del cuerpo.
El bastón de Mitsuri pasa rozando, fallando por milímetros.
Mitsuri: [Que acaso leyó mi movimiento.]
Mika lanza el golpe, pero el demonio bloquea un solo brazo.
Detiene el puñetazo con facilidad.
El impacto resuena.
Pero no lo mueve.
Mitsuri reacciona de inmediato, cambiando la trayectoria del bastón en pleno movimiento y atacando otra vez desde otro ángulo.
Esta vez conecta.
Un golpe limpio al costado.
Pero no hay efecto el demonio apenas gira la cabeza Mika lo ve.
Mika: «No le hice nada… esto es peor de lo que pensé.»
El demonio responde.
Rápido.
Demasiado.
Lanza un contraataque directo hacia Mitsuri que esta apunto de conectar..
Mika: «…¡Mitsuri, cuidado!»
Mika interviene, empujándola fuera del rango.
El golpe pasa, destruyendo parte del suelo donde estaban hace un segundo.
Mitsuri recupera el equilibrio.
Mitsuri: «Gracias Mika de verdad muchas gracias.»
Mika asiente.
Mika: «No te confíes.»
Mika: «Ese movimiento fue demasiado rápido.»
Mitsuri responde.
Mitsuri: «Sí… ahora sí estamos en problemas.»
El demonio ya está frente ah ellas otra vez.
Sin darles espacio.
Ataca.
Mitsuri bloquea con el bastón, pero la fuerza la hace retroceder varios pasos.
Mika intenta flanquearlo pero el demonio gira siempre un paso adelante.
Mika: «¡Es demasiado rápido!»
Mika: «Apenas se mueve y ya está en otro punto.»
Mitsuri aprieta los dientes.
Mitsuri: «¡Y extremadamente resistente!»
Mitsuri: «¡Nuestros golpes no le están haciendo nada!»
Mitsuri: «Es como golpear una pared de concreto solido…»
Mika corree buscando forma de atacar.
Mika: «Velocidad alta… resistencia absurda… y todavía no muestra señales de cansancio.»
El demonio lanza otro golpe.
Mika lo esquiva por poco, sintiendo el viento del impacto pasar por su rostro.
Mika: «Por poco y me destruye la cabeza…»
Ambas retroceden un poco, reajustando su posición.
Respiran.
Se miran.
Y vuelven ah avanzar porque ya lo entendieron esto no será un combate corto.
Y si dudan No habrá segunda oportunidad.
El combate no se detiene ni un segundo.
Mitsuri y Mika continúan presionando, alternando ataques, intentando encontrar una apertura en ese cuerpo que parece ignorar el daño.
El demonio responde ah cada movimiento, bloqueando, esquivando, contraatacando con una velocidad que no les da margen.
Mika lanza otro puñetazo directo.
Mitsuri entra con el bastón desde arriba.
Pero en ese instante el aire cambia.
Sora aparece desde la distancia, su energía estallando ah su alrededor.
Sora: «¡Mika, Mitsuri, apártense!»
Sora: «¡Ahora mismo!»
Mika reacciona sin dudar.
Mika: «¡Mitsuri, atrás!»
Su técnica se activa.
Sora: «Técnica de Liberación… Incineración del Karma.»
El fuego brota de su cuerpo, intenso, violento, concentrándose en su brazo antes de ser disparado hacia adelante como una flecha ardiente que corta el aire directo hacia el demonio.
Mitsuri y Mika se separan al instante.
El proyectil impacta.
Explosión.
Las llamas envuelven al demonio, consumiendo el área donde se encontraba, levantando una ola de calor que empuja el aire en todas direcciones.
Mika: «¿Le dio?»
Pero no termina ahí.
Aozora ya está en posición.
Da un paso firme, levantando sus manos.
Aozora: «Técnica de Liberación… Dominio Polar.»
Su energía se manifiesta de inmediato.
Su mano izquierda se abre.
Aozora: «Atracción.»
Una fuerza invisible se activa, tirando de todo hacia un punto específico el centro donde está el demonio envuelto en llamas.
Escombros, restos, incluso las propias llamas parecen ser arrastradas hacia él, concentrando el impacto.
Luego su mano derecha.
Aozora: «Repulsión.»
Empuja.
Una fuerza opuesta estalla desde el mismo punto, liberando todo lo comprimido en una explosión dirigida.
Amplificando el ataque de Sora y lanzando la presión acumulada contra el demonio con una violencia descomunal.
El suelo se rompe.
El aire vibra.
El impacto sacude todo el lugar.
Mitsuri se cubre ligeramente.
