La aventura de Kaled - Capítulo 17
- Inicio
- La aventura de Kaled
- Capítulo 17 - 17 Buscando la verdad de los asesinatos
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
17: Buscando la verdad de los asesinatos.
17: Buscando la verdad de los asesinatos.
Mi viaje me lleva a Veins, un lugar desértico donde las temperaturas alcanzan altos niveles, viviendas hechas de barro y bloques de piedra, oculta del desierto y… el lugar ideal para contrabandistas, mercenarios; tipos de esa calaña.
¿¡Qué paso!?
Pregunta el público imaginario, les contare, mientras andaba de turista en la ciudad desértica, los habitantes me clavaban sus miradas de desprecio, de desafío, pero yo soy el Knight y tengo aquí la espada más grande.
Busque información en la taberna, me metí en algunos problemas contra algunos abusadores que intentaron sacar provecho de mi búsqueda, problemas solucionados al instante… hable con el Magistrado Al Hamad quien me dio información relevante.
¡quieren saber en dónde encontré lo que buscaba!
Le pregunte al público imaginario.
—¡En el borracho del pueblo!
— dije borracho.
—¡salud mi amigo del alma!
— borrachos y felices hablamos, de fiesta en fiesta.
Limpio me quede, sin un zeny al final de la noche.
Pero bruto no soy, porque escondo siempre mi capital en un lugar sellado.
Así cuando estoy en llamas, solo gasto el dinero que puedo agarrar en el momento.
Mi búsqueda me lleva de nuevo a Rachel, el High Priest Zhed no se muestra muy cordial, pero instigándolo un poco, logro sacar más información de aquellos mercenarios y del grupo de contrabandistas, él se zafa del problema enviándome a su secretaria Niren, quien no es secretaria, es una sacerdotisa de alto rango.
De aquí y para allá, de Veins a Rachel y de Rachel a Veins.
Mi conclusión es esta, los contrabandistas fueron atrapados en un bote al sur de Veins y fueron encerrados en una isla sin nombre.
Debo viajar a esa isla sin nombre, con mi objetivo en mente, me topo con un niño llorando en la calle.
— ¡Ayuda!
Mi hermana está en peligro.
— Un aventurero de verdad no puede ignorar un pedido de ayuda, me ofrezco para ayudar al niño y el niño habla de que él vio a unos hombres entrar y salir del volcán de Thor, nadie le creyó y fue con su hermana a buscar pruebas para que los adultos le creyeran.
Pero unos hombres malos se acercaron a ellos y él salió corriendo del miedo.
—quizás fue secuestrada.
— El niño se horroriza y llora más fuerte.
— No te preocupes, yo voy a rescatar a tu hermana.
— El niño sigue llorando.
—¡deja de llorar!
Voy a ayudarte, soy fuerte.
— El niño dejó de llorar… — ¡Soy el mejor Knight de Midgard!
Confía en mi— levanto el pulgar y emprendo mi viaje hacia Thor Volcano.
Según la leyenda, Thor se enfrentó en una feroz batalla con los espíritus del fuego y les golpeó hacia abajo con tal fuerza que la propia tierra fue herida y derramó sangre ardiente, creando así Thor Volcano.
A pesar de estar prohibido el acceso a las cuevas volcánicas, un niño me informó que había visto a algunos hombres uniformados que entraban y salían de la montaña.
¿Qué estará pasando en el interior del volcán?
Dentro del volcán lucho con todas mis fuerzas contra las criaturas de fuego, duros oponentes que me desgastan físicamente, he sobrevivido a las escaramuzas gracias a mi equipo de defensa y resistencia ante el fuego y daño neutral.
Soy buen explorador y con mis habilidades logro entrar al segundo piso de Thor Volcano, para mi sorpresa no hay monstruos de fuego, a mi vista solo veo Knocker que minan el lugar.
Ando con cuidado, me abro camino entre las cuevas y mi instinto me detiene en seco, cauteloso avanzo y sin ser detectado, veo un Bow Guardian.
¿Qué demonios hace un Bow Guardian en Thor Volcano?
Investigo; Observo, sigo avanzando en busca de respuestas y mi búsqueda me lleva a una base secreta.
¿Esto tendrá que ver con mi misión de encontrar a los contrabandistas?
Claro que no.
Pero es seguro que ellos son los tipos malos, por suerte mi corazonada es acertada, encontré una niña encadenada en un rincón, confirmo su identidad y la libero con una llave de emergencia que me dio Holly antes de partir a mi misión.
— Llévate una copia de la llave que se usan en los grilletes que fabrica el ejercito de Rachel.
Puede servirte si eres capturado— decía ella.
Gracias Holly, libero una pequeña lagrima de alegría… Logro liberar a la niña, pero por el peso de los grilletes que cargo durante tanto tiempo, no puede caminar, así que le doy un ala de mariposa para que viaje a la ciudad.
¿Qué pudo ver la niña para que la consideraran peligrosa?
Y solo me basto con deambular un poco para encontrarme con réplicas del corazón de Ymir.
Al ver las réplicas se me erizan los pelos de los brazos, esto puede significar una sola cosa, esto está por encima de mi capacidad de aventurero.
Me detengo a pensar un rato y corrijo mis palabras.
Esto hueve a aventura.
Me escabullo dentro de las instalaciones, hombres fuertemente armados patrullan todo el lugar.
Ocasionalmente tengo que utilizar mi anillo imbuido con el poder de la carta Smokie, la habilidad de ocultarse es efectiva y me ha salvado la vida más de una vez.
En el despacho de algún investigador logro encontrar varios archivos que dan constancia de las actividades que se están realizando en el volcán de Thor.
— “Proyecto Ifrit” — Llevando entre mis manos la suficiente evidencia para informar al reino de Rune Midgard, soy detectado por uno de los hombres a la salida del despacho del investigador.
Impactado por el momento, me decanto en invocar una de mis Claymore.
— Tu eres uno de los nuevos reclutas, ven de inmediato.
— — ¡Si señor!
— — Soy el Coronel Vito, acompáñame a los campos de entrenamiento.
— El Coronel Vito me pidió que demostrara mis habilidades y complacido me indico que siguiera sus instrucciones de ahora en adelante.
Para empezar, debo recitar el juramento a Freya: —como un devoto sirviente de la Diosa Freya.
— —Prometo mi honor para derrocar a nuestro enemigo mortal.
— —No mostraré misericordia.
— —Dedicaré toda mi vida.
— —¡Abajo el reino de Rune-Midgarts!
— Al terminar de repetir las palabras del Coronel Vito, sigo su siguiente instrucción que consiste en revisar cualquier daño que haya en las maquinas, así me dirijo al panel de control, hago un reporte y vuelvo con el Coronel Vito.
Complacido nuevamente me pide que siga con el entrenamiento.
— ¡Si, Señor!
— Una vez que el peligro ha desaparecido.
Raudo retomo mi camino de escape, espero que las averías que ocasione en los equipos antes de partir retrasen el desarrollo de los falsos corazones de Ymir y la inminente guerra que se avecina entre los radicales de la fe de Freya y los demás reinos.