La aventura de Kaled - Capítulo 18
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18: Nameless Island 18: Nameless Island He utilizado un pergamino para enviar las pruebas del “Proyecto Ifrit y el Proyecto Gloom Under Night” a el padre Biscuss en Rune Midgard.
Esperando que mis descubrimientos sean de ayuda, guardo en mi interior la esperanza de evitar un conflicto de grandes proporciones.
Al sur de Veins me espera un bote que me regaló el padre de la niña que salvé en Thor Volcano.
Todavía no he terminado mi misión de encontrar a los contrabandistas.
Una vez en el puerto al sur de Veins, me dispongo a tomarme el tiempo en darle una segunda ojeada al pergamino de quest.
El Rey Tristan Gaebolg III fue capturado por contrabandistas en cómodo y fue llevado a una región lejana al oeste, tu misión es encontrar a los contrabandistas y salvaguardar la seguridad del Rey Tristan Gaebolg III, es de suma importancia que trates de mantener un perfil bajo debido a las fricciones entre el Reino de Rune Midgard y Arunafeltz, tu cuartada va a ser el de mensajero, vas a ser un aventurero que ha aceptado llevar el regalo del padre Biscuss al High Priest Zhed.
Así tendrás fácil acceso al templo de Freyja y el apoyo del High Priest Zhed dentro de la región de Arunafeltz… Enciendo el fuego y dejo arder el pergamino.
Solo quedan las cenizas.
Me subo al bote y emprendo mi viaje a la isla sin nombre… —————————————————————————— Kaled llego a la isla sin nombre, ignorante del terrorífico pasado de aquella tierra.
Hace mucho tiempo, un hombre que escapaba de su pasado logró encontrar refugio en aquella extraña isla salida de la nada.
Los años pasaron y muchos otros como él lograron asentarse en un lugar pacifico en donde pudieron dar nuevos aires a sus vidas, la prosperidad reino en aquella isla durante un tiempo; más, sin embargo, la paz no puede durar para siempre, un hombre de tierras lejanas arribo en las costas de aquella pacifica isla, un hombre desalmado, un ladrón que encontró el lugar ideal para esconderse de sus enemigos.
Rodeado de sus secuaces plagaron las tierras de la isla, devastaron toda abundancia y condenaron a hombres y mujeres inocentes a la desgracia.
Los actos ruines de aquellos bandidos fueron acumulándose en una montaña de cadáveres, los deseos de venganza, las frustraciones de los pacíficos habitantes se transformaron en la energía maligna que maldijo la tierra.
Se dice que una noche tormentosa se escucharon los agónicos gritos de un millar de hombres en el mar.
Y así se siguen escuchando hasta el día de hoy… ——————————————————————————— He arribado en la costa de la isla sin nombre, un lugar completamente abandonado, las chozas, los cultivos, todo está completamente abandonado.
—¡Fire Claymore!
— Invoqué mi claymore y me mantuve alerta, alguien rompe una rama a mis espaldas y me giro al instante; un cuervo muerto, me acerque al cuervo y una sombra se cierne a mi espalda… Cuando logro abrir de nuevo mis parpados, veo a un paladín, ella me salvo la vida.
Me levanto del suelo y tomo asiento mientras me rasco la cabeza, ella me cuenta que la isla está repleta de zombis y que nuestro tiempo se está acabando.
— ¿Eres enviada del padre Biscuss?
— — Si.
— — Conozco esa voz, entiendo— me enciendo en llamas.
— ¡el que mate más zombis será considerado el mejor de los dos.!
— Tengo tiempo sin ver a la novice con complejo de ninja, me emociono, ella ha logrado convertirse en paladín.
El paladín revienta la puerta con una patada y sale con espada en mano.
— ¡Holy Cross!
— — ¡Holy Claymore!
¡Charge Attack!
¡Bowling Bash!
— invoque mi Claymore de elemento Holy, me acerque al instante al primer zombi frente a mí y ejecuté un potente ataque.
Nos abrimos paso entre el ejército de zombis hasta llegar a la catedral.
—¿Cuál es tu misión?
— —Encontrar a unos contrabandistas.
— — Probablemente ya deben estar muertos.
En esta isla envían a los condenados a muerte.
— — No lo sabré hasta que busque en el último rincón de esta isla.
— — Estoy aquí para darle caza a unos Necromancer y brindarte apoyo en tu misión.
— — ¡Entonces entremos a la catedral!
¡Bowling Bash!
— Nos abrimos camino en el mar de zombis hasta descender al segundo piso de la catedral y en aquel lugar nos topamos con un escenario terrorífico.
Los antiguos habitantes de esta isla practicaban la necromancia y los rituales demoniacos.
Los Necromancer controlan los cuerpos de los rábienos zombis y para mi es difícil acertar un golpe critico a esas temibles criaturas.
El paladín se adelanta y dice: —¡Shrink!
— con su escudo empuja a los enemigos y luego levanta su espada al cielo.
—¡¡Grand Cross!!
— Gritó a todo pulmón.
Una potente luz sagrada se manifiesta y elimina todo a su paso.
Nada quedo en pie.
—¡wao!
— — Gane, ¡heal!
— se curó a sí misma.
Entramos al cuarto del obispo y encontré su diario.
Una lectura rápida me dejo en constancia el paradero de mi objetivo, El Rey Tristan Gaebolg III está en el tercer piso en la celda número nueve.
Le conté al paladín mi misión real e intercambiamos información.
Ella accedió a ayudarme y juntos avanzamos en el tercer piso bajo tierra de la isla sin nombre.
En la celda número nueve veo un cadáver que se levanta del suelo, sus ropajes no son de gente común, cierro los ojos y me lamento.
Levanto la espada y parto en dos al no muerto.
Del cadáver extraigo el amuleto del rey.
Con el diario del obispo y el amuleto del rey en mano nos disponemos a salir de este lugar infernal.
Una vez en Rachel, el paladín toma una ducha en la bañera y yo termino de escribir el informe de la quest.
“Es de conocimiento público que El Rey Tristan Gaebolg III le gustaba pasar su rato de ocio en los casinos de la ciudad de Comodo.
Un día, un grupo de contrabandistas vieron su oportunidad y capturaron al Rey Tristan Gaebolg III pensando que era un ricachón.
Transportaron al Rey en barco a través de una ruta secreta hasta llegar a Veins.
(mapa adjunto en la carta).
No paso mucho tiempo y los contrabandistas se enteraron de la identidad del individuo que tenían bajo su custodia.
Temerosos de las consecuencias de sus acciones, intentaron deshacerse del Rey, pero antes de hacer algo, fueron capturados en un bote al sur de Veins por las autoridades de la ciudad de Veins quienes no reconocieron al Rey.
En consecuencia, el Rey, junto a los contrabandistas fueron enviados a la isla sin nombre.
“La isla prisión” donde cayó la maldición creada por el cumulo de energías negativas.
Maldición que corrompió al Obispo de la isla y dio nacimiento a un poderoso monstruo que decidimos llamar el Fallen Bishop.
Me responsabilizo en entregar el diario del obispo y el amuleto del rey en persona una vez termine un asunto pendiente en Rachel y doy gracias por el apoyo enviado desde Rune Midgard.
Larga vida al Rey Tristan Gaebolg III” Termine de escribir la carta y el paladín duerme en mi cama.
Hoy me toca dormir en el suelo…