Mitsuri: «…Eso sí que fue un cambio pasamos de no hacerle nada… ah cubrir todo el campo en segundos.»
Mika entrecierra los ojos, mirando entre el humo.
Mitsuri: «Si eso no lo detiene… entonces de verdad estamos en problemas.»
Sora baja el brazo, aún rodeado de fuego.
El humo cubre el área.
El polvo cae lentamente.
El silencio vuelve.
El humo comienza ah disiparse lentamente.
Las llamas se apagan.
El polvo cae.
Y poco ah poco la silueta del demonio vuelve a aparecer.
De pie.
En el mismo lugar.
Inmóvil.
El grupo observa en silencio, esperando ver algún signo de daño cualquier marca, cualquier grieta, cualquier rastro del impacto que recibió.
Pero no hay nada.
Ni un rasguño.
Ni una quemadura.
Ni una señal de haber sido alcanzado.
Está completamente intacto.
Mika es la primera en reaccionar, abriendo ligeramente los ojos.
Mitsuri: «Oye, oye, oye esto debe ser una broma verdad.»
Mika: «Recibió ambos ataques… de lleno. No debería estar así.»
Mitsuri baja un poco el bastón, impactada.
Mitsuri: «…Ni siquiera una señal de daño… es como si todo lo que hicimos… no hubiera servido de nada.»
Sora frunce el ceño, apretando los dientes.
Sora: «Mi técnica lo cubrió por completo. No hay forma de que saliera sin consecuencias.»
Aozora mantiene la mirada fija, pero su expresión cambia apenas.
Aozora: «Mi dominio también lo alcanzó.»
Seiran observa en silencio, más seria que antes.
Seiran: «…Tch.»
Seiran: «Entonces esto es peor de lo que creíamos no solo resiste…»
Seiran: «Tal vez la Técnica de Liberación de este demonio sea ignorar todos los ataques.»
Seiran: «Aunque es solo una suposición.»
Mika al escuchar eso da su opinión.
Mika: «Si eso es cierto… entonces no estamos lidiando con resistencia.»
Mika: «Eso explicaría por qué no importa cuánto impacto reciba… el resultado siempre es el mismo.»
Sora: «No.»
Sora: «Están equivocadas.»
Mika frunce el ceño.
Mika: «¿Qué?»
Sora: «Miren bien. No se queden con la primera impresión como lo hice yo.»
Mitsuri ajusta la vista.
Mitsuri: «Espera…»
Aozora también fija la mirada, buscando algún detalle.
Aozora: «…»
Mitsuri: «Ahí… en el costado.»
Aozora: «Es mínimo… pero por lo que puedo ver si recibió algo de daño.»
Sora: «Exacto no está ignorando todo. Solo está reduciendo el impacto… de forma absurda.»
Mika sonríe un poco apretando sus puños.
Mika: «…Entonces sí podemos dañarlo.»
Aozora: «Pero con este nivel… va ah ser mucho más difícil de lo que pensábamos.»
El demonio inclina levemente la cabeza.
Como si acabara de notar algo.
Como si ese ataque fuera lo suficiente para llamar su atención.
El silencio se vuelve más pesado.
Mika aprieta los puños.
Mika: «Entonces no es invencible. Solo… increíblemente difícil de dañar.»
Sora da un paso al frente, el fuego volviendo a arder a su alrededor.
Sora: «Sí.»
Sora: «Eso cambia las cosas.»
Mitsuri ajusta su postura.
Mitsuri: «Al menos ya sabemos que nuestros ataques sí funcionan… aunque sea poco.»
Aozora completa la idea, sin apartar la vista.
Aozora: «Entonces es cuestión de acumular daño. Golpe tras golpe… hasta que ceda.»
Seiran se estira un poco.
Seiran: «…Oh encontrar el punto exacto donde esa “reducción” falle.»
El demonio da un paso.
Uno solo.
Pero basta.
El demonio da un solo paso y desaparece no hay transición no hay aviso.
Solo velocidad pura.
Mitsuri: «¡Viene!»
Pero ya es tarde.
Aparece en medio de ellos, lanzando un golpe que rompe el aire ah su alrededor.
La presión es brutal, como si cada movimiento llevara el peso de todo su cuerpo concentrado en un solo punto.
Pero esta vez reaccionan.
Mitsuri gira sobre sí misma, usando el bastón para desviar el impacto en el último segundo.
Mitsuri: «Bien ahora exterminemos ah este desgraciado.»
El choque la hace retroceder, pero no cae.
Mika entra de inmediato, aprovechando ese instante.
Mika: «¡Ahora!»
Se lanza con un puñetazo directo al rostro.
El demonio bloquea, pero el impacto sí lo obliga a girar ligeramente.
Sora aparece desde arriba, envuelto en fuego.
Sora: «¡No le den espacio!»
Desciende con una embestida ardiente, golpeando con una explosión de llamas que envuelve al demonio.
Pero antes de que pueda estabilizarse Aozora actúa usando atracción.
La fuerza invisible tira del demonio hacia un punto exacto, desestabilizándolo en medio del fuego y luego usa repulsión.
La explosión de fuerza lo empuja violentamente, alterando su equilibrio.
Seiran entra.
Sin ruido.
Sin aviso.
Aparece en su punto ciego, su técnica activándose al instante.
No habla.
Solo actúa.
La superficie invisible se forma y golpea un impacto directo que lo lanza fuera del centro del grupo.
El demonio es empujado varios metros, deslizándose y rompiendo el suelo en su trayecto antes de detenerse.
Silencio.
Breve.
Pesado.
El demonio se levanta otra vez sin prisa como si ese ataque conjunto hubiera sido solo un empujón.
Y entonces sonríe porque ahora También está empezando ah pelear en serio.
El demonio no espera.
No da respiro.
Apenas se incorpora por completo desaparece otra vez.
Sora: «¡No le pierdan de vista!»
Pero es imposible.
Aparece detrás de Mika, lanzando un golpe directo ah la cabeza.
Ella apenas alcanza ah inclinarse, sintiendo el viento del impacto rozarle el rostro antes de contraatacar con un puñetazo al torso.
Impacta.
Pero el demonio ya se movió.
Sora entra desde el frente, envuelto en llamas.
Sora: [Maldición es muy rápido.]
Lanza una ráfaga de fuego ah corta distancia, obligando al demonio ah cubrirse por un instante.
Las llamas lo envuelven, pero no lo detienen.
Mitsuri aprovecha.
Su bastón golpea varias veces, rápido, preciso, buscando puntos débiles costado, hombro, cuello.
Impactos consecutivos.
Pero no hay reacción real.
El demonio gira.
Y contraataca.
Un movimiento horizontal que obliga ah Mitsuri a retroceder de un salto.
Aozora interviene de inmediato.
Atracción.
La fuerza invisible tira del demonio hacia un punto específico, interrumpiendo su ofensiva.
Repulsión.
Lo empuja en dirección contraria, creando una apertura.
Seiran entra sin dudar.
Aparece frente ah él, su técnica activándose en el instante exacto.
Golpea.
Luego otro.
Y otro más.
Cada impacto rompe esa superficie invisible que ella misma crea, amplificando la fuerza de sus ataques.
El demonio retrocede un par de pasos.
Pero nada más.
Mika vuelve ah entrar.
Se lanza con una combinación de golpes, rápidos, pesados, dirigidos al rostro y al torso.
Sora se suma desde arriba, lanzando fuego en ráfagas cortas para limitar su movimiento.
Mitsuri presiona desde los flancos.
Aozora controla el espacio, tirando y empujando constantemente.
Seiran mantiene la ofensiva directa.
Cinco de Rango Kimon contra un Demonio de Sexta Categoria.
Los ataques se encadenan uno tras otro, una presión constante que no le permite estabilizarse.
Impactos.
Fuego.
Fuerza.
Control.
Todo al mismo tiempo.
Pero el demonio sigue ahí.
Moviéndose.
Respondiendo.
Adaptándose.
Bloquea algunos golpes esquiva otros recibe varios de lleno.
Pero no cae.
No se detiene no muestra señales de debilidad Mika respira agitada.
Mitsuri aprieta los dientes.
Sora lanza otra ráfaga de fuego Aozora concentra su energía Seiran no dice nada.
Solo vuelve ah atacar.
Porque ya es claro esta pelea no es de fuerza es de resistencia y el primero que falle no se levantara.
La presión no disminuye ni un segundo.
El grupo sigue atacando sin descanso, obligando al demonio ah mantenerse en movimiento constante, respondiendo ah cada ángulo, ah cada intento de abrir una brecha.
Pero esta vez algo cambia Mika, Sora y Aozora se miran por un instante.
No dicen nada.
Pero lo entienden.
Se coordinan.
Mitsuri y Seiran mantienen la presión frontal, obligando al demonio ah centrarse en ellas, bloqueando y esquivando sus ataques consecutivos.
El demonio responde, lanzando un contraataque violento que Seiran intercepta con su técnica, rompiendo el impacto en seco, mientras Mitsuri lo obliga a retroceder medio paso.
Ese instante es todo lo que necesitan.
Aozora se mueve primero.
Atracción.
La fuerza invisible tira del demonio con precisión, desestabilizándolo justo cuando intenta recuperar su postura.
Aozora: «¡Voy ah cerrarle las rutas!»
Mika aparece por el costado.
No duda.
Su puño se carga con todo su peso y velocidad.
Golpea.
Directo al abdomen.
Esta vez el impacto sí se siente distinto.
El cuerpo del demonio se contrae ligeramente.
Sora ya está encima.
El fuego se concentra en su brazo antes de estallar en un golpe directo, impactando el mismo punto donde Mika conectó.
Explosión.
Las llamas envuelven la zona y Aozora usa.
Repulsión.
Libera la energía acumulada en ese mismo instante, amplificando el impacto.
Empujando todo hacia afuera con una fuerza brutal.
El golpe combinado estalla.
El demonio es lanzado hacia atrás, su cuerpo atravesando el aire antes de chocar contra el suelo.
Deslizándose varios metros y rompiendo todo ah su paso.
Silencio.
Por un segundo.
Mika respira agitada.
Mika: «…»
Mika: «¿Le dimos?»
Sora baja el brazo, el fuego aún ardiendo.
Sora: «No hay forma de que haya salido limpio de eso.»
Aozora mantiene la mirada fija.
Aozora: «Si es cierto.»
El humo se disipa un poco.
Y entonces se ve una marca en su abdomen la piel roja está dañada.
Abierta.
Por primera vez se puede ver algo de sangre el demonio se incorpora lentamente, llevando una mano ah la zona impactada.
Mira la sangre.
Y sonríe.
Pero esta vez ya no es indiferencia.
Es interés real porque por lograron herirlo.
El demonio observa la sangre en su mano unos segundos más.
La aprieta.
Y sin previo aviso desaparece.
Mitsuri: «…Cuidado.»
Mitsuri: «¡Ahí viene!»
Aparece frente ah Mika, lanzando un golpe directo, más rápido que antes, más pesado.
Ella apenas alcanza ah cruzar los brazos para cubrirse.
Impacto.
Mitsuri: «—¡Tch—!»
Sale empujada hacia atrás, deslizándose varios metros.
Pero no cae.
Sora entra de inmediato desde arriba, envuelto en llamas.
Desciende con un golpe ardiente, pero el demonio lo esquiva por centímetros y responde con un contraataque que lo obliga ah retroceder en el aire.
Aozora interviene.
Atracción.
El demonio es jalado ligeramente en plena ofensiva, alterando su trayectoria.
Repulsión.
La fuerza lo empuja hacia un costado.
Mitsuri aprovecha ese desbalance.
Mitsuri: «¡Voy al frente otra vez!»
Mitsuri: «¡Cúbranme!»
Su bastón conecta en el costado, obligándolo ah girar.
Seiran aparece al instante.
Sin dudar.
Su técnica se activa y atrapa al demonio en ese panel de cristal.
Golpea.
Un impacto directo que destruye el cristal y lo empuja otro paso más atrás.
El demonio frena.
Y vuelve ah atacar.
Más agresivo.
Más rápido.
Golpea ah Mitsuri, que bloquea por poco, pero el impacto la hace retroceder.
Mika regresa al combate, entrando desde el flanco.
Seiran: «…Esta vez no se me escapa.»
Seiran: «Voy directo al punto que marcamos.»
Lanza una combinación de golpes rápidos, obligándolo ah cubrirse por un instante.
Sora vuelve ah presionar con fuego, limitando su espacio.
Aozora sigue manipulando el campo, jalando y empujando en momentos clave.
Seiran no le da descanso, entrando cada vez que hay una apertura.
El combate se vuelve un intercambio constante.
Golpes.
Explosiones.
Fuerza contra fuerza.
Velocidad contra reacción.
Nadie se detiene.
Nadie retrocede completamente.
El demonio recibe impactos, pero también responde con la misma intensidad.
Mika jadea, sin dejar de moverse.
Mika: «Está adaptándose ah cada ataque.»
Mitsuri aprieta el bastón.
Mitsuri: «¡No baja la intensidad!»
Mitsuri: «¡Cada golpe que recibe lo devuelve igual oh peor!»
Sora mantiene el fuego activo.
Sora: «¡Es como pelear contra un reflejo!»
Sora: «¡Todo lo que hacemos… lo devuelve!»
Aozora fija la mirada.
Aozora: «¡No podemos mantener esto por mucho tiempo!»
Aozora: «¡Nos está igualando en cada intercambio!»
Seiran avanza otra vez.
Seiran: «¡Tch!»
Seiran: «¡Ni siquiera deja ventana después de golpear!»
El demonio sonríe de nuevo.
Y se lanza otra vez al ataque.
Porque ahora ambos lados entienden algo esto ya no es una prueba.
El combate se vuelve caótico.
Cada uno ataca desde un ángulo distinto, obligando al demonio ah dividir su atención constantemente.
Mitsuri presiona desde el frente con golpes rápidos de su bastón.
Sora lanza ráfagas de fuego para limitar su movilidad.
Aozora altera el espacio con atracción y repulsión.
Seiran entra y sale del combate con precisión quirúrgica.
Mika por su parte mantiene la presión directa.
Golpe tras golpe.
Sin dejarlo respirar.
El demonio responde ah todos.
Bloquea.
Esquiva.
Contraataca.
Se mueve entre ellos con una velocidad brutal, adaptándose ah cada patrón, rompiendo el ritmo en cuanto puede.
Y entonces cambia el foco.
Desaparece.
Seiran: «Maldición… Mika cuidado.»
Pero ya está frente ah ella.
Demasiado cerca.
Su brazo se tensa.
El puño va directo ah su rostro.
Rápido.
Imparable.
Mika apenas alcanza a reaccionar, sus ojos abriéndose al ver el golpe venir
Mika: [Maldita sea.]
No hay tiempo.
No hay espacio.
El impacto es inevitable, pero no logra llegar.
Crack.
Un sonido seco.
Una superficie transparente aparece entre ambos en el último instante.
El puño del demonio choca contra una pared transparente deteniéndose ah centímetros del rostro de Mika.
Seiran.
Está ahí.
Su mano extendida su técnica activa sin decir una palabra.
Mika se queda inmóvil un segundo, sintiendo la presión del golpe contenido frente ah ella.
Mika: «S-Serian.»
Seiran no responde.
Solo aprieta el puño y rompe su propia barrera en el mismo movimiento.
El impacto liberado desvía el ataque del demonio.
Sin perder tiempo gira y contraataca una patada directa que lo obliga ah retroceder un paso.
Mika reacciona de inmediato, recuperando la postura.
Mika: «…Gracias. Me habría explotado la cabeza como ah una sandia si no hubieras intervenido.»
Seiran da un paso al frente.
Seiran: «No te distraigas aquí un segundo de más… y te arranca la cabeza.»
El demonio vuelve ah sonreír.
Porque incluso eso lo está disfrutando y en el siguiente instante.
La tensión cambia.
Ya no hay tanteo ya no hay dudas todos lo sienten al mismo tiempo.
Esto es en serio.
Mika aprieta los puños y se lanza de nuevo, pero ahora cada golpe lleva más intención.
Más precisión, buscando exactamente donde ya lograron dañarlo.
Mitsuri responde desde el frente, su bastón moviéndose con mayor velocidad.
Encadenando golpes que obligan al demonio ah bloquear constantemente.
Sora eleva la intensidad de sus llamas.
El fuego ya no es solo presión, ahora quema con más fuerza, envolviendo zonas específicas.
Forzando al demonio ah reaccionar oh recibir daño directo.
Aozora no deja de manipular el campo.
Atracción.
El demonio es jalado en el momento exacto en que intenta esquivar.
Repulsión.
Y es empujado justo hacia donde Mitsuri y Mika están atacando.
Seiran aparece.
Desaparece.
Golpea.
Cada impacto suyo es más preciso, más directo, usando su técnica para romper defensas y forzar aperturas.
El demonio intenta responder.
Golpea.
Contraataca.
Pero ahora no tiene el mismo control.
Mika conecta un golpe directo al abdomen, justo en la zona dañada.
El cuerpo del demonio se contrae ligeramente.
Mitsuri lo sigue con un golpe al costado.
Sora lanza una ráfaga de fuego que impacta el hombro.
Seiran aparece detrás y golpea en la espalda Aozora ajusta el campo, impidiendo que recupere equilibrio.
Impacto tras impacto.
Ahora sí se ve pequeñas heridas.
Marcas.
La piel roja comienza ah romperse en distintos puntos.
El demonio retrocede un paso.
Luego otro.
Por primera vez está siendo empujado.
Mika respira agitada, pero no se detiene.
Mika: «Está funcionando lo estamos degastando por completo.»
Mitsuri asiente, sin bajar el ritmo.
Mitsuri: «Bien sigamos así.»
Sora intensifica el fuego.
Sora: «Terminemos esto rapido.»
Aozora mantiene el control del campo.
Seiran entra una vez más.
El demonio levanta la mirada su expresión cambia ya no es solo interés ahora hay tensión.
Porque poco ah poco está recibiendo daño real.
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